Texto de meditación: “y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” – Filipenses 2:8

UNA HUMILLACIÓN
¿Cuál era la posición del Verbo en la eternidad? Juan 1:1-2

“Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno solo con el Padre eterno, uno solo en naturaleza, en carácter y en propósitos; era el único ser que podía penetrar en todos los designios y fines de Dios.”– Patriarcas y Profetas, pág. 12.

“Desde los días de la eternidad, el Señor Jesucristo era uno con el Padre; era ‘la imagen de Dios,’ la imagen de su grandeza y majestad, ‘el resplandor de su gloria.’ Vino a nuestro mundo para manifestar esta gloria.”– El Deseado de Todas las Gentes, pág. 11.

“Al hablar de su preexistencia, Cristo transporta la mente al pasado de las edades sin fin. Nos ofrece la certeza de que nunca hubo un tiempo cuando él no estuviera en compañerismo eterno con Dios.”– Exaltad a Jesús, pág. 11.

En cumplimiento del plan de redención ¿qué hizo por rescatarnos? Filipenses 2: 5-7; Juan 1:14

“La humanidad del Hijo de Dios es todo para nosotros. Es la cadena áurea que une nuestra alma con Cristo, y mediante Cristo, con Dios. Esto ha de ser nuestro estudio. Cristo fue un verdadero hombre. Dio prueba de su humildad al convertirse en hombre.” – Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 286 

“Jesús aceptó la ley de su Padre, cuyos principios puso en práctica en su vida, manifestó su espíritu, y demostró su poder benéfico en el corazón del hombre. Dice Juan: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre”. Juan 1:14. Los seguidores de Cristo deben participar de su experiencia. Deben recibir y asimilar la Palabra de Dios para que se convierta en el poder que impulse su vida y sus acciones. Mediante el poder de Cristo, deben ser transformados a su imagen, y deben reflejar los atributos divinos. Necesitan comer la carne y beber la sangre del Hijo de Dios, o no habrá vida en ellos. El espíritu y la obra de Cristo deben convertirse en el espíritu y la obra de sus discípulos.” – Patriarcas y profetas, pág. 250

EL ESPÍRITU DEL ANTICRISTO

¿Cómo llama la Biblia a los que niegan que Jesús fue un verdadero hombre? II Juan 7 

 “Me han llegado cartas que afirman que Cristo no podría haber tenido la misma naturaleza que el hombre, pues si la hubiera tenido, habría caído bajo tentaciones similares. Si no hubiera tenido la naturaleza del hombre, no podría ser nuestro ejemplo. Si no hubiera sido participante de nuestra naturaleza, no podría haber sido tentado como lo ha sido el hombre. Si no le hubiera sido posible rendirse ante la tentación, no podría ser nuestro ayudador. Fue una solemne realidad que Cristo vino para reñir las batallas como hombre, en lugar del hombre.” –Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 286 

¿Por qué odia Satanás, el hecho de que Cristo se haya hecho hombre? Romanos 8:3; Mateo 1: 21

“Cristo llevó los pecados y las debilidades de la raza humana tal como existían cuando vino a la tierra para ayudar al hombre.  Con las debilidades del hombre caído sobre él, en favor de la raza humana había de soportar las tentaciones de Satanás en todos los puntos en los que pudiera ser atacado el hombre.” – Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 314

“Estuvo sometido a las debilidades y flaquezas por las cuales está rodeado el hombre, “para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: El mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestras dolencias”.  Él se compadeció de nuestras debilidades, y en todo fue tentado como lo somos nosotros, pero “sin pecado”.” – Comentario Bíblico Adventista, tomo V, p. 1105 (Comentario de EGW).

NO EN APARIENCIA  

¿Tomó realmente nuestra naturaleza? Hebreos 2: 14;

“Cristo no tomó la naturaleza humana en forma aparente. La tomó de verdad. En realidad, poseyó la naturaleza humana. “Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo” (Heb.2:14). Era el hijo de María; era de la simiente de David de acuerdo con la ascendencia humana. Se declara de él que era hombre, el hombre Cristo Jesús.” – Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 290

¿Por su encarnación, qué importante rol desempeña en favor de sus hermanos? I Timoteo 2:5

“Debemos centralizar nuestras esperanzas del cielo únicamente en Cristo, pues Él es nuestro Sustituto y Garante. Hemos transgredido la ley de Dios, y por las obras de la ley ninguna carne será justificada. Los mejores esfuerzos que pueda hacer el hombre con su propio poder son inútiles para responder ante la ley santa y justa que ha transgredido, pero mediante la fe en Cristo puede demandar la justicia del Hijo de Dios como plenamente suficiente. Cristo satisfizo las demandas de la ley en su naturaleza humana. Llevó la maldición de la ley en lugar del pecador, hizo expiación por él, a fin de que “todo aquel que en El cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. La fe genuina se apropia de la justicia de Cristo y el pecador es hecho vencedor con Cristo, pues se lo hace participante de la naturaleza divina, y así se combinan la divinidad y la humanidad.” – Fe y obras, pág. 97

EN NUESTRA NATURALEZA CAÍDA

¿Dado que su misión era rescatar a la humanidad, qué naturaleza tomó sobre sí? Hebreos 2: 16-17

“En nuestra humanidad, Cristo había de resarcir el fracaso de Adán.  Pero cuando Adán fue asaltado por el tentador, no pesaba sobre él ninguno de los efectos del pecado.  Gozaba de una plenitud de fuerza y virilidad, así como del perfecto vigor de la mente y el cuerpo.  Estaba rodeado por las glorias del Edén, y se hallaba en comunión diaria con los seres celestiales.  No sucedía lo mismo con Jesús cuando entró en el desierto para luchar con Satanás.  Durante cuatro mil años, la familia humana había estado perdiendo fuerza física y mental, así como valor moral; y Cristo tomó sobre sí las flaquezas de la humanidad degenerada.  Únicamente así podía rescatar al hombre de las profundidades de su degradación.” –  Deseado de todas las gentes, págs. 91-92.

 “Habría sido una humillación casi infinita para el Hijo de Dios revestirse de la naturaleza humana, aun cuando Adán poseía la inocencia del Edén. Pero Jesús aceptó la humanidad cuando la especie se hallaba debilitada por cuatro mil años de pecado. Como cualquier hijo de Adán, aceptó los efectos de la gran ley de la herencia. Y la historia de sus antepasados terrenales demuestra cuáles eran aquellos efectos. Mas él vino con una herencia tal para compartir nuestras penas y tentaciones, y darnos el ejemplo de una vida sin pecado.” –  Deseado de todas las gentes, pág. 32

¿Cómo le llaman las Escrituras a la encarnación? I Timoteo 3:16

“Este es el misterio de la piedad. Que Cristo haya tomado la naturaleza humana, y que por una vida de humillación eleve al hombre en la escala del valor moral junto a Dios; que pueda llevar la naturaleza que adoptó junto al trono de Dios, y que allí presente a sus hijos al Padre, confiriéndoles un honor que excede al que les ha otorgado a los ángeles, es la maravilla del universo celestial, el misterio que los ángeles desean contemplar. Este es el amor que quebranta el corazón del pecador.” —Hijos e Hijas de Dios, 24.

FUE TENTADO EN TODO, PERO NO PECÓ

¿Fue realmente tentado Cristo? Hebreos 4:15

“Cristo fue tentado en todo como nosotros; pero jamás contestó al tentador en una manera injuriosa.  A cada tentación, opuso la Palabra de Dios: “¡Escrito está!” Tal fue su arma infalible.  De la misma manera, nosotros, como representantes de Cristo, debemos contestar a cada golpe del adversario con la Palabra del Dios vivo.” – Testimonios Selectos, tomo V, pág. 182.

“Cristo fue tentado en todo como nosotros, pero no pecó.”­ A Fin de Conocerle, pág. 281.

“Si tuviésemos que soportar algo que Jesús no soportó, en este detalle Satanás representaría el poder de Dios como insuficiente para nosotros. Por lo tanto, Jesús fue ‘tentado en todo punto, así como nosotros.’  Soportó toda prueba a la cual estemos sujetos. Y no ejerció en favor suyo poder alguno que no nos sea ofrecido generosamente. Como hombre, hizo frente a la tentación, y venció en la fuerza que Dios le daba.” –  Deseado de todas las gentes, págs. 15­16.

¿Podía haber caído? Hebreos 2:18

“Muchos sostienen que era imposible para Cristo ser vencido por la tentación. En tal caso, no podría haberse hallado en la posición de Adán; no podría haber obtenido la victoria que Adán dejó de ganar. Si en algún sentido tuviésemos que soportar nosotros un conflicto más duro que el que Cristo tuvo que soportar, él no podría socorrernos. Pero nuestro Salvador tomó la humanidad con todo su pasivo. Se vistió de la naturaleza humana, con la posibilidad de ceder a la tentación. No tenemos que soportar nada que él no haya soportado.” –  Deseado de todas las gentes, pág. 92

“Si no hay una posibilidad de ceder, la tentación no es tentación. La tentación se resiste cuando el hombre se ve poderosamente persuadido a cometer la acción errónea; y, sabiendo que él puede cometerla, resiste por la fe, aferrándose firmemente del poder divino. Esta fue la prueba por la cual Cristo pasó. No podía haber sido tentado en todos los puntos como el hombre es tentado, si no existiera la posibilidad de fallar. Él era un agente libre, puesto a prueba, como lo fue Adán, y como lo es todo hombre. En sus horas finales, mientras colgaba en la cruz, experimentó en mayor grado lo que el hombre debe experimentar al luchar contra el pecado.” –  The Youth’s Instructor, 20 de julio de 1899.

NUESTRO EJEMPLO

¿Qué distingue a un verdadero cristiano? 1 Juan 2:6

“El ideal del carácter cristiano es la semejanza con Cristo. Como el Hijo del hombre fue perfecto en su vida, los que le siguen han de ser perfectos en la suya. Jesús fue hecho en todo semejante a sus hermanos. Se hizo carne, como somos carne. Tuvo hambre y sed, y sintió cansancio. Fue sostenido por el alimento y refrigerado por el sueño. Participó de la suerte del hombre, aunque era el inmaculado Hijo de Dios. Era Dios en la carne. Su carácter ha de ser el nuestro. El Señor dice de aquellos que creen en él: “Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. II Corintios 6:16”  – Deseado de todas las gentes, pág. 278

Mediante su vida y ministerio en el santuario celestial ¿a qué naturaleza nos da acceso el Redentor? II Pedro 1:4

“Tomó nuestra naturaleza y venció, a fin de que nosotros, tomando su naturaleza, pudiésemos vencer. Hecho “en semejanza de carne de pecado,” Romanos 8:3 vivió una vida sin pecado. Ahora, por su divinidad, echa mano del trono del cielo, mientras que por su humanidad llega hasta nosotros. Él nos invita a obtener por la fe en él la gloria del carácter de Dios. Por lo tanto, hemos de ser perfectos, como nuestro “Padre que está en los cielos es perfecto.” – Deseado de todas las gentes, pág. 278

¿Estamos obligados a pecar? I Corintios 10:13

“Ningún hombre puede ser obligado a pecar.  Primeramente, debe ser ganado su propio consentimiento; el alma debe proponerse el acto pecaminoso antes de que la pasión pueda dominar a la razón o la iniquidad triunfar sobre la conciencia.  La tentación, por fuerte que sea, no es nunca excusa para pecar.” ­ Mensajes para los Jóvenes, pág.65.

“No tenemos motivo para conservar nuestras tendencias pecaminosas… A medida que nos hagamos partícipes de la naturaleza divina, se irán eliminando del carácter las tendencias al mal hereditarias y cultivadas, y nos iremos transformando en un poder viviente para el bien. Al aprender constantemente del Maestro divino, al participar diariamente de su naturaleza, cooperamos con Dios en vencer las tentaciones de Satanás.  Dios y el hombre obran de común acuerdo a fin de que éste pueda ser uno con Cristo, así como Cristo es uno con Dios.  Entonces nos sentaremos juntamente con Cristo en los lugares celestiales, y nuestra mente reposará en paz y seguridad en Jesús.” – Maranata, pág. 223.