Vivir sanamente

¿POR QUÉ DEBEMOS OBEDECER LAS LEYES DE LA SALUD?

  • 1 Corintios 6:19, 20. Se lo debemos a Dios quien nos creo y redimió.
  • Romanos 14:7. Se lo debemos a nuestras familias y a la sociedad; nadie vive para sí.
  • 3 Juan 2. Nos lo debemos a nosotros mismos para ser felices.
  • 1 Corintios 3:16, 17. Dios destruirá al hombre que contamina su cuerpo; en realidad tal persona se destruye a sí misma.
  • Romanos 12:1. Nuestros cuerpos deben ser dedicados a Dios,

OCHO ELEMENTOS ESENCIALES PARA GOZAR DE BUENA SALUD

  1. Aire puro.
  2. Luz solar.
  3. Alimentación sana.
  4. Agua pura.
  5. Descanso físico.
  6. Paz mental y gozo en el espíritu.
  7. Obediencia a las leyes físicas.

TEMPERANCIA– EL BRAZO DERECHO DEL EVANGELIO

  • 1 Corintios 9:25-27. El cuerpo debe ser puesto en sujeción, controlado.
  • 1 Corintios 10:31. Lo que se haga, ya sea comer o beber, debe hacerse para la gloria de Dios.
  • Génesis 1:29; 3:18. La dieta original: Dios dio a Adán frutas, nueces, cereales y verduras.
  • Génesis 9:3-5. Después del diluvio se le permitió a Noé comer carne. Sin embargo, Dios mostró su falta de placer en tal matanza.
  • Génesis 7:2. Había una diferencia muy clara entre las carnes puras (que se podían comer) y las impuras (que no se debían comer.)

Hoy no conviene comer carne en absoluto. Hay enfermedades en la carne de los animales. La nutrición adecuada se obtiene de las plantas. El tubo digestivo del hombre no es apto para digerir la carne. El mundo se está dando cuenta de esto y busca otras fuentes de proteínas.

  • Isaías 65:25. En el reino de Dios no habrá destrucción.

«Cuando los hombres y las mujeres se convierten de verdad, respetan concienzudamente las leyes de la vida que Dios ha establecido en su ser, y así tratan de evitar la debilidad física, mental y moral. La obediencia a estas leyes ha de convertirse en un deber personal. Nosotros mismos debemos sufrir los males producidos por la violación de la ley. Debemos dar cuenta a Dios por nuestros hábitos y prácticas. Por lo tanto, la pregunta que debemos hacernos no es: “¿Qué dirá el mundo?” sino “ ¿Cómo trataré yo, que pretendo ser un cristiano, la habitación que Dios me ha dado? ¿Trabajaré para lograr mi más alto bien temporal y espiritual al guardar mi cuerpo como templo para la morada del Espíritu Santo, o me abandonaré a las ideas y prácticas del mundo?’» Consejos sobre el Régimen Alimenticio, pág. 21.

ABSTINENCIA

Debemos abstenernos de alimentos y bebidas que dañan el organismo y buscar substitutos. Algunos ejemplos de alimentos dañinos son: la carne, el pescado, las aves, las grasas animales, los condimentos fuertes, el chocolate, y algunos productos horneados y quesos difíciles de digerir.

Algunos ejemplos de bebidas dañinas son: las bebidas alcohólicas, el té, el café, y la mayoría de las gaseosas. Como regla general es mejor conservar una dieta lo más natural posible. Es decir que se deben evitar los alimentos procesados y se deben preferir los alimentos naturales e integrales.

TERAPIA NATURAL

Vivir de acuerdo a las leyes naturales y practicar los 8 puntos esenciales para gozar de buena salud mencionados antes, evitará una serie de enfermedades. Cuando se violan estas leyes o cuando nos enfermamos debemos confiar en primer lugar en los remedios naturales que nos ha dado Dios – el agua para limpieza interna y externa, el descanso para recobrar fuerzas y dar resistencia al cuerpo, los tés de hierbas, una dieta liviana, aire fresco y otros medios naturales.

LA VESTIMENTA

  • 1 Corintios 10:31. Nuestra vestimenta debe honrar a Dios, esto es aplicable tanto a los hombres como a las mujeres.
  • Deuteronomio 22:5. Las mujeres no deben usar ropa de hombre ni los hombres ropa de mujer.
  • 1 Timoteo 2:9, 10. Nuestro vestido debe ser modesto.

Los artículos de vestir que se deben evitar son: vestidos sobre la rodilla o que se arrastran por el suelo, escotes bajos, espaldas al descubierto, blusas sin mangas, telas transparentes, ropas apretadas, calzado incómodo. Seguir la moda es una vana ocupación.

  • 1 Pedro 3:3, 4. A los ojos de Dios la simpleza y la santidad son hermosas. Por lo tanto el cristiano evitará las joyas y los vestidos llamativos.
  • Lucas 12:27. Las flores son un buen ejemplo del tipo de belleza que a Dios le gusta.
  • 1 Corintios 11:14, 15. El Señor desea que haya una clara distinción entre los dos sexos.