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La organización de la Iglesia

Jesús comenzó el primer paso para la organización de la Iglesia Lucas 6:12-13

“Estaba por darse el primer paso en la organización de la iglesia, que después de la partida de Cristo había de ser su representante en la tierra. No tenía ningún santuario costoso a su disposición, pero el Salvador condujo a sus discípulos al lugar de retraimiento que él amaba, y en la mente de ellos los sagrados incidentes de aquel día quedaron para siempre vinculados con la belleza de la montaña, del valle y del mar. Jesús había llamado a sus discípulos para enviarlos como testigos suyos, para que declararan al mundo lo que habían visto y oído de él. Su cargo era el más importante al cual hubiesen sido llamados alguna vez los seres humanos, y únicamente el de Cristo lo superaba. Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación del mundo. Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas se destacan como representantes de Israel, así los doce apóstoles habían de destacarse como representantes de la iglesia evangélica.  DTG Pág. 258

“Al ordenar a los doce, se dio el primer paso en la organización de la Iglesia que después de la partida de Cristo habría de continuar su obra en la tierra.  Respecto a esta ordenación, el relato dice: “Y subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él.  Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.”  . . .

Con alegría y regocijo, Dios y los ángeles contemplaron esa escena.  El Padre sabía que la luz del cielo habría de irradiar de estos hombres; que las palabras habladas por ellos como testigos de su Hijo repercutirían de generación en generación hasta el fin del tiempo.

Los discípulos estaban por salir, como testigos de Cristo, para declarar al mundo lo que habían visto y oído de él.  Su cargo era el más importante al cual los seres humanos habían sido llamados alguna vez, siendo superado únicamente por el amor de Cristo mismo.  Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación de los hombres.  Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas eran los representantes de Israel, así los doce apóstoles son los representantes de la iglesia evangélica.: HA Pág. 16

“La iglesia de Dios es el palacio de la vida santa, lleno de variados dones, y dotado de Espíritu Santo.  Los miembros han de hallar su felicidad en la felicidad de aquellos a quienes ayudan y benefician.  Es maravillosa la obra que el Señor determina que sea realizada por su iglesia, a fin de que su nombre sea glorificado. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 11.)

“Nuestra obra se halla claramente establecida en la Palabra de Dios.  El cristiano debe unirse con el cristiano, la iglesia con la iglesia, el instrumento humano debe cooperar con el divino, y todo instrumento ha de subordinarse al Espíritu Santo, y todo debe combinarse para dar al mundo las buenas nuevas de la gracia de Dios. (General Conference Bulletin, 28 de febrero de 1893, pág. 421.)

“Nuestras iglesias han de cooperar en la obra de cultivo espiritual, con la esperanza de ir cosechando a lo largo del tiempo. . . . El suelo es rebelde, pero la dura tierra ha de ser roturada, y la semilla de justicia sembrada.  No os detengáis, amados maestros que trabajáis en favor de Dios, como si dudarais de si debéis continuar una labor que crecerá a medida que se realice. (Testimonies, tomo 6, pág. 420.)

“La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión, es la de anunciar el Evangelio al mundo.  Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia.  Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 9.)

“Que ninguna iglesia piense que es demasiado pequeña para ejercer una influencia y efectuar servicio en la gran obra que ha de hacerse en este tiempo. Id a trabajar, hermanos.  No son solamente los grandes congresos, asambleas y concilios los que contarán con el favor especial de Dios; el esfuerzo más humilde de amor abnegado será coronado con su bendición, y recibirá su gran recompensa.  Haced lo que podáis, y Dios aumentará vuestra capacidad. (Review and Herald, 13 de marzo de 1888.) SC pag. 21, 22

**La obra de Dios en todos los tiempos tiende a tener la misma obra paralela.

“LA OBRA de Dios en la tierra presenta, siglo tras siglo, sorprendente analogía en cada gran movimiento reformatorio o religioso. Los principios que rigen el trato de Dios con los hombres son siempre los mismos. Los movimientos importantes de hogaño concuerdan con los de antaño, y la experiencia de la iglesia en tiempos que fueron encierra lecciones de gran valor para los nuestros.” GC 391

Un modelo de organización eclesiástica

“La organización de la iglesia de Jerusalén debía servir de modelo para la de las iglesias que se establecieran en muchos otros puntos donde los mensajeros de la verdad trabajasen para ganar conversos al Evangelio. . .  Más adelante en la historia de la iglesia primitiva, una vez constituidos en iglesias muchos grupos de creyentes en diversas partes del mundo, se perfeccionó aún más la organización a fin de mantener el orden y la acción concertada.  Se exhortaba a cada uno de los miembros a que desempeñase bien su cometido, empleando útilmente los talentos que se le hubiesen confiado.” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 75.)

¿Porque fue Cristo forzado a Organizar su Iglesia?

La única condición bajo la cual es posible la libertad del hombre, es que éste llegue a ser uno con Cristo. “La verdad os libertará;” y Cristo es la verdad. El pecado puede triunfar solamente debilitando la mente y destruyendo la libertad del alma. La sujeción a Dios significa la rehabilitación de uno mismo, de la verdadera gloria y dignidad del hombre. La ley divina, a la cual somos inducidos a sujetarnos, es “la ley de libertad.” Santiago 2:12

Los fariseos se habían declarado a sí mismos hijos de Abrahán. Jesús les dijo que solamente haciendo las obras de Abrahán podían justificar esta pretensión. Los verdaderos hijos de Abrahán vivirían como él una vida de obediencia a Dios. No procurarían matar a Aquel que hablaba la verdad que le había sido dada por Dios. Al conspirar contra Cristo, los rabinos no estaban haciendo las obras de Abrahán. La simple descendencia de Abrahán no tenía ningún valor. Sin una relación espiritual con él, la cual se hubiera manifestado poseyendo el mismo espíritu y haciendo las mismas obras, ellos no eran sus hijos.

Este principio se aplica con igual propiedad a una cuestión que ha agitado por mucho tiempo al mundo cristiano: la cuestión de la sucesión apostólica. La descendencia de Abrahán no se probaba por el nombre y el linaje, sino por la semejanza del carácter. La sucesión apostólica tampoco descansa en la transmisión de la autoridad eclesiástica, sino en la relación espiritual. Una vida movida por el espíritu de los apóstoles, el creer y enseñar las verdades que ellos enseñaron: ésta es la verdadera evidencia de la sucesión apostólica. Es lo que constituye a los hombres sucesores de los primeros maestros del Evangelio. DTG 433

Grupos Independientes

De los que “fueron dejados al lado del camino” por el zarandeo, algunos forman grupos independientes, como ya vimos. También estos se vuelven misioneros celosos, buscando introducirse en las casas para “evangelizar” a su antiguos hermanos. Mas ¿qué verdad pueden traer? Solo pueden traer mensajes inspiradas por el príncipe de las tinieblas. También estos buscan en primer lugar hacer víctimas entre las almas débiles.

En los días de los apóstoles la lucha era intensa. A cada paso la iglesia tenía que afrontar elementos apostatados que procuraban encubiertamente introducir herejías. En la asamblea que hubo en Jerusalén a fin de decidir la cuestión de la circuncisión, se decidió que los gentiles que aceptasen el evangelio, no necesitaban ser circuncidados.

“No todos, sin embargo, estaban satisfechos con la decisión; había un bando de hermanos ambiciosos y confiados en sí mismos que estaban en desacuerdo con ella. Estos hombres estaban decididos a ocuparse en la obra bajo su propia responsabilidad. Se tomaban la libertad de murmurar y hallar faltas, de proponer nuevos planes y tratar de derribar la obra de los hombres a quienes Dios había escogido para que enseñaran el mensaje evangélico. Desde el principio la iglesia ha tenido que afrontar tales obstáculos, y tendrá que hacerlo hasta el fin del siglo”. HA 160.

 Ese grupo independiente dio mucho trabajo a la iglesia apostólica. Fue justamente contra esos apostatados que Pablo, Pedro, y Juan, mucho advirtieron a las iglesias. Ver Hechos 20:29-31; Romanos 16:17, 18; Gálatas1:6, 7; Colosenses 2:8, 18; 2 Timoteo 3:19; Tito 3:10; 2 Pedro 2:1; 2 Juan 1:8, 9.

Muchas almas vacilaban en la fe. No sabían si la verdad estaba con la iglesia apostólica o con ese grupo independiente. La iglesia judaica sacaba partido de esa situación. Los judíos decían hipócritamente: “¡Ved la confusión! La secta de los nazarenos se dividió. Se combaten unos a otros, se están dilacerando. En breve desaparecerán”. Muchas almas fueron de esta manera confundidas y se volvieron al mundo. Esto cuando la iglesia estaba en sus mejores condiciones espirituales, pues gozaba de la plenitud del Espíritu Santo. Este fue un expediente que Dios usó para purificar la iglesia. Bajo aquellas circunstancias, todos tuvieron la oportunidad de revelar el carácter, los fieles permanecieron más firmes, los que no eran bien convertidos se volvieron al mundo, al judaísmo, o se unieron al grupo de los apostatados. Los reformadores del siglo XVI también tuvieron grandes luchas con grupos y elementos apostatados y con la consecuente propaganda de la iglesia católica. Leer CS 448, 449.

También fue grande la lucha de los adventistas del séptimo día al inicio de la proclamación del tercer mensaje. El pueblo del advenimiento que había predicado el primero y segundo mensajes angélicos, se dividió en varios partidos después del segundo chasco. Sobre esto escribió la hermana White:

“Los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas tienen cada uno un poco de la verdad, pero Dios dio todas estas verdades a sus hijos que están recibiendo preparación para el día de Dios.  También les ha dado verdades que ninguno de aquellos grupos conoce, ni quiere comprender”. PE 124.

Esas condiciones eran una prueba para muchas almas. Un gran número buscaba la verdad aquí y allá, y no sabían donde podrían encontrarla. No obstante, los que sinceramente deseaban conocerla, costase lo que costase, pudieron identificar a la verdadera iglesia.

Comenzando a multiplicarse los adventistas y extendiéndose su obra, no tardaron en aparecer fracciones, grupos disidentes en diversas partes, que con el tiempo también desaparecieron. Fueron vistas — leemos en un escrito adventista — “todas aquellas fracciones”, una tras otra, caer por tierra, hasta que virtualmente desaparecieron, y los que con ellas simpatizaban quedaron en la confusión”. (Estudios sobre el Espíritu de Profecía, Estudio No. 10, página 7).

La hermana White habló de esos grupos:

“Hay pequeñas compañías que continuamente surgen creyendo que Dios está solamente con los poquitos, los muy esparcidos, y su influencia es de derrumbar aquello que los siervos de Dios erigieron”. 1T 247.

Alrededor del año 1902 se verificó una crisis en la iglesia adventista por causa de a apostasía del dirigente de la obra médico-misionera, Dr. John Harvey Kellogg. Hubo proceso judicial en torne del sanatorio de Battle Creek. “En los diarios de varias ciudades — escribió la profetisa — han aparecido artículos en los cuales se da a entender que hay una lucha entre el Dr. Kellogg y la Sra. Elena G. de White en cuanto a cuál de ellos dirigirá al pueblo adventista del séptimo día”. III-JT 240. En esa ocasión la iglesia perdió varios millares de almas influenciadas por Kellogg. Efectivamente, las estadísticas publicadas por la iglesia adventista informan una disminución de 78.188 a 73.522 en el número de sus miembros, de 1901 a 1902. Leer “Estudios sobre el Espíritu de Profecía” por Arturo L. White, III-JT240-242.

Los hechos históricos se repiten. En nuestros días también vemos grupos disidentes formados por los “descuidados e indiferentes que no se unieron” con los fieles y fueron lanzados fuera por el proceso del zarandeo.

La Iglesia divida

“Usted toma pasajes de los Testimonios que hablan de la terminación del tiempo de gracia, del zarandeo entre el pueblo de Dios, y usted habla del surgimiento de entre este pueblo de un pueblo más puro y más santo que se levantará.  Todo esto agrada al enemigo… Si muchos aceptaran las opiniones que usted presenta y hablaran y procedieran conforme a ellas, veríamos la más grande conmoción fanática que jamás se haya visto entre los adventistas del séptimo día.  Esto es lo que desea Satanás.”-1MS 210-211 (1890).

“El Señor no le ha dado un mensaje para que diga que los adventistas del séptimo día son Babilonia, y para que inste al pueblo de Dios a salir de ella.  Todas las razones que usted sea capaz de presentar no pueden pesar en mi ánimo con relación a esto, porque el Señor me ha dado una información definida que se opone a tal mensaje…

Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto, ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.”-2MS 72, 78 (1893). 53

“Os digo, hermanos míos, el Señor tiene un cuerpo organizado por medio del cual él trabaja… Cuando alguien se está apartando del cuerpo organizado del pueblo que guarda los mandamientos de Dios, cuando comienza a pesar la iglesia en sus balanzas humanas y a pronunciar juicios contra ella, podéis saber que Dios no lo está dirigiendo.  Está en el camino equivocado.”-3MS 17, 19 (1893).

“Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?  Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.  (Isa. 49: 14, 15).

Satanás llevará a cabo sus milagros para engañar y establecerá su poder, por encima de todo lo demás.  Puede parecer que la iglesia está por caer, pero no caerá.  Ella permanece en pie, mientras los pecadores que hay en Sion  son tamizados, mientras la paja es separada del trigo precioso.  Es una prueba terrible, y sin embargo tiene que ocurrir. Nadie fuera de los que han estado venciendo mediante la sangre del Cordero y de la Palabra de su testimonio serán contados con los leales y los fieles, con los que no tienen mancha ni arruga de pecado, con los que no tienen engaño en sus bocas. . . Los miembros del pueblo remanente que purifican sus almas mediante la obediencia a la verdad, se fortalecen en el proceso probatorio y manifiestan la belleza de la santidad en medio de la apostasía circundante. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.  Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Me siento animada y gozosa al comprender que el Dios de Israel todavía está guiando a su pueblo y que permanecerá a su lado incluso hasta el fin. Ahora no podemos alejamos del fundamento que Dios ha colocado.  No podemos entrar en ninguna nueva organización, porque esto significaría apostatar de la verdad. La iglesia, que está por entrar en su más severo conflicto, será el objeto más querido para Dios en la tierra. . . Satanás arrojará todo vituperio posible sobre los escogidos, a quienes no puede engañar y alucinar con sus invenciones y falsedades satánicas.  Pero exaltado “por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados”, Cristo, nuestro representante y nuestra cabeza, ¿cerrará su corazón, o retirará su mano, o dejará de cumplir su promesa?  No; nunca, nunca. Maranatha Pág. 202

La iglesia no ha de ser dispersada

“Nuevamente digo: El Señor no ha hablado mediante ningún mensajero que llame Babilonia a la iglesia que guarda los mandamientos de Dios. Es verdad que hay cizaña junto con el trigo, pero Cristo dijo que enviaría a sus ángeles a reunir primero la cizaña en atados para quemarla, y a poner el trigo en el granero. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa. Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Algunos miembros de la iglesia tienen orgullo, suficiencia propia e incredulidad arraigada, y manifiestan resistencia a abandonar sus ideas, aunque se amontonen las evidencias que indican que el mensaje a la iglesia de Laodicea se aplica a ellos. Pero eso no eliminará a la iglesia. Dejad que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, cuando los ángeles llevarán a cabo la obra de separación. MS T2 Pag.

“EL ORDEN EVANGÉLICO

El Señor ha mostrado que el orden evangélico ha sido temido y descuidado en demasía.*  Debe rehuirse el formalismo; pero al hacerlo, no se debe descuidar el orden.  Hay orden en el cielo.  Había orden en la iglesia cuando Cristo estaba en la tierra, y después de su partida el orden fue estrictamente observado entre sus apóstoles.  Y ahora en estos postreros días, mientras Dios está llevando a sus hijos a la unidad de la fe, hay más necesidad real de orden que nunca antes; porque, a medida que Dios une a sus hijos, Satanás y sus malos ángeles están muy atareados para evitar esta unidad y para destruirla.  A esto se debe que se envíen apresuradamente al campo hombres que carecen de sabiduría y juicio, que tal vez no rigen bien su propia casa, y no ejercen orden ni gobierno sobre los pocos de quienes Dios los ha encargado en su hogar; y sin embargo se creen capaces de encargarse de la grey.  Hacen muchas decisiones equivocadas, y los que no conocen nuestra fe juzgan a todos los mensajeros asemejándolos con esos hombres que se enviaron a sí mismos.  De esta manera la causa de Dios sufre oprobio, y la verdad es rehuida por muchos incrédulos que, de no ver tales circunstancias, manifestarían sinceridad y deseo de averiguar ¿Son así las cosas?

Hombres cuya vida no es santa y que no están preparados para enseñar la verdad presente entran en el campo sin ser reconocidos por la iglesia o por los hermanos en general, y como, resultado hay confusión y desunión.  Algunos tienen una teoría de la verdad, y pueden presentar los argumentos 98 que la favorecen, pero carecen de espiritualidad, de juicio y de experiencia; fracasan en muchas cosas que debieran comprender antes de poder enseñar la verdad.  Otros no dominan los argumentos, pero debido a que unos pocos hermanos los oyen orar bien y dar una exhortación conmovedora de vez en cuando, se los insta a que entren en el campo, a fin de dedicarse a una obra para la cual Dios no los ha preparado y para la cual no tienen suficiente experiencia ni juicio. Manifiestan orgullo espiritual, o se ensalzan y actúan bajo el engañoso pensamiento de que son obreros.  No se conocen a sí mismos.  Carecen de juicio sano y paciente raciocinio, hablan con jactancia de sí mismos, y aseveran muchas cosas que no pueden probar por la Palabra.  Dios sabe esto; y por lo tanto no llama a los tales a trabajar en estos tiempos peligrosos, y los hermanos deben tener cuidado, no sea que impulsen a entrar en el campo a quienes no fueron llamados por él.

Aquellos hombres a quienes Dios no llamó son generalmente los que manifiestan mayor confianza de que han sido llamados y que sus labores son muy importantes.  Entran en el campo y no ejercen generalmente una buena influencia.  Sin embargo, en algunos lugares tienen cierta medida de éxito, y esto los induce a ellos y a otros a pensar que han sido llamados seguramente por Dios.  El hecho de que tengan cierto éxito ni es una evidencia positiva de que hayan sido llamados por Dios; pues los ángeles de Dios están ahora influyendo en los corazones de sus hijos sinceros para iluminar su entendimiento en cuanto a la verdad presente, a fin de que la acepten y la vivan.  Y aun cuando hombres que se enviaron a si mismos se coloquen donde Dios no los puso y profesen ser maestros, y haya almas que acepten la verdad al oirlos hablar de ella, esto no es evidencia de que fueron llamados por Dios.  Las almas que reciben la verdad por su intermedio serán luego sometidas a pruebas y servidumbre, porque descubrirán más tarde que estos hombres no andan conforme al consejo de Dios.  Aun cuando hombres perversos hablen de la verdad, puede ser que algunos no la reciban; pero esto no aumenta el favor de Dios hacia aquellos que hablaron.  Los hombres que son impíos siguen siendo impíos, y su castigo será según el engaño que practicaron para con los amados de Dios, y según la confusión que introdujeron en la iglesia; sus pecados no permanecerán cubiertos, sino que serán expuestos en el día de la ira de Dios. Estos mensajeros enviados por sí mismos son una maldición para la causa.  Algunas almas sinceras cifran su confianza en ellos, pensando que actúan de acuerdo con el consejo de Dios y que están en unión con la iglesia; y más tarde les permiten administrar los ritos, y, al serles demostrado claramente que deben hacer sus primeras obras, se dejan bautizar por ellos.  Pero cuando llega la luz, como ha de llegar seguramente, y comprenden que estos hombres no son lo que ellos creían que eran, a saber, mensajeros llamados y escogidos por Dios, quedan sumidas en pruebas y dudas en cuanto a la verdad que recibieron, y sienten que deben aprenderlo todo de nuevo.  Las acosa la perplejidad y el enemigo las perturba acerca de toda su experiencia.  Se preguntan si Dios las condujo o no, y no están satisfechas hasta que se las vuelva a bautizar y comiencen de nuevo.  Para el ánimo de los mensajeros de Dios es más agobiador que entrar en campos nuevos el ir a lugares, donde los que estuvieron antes ejercieron mala influencia.  Los siervos de Dios tienen que actuar con sencillez y franqueza, y no encubrir el mal proceder; porque están entre los vivos y los muertos, y tendrán que dar cuenta de su fidelidad, de su misión y de la influencia que ejercen sobre la grey de la cual el Señor los hizo sobreveedores.” PE pag 97-99

“A medida que nuestros miembros fueron aumentando, resulto evidente que sin alguna forma de organización habría gran confusión y la obra no se realizaría con éxito. Para proporcionar sostén al ministerio, para dirigir la obra en nuevos territorios, para proteger tanto las iglesias como a los ministros de los miembros indignos, para custodiar las propiedades de la iglesia, para la publicación de la verdad por medio de la prensa, y para muchos otros objetos, la organización era indispensable”, TM22.

“La palabra de Dios no da licencia a ningún hombre para oponer su juicio al de la Iglesia”.JT 1,391.

“Dios ha concedido a su Iglesia el mas alto poder debajo del cielo. Es la voz de Dios en su pueblo unido como iglesia lo que ha de ser respetado”. JT 1, 397.

“Muchos tienen la idea de que solo son responsables ante Cristo por su luz y experiencia, independientemente de sus seguidores reconocidos en el mundo”. JT 1, 397.

Podemos entender con mucha claridad y sin hacer mayor esfuerzo mental, que la pluma inspirada esta hablando justamente en contra de estas manifestaciones de independencia que algunos tratan de sobrepujar con el único propósito de socavar la autoridad que Cristo concedió a su iglesia, y propiciar el caos y la desorganización. Otros quizás no perciban lo nefasto de esta actitud, quizás no se den cuenta a quien le están haciendo el juego, y solo por un sentimiento de solidaridad o por falta de conocimiento o por falta de experiencia, pero el destino final de todas estas almas que se revelan a la suprema voluntad del Señor será el mismo si es que se mantienen firmes hasta el final del lado de la desorganización, el irrespeto y el cinismo.

“Ella es el cuerpo organizado de Cristo en la tierra y es necesario respetar sus ordenanzas”. Joyas 1:397

“Si no hubiera disciplina ni gobierno de la iglesia, esta se reduciría a fragmentos. No podría mantenerse unida como cuerpo”. Joyas 1:391.

“La iglesia es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo y por ella se manifestara finalmente la revelación final y completa del amor de Dios al mundo”.  Joyas 2:356.

“Que nadie albergue el pensamiento que podemos prescindir de la organización”. TM:24.

“La Iglesia es la propiedad de Dios, y Dios la recuerda constantemente mientras ella esta en el mundo, sujeta a las tentaciones del mundo”. TM:15.

“La Iglesia al ser dotada de la Justicia de Cristo, se convierte en el repositorio del Señor, en el cual la riqueza de su misericordia, su amor, su gracia, ha de aparecer en su plena y final manifestación. . . El don de su Espíritu Santo rico, complete y abundante, ha ser para su iglesia como un muro de fuego que la circunde, contra el cual no prevalezcan las potencias del infierno” TM:14,15.

El plan del Redentor es trabajar mediante su iglesia. Los dirigentes de ésta, junto con la congregación, tienen poder para tomar medidas disciplinarias en el nombre de Cristo cuando eso llegue a ser necesario, y una acción tal, cuando se han seguido los procedimientos debidos, es ratificada en el cielo (ver com. Mat. 16: 19; cf. Mat. 18: 1520; Juan 20: 23; 1JT 391).

Debe notarse que Pablo no asumió el papel de un dictador. Les dijo cuál era su opinión, y los instruyó para que se reunieran con el propósito de decidir ese problema particular. No se hubiera atrevido a administrar disciplina sin que la iglesia estuviera de acuerdo. Este episodio demuestra que ningún ministro puede pretender que tiene autoridad para decidir la naturaleza de una medida disciplinaria y para ejecutaría sin consultar con la iglesia. Dios mismo respeta la autoridad que ha delegado en su iglesia, y obra mediante el agente que él mismo ha establecido para conducir su obra en la tierra. Una ilustración de este plan se ve en el caso de la conversión de Pablo. Dios dirigió a uno de los hermanos del grupo de creyentes de Damasco para que visitara al humillado fariseo y le transmitiera sus instrucciones (ver Hech. 9: 10-18; 1JT 393-395). CBA Vol. 6 Cáp. 5 (Comentario sobre epístola de Pablo a los corintios)  

En el Movimiento de Re forma.

“Cuanto se regocijaría Satanás si pudiese obtener éxito en sus esfuerzos de penetrar entre este pueblo, y desorganizar la obra en un tiempo en que es esencial la organización cabal, y en que este será el mayor poder para preservamos de los levantamientos espurios. y para refutar las pretensiones que no estén sostenidas por la Palabra de Dios! Queremos sujetar las riendas de una manera pareja, para que no se destruya el sistema de organización y orden que ha sido levantado mediante labor prudente y cuidadosa. No se debe dejar libertad a los elementos desordenados que desean regir la obra en este tiempo.” OE 503.

“Algunos han emitido la idea de que a medida que nos acerquemos al fin del tiempo cada hijo de Dios obrara independientemente de cualquier organización religiosa. Pero el Señor me ha indicado que en esta obra no hay tal independencia individual. Las estrellas del cielo están todas bajo ley, influyendo cada una en la otra para hacer la voluntad de Dios, rindiendo su común obediencia a la ley que rige su acción. Y a fin de que la obra del Señor progrese de una manera saludable y sólida, su pueblo debe unirse.” OE 503.

“Dios esta conduciendo a un pueblo para que se coloque en perfecta unidad sobre la plataforma de la verdad eterna. Cristo se dio a si mismo al mundo para que pudiese”limpiar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras. (Tito 2: 14.)

Este proceso de refinamiento esta destinado a purificar a la iglesia de toda injusticia y del espíritu de discordia y contención, para que sus miembros edifiquen en vez de derribar y concentren sus energías en la gran obra que esta delante de ellos. Dios quiere que sus hijos lleguen todos a la unidad de la fe. La oración de Cristo, precisamente antes de su crucifixión, pedía que sus discípulos fuesen uno, como el era uno con el Padre, para que el mundo creyese que el Padre le había enviado. Esta, la mas conmovedora y admirable oración, llega a través de los siglos hasta nuestros días, porque sus palabras son: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos.” (Juan 17:20.)JT 1, 446.

Finalmente podemos decir que el movimiento Reformista fue organizado como Conferencia General entre el 14-20 de Julio de 1925 en Gotha, Alemania.

“En visiones de la noche paso delante de mi un gran movimiento de reforma en el seno del pueblo de Dios.” Ministerio de Bondad 110.

Estructura organizativa del Movimiento de Reforma

Los cuatro niveles.

“Además escoge tu de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.” Exo. 18:21.

“El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisolito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra era como rueda en medio de rueda”.   Ezq. 10:16.

“Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.” Ezq. 10:19.

“Estudien los obreros de Dios el capitulo sexto de Isaías, y el primero y segundo capitulo de Ezequiel. La rueda dentro de otra rueda, la semejanza de criaturas vivientes relacionadas con ellas, todo le parecía al profeta intrincado e inexplicable. Pero la mano de la sabiduría infinita se ve entre las ruedas, y el orden perfecto es el resultado de su obra. Cada rueda trabaja en perfecta armonía con cada una de las demás.” TM 215-216.

“Cada miembro de la iglesia tiene voz para elegir los dirigentes de ella. (Los delegados de) La(s) iglesia(s) elige(n) a los dirigentes de las asociaciones locales. Los delegados elegidos por las asociaciones locales eligen los de las uniones; y los delegados elegidos por las uniones eligen a los dirigentes de la Asociación General. Con este arreglo, toda asociación, institución, iglesia e individuo, sea directamente o por medio de sus representantes, tiene voz en la elección de los hombres que llevan las responsabilidades principales de la Asociación General.” JT 3, Pág.241.

Orden de iglesia

SUMISIÓN A LOS OFICIALES Y AL ORDEN DE IGLESIA

  • Hebreos 13:7, 17. Recordar obedecer y someterse a los líderes de la iglesia.
  • 1 Tesalonicenses 5:12, 13. Estimar a los dirigentes.

Mientras estos dirigentes sean fieles a los principios de fe y actúen de acuerdo a la palabra de Dios debemos seguir sus consejos.

CÓMO TRATAR CON EL PECADO HECHO DELIBERADAMENTE

  • 1 Corintios 5:11-13. No se debe tolerar el pecado conocido públicamente
  • Mateo 18:15-18. Procedimiento para tratar con el pecado conocido…
  • Tito 3:10, 11. Si la persona rechaza aceptar la primera y segunda amonestación debe ser rechazada.

Solamente la iglesia puede confirmar aceptación a la membresía de la iglesia o exclusión de ésta.

CONSEJO GENERAL

  • Hebreos 10:25. Reunirse y exhortarse unos a los otros.
  • 2 Corintios 13:12. Después de una larga ausencia, saludar a los hermanos con beso santo.

«El saludo santo mencionado en el Evangelio de Jesucristo por el apóstol Pablo debe considerarse siempre en su verdadero carácter. Es un beso santo. Debe ser tenido por señal de compañerismo con amigos cristianos cuando ellos se separan, y cuando se vuelven encontrar después de una separación de semanas o meses. En 1 Tesalonicenses 5:26 Pablo dice: “Saludad a todos los hermanos con ósculo santo.” En el mismo capítulo nos recomienda que nos abstengamos de toda apariencia de mal. No puede haber apariencia de mal cuando el “ósculo santo” se da en el momento y el lugar apropiados. (Véase el Apéndice.)» Primeros Escritos, pág. 118.

  • Mateo 5:34-37. No jurar en vano.
  • Romanos 1:9. Es correcto hacer un juramento judicial.
  • Isaías 8:12. Los cristianos no deben formar confederaciones (como por ejemplo con unión o consejos de iglesias).
  • 2 Corintios 6:14. Los cristianos no deben estar unidos en yugo desigual con los no creyentes. (En casos tales como sociedades secretas y asociaciones)

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