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Rebelión en la tierra

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Texto de meditación: “Y vio Dios todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el día sexto.” – Génesis 1:31

Identificando al Creador

¿Quiénes emprendieron la obra de la creación de la tierra? Génesis 1:1; Colosenses 1:15-17

“El padre y el Hijo emprendieron la grandiosa y admirable obra que habían proyectado: la creación del mundo. La tierra que salió de las manos del Creador era sumamente hermosa. Había montañas, colinas y llanuras, y entre medio había ríos, lagos y lagunas. La tierra no era una vasta llanura; la monotonía del paisaje estaba interrumpida por colinas y montañas, no altas y abruptas como las de ahora, sino de formas hermosas y regulares. No se veían las rocas escarpadas y desnudas, porque yacían bajo la superficie, como si fueran los huesos de la tierra. Las aguas se distribuían con regularidad. Las colinas, montañas y bellísimas llanuras estaban adornadas con plantas y flores, y altos y majestuosos árboles de toda clase, muchísimo más grandes y hermosos que los de ahora. El aire era puro y saludable, y la tierra parecía un noble palacio. Los ángeles se regocijaban al contemplar las admirables y hermosas obras de Dios.” – Historia de la redención, pág. 20

¿Cuánto tiempo les llevó esta tarea? Génesis 1:31; Éxodo 20:11 primera parte; Salmo 33:6,9

Por la palabra de Jehová fueron hechos los cielos, y todo el ejército de ellos por el espíritu de su boca…. Porque él dijo, y fue hecho; él mandó, y existió.” Salmos 33:6, 9. La Sagrada Escritura no reconoce largos períodos en los cuales la tierra fue saliendo lentamente del caos. Acerca de cada día de la creación, las Santas Escrituras declaran que consistía en una tarde y una mañana, como todos los demás días que siguieron desde entonces. Al fin de cada día se da el resultado de la obra del Creador. Y al terminar la narración de la primera semana se dice: “Estos son los orígenes de los cielos y de la tierra cuando fueron criados.” Génesis 2:4. Pero esto no implica que los días de la creación fueron algo más que días literales. Cada día se llama un origen, porque Dios originó o produjo en él una parte nueva de su obra.” – Patriarcas y profetas, pág. 103

“Aquí se expone con claridad el origen de la raza humana; y el relato divino está tan claramente narrado que no da lugar a conclusiones erróneas. Dios creó al hombre conforme a su propia imagen. No hay en esto misterio. No existe fundamento alguno para la suposición de que el hombre llegó a existir mediante un lento proceso evolutivo de las formas bajas de la vida animal o vegetal. Tales enseñanzas rebajan la obra sublime del Creador al nivel de las mezquinas y terrenales concepciones humanas.” – Patriarcas y profetas, pág. 25

¿Qué características tuvieron los primeros padres? Génesis 1:27

“Cuando Adán salió de las manos de su Creador era de noble talla y hermosamente simétrico. Era bien proporcionado y su estatura era un poco más del doble de la de los hombres que hoy habitan la tierra. Sus facciones eran perfectas y hermosas. Su tez no era blanca ni pálida, sino sonrosada, y resplandecía con el exquisito matiz de la salud. Eva no era tan alta como Adán. Su cabeza se alzaba algo más arriba de los hombros de él. También era de noble aspecto, perfecta en simetría y muy hermosa.” –  Historia de la redención, pág. 21

La tierra el dominio del hombre

¿Qué regalo les fue dado? Génesis 2:1-3

“Después que Dios hubo hecho el mundo en seis días, reposó y luego santificó y bendijo el día en que había reposado de todas sus obras que había creado y hecho. Puso aparte ese día especial para que el hombre descansase en él de su trabajo, a fin de que mientras mirase la tierra y los cielos, pudiese reflexionar que Dios había hecho todo esto en seis días y reposado en el séptimo, y que al contemplar las pruebas tangibles de la sabiduría infinita de Dios, su corazón se llenase de amor y reverencia hacia su Creador.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 276

¿Qué mandato recibieron del Creador? Génesis 1:26

“Una vez creada la tierra con su abundante vida vegetal y animal, fue introducido en el escenario el hombre, corona de la creación para quien la hermosa tierra había sido aparejada. A él se le dio dominio sobre todo lo que sus ojos pudiesen mirar; pues, “dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree … en toda la tierra. Y creó Dios al hombre a su imagen, varón y hembra los creó.” Génesis 1:26, 27…

“Adán fue colocado como representante de Dios sobre los órdenes de los seres inferiores. Estos no pueden comprender ni reconocer la soberanía de Dios; sin embargo, fueron creados con capacidad de amar y de servir al hombre. El salmista dice: “Hicístelo enseñorear de las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo de sus pies: … asimismo las bestias del campo; las aves de los cielos, … todo cuanto pasa por los senderos de la mar.” Salmos 8:6-8.” – Patriarcas y profetas, pág.  25

Una prueba de fidelidad

¿Qué alimento le fue dado a Eva y a Adán? Génesis 1:29; 2:9,16 ¿Qué les fue prohibido comer? Génesis 2:17

“Para saber cuáles son los mejores comestibles tenemos que estudiar el plan original de Dios para la alimentación del hombre. El que creó al hombre y comprende sus necesidades indicó a Adán cuál era su alimento. “He aquí—dijo—que os he dado toda planta que da semilla…, y todo árbol en que hay fruto y que da semilla; os será para comer”. Génesis 1:29. Al salir del Edén para ganarse el sustento labrando la tierra bajo el peso de la maldición del pecado, el hombre recibió permiso para comer también “plantas del campo” – Ministerio de Curación, pág. 227

“En medio del huerto, cerca del árbol de la vida, se alzaba el árbol del conocimiento del bien y del mal, destinado especialmente por Dios para ser una prenda de la obediencia, la fe y el amor de Adán y Eva hacia él. Refiriéndose a este árbol, el Señor ordenó a nuestros primeros padres que no comieran de él, ni lo tocaran, porque si lo hacían morirían. Les dijo que podían comer libremente de todos los árboles del huerto, menos de éste, porque si comían de él seguramente morirían.” – Historia de la redención, pág. 24

¿Pasaron la prueba? Génesis 3:1-6 primera parte

 “No siéndole posible continuar con su rebelión en el cielo, Satanás halló un nuevo campo de acción para su enemistad contra Dios, al tramar la ruina de la raza humana. Vio en la felicidad y en la paz que la santa pareja gozaba en el Edén el deleite que él había perdido para siempre. Estimulado por la envidia, resolvió inducirlos a desobedecer y atraer sobre sí la culpa y el castigo del pecado. Trataría de cambiar su amor en desconfianza, y sus cantos de alabanza en oprobio para su Creador. De esta manera no sólo arrojaría a estos inocentes seres en la desgracia en que él mismo se encontraba, sino que también ocasionaría deshonra para Dios y pesar en los cielos.” – Patriarcas y profetas, pág. 34

“A Adán y Eva se les permitió comer de todos los árboles de su hogar edénico, con excepción de uno. El Señor dijo a la santa pareja: El día que coman del árbol del bien y del mal, ciertamente morirán. Eva fue seducida por la serpiente y creyó que Dios no actuaría con ellos como había dicho.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 103

¿Quién fue un instrumento en las manos de Satanás para el mal? Génesis 3:6 última parte ¿Qué le sucede a muchos hoy día? Mateo 10:37-38

“Y ahora, habiendo pecado, ella se convirtió en el agente de Satanás para labrar la ruina de su esposo. Con extraña y anormal excitación, y con las manos llenas del fruto prohibido, lo buscó y le relató todo lo que había ocurrido…

“Adán comprendió que su compañera había violado el mandamiento de Dios, menospreciando la única prohibición que les había sido puesta como una prueba de su fidelidad y amor. Se desató una terrible lucha en su mente. Lamentó haber dejado a Eva separarse de su lado. Pero ahora el error estaba cometido; debía separarse de su compañía, que le había sido de tanto gozo. ¿Cómo podría hacer eso?

“El amor, la gratitud y la lealtad al Creador, todo fue sofocado por amor a Eva. Ella era parte de sí mismo, y Adán no podía soportar la idea de una separación. No alcanzó a comprender que el mismo Poder infinito que lo había creado del polvo de la tierra y hecho de él un ser viviente de hermosa forma y que, como demostración de su amor, le había dado una compañera, podía muy bien proporcionarle otra. Adán resolvió compartir la suerte de Eva; si ella debía morir, él moriría con ella. Al fin y al cabo, se dijo Adán, ¿no podrían ser verídicas las palabras de la sabia serpiente? Eva estaba ante él, tan bella y aparentemente tan inocente como antes de su desobediencia. Le expresaba mayor amor que antes. Ninguna señal de muerte se notaba en ella, y así decidió hacer frente a las consecuencias. Tomó el fruto y lo comió apresuradamente.” – Patriarcas y profetas, págs. 39-40

Pérdidas dolorosas 

¿Qué llegó a ser Satanás para este mundo? Juan 12:3; 2 Corintios 4:4

 “La tierra originalmente dada al hombre como reino suyo, entregada alevosamente por él a las manos de Satanás, y durante tanto tiempo dominada por el poderoso enemigo, será recobrada por el gran plan de redención.”  – Patriarcas y profetas, pág. 16

¿Qué sucedió con el acceso al árbol de la vida? Génesis 3:22-24

“Adán y Eva y su posteridad perdieron el derecho al árbol de la vida a causa de su desobediencia. “Y dijo Jehová Dios: He aquí el hombre es como uno de nosotros, sabiendo el bien y el mal; ahora, pues, que no alargue su mano, y tome también del árbol de la vida, y coma, y viva para siempre. Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado”. Adán y Eva transgredieron la ley de Dios. Esto hizo necesario que fueran alejados del Edén y separados del árbol de la vida, pues al comer de él después de su transgresión, hubieran perpetuado el pecado. “Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida”. El hombre dependía del árbol de la vida para la inmortalidad, y el Señor tomó estas precauciones para que los hombres no comieran de ese árbol y vivieran para siempre, llegando a ser pecadores inmortales.” – Testimonios para los ministros, págs. 133-134

¿Qué lamentable consecuencia nos alcanza hasta hoy por causa del pecar? Romanos 6:23; 5:12

“La advertencia hecha a nuestros primeros padres: “Porque el día que de él comieres, morirás” (Génesis 2:17), no significaba que morirían el mismo día en que comiesen del fruto prohibido, sino que ese día sería dictada la irrevocable sentencia. La inmortalidad les había sido prometida bajo condición de que fueran obedientes; pero mediante la transgresión perderían su derecho a la vida eterna. El mismo día en que pecaran serían condenados a muerte.” – Patriarcas y profetas, pág. 44

“La ley que fue dada al hombre en el Edén está registrada juntamente con la penalidad que la acompañaría en caso de que fuese desobedecida. Luego sigue la historia de la tentación y la caída, y el castigo infligido a nuestros padres cuando cayeron. Su ejemplo nos es dado como advertencia en lo que respecta a la desobediencia, a fin de que sepamos con seguridad que la paga del pecado es la muerte, que la justicia retributiva de Dios no se elude, y que él exige de los seres que ha creado una estricta obediencia a sus mandamientos.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 438-439

Consecuencias en el matrimonio

¿Cuál era el propósito original de Dios, para la familia? Génesis 2:21-23

“Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una “ayuda idónea para él,” alguien que realmente le correspondía, una persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser una sola cosa con él en amor y simpatía. Eva fue creada de una costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella no debía dominarle como cabeza, ni tampoco debía ser humillada y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, sino que más bien debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él. Siendo parte del hombre, hueso de sus huesos y carne de su carne, era ella su segundo yo; y quedaba en evidencia la unión íntima y afectuosa que debía existir en esta relación.” – Patriarcas y profetas, págs. 26-27

¿Qué sucedió después? Génesis 3:16; Efesios 5:22-24

“El esposo es la cabeza de la familia, como Cristo es la cabeza de la iglesia, y cualquier actitud asumida por la esposa que pueda disminuir la influencia y degradar su posición digna y responsable, desagrada a Dios. Es deber de la esposa renunciar a sus deseos y voluntad, en favor de su esposo. Ambos deben saber renunciar a sus gustos, pero la Palabra de Dios da la preferencia al criterio del esposo. Y la esposa no perderá dignidad al ceder así a aquel a quien ella eligió por consejero y protector. El esposo debe mantener su posición en la familia, con toda mansedumbre, y sin embargo con decisión.” – Testimonios para la iglesia, tomo 1, pág. 276

Esclavos de Satanás y del pecado

¿Qué terrible condición posee el ser humano no redimido? Juan 8:34; Romanos 6:16

“No solo el ser humano sino también la tierra había caído por el pecado bajo el dominio del maligno, y había de ser restaurada mediante el plan de la redención. Al ser creado, Adán recibió el señorío de la tierra. Pero al ceder a la tentación, cayó bajo el poder de Satanás. Y “el que es vencido por alguno es hecho esclavo del que lo venció”. 2 Pedro 2:19. Cuando el hombre cayó bajo el cautiverio de Satanás, el dominio que antes ejercía pasó a manos de su conquistador. De esa manera Satanás llegó a ser “el dios de este siglo”. 2 Corintios 4:4. Él había usurpado el dominio que originalmente fue otorgado a Adán.” – Patriarcas y profetas, pág. 47

“La influencia de Satanás se ejerce constantemente sobre los hombres para enajenar los sentidos, dominar la mente para el mal e incitar a la violencia y al crimen. El debilita el cuerpo, obscurece el intelecto y degrada el alma… Mediante sus especiosas tentaciones, Satanás induce a los hombres a cometer males siempre peores, hasta provocar completa degradación y ruina.” –  Deseado de todas las gentes, pág. 308

¿Quiénes son los ángeles?

La relación entre el mundo visible y el invisible, el ministerio de los ángeles de Dios y la influencia o intervención de los espíritus malos, son asuntos claramente revelados en las Sagradas Escrituras y como indisolublemente entretejidos con la historia humana. Nótase en nuestros días una tendencia creciente a no creer en la existencia de los malos espíritus, mientras que por otro lado muchas personas ven espíritus de seres humanos difuntos en los santos ángeles, que son “enviados para” servir a “los que han de heredar la salvación”. Hebreos 1:14 (VM). Pero las Escrituras no solo enseñan la existencia de los ángeles, tanto buenos como malos, sino que contienen pruebas terminantes de que estos no son espíritus desencarnados de hombres que hayan dejado de existir.
Antes de la creación del hombre, había ya ángeles; pues cuando los cimientos de la tierra fueron echados, a una “las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios”. Job 38:7. Después de la caída del hombre, fueron enviados ángeles para guardar el árbol de la vida, y esto antes que ningún ser humano hubiese fallecido. Los ángeles son por naturaleza superiores al hombre, pues el salmista refiriéndose a este, dice: “Algo menor lo hiciste que los ángeles”. Salmos 8:6 (V. Bover-Cantera).
Las Santas Escrituras nos dan información acerca del número, del poder y de la gloria de los seres celestiales, de su relación con el gobierno de Dios y también con la obra de redención. “Jehová afirmó en los cielos su trono; y su reino domina sobre todos”. Y el profeta dice: “Oí voz de muchos ángeles alrededor del trono”. Ellos sirven en la sala del trono del Rey de los reyes, “ángeles, poderosos en fortaleza”, “ministros suyos”, que hacen “su voluntad”, “obedeciendo a la voz de su precepto”. Salmos 103:19-21; Apocalipsis 5:11. Millones de millones y millares de millares era el número de los mensajeros, celestiales vistos por el profeta Daniel. El apóstol Pablo habla de “las huestes innumerables de ángeles”. Hebreos 12:22 (VM). Como mensajeros de Dios, iban y volvían “a semejanza de relámpagos” (Ezequiel 1:14), tan deslumbradora es su gloria y tan veloz su vuelo. El ángel que apareció en la tumba del Señor, y cuyo “aspecto era como un relámpago y su vestido blanco como la nieve”, hizo que los guardias temblaran de miedo y quedaran “como muertos”. Mateo 28:3, 4. Cuando Senaquerib, el insolente monarca asirio, blasfemó e insultó a Dios y amenazó destruir a Israel, “aconteció que en aquella misma noche salió un ángel de Jehová, e hirió en el campamento de los asirios ciento ochenta y cinco mil hombres”. El ángel “destruyó a todos los hombres fuertes y valerosos, con los príncipes y los capitanes” del ejército de Senaquerib, quien “volvió con rostro avergonzado a su propia tierra”. 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21 (VM).
Los ángeles son enviados a los hijos de Dios con misiones de misericordia. Visitaron a Abraham con promesas de bendición; al justo Lot, para rescatarle de las llamas de Sodoma; a Elías, cuando estaba por morir de cansancio y hambre en el desierto; a Eliseo, con carros y caballos de fuego que circundaban la pequeña ciudad donde estaba encerrado por sus enemigos; a Daniel, cuando imploraba la sabiduría divina en la corte de un rey pagano, o en momentos en que iba a ser presa de los leones; a San Pedro, condenado a muerte en la cárcel de Herodes; a los presos de Filipos; a San Pablo y a sus compañeros, en la noche tempestuosa en el mar; a Cornelio, para hacerle comprender el evangelio, a San Pedro, para mandarlo con el mensaje de salvación al extranjero gentil. Así fue como, en todas las edades, los santos ángeles ejercieron su ministerio en beneficio del pueblo de Dios.
Cada discípulo de Cristo tiene su ángel guardián respectivo. Estos centinelas celestiales protegen a los justos del poder del maligno. Así lo reconoció el mismo Satanás cuando dijo: “Teme Job a Dios de balde? ¿No le has tu cercado a él y a su casa, y a todo lo que tiene en derredor”. Job 1:9, 10. El medio de que Dios se vale para proteger a su pueblo está indicado en las palabras del salmista: “El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende”. Salmos 34:7. Hablando de los que creen en él, el Salvador dijo: “Mirad no tengáis en poco a alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre”. Mateo 18:10. Los ángeles encargados de atender a los hijos de Dios tienen a toda hora acceso a él.
Así que, aunque expuesto al poder engañoso y a la continua malicia del príncipe de las tinieblas y en conflicto con todas las fuerzas del mal, el pueblo de Dios tiene siempre asegurada la protección de los ángeles del cielo. Y esta protección no es superflua. Si Dios concedió a sus hijos su gracia y su amparo, es porque deben hacer frente a las temibles potestades del mal, potestades múltiples, audaces e incansables, cuya malignidad y poder nadie puede ignorar o despreciar impunemente.
Los espíritus malos, creados en un principio sin pecado, eran iguales, por naturaleza, poder y gloria, a los seres santos que son ahora mensajeros de Dios. Pero una vez caídos por el pecado, se coligaron para deshonrar a Dios y acabar con los hombres. Unidos con Satanás en su rebeldía y arrojados del cielo con él, han sido desde entonces, en el curso de los siglos, sus cómplices en la guerra empezada contra la autoridad divina. Las Sagradas Escrituras nos hablan de su unión y de su gobierno de sus diversas órdenes, de su inteligencia y astucia, como también de sus propósitos malévolos contra la paz y la felicidad de los hombres.
La historia del Antiguo Testamento menciona a veces su existencia y su actuación pero fue durante el tiempo que Cristo estuvo en la tierra cuando los espíritus malos dieron las más sorprendentes pruebas de su poder. Cristo había venido para cumplir el plan ideado para la redención del hombre, y Satanás resolvió afirmar su derecho para gobernar al mundo. Había logrado implantar la idolatría en toda la tierra, menos en Palestina. Cristo vino a derramar la luz del cielo sobre el único país que no se había sometido al yugo del tentador. Dos poderes rivales pretendían la supremacía. Jesús extendía sus brazos de amor, invitando a todos los que querían encontrar en él perdón y paz. Las huestes de las tinieblas vieron que no poseían un poder ilimitado, y comprendieron, que si la misión de Cristo tenía éxito, pronto terminaría su reinado. Satanás se enfureció como león encadenado y desplegó atrevidamente sus poderes tanto sobre los cuerpos como sobre las almas de los hombres.
Que ciertos hombres hayan sido poseídos por demonios está claramente expresado en el Nuevo Testamento. Las personas afligidas de tal suerte no sufrían únicamente de enfermedades cuyas causas eran naturales. Cristo tenía conocimiento perfecto de aquello con que tenía que habérselas, y reconocía la presencia y acción directas de los espíritus malos.
Ejemplo sorprendente de su número, poder y malignidad, como también del poder misericordioso de Cristo, lo encontramos en el relato de la curación de los endemoniados de Gádara. Aquellos pobres desaforados, que burlaban toda restricción y se retorcían, echando espumarajos por la boca, enfurecidos, llenaban el aire con sus gritos, se maltrataban y ponían en peligro a cuantos se acercaban a ellos. Sus cuerpos cubiertos de sangre y desfigurados, sus mentes extraviadas, presentaban un espectáculo de los más agradables para el príncipe de las tinieblas. Uno de los demonios que dominaba a los enfermos, declaró: “Legión me llamo; porque somos muchos”. Marcos 5:9. En el ejército romano una legión se componía de tres a cinco mil hombres. Las huestes de Satanás están también organizadas en compañías, y la compañía a la cual pertenecían estos demonios correspondía ella sola en número por lo menos a una legión.
Al mandato de Jesús, los espíritus malignos abandonaron sus víctimas, dejándolas sentadas en calma a los pies del Señor, sumisas, inteligentes y afables. Pero a los demonios se les permitió despeñar una manada de cerdos en el mar; y los habitantes de Gádara, estimando de más valor sus puercos que las bendiciones que Dios había concedido, rogaron al divino Médico que se alejara. Tal era el resultado que Satanás deseaba conseguir. Echando la culpa de la pérdida sobre Jesús, despertó los temores egoístas del pueblo, y les impidió escuchar sus palabras. Satanás acusa continuamente a los cristianos de ser causa de pérdidas, desgracias y padecimientos, en lugar de dejar recaer el oprobio sobre quienes lo merecen, es decir, sobre sí mismo y sus agentes.
Pero los propósitos de Cristo no quedaron frustrados. Permitió a los espíritus malignos que destruyesen la manada de cerdos, como censura contra aquellos judíos que, por amor al lucro, criaban esos animales inmundos. Si Cristo no hubiese contenido a los demonios, habrían precipitado al mar no solo los cerdos sino también a los dueños y porqueros. La inmunidad de estos fue tan solo debida a la intervención misericordiosa de Jesús. Por otra parte, el suceso fue permitido para que los discípulos viesen el poder malévolo de Satanás sobre hombres y animales, pues quería que sus discípulos conociesen al enemigo al que iban a afrontar, para que no fuesen engañados y vencidos por sus artificios. Quería, además, que el pueblo de aquella región viese que él, Jesús, tenía el poder de romper las ligaduras de Satanás y libertar a sus cautivos. Y aunque Jesús se alejó, los hombres tan milagrosamente libertados quedaron para proclamar la misericordia de su Bienhechor.
Las Escrituras encierran otros ejemplos semejantes. La hija de la mujer sirofenicia estaba atormentada de un demonio al que Jesús echó fuera por su palabra. Marcos 7:26-30. “Un endemoniado, ciego y mudo” (Mateo 12:22); un joven que tenía un espíritu mudo, que a menudo le arrojaba “en el fuego y en aguas, para matarle” (Marcos 9:17-27); el maníaco que, atormentado por el “espíritu de un demonio inmundo” (Lucas 4:33-36), perturbaba la tranquilidad del sábado en la sinagoga de Capernaúm; todos ellos fueron curados por el compasivo Salvador. En casi todos los casos Cristo se dirigía al demonio como a un ser inteligente, ordenándole salir de su víctima y no atormentarla más. Al ver su gran poder, los adoradores reunidos en Capernaúm se asombraron, “y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta? que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen”. Lucas 4:36.
Se representa uno generalmente aquellos endemoniados como sometidos a grandes padecimientos; sin embargo había excepciones a esta regla. Con el fin de obtener poder sobrenatural, algunas personas se sometían voluntariamente a la influencia satánica. Estas, por supuesto, no entraban en conflicto con los demonios. A esta categoría pertenecen los que poseían el espíritu de adivinación, como los magos Simón y Elimas y la joven adivina que siguió a Pablo y a Silas en Filipos.
Nadie está en mayor peligro de caer bajo la influencia de los espíritus malos que los que, a pesar del testimonio directo y positivo de las Sagradas Escrituras, niegan la existencia e intervención del diablo y de sus ángeles. Mientras ignoremos sus astucias, ellos nos llevan notable ventaja; y muchos obedecen a sus sugestiones creyendo seguir los dictados de su propia sabiduría. Esta es la razón por la cual a medida que nos acercamos al fin del tiempo, cuando Satanás obrará con la mayor energía para engañar y destruir, él mismo propaga por todas partes la creencia de que no existe. Su política consiste en esconderse y obrar solapadamente.
No hay nada que el gran seductor tema tanto como el que nos demos cuenta de sus artimañas. Para mejor disfrazar su carácter y encubrir sus verdaderos propósitos, se ha hecho representar de modo que no despierte emociones más poderosas que las del ridículo y del desprecio. Le gusta que lo pinten deforme o repugnante, mitad animal mitad hombre.
Le agrada oírse nombrar como objeto de diversión y de burla por personas que se creen inteligentes e instruidas.
Precisamente por haberse enmascarado con habilidad consumada es por lo que tan a menudo se oye preguntar: “¿Existe en realidad ente semejante?” Prueba evidente de su éxito es la aceptación general de que gozan entre el público religioso ciertas teorías que niegan los testimonios más positivos de las Sagradas Escrituras. Y es porque Satanás puede dominar tan fácilmente los espíritus de las personas inconscientes de su influencia, por lo que la Palabra de Dios nos da tantos ejemplos de su obra maléfica, nos revela sus fuerzas ocultas y nos pone así en guardia, contra sus ataques.
El poder y la malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y torturarían el cuerpo, destruirán nuestras propiedades y nuestras vidas. Solo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo.

Este texto, corresponde al capítulo 32 del libro El Conflicto de los Siglos de Elena G. de White. Si desea una copia del mismo, escriba literatura@reformistas.org

La verdad sobre el infierno

infierno¿Será castigado el impío?

  • Pro.11:21
  • Isa.13:11

¿Cómo llama Dios esa obra?

  • Isaías 28:21

¿Con qué será castigado?

  • Sal.21:8-9
  • Isa.66:15-16
  • Heb.10:27

¿Cuándo será castigado con fuego?

  • 2 Ped.2:9; 3:7;
  • Apo.20:4-9.

¿Dónde será castigado?

  • Pro.11:31
  • Isa.24:21
  • Apo.20:9.

¿En proporción de qué será castigado?

  • Lucas 12:48
  • Apoc. 22:12
  • Rom.2:5-6
  • 2 Cor.5:10
  • Apo.20:11-13.

¿Para quién fue preparado el castigo?

  • Mateo 25:41

¿Qué le sucederá a Satanás?

  • Ezequiel 28:14-19.

¿Cómo se llama este castigo?

  • Apocalipsis 20:14; 21:8

El contraste está entre muerte eterna y vida eterna, no en vida eterna en el infierno y vida eterna en el cielo. El fuego es simplemente la forma en que Dios pondrá fin a los pecadores (2ª Pedro 3:7). El castigo (la paga) es muerte (Romanos 6:23) o lo que es lo mismo, eterna separación de Dios, la fuente de vida.

¿Quiénes están exentos de la segunda muerte?

  • Apocalipsis 20:6, 14, 15

¿Cuál será el efecto final del fuego sobre los impíos?

  • Hebreos 10:27
  • Isaías 1:28
  • Eze. 18:4, 20
  • Mateo 10: 28
  • Isa.47:14
  • Mal.4:1,3
  • Eze.28:18.
  • Sal.37:9-10,38; 92:7
  • Eze.28:19.
  • Abdías 15-16.
  • Job 20:7

¿Qué semejanza hay entre el fuego que consumirá a los impíos y el fuego que consumió a Sodoma y Gomorra?

  • Nombre: Mat. 18:8; 25:41——-Jud. 7
  • Contienen los mismos elementos : Apc.14:10—— Luc. 17:29.
  • Se manifiestan de la misma manera : Sal. 11:6 —- Gen. 19:24
  • Hacen la misma obra Mal. 4:3 –—— 2Ped. 2:6
  • Proceden de la misma persona y del mismo lugar : Ap. 20:9 –— Gn. 19:24
  • ¿Quiénes están exentos de la segunda muerte? Apocalipsis 20:6, 14, 15
  • Para siempre Jud.7; 2Ped.2:6; 1ªSamuel 1:22, 28

¿Cómo quedará la tierra después de esa purificación?

  • 2 Pedro 3:13

PARA RECORDAR

En el Nuevo Testamento, la palabra infierno es traducida de tres palabras griegas:

  • Hades. El mundo de abajo, el lugar de la muerte, la tumba. Es equivalente a Seol (palabra hebrea) en el Antiguo Testamento. Por ejemplo, es usada en Hechos 2:27, 31, mencionando el Salmo 16:10.
  • Gehena. Lugar de quemar. Esta palabra viene del Valle de Hinon, un lugar en las afueras de Jerusalén, donde se quemaban desperdicios y los cuerpos muertos de animales o criminales. El fuego era continuo, y lo que el fuego no consumía, lo hacían los gusanos. Así vino a ser un símbolo de aniquilación y es usado para nombrar el lago de fuego que destruirá a los malvados. Mateo 3:12
    Tartarus. Esta palabra, aparece una sola vez en 2 Pedro 2:4, Oscuridad. Se usa para describir la oscuridad que rodeó a Satanás y sus ángeles cuando se separaron de Dios y del cielo, así como de la oscuridad que hay en la tierra a causa de la presencia del príncipe de las tinieblas (Isaías 60:2).

Satanás

LA CREACIÓN

  • Génesis 1:31. Dios creo un mundo perfecto.
  • 1 Juan 4:8. Dios es amor.
  • Romanos 11:33. La sabiduría y conocimiento de Dios son insondables.
  • Salmo 62:11. Dios es el poder detrás de todas las cosas.
  • Ezequiel 28:14, 15. Satanás fue creado perfecto para ser el ángel cubridor junto al trono de Dios.
  • Ezequiel 28:12, 13. Estaba lleno de sabiduría y era perfecto en su belleza.
  • Isaías 14:12. Era llamado el lucero de la mañana.

EL PECADO CAMBIÓ TODO

  • 1 Juan 3:8. El pecado comenzó con el diablo.
  • Ezequiel 28:17. El orgullo por su belleza y sabiduría lo corrompió.
  • Isaías 14:13, 14. Desafió a Dios y decidió derrocar su trono.
  • Juan 8:44. Es un mentiroso y un asesino.

GUERRA EN EL CIELO

  • Apocalipsis 12:7-9. El dragón fue arrojado del cielo con sus seguidores.
  • Isaías 14:12. Lucifer, el lucero de la mañana, cayó del cielo.
  • Lucas 10:18. Satanás cayó como un rayo del cielo.

EL HOMBRE SE VIO ENVUELTO

  • Génesis 3:16-19 Resultados de la desobediencia
  • 1 Juan 3:4. El pecado es la transgresión de la ley de Dios.

El resultado es el pesar, la enfermedad, el sufrimiento, el odio, la sospecha, el crimen, el miedo, la guerra, el derramamiento de sangre, las pestes, el hambre, los desastres y la muerte.

  • Romanos 6:23. La muerte es resultado del pecado.
  • 2 Corintios 4:3, 4. Satanás se transformó en el dios de este mundo.
  • Juan 12:31, 32. También es llamado el príncipe de este mundo.
  • Efesios 2:2. También es llamado el príncipe de la potestad del aire.
  • Mateo 12:24-26. Es el príncipe de los demonios.

SATANÁS USA CUATRO MÉTODOS

1 . EL ENGAÑO

  • Génesis 3:1; 1 Timoteo 2:14. Habló por medio de la serpiente y engañó a Eva.
  • 2 Corintios 11:13-15. Se transforma en un ángel de luz y sus ministros en apóstoles de Cristo.
  • Efesios 6:12. Obra por medio de poderes religiosos y gubernamentales.
  • Apocalipsis 16:14. Engaña por medio de milagros.

2 . LA ACUSACIÓN

  • Génesis 3:1. Acusó a Adán y a Eva.
  • Job 1:8-11; 2:4, 5. Acusó a Job ante Dios.
  • Zacarías 3:1-5. Señaló las vestimentas sucias del sumo sacerdote Josué.
  • Apocalipsis 12:10. Es el acusador de los hermanos.

3 . LA AFLICCIÓN

  • Job 2:7. Hirió a Job con una sarna maligna.
  • Lucas 13:16. «Ató» a una mujer con una enfermedad por 18 años.
  • 2 Corintios 12:7-9. Abofeteó a Pablo en la carne.

4 . LA PERSECUCIÓN

  • Apocalipsis 12:17. Odia a Cristo y por medio de la persecución trata de destruir a la verdadera iglesia y a los que observan los mandamientos.
  • 1 Pedro 5:8. Como un león rugiente trata de destruir a los cristianos.
  • Apocalipsis 12:15, 17. Usa a la gente para perseguir a la iglesia y hacer la guerra contra ella.

PODEMOS VENCER AL DIABLO

  • Apocalipsis 12:11. Por medio de la sangre del Cordero, por la palabra de nuestro testimonio.
  • Mateo 4:7. Por la palabra de Dios.
  • Santiago 4:7. Resistiéndolo.
  • Romanos 12:21. Venciendo el mal con el bien.
  • Apocalipsis 20:10. Satanás será destruido en el lago de fuego.
  • Ezequiel 28:18. Se transformará en ceniza delante de los justos.
  • Ezequiel 28:19. No existirá nunca más.

«Hay un gran poder en la oración. Nuestro poderoso adversario constantemente procura mantener lejos de Dios al alma turbada. Una súplica elevada al cielo por el santo más humilde es más temible para Satanás que los decretos gubernamentales o las órdenes reales (ST 27-10-1881).»

Identificando la tentación

Además de los deseos de la carne, ¿qué es lo que más influye para tentarnos a pecar?

“Y dijo Pedro: Ananías, ¿por qué llenó Satanás tu corazón para que mintieses al Espíritu Santo . . . ?” (Hechos 5:3).

“Y éstos son los de junto al camino: en quienes se siembra la palabra, pero después que la oyen, en seguida viene Satanás, y quita la palabra que se sembró en sus corazones” (Marcos 4:15).

“Porque ya algunas se han apartado en pos de Satanás” (1 Timoteo 5:15).

En algunas ocasiones las Escrituras se refieren a Satanás como el “tentador” (Mateo 4:3). Nos tienta muy hábilmente para que cedamos a nuestras debilidades y a nuestros deseos egoístas (Efesios 2:1-3).

Pablo advirtió a los cristianos, quienes ya se habían escapado de la influencia de Satanás, que no volvieran a sujetarse a ella. Sabía que esto era un peligro muy real (2 Corintios 11:3). Escribió: “Por lo cual también yo, no pudiendo soportar más, envié para informarme de vuestra fe, no sea que os hubiese tentado el tentador, y que nuestro trabajo resultase en vano” (1 Tesalonicenses 3:5).

¿Cuál es una de las estrategias principales que Satanás utiliza para inducir a las personas a pecar?

“Porque éstos son falsos apóstoles, obreros fraudulentos, que se disfrazan como apóstoles de Cristo. Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a sus obras” (2 Corintios 11:13-15).

Pocos entienden el alcance de la influencia de Satanás en las instituciones y prácticas religiosas del mundo. Ha tenido éxito al ofrecerles a las personas toda preferencia religiosa que uno se pueda imaginar. El resultado es la confusión religiosa. Sólo después de estudiar y seguir cuidadosamente las Escrituras (2 Timoteo 3:13-17) puede uno salirse de esta terrible confusión y engaño que vive el mundo.

Debido al engaño religioso tan difundido, es esencial que oremos a Dios para que nos ayude a entender correctamente su palabra y así poder arrepentirnos de nuestras transgresiones. Cuando deseamos cambiar nuestras vidas y de todo corazón rendir nuestra voluntad a Dios, él ha prometido escucharnos y responder. “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá” (Mateo 7:7-8). “Y cualquiera cosa que pidiéremos la recibiremos de él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de él” (1 Juan 3:22).

Dios utilizó al profeta Natán para reprender al rey David por haber cometido adulterio con Betsabé y por haber arreglado las cosas para que mataran a su esposo en la guerra (2 Samuel 12:7-9). David reconoció humildemente sus pecados y se arrepintió en oración delante de Dios. No deje de leer y meditar en la plegaria de arrepentimiento de David, que se encuentra en Salmos 51:1-3; 6-10. Dios preservó la oración de arrepentimiento de David para darnos un ejemplo de la actitud que debemos tener al pedirle perdón.

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