Trabajo / Agricultura

Adán tenía temas como motivo de contemplación en las obras de Dios en el Edén, que era el cielo en miniatura. Dios no creó al hombre meramente para que contemplara las gloriosas obras de Dios. Por eso le dio manos para trabajar así como mente y corazón para meditar. Si la felicidad del hombre hubiese consistido en no hacer nada, el Creador no le hubiera asignado un trabajo a Adán. El hombre había de encontrar la felicidad tanto en el trabajo como en la meditación. Review and Herald, 24 de marzo de 1874

Dios dijo a Adán y a todos los de descendientes de Adán: Con el sudro de tu rostro comerás el pan, pues de ahora en adelante, la tierra deberá ser trabajada con la desventaja de la transgresión. Producirá espinas y zarzas. Manuscrito 84 de 1897

La salud no puede conservarse a menos que una parte de cada día se dedique al esfuerzo muscular al aire libre. El Ministerio Médico, pág. 100