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Motivos para separarse de una iglesia

(Isa.52:11-12)

1- ¿Qué diferencia hay entre división y separación en muchas citas de los Testimonios?

Mayormente la sierva del Señor usa la palabra división para referirse a los desacuerdos que existen entre los hermanos de una misma iglesia, una misma organización; y separación para referirse a la salida de un grupo de esa iglesia o de esa organización. Y muchas veces la división es seguida por una separación.

Ejemplos:

“Durante algún tiempo, los descendientes de Noé continuaron habitando en las montañas donde el arca se había detenido.  A medida que se multiplicaron, la apostasía no tardó en causar división entre ellos.  Los que deseaban olvidar a su Creador y desechar las restricciones de su ley, tenían por constante molestia las enseñanzas y el ejemplo de sus piadosos compañeros; y después de un tiempo decidieron separarse de los que adoraban a Dios.  Para lograr su fin, emigraron a la llanura de Sinar, que estaba a orillas del río Eufrates.” P.P., 111-112.

“Los que predicaron el primer mensaje no tenían ni el propósito ni el deseo de causar división en las iglesias o de formar organizaciones separadas.” H.R., 383.

2- ¿Qué dice la Biblia concerniente a la división y la separación?

a) La Biblia condena la división entre los creyentes: 1:10.

b) Pero invita a los creyentes a separarse de los mundanos y de las iglesias caídas: 6:17;

 Apo.18:4.

“Como en días de Noé y Lot, es necesario separarse decididamente del pecado y de los pecadores. P.P., 163.

Nota: La iglesia ASD se formó por la separación de los fieles de las iglesias protestantes.

“Muchos de los que profesan esperar la pronta venida de Cristo se están conformando con este mundo y buscan más fervorosamente los aplausos en derredor suyo que la aprobación de Dios.  Son fríos y formalistas, como las iglesias nominales de las cuales se separaron hace poco.  Las palabras dirigidas a la iglesia de Laodicea describen perfectamente su condición actual.” P.E., 107.

3- ¿Sobre qué base existirá unidad o no en el pueblo de Dios?

1Tim.3:15; Amós 3:3.

“Cristo demanda unidad. Pero no nos demanda que nos unamos en prácticas erróneas. El Dios del cielo traza un nítido contraste entre las puras, elevadoras y ennoblecedoras verdades y las falsas doctrinas que descarrían. Da al pecado y a la impenitencia el nombre adecuado. No recubre el error con una capa de argamasa deleznable. Insto a nuestros hermanos a que se unifiquen en una base verdadera y bíblica.1 M.S., 206.

“Dios pide a sus seguidores que se unan en los puros principios del Evangelio que están claramente revelados en la Palabra de Dios.” O.E., 406.

“Dios despertará a su hijos, si fracasan los otros medios, surgirán herejías entre ellos, que los zarandearán y separarán el tamo del trigo.” O.E., 313.

4- ¿Por cuáles motivos entonces uno puede separarse de su organización religiosa?

a) Si la iglesia abandona la fe o la doctrina antigua dada una vez para siempre: 11:3; Jud.1:3.

“Desde el comienzo de la guerra ha habido una división entre el pueblo adventista. Durante la existencia de la guerra la mayoría quería que las enseñanzas fundamentales fueran puestas a un lado, aún por fuerza, si fuera necesario. Los demás pidieron que les permitiesen la santificación del sábado aún en ese tiempo de estrés. La facción opositora resultó en la exclusión, de la organización, los defensores de los principios originales de su fe.” Koelniche Zeitung, 21 de septiembre de 1915.

b) Si la iglesia rechaza la luz enviada por Dios:1:11-12.

 “Así como la luz y la vida de los hombres fue rechazada por las autoridades eclesiásticas en los días de Cristo, ha sido rechazada en toda generación sucesiva. Vez tras vez, se ha repetido la historia del retiro de Cristo de Judea. Cuando los reformadores predicaban la palabra de Dios, no pensaban separarse de la iglesia establecida; pero los dirigentes religiosos no quisieron tolerar la luz, y los que la llevaban se vieron obligados a buscar otra clase, que anhelaba conocer la verdad. En nuestros días, pocos de los que profesan seguir a los reformadores están movidos por su espíritu. Pocos escuchan la voz de Dios y están listos para aceptar la verdad en cualquier forma que se les presente.” D.T.G., 199.

c) Si le impide a uno bajo amenaza recibir estudios de otras congregaciones y presentar la verdad estudiada: 7:13; 9:22; 12:42-43.

“Cuando los ministros y los directores de aquéllas [iglesias] se declararon contra la doctrina del advenimiento y quisieron sofocar el nuevo movimiento, no sólo se opusieron a ella desde el púlpito, sino que además negaron a sus miembros el derecho de asistir a predicaciones sobre ella y hasta de hablar de sus esperanzas en las reuniones de edificación mutua en la iglesia. Así se vieron reducidos los creyentes a una situación crítica que les causaba perplejidad. Querían a sus iglesias y les repugnaba separarse de ellas; pero al ver que se anulaba el testimonio de la Palabra de Dios, y que se les negaba el derecho que tenían para investigar las profecías, sintieron que la lealtad hacia Dios les impedía someterse. No podían considerar como constituyendo la iglesia de Cristo a los que trataban de rechazar el testimonio de la Palabra de Dios, “columna y apoyo de la verdad.” De ahí que se sintiesen justificados para separarse de la que hasta entonces fuera su comunión religiosa. En el verano de 1844 cerca de cincuenta mil personas se separaron de las iglesias.” C.S., 425-426.

d) Para poder obedecer la verdad y proclamarla cuando la iglesia la rechaza:

“Tras largo y tenaz conflicto, los pocos que permanecían fieles resolvieron romper toda unión con la iglesia apóstata si ésta rehusaba aún desechar la falsedad y la idolatría. Y es que vieron que dicho rompimiento era de todo punto necesario si querían obedecer la Palabra de Dios. No se atrevían a tolerar errores fatales para sus propias almas y dar así un ejemplo que ponía en peligro la fe de sus hijos y la de los hijos de sus hijos. Para asegurar la paz y la unidad estaban dispuestos a cualquier concesión que no contrariase su fidelidad a Dios, pero les parecía que sacrificar un principio por amor a la paz era pagar un precio demasiado alto. Si no se podía asegurar la unidad sin comprometer la verdad y la justicia, más valía que siguiesen las diferencias y aun la guerra.” C.S., 49.

“Con frecuencia, los que siguen los pasos de los reformadores están obligados a apartarse de las iglesias que aman, para proclamar la clara enseñanza de la palabra de Dios. Y muchas veces, los que buscan la luz se ven obligados por la misma enseñanza a abandonar la iglesia de sus padres para poder obedecer.” D.T.G., 199. 

e) Si la iglesia procura la muerte del mensajero divino:

El Sanedrín había rechazado el mensaje de Cristo y procuraba su muerte; por tanto, Jesús se apartó de Jerusalén, de los sacerdotes, del templo, de los dirigentes religiosos, de la gente que había sido instruida en la ley, y se dirigió a otra clase para proclamar su mensaje, y congregar a aquellos que debían anunciar el Evangelio a todas las naciones.” D.T.G., 198.

f) Si la iglesia se somete o se compromete ilícitamente al gobierno o a las iglesias caídas:

“Entre los que resistieron las intrusiones del poder papal, los valdenses fueron los que más sobresalieron. En el mismo país en donde el papado asentara sus reales fue donde encontraron mayor oposición su falsedad y corrupción. Las iglesias del Piamonte mantuvieron su independencia por algunos siglos, pero al fin llegó el tiempo en que Roma insistió en que se sometieran. Tras larga serie de luchas inútiles, los jefes de estas iglesias reconocieron aunque de mala gana la supremacía de aquel poder al que todo el mundo parecía rendir homenaje. Hubo sin embargo algunos que rehusaron sujetarse a la autoridad de papas o prelados. Determinaron mantenerse leales a Dios y conservar la pureza y sencillez de su fe. Se efectuó una separación. Los que permanecieron firmes en la antigua fe se retiraron; algunos, abandonando sus tierras de los Alpes, alzaron el pendón de la verdad en países extraños; otros se refugiaron en los valles solitarios y en los baluartes peñascosos de las montañas, y allí conservaron su libertad para adorar a Dios.” C.S., 69.

5- ¿Debe uno separarse de una vez de su iglesia por la apostasía o los pecados que hay en ella? ¿Cuál es su primer deber?

Isa.52:12; Mat.18:15-17; Ose.4:17-18.

Nota: Cuando una iglesia local está en apostasía los miembros fieles deben primero dar los pasos siguientes:

a) Presentar el caso al comité de la iglesia o en una asamblea de iglesia para que se corija lo defectuoso y se exhorte o se tome una decisión contra los culpables de la apostasía reinante. Si se haga eso, los fieles pueden seguir en unidad con la iglesia local; pues no está tolerando al pecado y a los pecadores. Pero, si se tolera el pacado y los pecadores, deben dar otro(s) paso(s)

  1. Presentar el caso a la instancia superior: la Asociación. Si los dirigentes de la Asociación no toman las medidas necesarias, deben presentar el caso a la Unión y de la Unión a la Conferencia General en caso de ninguna medida de la Unión.
  2. Si aún la Conferencia General no quiere reconocer el pecado y la apostasía, ni quiere tomar ninguna medida disciplinaria, entonces lo mejor que hay que hacer es separarse de esa organización religiosa; porque es una tolerancia o aprobación oficial al pecado y a la apostasía.

Tras largo y tenaz conflicto, los pocos que permanecían fieles resolvieron romper toda unión con la iglesia apóstata si ésta rehusaba aún desechar la falsedad y la idolatría. Y es que vieron que dicho rompimiento era de todo punto necesario si querían obedecer la Palabra de Dios. No se atrevían a tolerar errores fatales para sus propias almas y dar así un ejemplo que ponía en peligro la fe de sus hijos y la de los hijos de sus hijos.” C.S., 49.

6- ¿Por qué uno tiene que separarse de las iglesias apóstatas y caídas?

  1. Para no participar de sus pecados: 18:4; Pro.22:24-25; Isa.52:11; 1Cor.15:33; 2Cor.6:17 (Apo.14:4).

No debemos confederarnos con los mundanos, no sea que lleguemos a imbuirnos de su espíritu, y, que nuestro discernimiento espiritual se vuelva confuso y veamos a aquellos que tienen la verdad y llevan el mensaje del Señor desde el punto de vista de las iglesias cristianas nominales.” E.Ú.D., 86.

“Los hombres y mujeres vacilantes son los mejores aliados de Satanás. Son hipócritas, no importa cuán favorable sea la opinión que tengan de sí mismos. Todos los que son leales a Dios y a la verdad deben mantenerse firmemente de parte de lo correcto porque es correcto. Juntarse con los que no son consagrados, y aún ser leales a la verdad, es sencillamente imposible. No podemos unirnos con los que se complacen a sí mismos, que se ocupan de planes mundanales, sin perder nuestra relación con el Consejero celestial. Podemos recuperarnos de la trampa del enemigo, pero quedamos lastimados y heridos, y se ha empequeñecido nuestra vida espiritual.” 5 C.B. [Elena G.W.], 1062.

“Se os exhorta a que no toquéis lo inmundo, pues al vosotros tocarlo quedaréis inmundos. Es imposible que os unáis con los que son corruptos, y que permanezcáis puros. “¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?” Dios y Cristo y la hueste celestial quieren que el hombre sepa que si se une con lo corrupto, se volverá corrupto. Se han preparado muchos medios para que podamos elevarnos de las bajezas terrenales, y para que nuestro amor esté firmemente en Dios y en las cosas celestiales.” 6 C.B. [Elena G.W.], 1102.

  1. Para no participar de su castigo: 18:4; Gén.19:15; Núm.16:22,26; Jos.22:20; Jer.6:1-2.

“Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas, los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad.  Satanás lo sabe; y antes que se dé el fuerte pregón del tercer ángel, despierta excitación en aquellas organizaciones religiosas, a fin de que los que rechazaron la verdad piensen que Dios los acompaña.  Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando en favor de las iglesias.  Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el residuo.” P.E., 261.

7- A pesar de que uno sale físicamente de la organización apóstata, ¿quién, a la vista de Dios, ha abandonado la fe?

“Los romanistas se han empeñado en acusar a los protestantes de herejía y de haberse separado caprichosamente de la verdadera iglesia. Pero estos cargos recaen más bien sobre ellos mismos. Ellos son los que arriaron la bandera de Cristo y se apartaron de “la fe que ha sido una vez dada a los santos.” (S. Judas 3.)” C.S., 55.

“Algunos se han apartado del mensaje de la justicia de Cristo para criticar a las personas… El triple mensaje angélico no será comprendido, la luz que quiere iluminar la tierra con su gloria será tildada de luz falsa por aquellos que se niegan a andar en su hermosura que va en aumento. La obra que podía haber sido hecha, será dejada sin hacer por los que rechazan la verdad, a causa de su incredulidad. Buscamos a vosotros los que lucháis contra la luz de la verdad y estáis fuera del camino del pueblo de Dios.” R.H., 27 de May. de 1890.

8– ¿Cómo muchas veces es la iglesia infiel que excluye a los miembros fieles?

En los días de Cristo: 16:1-3.

Se había declarado que cualquiera que reconociese a Jesús como el Cristo, fuese echado “de la sinagoga”; es decir, excluido de la sinagoga por treinta días. Durante ese tiempo ningún hijo sería circuncidado o ningún muerto sería lamentado en el hogar ofensor. La sentencia era considerada como una gran calamidad; y si no mediaba arrepentimiento, era seguida por una pena mucho mayor.” D.T.G., 438.

En el movimiento de Guillermo Miller:

“Se encendió la ira de las iglesias, que estaban resueltas a no recibir la evidencia y a no permitir el testimonio en sus congregaciones a fin de que los demás no pudieran oírlo.  Quienes no se avinieron a privar a los demás de la luz que Dios les había dado fueron expulsados de las iglesias; pero Jesús estaba con ellos y se regocijaban a la luz de su faz.  Estaban dispuestos a recibir el mensaje del segundo ángel.” P.E., 237.

En el movimiento adventista del 7° día:

“En el comienzo de la guerra habían algunos miembros, como también hay en otros lugares, que no querían tomar parte en el servicio de la guerra, ya sea por falta de espíritu de unión o por fanatismo. Empezaron a esparcir sus ideas en la congregación por palabras y por escrito, buscando a convencer a otros que hagan lo mismo. Ellos fueron exhortados por la iglesia, pero por causa de su actitud obstinada tuvieron que ser excluídos porque se constituyeron una amenaza para la paz interna y externa.” Stutgarter Neues Tageblatt, 26 de septiembre de 1918.

9- ¿Le resulta fácil a uno separarse de su iglesia querida?

a) Moisés el día de su muerte:

“La prueba más severa consistió en separarse del pueblo que estaba bajo su cuidado y al cual amaba, el pueblo con el cual había identificado todo su interés durante tanto tiempo.” P.P., 504.

b) Lutero de la iglesia católica romana:

“No fue sino después de haber sostenido una terrible lucha en su propio corazón, cuando se decidió finalmente Lutero a separarse de la iglesia.  En aquella época de su vida, escribió lo siguiente:  “Cada día comprendo mejor lo difícil que es para uno desprenderse de los escrúpulos que le fueron imbuídos en la niñez. ¡Oh! ¡cuánto no me ha costado, a pesar de que me sostiene la Santa Escritura, convencerme de que es mi obligación encararme yo solo con el papa y presentarlo como el Anticristo! ¡Cuántas no han sido las tribulaciones de mi corazón! ¡Cuántas veces no me he hecho a mí mismo con amargura la misma pregunta que he oído frecuentemente de labios de los papistas! ‘¿Tú solo eres sabio? ¿Todos los demás están errados? ¿Qué sucederá si al fin de todo eres tú el que estás en error y envuelves en el engaño a tantas almas que serán condenadas por toda la eternidad?’ Así luché yo contra mí mismo y contra Satanás, hasta que Cristo, por su Palabra infalible, fortaleció mi corazón contra estas dudas.” -Martyn, págs. 372, 373.” C.S., 153.

c) Los adventistas de las iglesias protestantes:

“Por algún tiempo muchas iglesias aceptaron su obra [de Miller], pero cuando rechazaron la verdad del advenimiento intentaron eliminar toda disensión al respecto. Los que habían abrazado la doctrina fueron puestos de esa manera en una situación de gran prueba y perplejidad.  Amaban sus iglesias y no querían separarse de ellas; pero cuando se los ridiculizó y se los oprimió, y se les negó el privilegio de hablar de su esperanza, o de asistir a las reuniones donde se predicaba acerca de la venida del Señor, muchos finalmente se levantaron y se liberaron del yugo que se les había impuesto.” H.R., 383-384.

d) Los reformadores de la iglesia adventista:

“Cuando fuimos excluidos de la Iglesia Adventista en Rumanía, ignorábamos que hermanos fieles en otros países europeos habían pasado por experiencias similares. Tan pronto como recibimos información acerca de los hermanos de la Reforma en Alemania, les escribimos. Como resultado de contactos recíprocos entre los reformistas de diversos países, se hicieron arreglos para celebrar una reunión en Suiza a fines del 1919… Durante esa reunión… no se discutió el asunto de la organización, porque los hermanos de la reforma abrigaban la esperanza de una reconciliación con la Iglesia Adventista. No estábamos interesados en absoluto en una separación, sino en la unidad, y esperábamos que nuestros hermanos adventistas abrirían la puerta para una discusión oficial con algunos de los representantes de la Conferencia General.”

 10- ¿Cuándo uno puede o no debe asociarse con los miembros de las iglesias caídas?

1Cor.5:9-11.

 “Los que siguen a Cristo deben separarse de los pecadores y buscar su compañía tan sólo cuando haya oportunidad de beneficiarlos.  No podemos ser demasiado firmes en la decisión de evitar la compañía de aquellos cuya influencia tiende a alejarnos de Dios.  Mientras oramos: “No nos dejes caer en tentación,” debemos evitar la tentación en todo lo posible.” P.P., 490.

“Los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas tienen cada uno un poco de la verdad, pero Dios dio todas estas verdades a sus hijos que están recibiendo preparación para el día de Dios.  También les ha dado verdades que ninguno de aquellos grupos conoce, ni quiere comprender.  Las cosas que están selladas para ellos, el Señor las abrió ante aquellos que quieran ver y estén dispuestos a comprender.  Si Dios tiene alguna nueva luz que comunicar, permitirá que sus escogidos y amados la comprendan, sin necesidad de que su mente sea iluminada oyendo a aquellos que están en tinieblas y error.

“Me fueron mostrados aquellos que creen poseer el último mensaje de misericordia y la necesidad que tienen de estar separados de los que están bebiendo diariamente nuevos errores. Vi que ni los jóvenes  ni los ancianos debían asistir a sus reuniones; porque es malo alentarlos así mientras enseñan el error que es veneno mortal para el alma, y mientras presentan como doctrinas los mandamientos de los hombres.  La influencia de tales reuniones no es buena.  Si Dios nos ha librado de tales tinieblas y error, debemos destacarnos firmemente en la libertad con que nos emancipó y regocijarnos en la verdad.  Dios siente desagrado hacia nosotros cuando vamos a escuchar el error, sin estar obligados a ir; porque a menos que nos mande a aquellas reuniones donde se inculca el error a la gente por el poder de la voluntad, no nos guardará.  Los ángeles dejan de ejercer su cuidado vigilante sobre nosotros; y quedamos expuestos a los golpes del enemigo, para ser entenebrecidos y debilitados por él y por el poder de sus malos ángeles, y la luz que nos rodea se contamina con las tinieblas.” P.E.,124-125.

 11- ¿Ha presentado la sierva del Señor la posibilidad de una separación en la iglesia ASD?

“Recibí confirmación acerca de todo lo que había declarado en Minneápolis, en cuanto a que debe realizarse una reforma en las iglesias. Deben producirse reformas, porque ha habido debilidad y ceguera espirituales en el pueblo que fue bendecido con gran luz y preciosas oportunidades y privilegios. Como reformadores, habían salido de las iglesias denominacionales, pero ahora juegan un papel semejante al que habían desempeñado las iglesias. Esperábamos que no habría necesidad de otra salida [separación].”  Eventos Finales, 49 (1889).

 “A medida que  nos apremien las pruebas, se efectuará en nuestras filas una obra de separación y también de unión.  Algunos que en la actualidad están dispuestos a tomar armas de guerra, en tiempos de verdadero peligro pondrán de manifiesto que no han edificado sobre un fundamento sólido: Cederán a la tentación. Los que han tenido gran luz y disfrutado de inestimables privilegios pero no los han perfeccionado, se apartarán de nosotros justificándose con diversos pretextos. Al no haber recibido el amor de la verdad, aceptarán los errores del enemigo. Prestarán atención a espíritus seductores y doctrinas de demonios y se apartarán de la fe.” Maranata, 200.

“Es una solemne declaración la que hago a la iglesia, de que ni uno de cada veinte de aquellos cuyos nombres están registrados en los libros de la iglesia se halla preparado para terminar su historia terrenal, y que estaría tan ciertamente sin Dios y sin esperanza en el mundo como el pecador común.  Profesan servir a Dios, pero están sirviendo fervientemente a Mammón.  Esta obra que se hace a medias es una negación constante de Cristo, más bien que una confesión de Jesús.  Muchos han traído a la iglesia su propio espíritu insubordinado, carente de refinamiento.  Su gusto espiritual está pervertido por sus propias corrupciones inmorales y degradantes, y simbolizan al mundo en espíritu, en corazón y en propósito, confirmándose a sí mismos en prácticas lujuriosas, completamente llenos de engaño en su profesa vida cristiana. ¡Viven como pecadores, y pretenden ser cristianos!  Los que pretenden ser cristianos y confesar a Cristo deben salir de entre ellos, y no tocar cosa inmunda, y separarse.” S.C., 52-53.

La organización de la Iglesia

Jesús comenzó el primer paso para la organización de la Iglesia Lucas 6:12-13

“Estaba por darse el primer paso en la organización de la iglesia, que después de la partida de Cristo había de ser su representante en la tierra. No tenía ningún santuario costoso a su disposición, pero el Salvador condujo a sus discípulos al lugar de retraimiento que él amaba, y en la mente de ellos los sagrados incidentes de aquel día quedaron para siempre vinculados con la belleza de la montaña, del valle y del mar. Jesús había llamado a sus discípulos para enviarlos como testigos suyos, para que declararan al mundo lo que habían visto y oído de él. Su cargo era el más importante al cual hubiesen sido llamados alguna vez los seres humanos, y únicamente el de Cristo lo superaba. Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación del mundo. Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas se destacan como representantes de Israel, así los doce apóstoles habían de destacarse como representantes de la iglesia evangélica.  DTG Pág. 258

“Al ordenar a los doce, se dio el primer paso en la organización de la Iglesia que después de la partida de Cristo habría de continuar su obra en la tierra.  Respecto a esta ordenación, el relato dice: “Y subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él.  Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.”  . . .

Con alegría y regocijo, Dios y los ángeles contemplaron esa escena.  El Padre sabía que la luz del cielo habría de irradiar de estos hombres; que las palabras habladas por ellos como testigos de su Hijo repercutirían de generación en generación hasta el fin del tiempo.

Los discípulos estaban por salir, como testigos de Cristo, para declarar al mundo lo que habían visto y oído de él.  Su cargo era el más importante al cual los seres humanos habían sido llamados alguna vez, siendo superado únicamente por el amor de Cristo mismo.  Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación de los hombres.  Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas eran los representantes de Israel, así los doce apóstoles son los representantes de la iglesia evangélica.: HA Pág. 16

“La iglesia de Dios es el palacio de la vida santa, lleno de variados dones, y dotado de Espíritu Santo.  Los miembros han de hallar su felicidad en la felicidad de aquellos a quienes ayudan y benefician.  Es maravillosa la obra que el Señor determina que sea realizada por su iglesia, a fin de que su nombre sea glorificado. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 11.)

“Nuestra obra se halla claramente establecida en la Palabra de Dios.  El cristiano debe unirse con el cristiano, la iglesia con la iglesia, el instrumento humano debe cooperar con el divino, y todo instrumento ha de subordinarse al Espíritu Santo, y todo debe combinarse para dar al mundo las buenas nuevas de la gracia de Dios. (General Conference Bulletin, 28 de febrero de 1893, pág. 421.)

“Nuestras iglesias han de cooperar en la obra de cultivo espiritual, con la esperanza de ir cosechando a lo largo del tiempo. . . . El suelo es rebelde, pero la dura tierra ha de ser roturada, y la semilla de justicia sembrada.  No os detengáis, amados maestros que trabajáis en favor de Dios, como si dudarais de si debéis continuar una labor que crecerá a medida que se realice. (Testimonies, tomo 6, pág. 420.)

“La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión, es la de anunciar el Evangelio al mundo.  Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia.  Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 9.)

“Que ninguna iglesia piense que es demasiado pequeña para ejercer una influencia y efectuar servicio en la gran obra que ha de hacerse en este tiempo. Id a trabajar, hermanos.  No son solamente los grandes congresos, asambleas y concilios los que contarán con el favor especial de Dios; el esfuerzo más humilde de amor abnegado será coronado con su bendición, y recibirá su gran recompensa.  Haced lo que podáis, y Dios aumentará vuestra capacidad. (Review and Herald, 13 de marzo de 1888.) SC pag. 21, 22

**La obra de Dios en todos los tiempos tiende a tener la misma obra paralela.

“LA OBRA de Dios en la tierra presenta, siglo tras siglo, sorprendente analogía en cada gran movimiento reformatorio o religioso. Los principios que rigen el trato de Dios con los hombres son siempre los mismos. Los movimientos importantes de hogaño concuerdan con los de antaño, y la experiencia de la iglesia en tiempos que fueron encierra lecciones de gran valor para los nuestros.” GC 391

Un modelo de organización eclesiástica

“La organización de la iglesia de Jerusalén debía servir de modelo para la de las iglesias que se establecieran en muchos otros puntos donde los mensajeros de la verdad trabajasen para ganar conversos al Evangelio. . .  Más adelante en la historia de la iglesia primitiva, una vez constituidos en iglesias muchos grupos de creyentes en diversas partes del mundo, se perfeccionó aún más la organización a fin de mantener el orden y la acción concertada.  Se exhortaba a cada uno de los miembros a que desempeñase bien su cometido, empleando útilmente los talentos que se le hubiesen confiado.” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 75.)

¿Porque fue Cristo forzado a Organizar su Iglesia?

La única condición bajo la cual es posible la libertad del hombre, es que éste llegue a ser uno con Cristo. “La verdad os libertará;” y Cristo es la verdad. El pecado puede triunfar solamente debilitando la mente y destruyendo la libertad del alma. La sujeción a Dios significa la rehabilitación de uno mismo, de la verdadera gloria y dignidad del hombre. La ley divina, a la cual somos inducidos a sujetarnos, es “la ley de libertad.” Santiago 2:12

Los fariseos se habían declarado a sí mismos hijos de Abrahán. Jesús les dijo que solamente haciendo las obras de Abrahán podían justificar esta pretensión. Los verdaderos hijos de Abrahán vivirían como él una vida de obediencia a Dios. No procurarían matar a Aquel que hablaba la verdad que le había sido dada por Dios. Al conspirar contra Cristo, los rabinos no estaban haciendo las obras de Abrahán. La simple descendencia de Abrahán no tenía ningún valor. Sin una relación espiritual con él, la cual se hubiera manifestado poseyendo el mismo espíritu y haciendo las mismas obras, ellos no eran sus hijos.

Este principio se aplica con igual propiedad a una cuestión que ha agitado por mucho tiempo al mundo cristiano: la cuestión de la sucesión apostólica. La descendencia de Abrahán no se probaba por el nombre y el linaje, sino por la semejanza del carácter. La sucesión apostólica tampoco descansa en la transmisión de la autoridad eclesiástica, sino en la relación espiritual. Una vida movida por el espíritu de los apóstoles, el creer y enseñar las verdades que ellos enseñaron: ésta es la verdadera evidencia de la sucesión apostólica. Es lo que constituye a los hombres sucesores de los primeros maestros del Evangelio. DTG 433

Grupos Independientes

De los que “fueron dejados al lado del camino” por el zarandeo, algunos forman grupos independientes, como ya vimos. También estos se vuelven misioneros celosos, buscando introducirse en las casas para “evangelizar” a su antiguos hermanos. Mas ¿qué verdad pueden traer? Solo pueden traer mensajes inspiradas por el príncipe de las tinieblas. También estos buscan en primer lugar hacer víctimas entre las almas débiles.

En los días de los apóstoles la lucha era intensa. A cada paso la iglesia tenía que afrontar elementos apostatados que procuraban encubiertamente introducir herejías. En la asamblea que hubo en Jerusalén a fin de decidir la cuestión de la circuncisión, se decidió que los gentiles que aceptasen el evangelio, no necesitaban ser circuncidados.

“No todos, sin embargo, estaban satisfechos con la decisión; había un bando de hermanos ambiciosos y confiados en sí mismos que estaban en desacuerdo con ella. Estos hombres estaban decididos a ocuparse en la obra bajo su propia responsabilidad. Se tomaban la libertad de murmurar y hallar faltas, de proponer nuevos planes y tratar de derribar la obra de los hombres a quienes Dios había escogido para que enseñaran el mensaje evangélico. Desde el principio la iglesia ha tenido que afrontar tales obstáculos, y tendrá que hacerlo hasta el fin del siglo”. HA 160.

 Ese grupo independiente dio mucho trabajo a la iglesia apostólica. Fue justamente contra esos apostatados que Pablo, Pedro, y Juan, mucho advirtieron a las iglesias. Ver Hechos 20:29-31; Romanos 16:17, 18; Gálatas1:6, 7; Colosenses 2:8, 18; 2 Timoteo 3:19; Tito 3:10; 2 Pedro 2:1; 2 Juan 1:8, 9.

Muchas almas vacilaban en la fe. No sabían si la verdad estaba con la iglesia apostólica o con ese grupo independiente. La iglesia judaica sacaba partido de esa situación. Los judíos decían hipócritamente: “¡Ved la confusión! La secta de los nazarenos se dividió. Se combaten unos a otros, se están dilacerando. En breve desaparecerán”. Muchas almas fueron de esta manera confundidas y se volvieron al mundo. Esto cuando la iglesia estaba en sus mejores condiciones espirituales, pues gozaba de la plenitud del Espíritu Santo. Este fue un expediente que Dios usó para purificar la iglesia. Bajo aquellas circunstancias, todos tuvieron la oportunidad de revelar el carácter, los fieles permanecieron más firmes, los que no eran bien convertidos se volvieron al mundo, al judaísmo, o se unieron al grupo de los apostatados. Los reformadores del siglo XVI también tuvieron grandes luchas con grupos y elementos apostatados y con la consecuente propaganda de la iglesia católica. Leer CS 448, 449.

También fue grande la lucha de los adventistas del séptimo día al inicio de la proclamación del tercer mensaje. El pueblo del advenimiento que había predicado el primero y segundo mensajes angélicos, se dividió en varios partidos después del segundo chasco. Sobre esto escribió la hermana White:

“Los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas tienen cada uno un poco de la verdad, pero Dios dio todas estas verdades a sus hijos que están recibiendo preparación para el día de Dios.  También les ha dado verdades que ninguno de aquellos grupos conoce, ni quiere comprender”. PE 124.

Esas condiciones eran una prueba para muchas almas. Un gran número buscaba la verdad aquí y allá, y no sabían donde podrían encontrarla. No obstante, los que sinceramente deseaban conocerla, costase lo que costase, pudieron identificar a la verdadera iglesia.

Comenzando a multiplicarse los adventistas y extendiéndose su obra, no tardaron en aparecer fracciones, grupos disidentes en diversas partes, que con el tiempo también desaparecieron. Fueron vistas — leemos en un escrito adventista — “todas aquellas fracciones”, una tras otra, caer por tierra, hasta que virtualmente desaparecieron, y los que con ellas simpatizaban quedaron en la confusión”. (Estudios sobre el Espíritu de Profecía, Estudio No. 10, página 7).

La hermana White habló de esos grupos:

“Hay pequeñas compañías que continuamente surgen creyendo que Dios está solamente con los poquitos, los muy esparcidos, y su influencia es de derrumbar aquello que los siervos de Dios erigieron”. 1T 247.

Alrededor del año 1902 se verificó una crisis en la iglesia adventista por causa de a apostasía del dirigente de la obra médico-misionera, Dr. John Harvey Kellogg. Hubo proceso judicial en torne del sanatorio de Battle Creek. “En los diarios de varias ciudades — escribió la profetisa — han aparecido artículos en los cuales se da a entender que hay una lucha entre el Dr. Kellogg y la Sra. Elena G. de White en cuanto a cuál de ellos dirigirá al pueblo adventista del séptimo día”. III-JT 240. En esa ocasión la iglesia perdió varios millares de almas influenciadas por Kellogg. Efectivamente, las estadísticas publicadas por la iglesia adventista informan una disminución de 78.188 a 73.522 en el número de sus miembros, de 1901 a 1902. Leer “Estudios sobre el Espíritu de Profecía” por Arturo L. White, III-JT240-242.

Los hechos históricos se repiten. En nuestros días también vemos grupos disidentes formados por los “descuidados e indiferentes que no se unieron” con los fieles y fueron lanzados fuera por el proceso del zarandeo.

La Iglesia divida

“Usted toma pasajes de los Testimonios que hablan de la terminación del tiempo de gracia, del zarandeo entre el pueblo de Dios, y usted habla del surgimiento de entre este pueblo de un pueblo más puro y más santo que se levantará.  Todo esto agrada al enemigo… Si muchos aceptaran las opiniones que usted presenta y hablaran y procedieran conforme a ellas, veríamos la más grande conmoción fanática que jamás se haya visto entre los adventistas del séptimo día.  Esto es lo que desea Satanás.”-1MS 210-211 (1890).

“El Señor no le ha dado un mensaje para que diga que los adventistas del séptimo día son Babilonia, y para que inste al pueblo de Dios a salir de ella.  Todas las razones que usted sea capaz de presentar no pueden pesar en mi ánimo con relación a esto, porque el Señor me ha dado una información definida que se opone a tal mensaje…

Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto, ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.”-2MS 72, 78 (1893). 53

“Os digo, hermanos míos, el Señor tiene un cuerpo organizado por medio del cual él trabaja… Cuando alguien se está apartando del cuerpo organizado del pueblo que guarda los mandamientos de Dios, cuando comienza a pesar la iglesia en sus balanzas humanas y a pronunciar juicios contra ella, podéis saber que Dios no lo está dirigiendo.  Está en el camino equivocado.”-3MS 17, 19 (1893).

“Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?  Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.  (Isa. 49: 14, 15).

Satanás llevará a cabo sus milagros para engañar y establecerá su poder, por encima de todo lo demás.  Puede parecer que la iglesia está por caer, pero no caerá.  Ella permanece en pie, mientras los pecadores que hay en Sion  son tamizados, mientras la paja es separada del trigo precioso.  Es una prueba terrible, y sin embargo tiene que ocurrir. Nadie fuera de los que han estado venciendo mediante la sangre del Cordero y de la Palabra de su testimonio serán contados con los leales y los fieles, con los que no tienen mancha ni arruga de pecado, con los que no tienen engaño en sus bocas. . . Los miembros del pueblo remanente que purifican sus almas mediante la obediencia a la verdad, se fortalecen en el proceso probatorio y manifiestan la belleza de la santidad en medio de la apostasía circundante. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.  Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Me siento animada y gozosa al comprender que el Dios de Israel todavía está guiando a su pueblo y que permanecerá a su lado incluso hasta el fin. Ahora no podemos alejamos del fundamento que Dios ha colocado.  No podemos entrar en ninguna nueva organización, porque esto significaría apostatar de la verdad. La iglesia, que está por entrar en su más severo conflicto, será el objeto más querido para Dios en la tierra. . . Satanás arrojará todo vituperio posible sobre los escogidos, a quienes no puede engañar y alucinar con sus invenciones y falsedades satánicas.  Pero exaltado “por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados”, Cristo, nuestro representante y nuestra cabeza, ¿cerrará su corazón, o retirará su mano, o dejará de cumplir su promesa?  No; nunca, nunca. Maranatha Pág. 202

La iglesia no ha de ser dispersada

“Nuevamente digo: El Señor no ha hablado mediante ningún mensajero que llame Babilonia a la iglesia que guarda los mandamientos de Dios. Es verdad que hay cizaña junto con el trigo, pero Cristo dijo que enviaría a sus ángeles a reunir primero la cizaña en atados para quemarla, y a poner el trigo en el granero. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa. Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Algunos miembros de la iglesia tienen orgullo, suficiencia propia e incredulidad arraigada, y manifiestan resistencia a abandonar sus ideas, aunque se amontonen las evidencias que indican que el mensaje a la iglesia de Laodicea se aplica a ellos. Pero eso no eliminará a la iglesia. Dejad que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, cuando los ángeles llevarán a cabo la obra de separación. MS T2 Pag.

“EL ORDEN EVANGÉLICO

El Señor ha mostrado que el orden evangélico ha sido temido y descuidado en demasía.*  Debe rehuirse el formalismo; pero al hacerlo, no se debe descuidar el orden.  Hay orden en el cielo.  Había orden en la iglesia cuando Cristo estaba en la tierra, y después de su partida el orden fue estrictamente observado entre sus apóstoles.  Y ahora en estos postreros días, mientras Dios está llevando a sus hijos a la unidad de la fe, hay más necesidad real de orden que nunca antes; porque, a medida que Dios une a sus hijos, Satanás y sus malos ángeles están muy atareados para evitar esta unidad y para destruirla.  A esto se debe que se envíen apresuradamente al campo hombres que carecen de sabiduría y juicio, que tal vez no rigen bien su propia casa, y no ejercen orden ni gobierno sobre los pocos de quienes Dios los ha encargado en su hogar; y sin embargo se creen capaces de encargarse de la grey.  Hacen muchas decisiones equivocadas, y los que no conocen nuestra fe juzgan a todos los mensajeros asemejándolos con esos hombres que se enviaron a sí mismos.  De esta manera la causa de Dios sufre oprobio, y la verdad es rehuida por muchos incrédulos que, de no ver tales circunstancias, manifestarían sinceridad y deseo de averiguar ¿Son así las cosas?

Hombres cuya vida no es santa y que no están preparados para enseñar la verdad presente entran en el campo sin ser reconocidos por la iglesia o por los hermanos en general, y como, resultado hay confusión y desunión.  Algunos tienen una teoría de la verdad, y pueden presentar los argumentos 98 que la favorecen, pero carecen de espiritualidad, de juicio y de experiencia; fracasan en muchas cosas que debieran comprender antes de poder enseñar la verdad.  Otros no dominan los argumentos, pero debido a que unos pocos hermanos los oyen orar bien y dar una exhortación conmovedora de vez en cuando, se los insta a que entren en el campo, a fin de dedicarse a una obra para la cual Dios no los ha preparado y para la cual no tienen suficiente experiencia ni juicio. Manifiestan orgullo espiritual, o se ensalzan y actúan bajo el engañoso pensamiento de que son obreros.  No se conocen a sí mismos.  Carecen de juicio sano y paciente raciocinio, hablan con jactancia de sí mismos, y aseveran muchas cosas que no pueden probar por la Palabra.  Dios sabe esto; y por lo tanto no llama a los tales a trabajar en estos tiempos peligrosos, y los hermanos deben tener cuidado, no sea que impulsen a entrar en el campo a quienes no fueron llamados por él.

Aquellos hombres a quienes Dios no llamó son generalmente los que manifiestan mayor confianza de que han sido llamados y que sus labores son muy importantes.  Entran en el campo y no ejercen generalmente una buena influencia.  Sin embargo, en algunos lugares tienen cierta medida de éxito, y esto los induce a ellos y a otros a pensar que han sido llamados seguramente por Dios.  El hecho de que tengan cierto éxito ni es una evidencia positiva de que hayan sido llamados por Dios; pues los ángeles de Dios están ahora influyendo en los corazones de sus hijos sinceros para iluminar su entendimiento en cuanto a la verdad presente, a fin de que la acepten y la vivan.  Y aun cuando hombres que se enviaron a si mismos se coloquen donde Dios no los puso y profesen ser maestros, y haya almas que acepten la verdad al oirlos hablar de ella, esto no es evidencia de que fueron llamados por Dios.  Las almas que reciben la verdad por su intermedio serán luego sometidas a pruebas y servidumbre, porque descubrirán más tarde que estos hombres no andan conforme al consejo de Dios.  Aun cuando hombres perversos hablen de la verdad, puede ser que algunos no la reciban; pero esto no aumenta el favor de Dios hacia aquellos que hablaron.  Los hombres que son impíos siguen siendo impíos, y su castigo será según el engaño que practicaron para con los amados de Dios, y según la confusión que introdujeron en la iglesia; sus pecados no permanecerán cubiertos, sino que serán expuestos en el día de la ira de Dios. Estos mensajeros enviados por sí mismos son una maldición para la causa.  Algunas almas sinceras cifran su confianza en ellos, pensando que actúan de acuerdo con el consejo de Dios y que están en unión con la iglesia; y más tarde les permiten administrar los ritos, y, al serles demostrado claramente que deben hacer sus primeras obras, se dejan bautizar por ellos.  Pero cuando llega la luz, como ha de llegar seguramente, y comprenden que estos hombres no son lo que ellos creían que eran, a saber, mensajeros llamados y escogidos por Dios, quedan sumidas en pruebas y dudas en cuanto a la verdad que recibieron, y sienten que deben aprenderlo todo de nuevo.  Las acosa la perplejidad y el enemigo las perturba acerca de toda su experiencia.  Se preguntan si Dios las condujo o no, y no están satisfechas hasta que se las vuelva a bautizar y comiencen de nuevo.  Para el ánimo de los mensajeros de Dios es más agobiador que entrar en campos nuevos el ir a lugares, donde los que estuvieron antes ejercieron mala influencia.  Los siervos de Dios tienen que actuar con sencillez y franqueza, y no encubrir el mal proceder; porque están entre los vivos y los muertos, y tendrán que dar cuenta de su fidelidad, de su misión y de la influencia que ejercen sobre la grey de la cual el Señor los hizo sobreveedores.” PE pag 97-99

“A medida que nuestros miembros fueron aumentando, resulto evidente que sin alguna forma de organización habría gran confusión y la obra no se realizaría con éxito. Para proporcionar sostén al ministerio, para dirigir la obra en nuevos territorios, para proteger tanto las iglesias como a los ministros de los miembros indignos, para custodiar las propiedades de la iglesia, para la publicación de la verdad por medio de la prensa, y para muchos otros objetos, la organización era indispensable”, TM22.

“La palabra de Dios no da licencia a ningún hombre para oponer su juicio al de la Iglesia”.JT 1,391.

“Dios ha concedido a su Iglesia el mas alto poder debajo del cielo. Es la voz de Dios en su pueblo unido como iglesia lo que ha de ser respetado”. JT 1, 397.

“Muchos tienen la idea de que solo son responsables ante Cristo por su luz y experiencia, independientemente de sus seguidores reconocidos en el mundo”. JT 1, 397.

Podemos entender con mucha claridad y sin hacer mayor esfuerzo mental, que la pluma inspirada esta hablando justamente en contra de estas manifestaciones de independencia que algunos tratan de sobrepujar con el único propósito de socavar la autoridad que Cristo concedió a su iglesia, y propiciar el caos y la desorganización. Otros quizás no perciban lo nefasto de esta actitud, quizás no se den cuenta a quien le están haciendo el juego, y solo por un sentimiento de solidaridad o por falta de conocimiento o por falta de experiencia, pero el destino final de todas estas almas que se revelan a la suprema voluntad del Señor será el mismo si es que se mantienen firmes hasta el final del lado de la desorganización, el irrespeto y el cinismo.

“Ella es el cuerpo organizado de Cristo en la tierra y es necesario respetar sus ordenanzas”. Joyas 1:397

“Si no hubiera disciplina ni gobierno de la iglesia, esta se reduciría a fragmentos. No podría mantenerse unida como cuerpo”. Joyas 1:391.

“La iglesia es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo y por ella se manifestara finalmente la revelación final y completa del amor de Dios al mundo”.  Joyas 2:356.

“Que nadie albergue el pensamiento que podemos prescindir de la organización”. TM:24.

“La Iglesia es la propiedad de Dios, y Dios la recuerda constantemente mientras ella esta en el mundo, sujeta a las tentaciones del mundo”. TM:15.

“La Iglesia al ser dotada de la Justicia de Cristo, se convierte en el repositorio del Señor, en el cual la riqueza de su misericordia, su amor, su gracia, ha de aparecer en su plena y final manifestación. . . El don de su Espíritu Santo rico, complete y abundante, ha ser para su iglesia como un muro de fuego que la circunde, contra el cual no prevalezcan las potencias del infierno” TM:14,15.

El plan del Redentor es trabajar mediante su iglesia. Los dirigentes de ésta, junto con la congregación, tienen poder para tomar medidas disciplinarias en el nombre de Cristo cuando eso llegue a ser necesario, y una acción tal, cuando se han seguido los procedimientos debidos, es ratificada en el cielo (ver com. Mat. 16: 19; cf. Mat. 18: 1520; Juan 20: 23; 1JT 391).

Debe notarse que Pablo no asumió el papel de un dictador. Les dijo cuál era su opinión, y los instruyó para que se reunieran con el propósito de decidir ese problema particular. No se hubiera atrevido a administrar disciplina sin que la iglesia estuviera de acuerdo. Este episodio demuestra que ningún ministro puede pretender que tiene autoridad para decidir la naturaleza de una medida disciplinaria y para ejecutaría sin consultar con la iglesia. Dios mismo respeta la autoridad que ha delegado en su iglesia, y obra mediante el agente que él mismo ha establecido para conducir su obra en la tierra. Una ilustración de este plan se ve en el caso de la conversión de Pablo. Dios dirigió a uno de los hermanos del grupo de creyentes de Damasco para que visitara al humillado fariseo y le transmitiera sus instrucciones (ver Hech. 9: 10-18; 1JT 393-395). CBA Vol. 6 Cáp. 5 (Comentario sobre epístola de Pablo a los corintios)  

En el Movimiento de Re forma.

“Cuanto se regocijaría Satanás si pudiese obtener éxito en sus esfuerzos de penetrar entre este pueblo, y desorganizar la obra en un tiempo en que es esencial la organización cabal, y en que este será el mayor poder para preservamos de los levantamientos espurios. y para refutar las pretensiones que no estén sostenidas por la Palabra de Dios! Queremos sujetar las riendas de una manera pareja, para que no se destruya el sistema de organización y orden que ha sido levantado mediante labor prudente y cuidadosa. No se debe dejar libertad a los elementos desordenados que desean regir la obra en este tiempo.” OE 503.

“Algunos han emitido la idea de que a medida que nos acerquemos al fin del tiempo cada hijo de Dios obrara independientemente de cualquier organización religiosa. Pero el Señor me ha indicado que en esta obra no hay tal independencia individual. Las estrellas del cielo están todas bajo ley, influyendo cada una en la otra para hacer la voluntad de Dios, rindiendo su común obediencia a la ley que rige su acción. Y a fin de que la obra del Señor progrese de una manera saludable y sólida, su pueblo debe unirse.” OE 503.

“Dios esta conduciendo a un pueblo para que se coloque en perfecta unidad sobre la plataforma de la verdad eterna. Cristo se dio a si mismo al mundo para que pudiese”limpiar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras. (Tito 2: 14.)

Este proceso de refinamiento esta destinado a purificar a la iglesia de toda injusticia y del espíritu de discordia y contención, para que sus miembros edifiquen en vez de derribar y concentren sus energías en la gran obra que esta delante de ellos. Dios quiere que sus hijos lleguen todos a la unidad de la fe. La oración de Cristo, precisamente antes de su crucifixión, pedía que sus discípulos fuesen uno, como el era uno con el Padre, para que el mundo creyese que el Padre le había enviado. Esta, la mas conmovedora y admirable oración, llega a través de los siglos hasta nuestros días, porque sus palabras son: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos.” (Juan 17:20.)JT 1, 446.

Finalmente podemos decir que el movimiento Reformista fue organizado como Conferencia General entre el 14-20 de Julio de 1925 en Gotha, Alemania.

“En visiones de la noche paso delante de mi un gran movimiento de reforma en el seno del pueblo de Dios.” Ministerio de Bondad 110.

Estructura organizativa del Movimiento de Reforma

Los cuatro niveles.

“Además escoge tu de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.” Exo. 18:21.

“El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisolito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra era como rueda en medio de rueda”.   Ezq. 10:16.

“Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.” Ezq. 10:19.

“Estudien los obreros de Dios el capitulo sexto de Isaías, y el primero y segundo capitulo de Ezequiel. La rueda dentro de otra rueda, la semejanza de criaturas vivientes relacionadas con ellas, todo le parecía al profeta intrincado e inexplicable. Pero la mano de la sabiduría infinita se ve entre las ruedas, y el orden perfecto es el resultado de su obra. Cada rueda trabaja en perfecta armonía con cada una de las demás.” TM 215-216.

“Cada miembro de la iglesia tiene voz para elegir los dirigentes de ella. (Los delegados de) La(s) iglesia(s) elige(n) a los dirigentes de las asociaciones locales. Los delegados elegidos por las asociaciones locales eligen los de las uniones; y los delegados elegidos por las uniones eligen a los dirigentes de la Asociación General. Con este arreglo, toda asociación, institución, iglesia e individuo, sea directamente o por medio de sus representantes, tiene voz en la elección de los hombres que llevan las responsabilidades principales de la Asociación General.” JT 3, Pág.241.