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La primer bestia de Apocalipsis 13

“Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo. Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león. Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad.” Ap. 13:1, 2.

La primera bestia de Apocalipsis 13Esta primera bestia de Apocalipsis 13 sale del mar en comparación a la segunda bestia de este impresionante capítulo que sale de la tierra.

Como ya sabemos, el mar es el símbolo de un lugar densamente poblado, donde hay “pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas” . Vea Ap. 17:15.

Y una bestia es el símbolo bíblico y profético de un reino o imperio . Recuerde Dan. 7:17.

Esta bestia que sale del mar tiene 7 cabezas y 10 cuernos con diademas (coronas) sobre los cuernos. Recuerde que un cuerno representa un poder o un reino. Dan. 7:24. Al mostrarnos coronas sobre los cuernos, el pasaje nos está mostrando monarquías, que muchas veces son dictaduras.

Es muy significativo que esta bestia tenga un nombre blasfemo sobre sus cabezas, lo que nos muestra que este poder está en contra de Dios. Además es semejante a un leopardo, un oso y un león. Pues esta bestia tiene algo de todas estas otras bestias salvajes.

¿Se ha dado cuenta que la descripción de esta primera bestia del Apocalipsis 13 nos conecta directamente en cada detalle con la descripción de la cuarta bestia de Daniel 7? Como veremos, el capítulo de Apocalipsis 13 es la continuación directa del capítulo 7 de Daniel . ¡Es prácticamente imposible entender Apocalipsis 13 sin antes haber estudiado y entendido Daniel capítulo 7! Hemos estudiado ampliamente el capítulo 7 de Daniel en los temas 17 al 23 de este seminario. Le recomiendo repasar esos temas antes de continuar.

Comparación entre la cuarta bestia de Daniel 7 y la primera bestia de Apocalipsis 13

  • Ambas son bestias . Dan. 7:3; Ap. 13:1.
  • Ambas salen del mar . Dan. 7:3; Ap. 13:1.
  • Ambas tienen 10 cuernos . Dan. 7:7; Ap. 13:1.
  • Ambas se destacan por las blasfemias . Dan. 7:8, 11, 20, 25; Ap. 13:1, 5, 6.
  • Ambas tienen algo del leopardo, oso y león . Dan. 7:4-7, 11, 12; Ap. 13:2.
  • Ambas tienen 7 cabezas . Dan. 7:4-7, 11, 12; Ap. 13:2.

Para mejor comprensión de los últimos dos puntos de esta lista, deseo recordar lo que hemos estudiado al respecto en el tema anterior.

Como vimos en el tema 17 de este seminario, las características de las tres bestias anteriores (león, oso y leopardo) fueron absorbidas en la cuarta bestia (terrible y espantosa). De esta manera Roma, la cuarta bestia, asimiló como una esponja sus características paganas. Igual como lo describe Ap. 13:2. Así fue que el dominio y la vida de las tres bestias anteriores habían sido “prolongados” en la cuarta bestia. Dan. 7:11, 12. En ese sentido forman una unidad. Y sumando las cabezas de las tres bestias con la cuarta, por la que fueron asimiladas, tenemos en conjunto siete cabezas . Vea Daniel 7:4-7.

León = Babilonia = 1 cabeza
Oso = Medo-Persia = 1 cabeza
Leopardo = Grecia = 4 cabezas
Bestia terrible y espantosa = Roma = 1 cabeza

= 7 cabezas

Más tarde en este tema veremos que hay varias otras similitudes entre la cuarta bestia de Daniel 7 y la primera bestia de Apocalipsis 13, que nos confirmarán aún más que se trata del mismo poder.

Comparación entre la bestia (el dragón) de Apocalipsis 12 y la primera bestia de Apocalipsis 13

Ahora veremos que “la bestia terrible y espantosa” de Daniel 7 es a la vez la bestia (el dragón) de Apocalipsis 12. Le recomiendo repasar el tema anterior que describe con detalle la bestia (el dragón) de Apocalipsis 12, antes de seguir adelante en este estudio.

  • Ambas tienen 7 cabezas y 10 cuernos . Ap. 12:3, 4; Ap. 13:1.
  • Ambas se dedican a perseguir el pueblo de Dios . Ap. 12:6, 12-14; Ap. 13:7, 10.
  • Ambas realizan su persecución durante 1260 días, 3 ½ tiempos o 42 meses . Siendo estas tres descripciones de tiempo sinónimos del mismo tiempo profético de los 1260 años de la soberanía papal medieval en Europa desde 538 d.C. hasta 1798 d.C. Ap. 12:6, 14; Ap. 13:5. Repase el tema 39 de este seminario para entender que estos tres tiempos proféticos abarcan el mismo tiempo histórico. Recuerde que se trata del mismo tiempo profético otorgado a la cuarta bestia de Daniel 7:25.
  • Ambas tienen el color escarlata . Ap. 12:3; Ap. 17:3. Recuerde que se trata a la vez de la misma bestia de Apocalipsis 17.

Roma: El dragón y la serpiente

Hay un detalle que vale la pena mencionar. En Apocalipsis capítulo 12 las dos fases de Roma son diferenciadas de la siguiente manera:

  • La primera fase de Roma pagana imperial que persigue principalmente a la mujer encinta (el Judaísmo verdadero) es representado mediante la simbología del dragón . Ap. 12:3, 4, 13.
  • La segunda fase de Roma cristiana papal que persigue principalmente a la mujer del desierto (el Cristianismo verdadero) durante su soberanía de los 1260 años es representado mediante la simbología de la serpiente . Ap. 12:6, 14-16.

Soberanía papal en EuropaEn el mismo capítulo de Apocalipsis 12, el propio diablo es descrito como el dragón y también comola serpiente . Ap. 12:9. De esta manera el diablo se presentó en su reino principal (Roma en las dos fases) con estas diferentes formas de su personalidad. La diferencia entre un dragón y una serpiente es que una serpiente tiene característica la de ser astuta, engañosa y venenosa . Lo que la Palabra de Dios trata de darnos a entender con esta diferenciación de Roma en sus dos fases, es que cuando cambio de Roma pagana a Roma papal comenzó a ocultar sus verdaderas intenciones engañosas astutamente. Roma pagana imperial era abiertamente pagana pero Roma papal disfrazó el paganismo al poner un manto cristiano sobre el paganismo, engañando y envenenando de esta manera a sus seguidores espiritualmente haciéndoles creer que es una religión pura y verdadera. Recuerde como el cuerno pequeño quitó “el continuo” en Dan. 8:11, 12 y el tema 24 de este seminario.

Las dos mentiras originales de la serpiente

En el inicio de la historia del gran conflicto entre bien y el mal en este mundo, el diablo introdujo dos engaños fundamentales, disfrazado de serpiente , que han tenido difusión mundial a lo largo de la historia humana, pues estas dos mentiras son creídas por miles de millones de persones de las más diversas religiones. Ap. 12:9; Gén. 3:1-5. La primera es “ no moriréis ” cuando Dios había dicho “ ciertamente morirás ”. Gén. 2:17; 3:4. De ahí los conceptos de lainmortalidad del alma y del espiritismo . Esto estudiaremos en un tema más adelante. Y el segundo gran engaño original hecho a la familia humana es la oferta blasfema “ seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal ”. Gén. 3:5. He aquí la oferta de usurpar el lugar de Dios, establecer nuestras propias leyes y redefinir particularmente lo que bien y lo que es mal para nosotros.  Con razón que Dios relaciona a Roma Papal con la serpiente , pues ha incorporado estas dos engaños fundamentales en su religión.

Bestias perseguidoras de la Iglesia de Dios

Todas las bestias salvajes que presentan las Sagradas Escrituras son perseguidoras del pueblo de Dios . El león (Babilonia), el oso (Medo-Persia), el leopardo (Grecia), la bestia terrible y espantosa (Roma en sus dos fases), el dragón serpiente (Roma en sus dos fases) y la primera bestia de Apocalipsis 13 semejante a un leopardo (Roma en su segunda fase). Todas estas bestias enemigas de Dios son movidas por el espíritu del dragón. Es decir por el diablo quien cambia repetidas veces de personaje a través de la historia. Lo hace según las circunstancias y conveniencias diabólicas. De esta manera el enemigo de Dios cambia de estado, poder y sistema. ¡El único personaje que no cambia y sigue siendo el mismo es la iglesia verdadera de Dios en sus dos fases (verdadero judaísmo y verdadero cristianismo)!

¿Quién persigue a la iglesia o religión verdadera? La respuesta es sencilla.

¡Lo hace la iglesia o religión falsa o apóstata!

Es importante notar que ¡el poder civil no persigue por iniciativa propia al Pueblo de Dios! Los gobiernos guerrean contra otros gobiernos ya sea por venganza, territorio o extensión de poder. Pero los gobiernos no persiguen a la gente por motivo de su religión, a menos que estén bajo el control de algún sistema religioso opuesto y/o hostil. La única excepción sería el comunismo como fruto de la bestia del abismo (la Revolución Francesa) que persiguió a los creyentes por asumir que la fe en Dios es peligrosa.

Las potencias perseguidoras que están en enemistad contra el pueblo de Dios son en el Apocalipsis capítulo 12 “el dragón serpiente”, y en Apocalipsis capítulo 13 “la bestia como leopardo” y “la bestia con dos cuernos”. Lo que las convierte en perseguidoras es que todas y cada una de ellas tiene un elemento religioso controlador. Es decir el poder civil está bajo el control del poder religioso. En estos poderes perseguidores la Iglesia (la religión) se ha unido al Estado (la política).

El paganismo perseguidor

Como vimos, el dragón es por un lado el diablo y por otro lado Roma en sus dos fases, pero principalmente Roma en su primera fase pagana e imperial . En aquel entonces, el elemento religioso era el paganismo que es uno de los sistemas más gigantescos de religión falsa ideado por el diablo. El Imperio Romano pagano persiguió al pueblo de Dios en sus dos fases (el judaísmo y el cristianismo verdadero).

El cristianismo perseguidor

Al casarse la Iglesia con el Estado, se convirtió en una potencia perseguidora de “los hermanos”. Repase el tema 19 de este seminario. De esta manera el papado del Vaticano persiguió durante siglos al pueblo de Dios en sus dos fases (el judaísmo y el cristianismo verdadero).

La primera bestia de Apocalipsis 13

La primera bestia de Apocalipsis 13 es Roma en su segunda fase , es decir Roma papal como seguramente ya se dio cuenta. De todos modos lo veremos a continuación con lujo de detalle. Hubo un cambio de religión en Roma, la “bestia terrible y espantosa”. Por lo tanto cambió también el símbolo. Antes Roma era pagana ahora es cristiana católica . ¡Hubo una transformación de Roma pagana a Roma papal! Esta transición ya la hemos estudiado en varios temas de este seminario, pues aparece en varios lugares de las profecías de Daniel y del Apocalipsis por causa de su importancia histórica y para la correcta comprensión de la Palabra de Dios. Recuerde los temas 18 y 24. Y ahora esta transición vuelve a aparecer nuevamente.

Las asimilaciones de Roma

La primera parte del versículo 2 dice:

“Y la bestia que vi era semejante a un leopardo, y sus pies como de oso, y su boca como boca de león…” Ap. 13:2.

La bestia romana es semejante a un leopardo y tiene partes de un oso y de un león. En otras palabras se asemeja de alguna manera al león (Babilonia), al oso (Medo-Persia) y al leopardo (Grecia). Algo de estos imperios incorporó en sí mismo. El Vaticano asimiló y absorbió algunas de las características de estos reinos en su propio reino. En primer lugar todos los imperios mencionados eran potencias perseguidoras , pues tenían incorporado en sus gobiernos la unificación de Iglesia (religión) y Estado (política). Y ¡el Vaticano llegó a ser la perfecta unificación de Iglesia y Estado!, como ya hemos visto durante el transcurso de este seminario.

¿Pero qué características específicas podemos destacar que el sistema papal integró de esos reinos anteriores en su propio reino?

  • Del león babilónico asimiló la adoración al sol . Recuerde los temas 6 y 7 de este seminario.
  • Del oso medo persa asimiló la veneración del rey como si fuese un dios y por consiguiente su infalibilidad . Vea Daniel 6:8, 12, 15.
  • Y del leopardo griego asimiló la idolatría . Vea Hechos 17:16.

La segunda parte del versículo 2 dice:

“… Y el dragón le dio su poder y su trono, y grande autoridad”. Ap. 13:2.

Como ya sabemos, el dragón es en primer lugar símbolo del diablo y en segundo lugar símbolo del Imperio Romano. El hecho que el dragón haya dado su poder , su trono y grande autoridad a la primera bestia de Apocalipsis 13, es decir Roma papal, es muy significativo y revelador. Lo que el versículo describe es la manera en la cual el diablo, mediante Roma imperial, transfirió el poder , el trono y la autoridad de Roma pagana e imperial a Roma papal católica. Históricamente ocurrió de esta manera:

La transferencia del poder : Mediante los emperadores católicos de oriente Zenón y Justiniano y el general Belisario fueron destruidos los bárbaros arrianos que amenazaban el desarrollo del papado, como estudiamos en los temas 20 y 23. Las demás tribus bárbaras entregaron sus ejércitos al obispo de Roma, siendo la primera de ellas los francos bajo Clodoveo. Recuerde Dan. 8:12 y el tema 24.

Bestia terrible y espantosaLa transferencia del trono : Cuando el emperador romano Constantino transfirió la capital de Roma a Constantinopla dejó un vacío de poder en Roma que fue asumido por los papas. De esta manera ¡los papas heredaron el trono que antes ocupaban los cesares! Roma, la “ciudad eterna” se convirtió en la “santa sede”. Hay un proverbio que dice que “todos los caminos llevan a Roma”. Los papas se sentaron en el trono del control político y religioso del antiguo Imperio Romano en Europa.

  • De esta manera Roma papal obtuvo la gran autoridad mencionada en el versículo.

De paso sea dicho que estos hechos históricos son evidencia adicional que “el dragón” de Apocalipsis 12:3 y 4 es el Imperio Romano y que el diablo está detrás de ambas fases de la potencia romana.

La primera bestia de Apocalipsis 13 es el cuerno pequeño de Daniel 7

Por el mismo lenguaje y los mismos símbolos utilizados en ambos capítulos reconocemos sin lugar a dudas que el capítulo 13 del Apocalipsis es la continuación directa del capítulo 7 de Daniel, tratándose del mismo poder: Roma papal ; el sistema del Vaticano . En Daniel 7 recibió el nombre de “cuerno pequeño” y en Apocalipsis 13 recibe el nombre de “bestia semejante a un leopardo”.

He aquí las características repetidas para su fácil identificación.

  • Ambas tienen una boca que habla grandes cosas . Dan. 7:8, 11, 20; Ap. 13:5. Esas cosas que hablan son palabras contra Dios , es decir blasfemias . Dan. 7:25; Ap. 13:1, 6. Esta era la característica número 10) . Recuerde el tema 21 al 23 de este seminario.
  • Ambas hacen guerra contra los santos . Dan. 7:21, 25; Ap. 13:7. Esta era la característica número 9) . Recuerde el tema 21, 23 y 24 de este seminario.
  • Las persecuciones medievalesAmbas tienen el mismo tiempo profético de 1260 años asignado . Dan. 7:25; Ap. 13:5. Recuerde que los 1260 días, los 3 ½ tiempos y los 42 meses son sinónimos del mismo tiempo histórico de la soberanía papal que abarca del año 538 d.C. hasta el año 1798 d.C. Esta era la característica número 2) . Recuerde el tema 20 y 23 de este seminario.
  • Ambas reciben un golpe duro al cabo del tiempo profético que trae la liberación de los santos perseguidos por el poder papal en 1798 d.C. Pues Dan. 7:25 indica que los santos del Altísimo “serán entregados en su mano [del cuerno pequeño] hasta ” el cumplimiento del tiempo profético de los 3 ½  tiempos. Y Apocalipsis 13:3, 5, 7, 10 da a entender que los santos serán perseguidos y vencidos durante los 42 meses pero al cabo de ese tiempo profético el poder papal recibirá su “herida mortal”. Y fue así como ocurrió. Tras los 1260 años de la soberanía papal, el papa Pio VI como representante del Vaticano experimentó el destierro y llegó a estar encautividad en el año 1798 d.C.
  • Ambas asimilan como una esponja las características paganas de los reinos anteriores (Babilonia, Medo-Persia, Grecia y Roma Imperial). Dan. 7:12; Ap. 13:2.
  • Ambas se levantan tras la forma pagana del Imperio Romana . Dan. 7:7, 8, 23, 24; Ap. 13:2.
  • Ambas se levantan tras el león (Babilonia), el oso (Medo-Persia), el leopardo (Grecia) y la bestia terrible y espantosa (el dragón) (Roma Imperial). Dan. 7:4-8; Ap. 13:2.

La herida mortal

La herida mortal fue la cabeza papal“Vi una de sus cabezas como herida de muerte , pero su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia… y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses… Si alguno lleva en cautividad, va en cautividad; si alguno mata a espada, a espada debe ser muerto…” Ap. 13:3, 5, 10.

La cabeza que fue herida como de muerte al cabo de su tiempo profético asignado de 42 meses, es decir 1260 años, en el año 1798 d.C., fue la cabeza papal . (Cuando analizaremos Apocalipsis 17 en otro tema estudiaremos lo que significan las demás cabezas de la bestia.) Luego ésta herida volvería a sanar después del año 1798 d.C. a partir del 14 de marzo del año 1800 d.C. cuando se realizó la elección del nuevo papa, restableciendo el papado, como veremos en detalle en un tema siguiente.

  • Importante es destacar que el papado fue despojado de su poder civil y eclesiástico en aquel momento por un poder militar , pues el versículo indica que la herida de muerte fue afligida por una espada . Aquel poder papal que durante siglos había matado a espada tuvo que sufrir finalmente la misma suerte. Fue el papa Pio VI quien como representante del sistema papal, fue desterrado del Vaticano en Italia en ese año histórico por el poder militar del general francés Berthier durante la Revolución Francesa.
  • Además el versículo da a entender que el representante del poder papal que llevó en cautiverio a millones de personas durante su soberanía histórica, fue llevado finalmente en cautiverio sufriendo la misma suerte. Pues el papa Pio VI, como representante de la Iglesia Católica de Roma, fue llevado preso en su cautiverio a Valencia en Delfinado en Francia, donde murió el 29 de agosto del año 1799 d.C.

Cuando el general francés Berthier fue a Roma a tomar preso al papa, dijo al pueblo de Roma, el 15 de febrero 1798, que el papa no volvería a ejercer función alguna. Su intención era poner fin al papado.

Las blasfemias de la bestia

“Me paré sobre la arena del mar, y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez cuernos; y en sus cuernos diez diademas; y sobre sus cabezas, un nombre blasfemo … También se le dio boca que hablaba grandes cosas y blasfemias ; y se le dio autoridad para actuar cuarenta y dos meses.  Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo. ” Ap. 13:1, 5, 6.

En Daniel 7:25 ya habíamos visto que el poder papal hablaba con su boca grandes cosas , que habíamos definido comoblasfemias porque eran ”palabras contra el Altísimo” . Dan. 7:25. Ahora el texto de Apocalipsis 13:5 evidencia que esasgrandes cosas que hablaba con su boca son efectivamente blasfemias . En el tema 21 hemos estudiado dos de las blasfemias que describe la Biblia. Ahora nos volvemos a encontrar nuevamente con ellas.

  1. La bestia se pone en lugar de Dios

Este punto destaca la arrogancia del poder en cuestión, pues como ya hemos estudiado en el tema 21, una de las blasfemias según la Biblia es cuando el hombre se hace pasar por Dios, poniéndose en su lugar. Juan 10:33. ¡Mayor soberbia no puede haber! Y es justamente esa la arrogancia original de Lucifer de querer usurpar el lugar de Dios. Is. 14:13, 14. Luego ofreció esa blasfemia, de apoderarse del lugar de Dios indebidamente, a la primera pareja edénica diciendo “… seréis como Dios…”. Gén. 3:5.

Jesús fue acusado por blasfemo por ponerse en lugar de Dios, ¡pero él obviamente no blasfemó porque era Dios, hecho hombre! Uno de sus nombres es Emanuel que significa “ Dios con nosotros ”, pues cuando Cristo estaba en la tierra, Dios estaba efectivamente con nosotros. Mat. 1:23. ¡Pero cualquier criatura que se pone el lugar de Dios comete blasfemia!

En este contexto nos encontramos con “ el misterio de la piedad ”, que es Dios manifestado en el hombre . 1 Tim. 3:16. Mientras que “ el misterio de la iniquidad ” es lo opuesto. Es ¡ la aseveración del hombre de ser Dios! 2 Tes. 2:7.

  • La primera bestia del Apocalipsis 13, el Vaticano, recibe la adoración y alabanza, que tan solo  Dios, el Creador de los cielos y de la tierra debería recibir.

“y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia , diciendo: ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella?… Y la adoraron todos los moradores de la tierra …” Ap. 13:4, 8.

Aquí vemos como el poder papal se pone en el lugar de Dios. Recuerde 2 Tes. 2:3, 4.

La Palabra de Dios destaca además en este versículo la manera en la cual el Vaticano usurpa el lugar de Dios con las siguientes palabras: “… ¿Quién como la bestia?…” Ap. 13:4.

Esas palabras y esa forma de expresarse solo le corresponden al verdadero Dios , Creador de los cielos y de la tierra, como enseñan las Sagradas Escrituras:

“¿ Quién como tú, oh Señor , entre los dioses? ¿ Quién como tú , magnífico en santidad, terrible en maravillosas hazañas, hacedor de prodigios?” Éxodo 15:11.

“Todos mis huesos dirán: Señor, ¿ quién como tú , q ue libras al afligido del más fuerte que él,

y al pobre y menesteroso del que le despoja?” Salmos 35:10.

Es por eso que solamente a Jesucristo le corresponde el nombre de Miguel que significa “ Quién como Dios ”. Recuerde el tema 32 de este seminario donde hemos definido sin lugar a dudas que Miguel es otro de los nombres de Jesucristo.

Ahora entendemos mejor por qué Roma papal recibe el nombre de “serpiente”. ¡Es por causa del veneno que sale de su boca! Y la blasfemia original que salió de la boca de “la serpiente antigua” en el paraíso era precisamente la oferta engañosa de ser como Dios , como acabamos de estudiar hace instantes. Ap. 12:9; Gén. 3:5.

  1. La bestia ofrece el perdón de los pecados

Jesús fue acusado de blasfemo por perdonar los pecados de las personas. Luc. 5:21. Sus acusadores decían que solo Dios puede perdonar pecados. Y estaban en lo correcto. Lo que ignoraban era que Jesús es Dios hecho hombre y tiene por lo tanto la potestad de perdonar los pecados de los transgresores. 1 Juan 1:9.

El sacerdocio católico pretende perdonar pecados. He aquí tres citas del libro católico “Dignidad y deberes del sacerdote” de Alfonso de Ligorio.

Ego te absolvo“El sacerdote ocupa el lugar del Salvador mismo cuando al decir: ‘Ego te absolvo [Yo te absuelvo], absuelve del pecado. . . . Para perdonar un solo pecado se requiere toda la omnipotencia de Dios. . . Pero lo que únicamente Dios puede hacer por su omnipotencia, el sacerdote puede hacerlo también diciendo: ‘Ego te absolvo a peccatis tuis.’ . . . Inocencio III escribió: ‘En verdad, no es exagerado decir que en vista del carácter sublime de su cargo los sacerdotes son otros tantos dioses.’” Alfonso de Ligorio, “Dignity and Duties of the Priest,” págs. 34-36.

“Pero nuestra admiración debe ser mucho mayor cuando encontramos que en obediencia a las palabras de sus sacerdotes: HOC EST CORPUS MEUM [Este es mi cuerpo], Dios mismo desciende al altar, acude dondequiera que le llamen, y tan a menudo como lo llamen, y se coloca en sus manos, aun cuando sean sus enemigos. Y habiendo acudido, se queda, completamente a su disposición; lo trasladan como quieren de un lugar a otro; pueden, si así lo desean, encerrarle en el tabernáculo, o exponerle sobre el altar, o llevarle fuera de la iglesia; pueden, si así lo deciden, comer su carne y darlo para alimentar a otros. ‘¡Oh, cuán grande es su poder!–dice San Lorenzo Justiniano, hablando de los sacerdotes.–Cae una palabra de sus labios y el cuerpo de Cristo está aquí substancialmente formado con la materia del pan, y el Verbo Encarnado descendido del cielo se halla realmente presente sobre la mesa del altar!’” Alfonso de Ligorio, “Dignity and Duties of the Priest,” págs. 26, 27.

La hostia“Así puede el sacerdote, en cierta manera, ser llamado creador de su Creador. . . . ‘El poder del sacerdote-dice San Bernardino de Siena-es el poder de la persona divina; porque la transubstanciación del pan requiere tanto poder como la creación del mundo.’” Alfonso de Ligorio, “Dignity and Duties of the Priest,” págs. 32, 33.

“Y abrió su boca en blasfemias contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo, y de los que moran en el cielo.” Ap. 13:6.

Así es cómo esta potencia representada por la bestia , blasfema contra el templo del cielo atrayendo la atención de sus súbditos hacia su propio trono y palacio terrenal, en vez del verdadero tabernáculo de Dios en el cielo; y desviando la atención de sus seguidores del sacrificio de Jesucristo al “sacrificio de la misa”. Blasfema de los que moran en el cielo asumiendo el poder de perdonar los pecados, desviando así a los hombres de la obra mediadora de Cristo y sus asistentes celestiales en el santuario de lo alto.

De cuerno pequeño a bestia mundial

En el libro de Daniel, el sistema papal del Vaticano aparece con el símbolo del cuerno pequeño. En el Apocalipsis el sistema papal del Vaticano vuelve a aparecer primero mediante el símbolo de la serpiente como la segunda fase del dragón en Apocalipsis 12, y luego como la primera bestia de Apocalipsis 13, aquella que es semejante a un leopardo , cuya descripción encontramos en los primeros 10 versículos de ese impresionante capítulo profético.

De paso sea dicho que el término “bestia” no es un término ofensivo. Simplemente denota las características de una gran potencia. Es común que las potencias sean representadas en la Palabra de Dios mediante bestias. Babilonia era un león, Medo-Persia el oso y Grecia un leopardo. Roma era una bestia terrible y espantosa, identificada por Juan en el Apocalipsis como dragón. Inclusive hoy en día muchas naciones se representan a sí mismas mediante bestias por causa de las características de las mismas. Estados Unidos de América por ejemplo es representado mediante un águila y mediante un bisonte. Bolivia es representada mediante una llama y un cóndor. Jesucristo mismo es representado mediante diferentes bestias como el cordero o el león. Y el Espíritu Santo mediante una paloma. Aunque el término “bestia” no es ofensivo, destaca obviamente con claridad las características de la potencia en cuestión, ya sean buenas o malas. En el caso de Roma no son buenas, pues es representado mediante un dragón y una serpiente en sus dos fases respectivas. Símbolos del enemigo de Dios.

Las dos fases de Roma papal

El cuerno pequeñoDurante la primera fase de Roma papal que duro histórica y proféticamente desde 538 d.C. hasta 1798 d.C., el Vaticano gobernaba en Europa. En esa fase es denominado bíblicamente principalmente como “ cuerno pequeño ”. Sabemos que al cabo de los 1260 años, el papado recibió un golpe duro cuando durante la Revolución Francesa en el año 1798 d.C. el papa Pio VI fue apresado y llevado en su exilio a Francia donde murió preso de Napoleón. Ese hecho recibe de parte de Dios el nombre de “ herida de muerte ” o “ herida mortal ”. Ap. 13:3. Pero solo aparentaba ser una “ herida mortal ” como indica el versículo diciendo que era “como herida de muerte ”, pues el Vaticano se recuperó rápidamente de ese golpe duro, como nos aclara el mismo versículo diciendo que “su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia.” Ap. 13:3. En otro tema estudiaremos en detalle como el Vaticano se recuperó a nivel mundial de ese golpe duro.

¡Apocalipsis 13 nos describe principalmente la segunda fase de Roma papal tras la recuperación de su herida mortal!

En la segunda fase de Roma papal, Dios nos la presenta como “bestia” y ya no como “cuerno pequeño”. Pues tras su recuperación después de 1798 d.C. ha crecido para ser un actor global como indica Apocalipsis 13.

“… su herida mortal fue sanada; y se maravilló toda la tierra en pos de la bestia … También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación .” Ap. 13:3, 7.

¡El poder papal ya no está limitado a Europa y América Latina como en su primera fase sino extendió su autoridad a toda la tierra!

Catolicismo y América Latina

En relación a su tremendo poder e influencia que el Vaticano desarrolla en su segunda fase tras 1798 y después de sanar su herida, la Palabra de Dios presenta la siguiente pregunta de parte de los seguidores de la bestia: “… ¿Quién como la bestia, y quién podrá luchar contra ella ?” Ap. 13:4. Su poder mundial parecerá absoluto e inquebrantable.

Una pregunta parecida aparece en Apocalipsis 6:17 donde dice, respecto al gran día de la ira divina: “… ¿y quién podrá sostenerse en pie ?”

La respuesta a ambas preguntas viene en Apocalipsis 15:2 donde San Juan ve “a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, y su marca y el número de su nombre, en pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios.”

La exclusión del libro de la vida

“… y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia, y adoraron a la bestia… Y la adoraron todos los moradores de la tierra cuyos nombres no estaban escritos en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado desde el principio del mundo. Si alguno tiene oído, oiga .” Ap. 13:4, 8, 9.

Estos versículos presentan posiblemente la característica más fuerte que Dios presenta acerca del poder papal. Después de habernos presentado varias decenas de características acerca del Vaticano que ya hemos estudiado en los temas 20 al 24 de este seminario con lujo de detalle, Dios nos presenta otra característica acerca de este poder religioso mundial. Nuestro Dios es un Dios de amor. Es por eso que dejó la característica más fuerte y dura para el final.

En primer lugar los versículos que estamos analizando en este subtítulo nos muestran que la adoración al dragón (es decir al diablo) equivale a la adoración a la bestia (es decir a las doctrinas religiosas pero anti bíblicas del sistema papal), pues el diablo está detrás de este poder. Recuerde que fue el dragón (el diablo mediante Roma pagana e imperial) que  le ha dado poder, trono y grande autoridad, como vimos al inicio de este tema, según Ap. 13:2. Hay que mencionar en este contexto que de la misma manera la adoración de las imágenes es equivalente a la adoración de los demonios que están detrás de ellas. Vea Ap. 9:20. Y fue el Vaticano que eliminó el segundo de los diez mandamientos en su catecismo. Aquel mandamiento que prohíbe la veneración de imágenes en contexto religioso. Recuerde el tema 22 de este seminario y Éxodo 20:4-6.

Ahora es comprensible que los moradores de la tierra que la adoran a la bestia (es decir adoran según las falsas doctrinas del sistema papal) no están escritos en el libro de la vida del Cordero Jesucristo.

¡Pero Dios en su gran misericordia no nos toma en cuenta los pecados que cometimos en ignorancia!

¡Aunque sea el pecado de la idolatría ! Vea Hechos 17:16-30, especialmente el versículo 30.

Es por eso que Dios dirige el llamada solemne al mundo de salir de Babilonia y de no participar de sus pecados, es decir de la transgresión de sus mandamientos. 1 Juan 3:4.

“Y oí otra voz del cielo, que decía: Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas.” Ap. 18:4.

  • ¡Lo impresionante y sorprendente es, que justo la Iglesia que pretende que fuera de ella no hay salvación , es la única de la cual Dios dice explícitamente que dentro de ella no hay salvación !

Recuerde el tema 23 en el cual vimos varias citas históricas de diferentes papas repitiendo que “ Fuera de la Iglesia no hay salvación ”, o como lo expresa la frase en latín: “Extra Ecclesiam nulla salus.” http://es.wikipedia.org/wiki/Extra_ecclesiam_nulla_salus

¿Qué es de las muchas buenas obras que realiza la Iglesia Católica?

Es considerable darse cuenta que las decenas de características que Dios nos da en su Palabra en varios libros bíblicos acerca del sistema papal del Vaticano son todas negativas o frías descripciones de su actuación en la historia. Dios no presenta absolutamente nada positivo acerca de esta potencia religiosa.

  • Antes de seguir adelante hay que recordar lo que ya hemos mencionado en temas anteriores que cuando Dios habla acerca de esta potencia religiosa, ¡se refiere al sistema en sí! No habla de sus seguidores, entre los cuales hay innumerables personas excelentes que se salvarán. Todas las características dadas son del sistema religioso-político del Vaticano, no de los miembros de la Iglesia Católica Romana, que en su mayoría no son conscientes de los engaños religiosos en los que están sumergidos.

Si analizamos la Iglesia Católica Romana pudiéramos encontrar varias cosas positivas como por ejemplo la reverencia en muchos de sus templos, sus cantos y su música religiosa preciosa, y las muchas buenas obras que realiza en favor de los pobres y enfermos. Hay que destacar su labor por los ancianos, huérfanos, leprosos, etc. Todas estas obras son obviamente muy buenas. ¡Pero Dios no las menciona en ningún lugar en la Biblia como característica del sistema papal! Me imagino que Dios tiene dos razones por no mencionar estas buenas obras .

  1. En primer lugar Dios no nos quiere confundir. Si Dios mencionaría algunas características buenas entre las otras malas, entonces nos confundiría. El mensaje no sería claro. Es por eso que simplemente las ignora y no las toma en cuenta. Quiere presentar un ejemplo para entender esto con más claridad. Si sabemos de un vaso con agua buena pero que contiene también varias gotas de veneno, entonces solo advertimos “!Cuidado! ¡No tomen de ese vaso! ¡Es venenoso!” A nadie se le ocurriría añadir: “Pero contiene además agua buena.” Pues eso ya no vendría al caso. Estaríamos confundiendo al oyente, el cual pudiera pensar “¿Entonces es bueno o es malo? ¿Debo tomarlo o no?” Es por eso que Dios solo advierte y presenta las características negativas y malas del sistema papal, haciendo el llamado claro de salir de ese sistema babilónico.
  2. En segundo lugar Dios muestra con Su actitud, al no mencionar las buenas obras de la Iglesia Católica Romana, que todas esas buenas obras no sirven para la salvación. Al contrario, vuelven aún más engañosa a esa institución. Pues no hay otra institución a nivel mundial que hace tantas buenas obras que la Iglesia Católica Romana. Lo que pasó fue que el enemigo puso astutamente un manto de amor y bondad sobre su religión, disfrazándola con buenas obras . Y es por eso que Dios no puede mencionar esas buenas obras como una característica de ese poder. Las “buenas obras” no hacen santo al pecador, ni hacen bueno al malo. ¡Si un asesino, un estafador, un pervertido moral, o un engañador hace “buenas obras” no se convierte por eso en bueno, santo o justo! El sistema papal del Vaticano ha engañado, robado, asesinado y pervertido como ninguna otra institución en la historia de este planeta tierra. Todas sus buenas obras no la convierten en una institución buena, ni justa y mucho menos santa. Es por eso que ¡buenas obras no salvan!
  • La conclusión es muy fuerte: Al no mencionar ni una cosa positiva del Vaticano, Dios está demostrando que es en esencia anticatólico . Tal como el sistema papal es anticristiano en su esencia al ponerse en el lugar de Cristo. Son dos polos opuestos que se repelan mutuamente. Si el diablo tiene una religión favorita es el Catolicismo Romano, seguido por el paganismo. Es por eso que Roma en sus dos fases (pagana y cristiana apóstata) es identificado como “el reino principal del diablo.”

Recordemos que el ser humano no puede alcanzar el cielo por sus propios esfuerzos, colocando ladrillo sobre ladrillo, como lo intentaron los moradores de la antigua Babilonia que edificaban con este propósito la impía torre de Babel. Gén. 11:2-4. Tampoco Adán y Eva pudieron alcanzar el perdón de su pecado cubriéndose con hojas de higuera. Gén. 3:7. Mucho menos Caín pudo alcanzar la justicia siguiendo un ritual religioso externo, parecido al que Dios había instruido, pero obrando en contra de la clara voluntad expresa de Dios.

¡La salvación es por fe en el sacrificio y la obra redentora de Cristo y en las promesas y méritos del Señor!

Es por eso que Abraham, el padre de la fe, salió de Babilonia y abandonó esa tierra idólatra en la cual reinaba el concepto de “salvación por obras” y creyó en el cordero de Dios venidero que quitaría el pecado del mundo.

Ojo: ¡No estamos en contra de las buenas obras! ¡Al contrario! Las buenas obras son el fruto natural y espontáneo de un cristiano verdaderamente convertido. El verdadero cristiano realizará muchas buenas obras en favor del prójimo, tal como el árbol frutal da naturalmente sus frutos. Pero ¡las buenas obras no son el primer paso para la salvación sino su consecuencia natural! La salvación es por fe. Pero sin obras la fe está muerta. Fe y obras forman finalmente una unidad inseparable. Pero la fe viene primero y las obras le siguen. Habacuc 2:4; Romanos 1:17; Santiago 2:14-26.

El llamado divino es salir de Babilonia por dos razones. Ap. 18:4. En primer lugar porque vive en pecado , es decir en transgresión de la ley, pues el Vaticano transgrede abiertamente el segundo y el cuarto mandamiento del decálogo divino que se encuentra en Éxodo 20:3-17. 1 Juan 3:4. Y en segundo lugar hay que abandonar esa Iglesia caída para no sufrir el daño de las plagas que caerán sobre ella.

Los dos testigosRecuerde los “dos testigos” de Apocalipsis 11, es decir el Antiguo y el Nuevo Testamento que derraman sus plagas sobre sus enemigos.

Cuidado con el ecumenismo

ecumenismo1Los protestantes consideran hoy al romanismo con más favor que años atrás. En los países donde no predomina y donde los partidarios del papa siguen una política de conciliación para ganar influjo, se nota una indiferencia creciente respecto a las doctrinas que separan a las iglesias reformadas de la jerarquía papal; entre los protestantes está ganando terreno la opinión de que, al fin y al cabo, en los puntos vitales las divergencias no son tan grandes como se suponía, y que unas pequeñas concesiones de su parte los pondrían en mejor inteligencia con Roma. Tiempo hubo en que los protestantes estimaban altamente la libertad de conciencia adquirida a costa de tantos sacrificios. Enseñaban a sus hijos a tener en aborrecimiento al papado y sostenían que tratar de congeniar con Roma equivaldría a traicionar la causa de Dios. Pero ¡cuán diferentes son los sentimientos expresados hoy!
Los defensores del papado declaran que la iglesia ha sido calumniada, y el mundo protestante se inclina a creerlo. Muchos sostienen que es injusto juzgar a la iglesia de nuestros días por las abominaciones y los absurdos que la caracterizaron cuando dominaba en los siglos de ignorancia y de tinieblas. Tratan de excusar sus horribles crueldades como si fueran resultado de la barbarie de la época, y arguyen que las influencias de la civilización moderna han modificado los sentimientos de ella.
¿Habrán olvidado estas personas las pretensiones de infalibilidad sostenidas durante ochocientos años por tan altanero poder? Lejos de abandonar este aserto lo ha afirmado en el siglo XIX de un modo más positivo que nunca antes. Como Roma asegura que la iglesia “nunca erró; ni errará jamás, según las Escrituras” [(Juan L. von Mosheim, Institutes of Ecclesiastical History, libro 3, siglo XI, parte 2, cap. 2, nota 17)], ¿cómo podrá renunciar a los principios que amoldaron su conducta en las edades pasadas?
La iglesia papal no abandonará nunca su pretensión a la infalibilidad. Todo lo que ha hecho al perseguir a los que rechazaban sus dogmas lo da por santo y bueno; ¿y quién asegura que no volvería a las andadas siempre que se le presentase la oportunidad? Deróguense las medidas restrictivas impuestas en la actualidad por los gobiernos civiles y déjesele a Roma que recupere su antiguo poder y se verán resucitar en el acto su tiranía y sus persecuciones. {CS54 620.1}
Un conocido autor[Josiah Strong, D.D., In “Our Country,” pp. 46-48.] dice, acerca de la actitud de la jerarquía papal hacia la libertad de conciencia y acerca de los peligros especiales que corren los Estados Unidos si tiene éxito la política de dicha jerarquía:{CS54 620.2}
“Son muchos los que atribuyen al fanatismo o a la puerilidad todo temor expresado acerca del catolicismo romano en los Estados Unidos. Los tales no ven en el carácter y actitud del romanismo nada que sea hostil a nuestras libres instituciones, y no ven tampoco nada inquietante en el incremento de aquél. Comparemos, pues, primero, algunos de los principios fundamentales de nuestro gobierno con los de la iglesia católica. {CS54 620.3}
“La Constitución de los Estados Unidos garantiza la libertad de conciencia. Nada hay más precioso ni de importancia tan fundamental. El papa Pío IX, en su encíclica del 15 de agosto de 1854, dice: ‘Las doctrinas o extravagancias absurdas y erróneas en favor de la libertad de conciencia, son unos de los errores más pestilentes: una de las pestes que más se debe temer en un estado.’ El mismo papa, en su encíclica del 8 de diciembre de 1864, anatematizó ‘a los que sostienen la libertad de conciencia y de cultos’ como también ‘a cuantos aseveran que la iglesia no puede emplear la fuerza.’ {CS54 620.4}
“El tono pacifico que Roma emplea en los Estados Unidos no implica un cambio de sentimientos. Es tolerante cuando es impotente. El obispo O’Connor dice: ‘La libertad religiosa se soporta tan sólo hasta que se pueda practicar lo opuesto sin peligro para el mundo católico.’ … El arzobispo de Saint Louis dijo un día: ‘La herejía y la incredulidad son crímenes; y en los países cristianos como Italia y España, por ejemplo, donde todo el pueblo es católico y donde la religión católica es parte esencial de la ley del país, se las castiga como a los demás crímenes.’ … {CS54 621.1}
“Todo cardenal, arzobispo y obispo de la iglesia católica, presta un juramento de obediencia al papa, en el cual se encuentran las siguientes palabras: “Me opondré a los herejes, cismáticos y rebeldes contra nuestro señor (el papa), o sus sucesores y los perseguiré con todo mi poder.’ ”—[Josías Strong, Our Country, cap. 5, párrs. 2-4.] {CS54 621.2}
Es verdad que hay verdaderos cristianos en la iglesia católica romana. En ella, millares de personas sirven a Dios según las mejores luces que tienen. Les es prohibido leer su Palabra, * debido a lo cual no pueden discernir la verdad. Nunca han visto el contraste que existe entre el culto o servicio vivo rendido con el corazón y una serie de meras formas y ceremonias. Dios mira con tierna misericordia a esas almas educadas en una fe engañosa e insuficiente. Hará penetrar rayos de luz a través de las tinieblas que las rodean. Les revelará la verdad tal cual es en Jesús y muchos se unirán aún a su pueblo. {CS54 621.3}
Pero el romanismo, como sistema, no está actualmente más en armonía con el Evangelio de Cristo que en cualquier otro período de su historia. Las iglesias protestantes se hallan sumidas en grandes tinieblas, pues de lo contrario discernirían las señales de los tiempos. La iglesia romana abarca mucho en sus planes y modos de operación. Emplea toda clase de estratagemas para extender su influencia y aumentar su poder, mientras se prepara para una lucha violenta y resuelta a fin de recuperar el gobierno del mundo, restablecer las persecuciones y deshacer todo lo que el protestantismo ha hecho. El catolícismo está ganando terreno en todas direcciones.[(véase el Apéndice)] Véase el número creciente de sus iglesias y capillas en los países protestantes. Nótese en Norteamérica la popularidad de sus colegios y seminarios, tan patrocinados por los protestantes. Piénsese en la extensión del ritualismo en Inglaterra y en las frecuentes deserciones a las filas católicas. Estos hechos deberían inspirar ansiedad a todos los que aprecian los puros principios del Evangelio. {CS54 621.4}
Los protestantes se han entremetido con el papado y lo han patrocinado; han hecho transigencias y concesiones que sorprenden a los mismos papistas y les resultan incomprensibles. Los hombres cierran los ojos ante el verdadero carácter del romanismo, ante los peligros que hay que temer de su supremacía. Hay necesidad de despertar al pueblo para hacerle rechazar los avances de este enemigo peligrosísimo de la libertad civil y religiosa. {CS54 622.1}
Muchos protestantes suponen que la religión católica no es atractiva y que su culto es una serie de ceremonias áridas y sin significado. Pero están equivocados. Si bien el romanismo se basa en el engaño, no es una impostura grosera ni desprovista de arte. El culto de la iglesia romana es un ceremonial que impresiona profundamente. Lo brillante de sus ostentaciones y la solemnidad de sus tiros fascinan los sentidos del pueblo y acallan la voz de la razón y de la conciencia. Todo encanta a la vista. Sus soberbias iglesias, sus procesiones imponentes, sus altares de oro, sus relicarios de joyas, sus pinturas escogidas y sus exquisitas esculturas, todo apela al amor de la belleza. Al oído también se le cautiva. Su música no tiene igual. Los graves acordes del órgano poderoso, unidos a la melodía de numerosas voces que resuenan y repercuten por entre las elevadas naves y columnas de sus grandes catedrales, no pueden dejar de producir en los espíritus impresiones de respeto y reverencia. {CS54 622.2}
Este esplendor, esta pompa y estas ceremonias exteriores, que no sirven más que para dejar burlados los anhelos de las almas enfermas de pecado, son clara evidencia de la corrupción interior. La religión de Cristo no necesita de tales atractivos para hacerse recomendable. Bajo los rayos de luz que emite la cruz, el verdadero cristianismo se muestra tan puro y tan hermoso, que ninguna decoración exterior puede realzar su verdadero valor. Es la hermosura de la santidad, o sea un espíritu manso y apacible, lo que tiene valor delante de Dios. {CS54 622.3}
La brillantez del estilo no es necesariamente indicio de pensamientos puros y elevados. Encuéntranse a menudo conceptos del arte y refinamientos del gusto en espíritus carnales y sensuales. Satanás suele valerse a menudo de ellos para hacer olvidar a los hombres las necesidades del alma, para hacerles perder de vista la vida futura e inmortal, para alejarlos de su Salvador infinito e inducirlos a vivir para este mundo solamente. {CS54 623.1}
Una religión de ceremonias exteriores es propia para atraer al corazón irregenerado. La pompa y el ceremonial del culto católico ejercen un poder seductor, fascinador, que engaña a muchas personas, las cuales llegan a considerar a la iglesia romana como la verdadera puerta del cielo. Sólo pueden resistir su influencia los que pisan con pie firme en el fundamento de la verdad y cuyos corazones han sido regenerados por el Espíritu de Dios. Millares de personas que no conocen por experiencia a Cristo, serán llevadas a aceptar las formas de una piedad sin poder. Semejante religión es, precisamente, lo que las multitudes desean. {CS54 623.2}
El hecho de que la iglesia asevere tener el derecho de perdonar pecados induce a los romanistas a sentirse libres para pecar; y el mandamiento de la confesión sin la cual ella no otorga su perdón, tiende además a dar bríos al mal. El que se arrodilla ante un hombre caído y le expone en la confesión los pensamientos y deseos secretos de su corazón, rebaja su dignidad y degrada todos los nobles instintos de su alma. Al descubrir los pecados de su alma a un sacerdote—mortal desviado y pecador, y demasiado a menudo corrompido por el vino y la impureza—el hombre rebaja el nivel de su carácter y consecuentemente se corrompe. La idea que tenía de Dios resulta envilecida a semejanza de la humanidad caída, pues el sacerdote hace el papel de representante de Dios. Esta confesión degradante de hombre a hombre es la fuente secreta de la cual ha brotado gran parte del mal que está corrompiendo al mundo y lo está preparando para la destrucción final. Sin embargo, para todo aquel a quien le agrada satisfacer sus malas tendencias, es más fácil confesarse con un pobre mortal que abrir su alma a Dios. Es más grato a la naturaleza humana hacer penitencia que renunciar al pecado; es más fácil mortificar la carne usando cilicios, ortigas y cadenas desgarradoras que renunciar a los deseos carnales. Harto pesado es el yugo que el corazón carnal está dispuesto a cargar antes de doblegarse al yugo de Cristo. {CS54 623.3}
Hay una semejanza sorprendente entre la iglesia de Roma y la iglesia judaica del tiempo del primer advenimiento de Cristo. Mientras los judíos pisoteaban secretamente todos los principios de la ley de Dios, en lo exterior eran estrictamente rigurosos en la observancia de los preceptos de ella, recargándola con exacciones y tradiciones que hacían difícil y pesado el cumplir con ella. Así como los judíos profesaban reverenciar la ley, así también los romanistas dicen reverenciar la cruz. Exaltan el símbolo de los sufrimientos de Cristo, al par que niegan con sus vidas a Aquel a quien ese símbolo representa. {CS54 624.1}
Los papistas colocan la cruz sobre sus iglesias, sobre sus altares y sobre sus vestiduras. Por todas partes se ve la insignia de la cruz. Por todas partes se la honra y exalta exteriormente. Pero las enseñanzas de Cristo están sepultadas bajo un montón de tradiciones absurdas, interpretaciones falsas y exacciones rigurosas. Las palabras del Salvador respecto a los judíos hipócritas se aplican con mayor razón aún a los jefes de la iglesia católica romana: “Atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos mismos no quieren moverlas con un dedo suyo.” Mateo 23:4 (VM). Almas concienzudas quedan presa constante del terror, temiendo la ira de un Dios ofendido, mientras muchos de los dignatarios de la iglesia viven en el lujo y los placeres sensuales. {CS54 624.2}
El culto de las imágenes y reliquias, la invocación de los santos y la exaltación del papa son artificios de Satanás para alejar de Dios y de su Hijo el espíritu del pueblo. Para asegurar su ruina, se esfuerza en distraer su atención del Unico que puede asegurarles la salvación. Dirigirá las almas hacia cualquier objeto que pueda substituir a Aquel que dijo: “¡Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os daré descanso!” Mateo 11:28 (VM). {CS54 625.1}
Satanás se esfuerza siempre en presentar de un modo falso el carácter de Dios, la naturaleza del pecado y las verdaderas consecuencias que tendrá la gran controversia. Sus sofismas debilitan el sentimiento de obligación para con la ley divina y dan a los hombres libertad para pecar. Al mismo tiempo les hace aceptar falsas ideas acerca de Dios, de suerte que le miran con temor y odio más bien que con amor. Atribuye al Creador la crueldad inherente a su propio carácter, la incorpora en sistemas religiosos y le da expresión en diversas formas de culto. Sucede así que las inteligencias de los hombres son cegadas y Satanás se vale de ellos como de sus agentes para hacer la guerra a Dios. Debido a conceptos erróneos de los atributos de Dios, las naciones paganas fueron inducidas a creer que los sacrificios humanos eran necesarios para asegurarse el favor divino; y perpetráronse horrendas crueldades bajo las diversas formas de la idolatría. {CS54 625.2}
La iglesia católica romana, al unir las formas del paganismo con las del cristianismo, y al presentar el carácter de Dios bajo falsos colores, como lo presentaba el paganismo, recurrió a prácticas no menos crueles, horrorosas y repugnantes. En tiempo de la supremacía romana, había instrumentos de tortura para obligar a los hombres a aceptar sus doctrinas. Existía la hoguera para los que no querían hacer concesiones a sus exigencias. Hubo horribles matanzas de tal magnitud que nunca será conocida hasta que sea manifestada en el día del juicio. Dignatarios de la iglesia, dirigidos por su maestro Satanás, se afanaban por idear nuevos refinamientos de tortura que hicieran padecer lo indecible sin poner término a la vida de la víctima. En muchos casos el proceso infernal se repetía hasta los límites extremos de la resistencia humana, de manera que la naturaleza quedaba rendida y la víctima suspiraba por la muerte como por dulce alivio. {CS54 625.3}
Tal era la suerte de los adversarios de Roma. Para sus adherentes disponía de la disciplina del azote, del tormento del hambre y de la sed, y de las mortificaciones corporales más lastimeras que se puedan imaginar. Para asegurarse el favor del cielo, los penitentes violaban las leyes de Dios al violar las leyes de la naturaleza. Se les enseñaba a disolver los lazos que Dios instituyó para bendecir y amenizar la estada del hombre en la tierra. Los cementerios encierran millones de víctimas que se pasaron la vida luchando en vano para dominar los afectos naturales, para refrenar como ofensivos a Dios todo pensamiento y sentimiento de simpatía hacia sus semejantes. {CS54 626.1}
Si deseamos comprender la resuelta crueldad de Satanás, manifestada en el curso de los siglos, no entre los que jamás oyeron hablar de Dios, sino en el corazón mismo de la cristiandad y por toda su extensión, no tenemos más que echar una mirada en la historia del romanismo. Por medio de ese gigantesco sistema de engaño, el príncipe del mal consigue su objeto de deshonrar a Dios y de hacer al hombre miserable. Y si consideramos lo bien que logra enmascararse y hacer su obra por medio de los jefes de la iglesia, nos daremos mejor cuenta del motivo de su antipatía por la Biblia. Siempre que sea leído este libro, la misericordia y el amor de Dios saltarán a la vista, y se echará de ver que Dios no impone a los hombres ninguna de aquellas pesadas cargas. Todo lo que él pide es un corazón contrito y un espíritu humilde y obediente. {CS54 626.2}
Cristo no dió en su vida ningún ejemplo que autorice a los hombres y mujeres a encerrarse en monasterios so pretexto de prepararse para el cielo. Jamás enseñó que debían mutilarse los sentimientos de amor y simpatía. El corazón del Salvador rebosaba de amor. Cuanto más se acerca el hombre a la perfección moral, tanto más delicada es su sensibilidad, tanto más vivo su sentimiento del pecado y tanto más profunda su simpatía por los afligidos. El papa dice ser el vicario de Cristo; ¿pero puede compararse su carácter con el de nuestro Salvador? ¿Vióse jamás a Cristo condenar hombres a la cárcel o al tormento porque se negaran a rendirle homenaje como Rey del cielo? ¿Acaso se le oyó condenar a muerte a los que no le aceptaban? Cuando fué menospreciado por los habitantes de un pueblo samaritano, el apóstol Juan se llenó de indignación y dijo: “Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, y los consuma, como hizo Elías?” Jesús miró a su discipulo con compasión y le reprendió por su aspereza, diciendo: “El Hijo del hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas.”Lucas 9:54, 56. ¡Cuán diferente del de su pretendido vicario es el espíritu manifestado por Cristo! {CS54 626.3}
La iglesia católica le pone actualmente al mundo una cara apacible, y presenta disculpas por sus horribles crueldades. Se ha puesto vestiduras como las de Cristo; pero en realidad no ha cambiado. Todos los principios formulados por el papismo en edades pasadas subsisten en nuestros días. Las doctrinas inventadas en los siglos más tenebrosos siguen profesándose aún. Nadie se engañe. El papado que los protestantes están ahora tan dispuestos a honrar, es el mismo que gobernaba al mundo en tiempos de la Reforma, cuando se levantaron hombres de Dios con peligro de sus vidas para denunciar la iniquidad de él. El romanismo sostiene las mismas orgullosas pretensiones con que supo dominar sobre reyes y principes y arrogarse las prerrogativas de Dios. Su espíritu no es hoy menos cruel ni despótico que cuando destruía la libertad humana y mataba a los santos del Altísimo. {CS54 627.1}
El papado es precisamente lo que la profecía declaró que sería: la apostasía de los postreros días. 2 Tesalonicenses 2:3, 4. Forma parte de su política asumir el carácter que le permita realizar mejor sus fines; pero bajo la apariencia variable del camaleón oculta el mismo veneno de la serpiente. Declara: “No hay que guardar la palabra empeñada con herejes, ni con personas sospechosas de herejía.”—[Lenfant, Histoire du Concile de Constance, tomo 1, pág. 493.,] ¿Será posible que este poder cuya historia se escribió durante mil años con la sangre de los santos, sea ahora reconocido como parte de la iglesia de Cristo? {CS54 628.1}
No sin razón se ha asegurado que en los países protestantes el catolicismo no difiere ya tanto del protestantismo como antes. Se ha verificado un cambio; pero no es el papado el que ha cambiado. El catolicismo se parece mucho en verdad al protestantismo de hoy día debido a lo mucho que éste ha degenerado desde los días de los reformadores. {CS54 628.2}
Mientras las iglesias protestantes han estado buscando el favor del mundo, una falsa caridad las ha cegado. Se figuran que es justo pensar bien de todo mal; y el resultado inevitable será que al fin pensarán mal de todo bien. En lugar de salir en defensa de la fe que fué dada antiguamente a los santos, no parecen sino disculparse ante Roma por haberla juzgado con tan poca caridad y pedirle perdón por la estrechez de miras que manifestaron. {CS54 628.3}
Muchos, aun entre los que no favorecen al romanismo, se dan poca cuenta del peligro con que les amenaza el poder y la influencia de Roma. Insisten en que las tinieblas intelectuales y morales que prevalecían en la Edad Media favorecían la propagación de sus dogmas y supersticiones junto con la opresión, y que el mayor caudal de inteligencia de los tiempos modernos, la difusión general de conocimientos y la libertad siempre mayor en materia de religión, impiden el reavivamiento de la intolerancia y de la tiranía. Se ridiculiza la misma idea de que pudiera volver un estado de cosas semejante en nuestros tiempos de luces. Es verdad que sobre esta generación brilla mucha luz intelectual, moral y religiosa. De las páginas abiertas de la santa Palabra de Dios, ha brotado luz del cielo sobre la tierra. Pero no hay que olvidar que cuanto mayor sea la luz concedida, tanto más densas también son las tinieblas de aquellos que la pervierten o la rechazan. {CS54 628.4}
Un estudio de la Biblia hecho con oración mostraría a los protestantes el verdadero carácter del papado y se lo haría aborrecer y rehuir; pero muchos son tan sabios en su propia opinión que no sienten ninguna necesidad de buscar humildemente a Dios para ser conducidos a la verdad. Aunque se enorgullecen de su ilustración, desconocen tanto las Sagradas Escrituras como el poder de Dios. Necesitan algo para calmar sus conciencias, y buscan lo que es menos espiritual y humillante. Lo que desean es un modo de olvidar a Dios, pero que parezca recordarlo. El papado responde perfectamente a las necesidades de todas esas personas. Es adecuado a dos clases de seres humanos que abarcan casi a todo el mundo: los que quisieran salvarse por sus méritos, y los que quisieran salvarse en sus pecados. Tal es el secreto de su poder. {CS54 629.1}
Ha quedado probado cuánto favorecieron el éxito del papado los períodos de tinieblas intelectuales. También quedará demostrado que una época de grandes luces intelectuales es igualmente favorable a su triunfo. En otro tiempo, cuando los hombres no poseían la Palabra de Dios ni conocían la verdad, sus ojos estaban vendados y miles cayeron en la red que no veían tendida ante sus pies. En esta generación, son muchos aquellos cuyos ojos están ofuscados por el brillo de las especulaciones humanas, o sea por la “falsamente llamada ciencia;” no alcanzan a ver la red y caen en ella tan fácilmente como si tuviesen los ojos vendados. Dios dispuso que las facultades intelectuales del hombre fuesen consideradas como don de su Creador y que fuesen empleadas en provecho de la verdad y de la justicia; pero cuando se fomenta el orgullo y la ambición y los hombres exaltan sus propias teorías por encima de la Palabra de Dios, entonces la inteligencia puede causar mayor perjuicio que la ignorancia. Por esto, la falsa ciencia de nuestros días, que mina la fe en la Biblia, preparará tan seguramente el camino para el triunfo del papado con su formalismo agradable, como el obscurantismo lo preparó para su engrandecimiento en la Edad Media. {CS54 629.2}
En los movimientos que se realizan actualmente en los Estados Unidos de Norteamérica para asegurar el apoyo del estado a las instituciones y prácticas de la iglesia, los protestantes están siguiendo las huellas de los papistas.[(véase el Apéndice)] Más aún, están abriendo la puerta para que el papado recobre en la América protestante la supremacía que perdió en el Viejo Mundo. Y lo que da más significado a esta tendencia es la circunstancia de que el objeto principal que se tiene en vista es imponer la observancia del domingo, institución que vió la luz en Roma y que el papado proclama como signo de su autoridad. Es el espíritu del papado, es decir, el espíritu de conformidad con las costumbres mundanas, la mayor veneración por las tradiciones humanas que por los mandamientos de Dios, el que está penetrando en las iglesias protestantes e induciéndolas a hacer la misma obra de exaltación del domingo que el papado hizo antes que ellas. {CS54 630.1}
Si el lector quiere saber cuáles son los medios que se emplearán en la contienda por venir, no tiene más que leer la descripción de los que Roma empleó con el mismo fin en siglos pasados. Si desea saber cómo los papistas unidos a los protestantes procederán con los que rechacen sus dogmas, considere el espíritu que Roma manifestó contra el sábado y sus defensores. {CS54 630.2}
Edictos reales, concilios generales y ordenanzas de la iglesia sostenidos por el poder civil fueron los peldaños por medio de los cuales el día de fiesta pagano alcanzó su puesto de honor en el mundo cristiano. La primera medida pública que impuso la observancia del domingo fué la ley promulgada por Constantino. [(Año 321 de J C.; véase el Apéndice.)] Dicho edicto requería que los habitantes de las ciudades descansaran en “el venerable día del sol,” pero permitía a los del campo que prosiguiesen sus faenas agrícolas. A pesar de ser en realidad ley pagana, fué impuesta por el emperador después que hubo aceptado nominalmente el cristianismo. {CS54 630.3}
Como el mandato real no parecía substituir de un modo suficiente la autoridad divina, Eusebio, obispo que buscó el favor de los príncipes y amigo íntimo y adulador especial de Constantino, aseveró que Cristo había transferido el día de reposo del sábado al domingo. No se pudo aducir una sola prueba de las Santas Escrituras en favor de la nueva doctrina. Eusebio mismo reconoce involuntariamente la falsedad de ella y señala a los verdaderos autores del cambio. “Nosotros hemos transferido al domingo, día del Señor—dice—todas las cosas que debían hacerse en el sábado.”—[Roberto Cox, Sabbath Laws and Sabbath Duties, pág. 538. Pero por infundado que fuese el argumento en favor del domingo, sirvió para envalentonar a los hombres y animarlos a pisotear el sábado del Señor. Todos los que deseaban ser honrados por el mundo aceptaron el día festivo popular. {CS54 631.1}
Con el afianzamiento del papado fué enalteciéndose más y más la institución del domingo. Por algún tiempo el pueblo siguió ocupándose en los trabajos agrícolas fuera de las horas de culto, y el séptimo día, o sábado, siguió siendo considerado como el día de reposo. Pero lenta y seguramente fué efectuáno dose el cambio. Se prohibió a los magistrados que fallaran en lo civil los domingos. Poco después se dispuso que todos sin distinción de clase social se abstuviesen del trabajo ordinario, so pena de multa para los señores y de azotes para los siervos. Más tarde se decretó que los ricos serían castigados con la pérdida de la mitad de sus bienes y que finalmente, si se obstinaban en desobedecer, se les hiciese esclavos. Los de las clases inferiores debían sufrir destierro perpetuo. {CS54 631.2}
Se recurrió también a los milagros. Entre otros casos maravillosos, se refería que un campesino que iba a labrar su campo en día domingo limpió su arado con un hierro que le penetró en la mano, y por dos años enteros no lo pudo sacar, “sufriendo con ello mucho dolor y vergüenza.”—Francisco West, Historical and Practical Discourse on the Lord’s Day, pág. 174. {CS54 631.3}
Más tarde, el papa ordenó que los sacerdotes del campo amonestasen a los que violasen el domingo y los indujeran a venir a la iglesia para rezar, no fuese que atrajesen alguna gran calamidad sobre si mismos y sobre sus vecinos. Un concilio eclesiástico adujo el argumento tan frecuentemente empleado desde entonces, y hasta por los protestantes, de que en vista de que algunas personas habían sido muertas por el rayo mientras trabajaban en día domingo, ése debía ser el día de reposo. “Es evidente—decían los prelados—cuán grande era el desagrado de Dios al verlos despreciar ese día.” Luego se dirigió un llamamiento para que los sacerdotes y ministros, reyes y príncipes y todos los fieles “hicieran cuanto les fuera posible para que ese día fuese repuesto en su honor y para que fuese más devotamente observado en lo por venir, para honra de la cristiandad.”—Tomás Morer,Discourse in Six Dialogues on the Name, Notion, and Observation of the Lord’s Day, pág. 271. {CS54 632.1}
Como los decretos de los concilios resultaran insuficientes, se instó a las autoridades civiles a promulgar un edicto que inspirase terror al pueblo y le obligase a abstenerse de trabajar el domingo. En un sínodo reunido en Roma, todos los decretos anteriores fueron confirmados con mayor fuerza y solemnidad, incorporados en la ley eclesiástica y puestos en vigencia por las autoridades civiles en casi toda la cristiandad . (Véase Heylyn, History of the Sabbath, parte 2, cap. 5, sec. 7.) {CS54 632.2}
A pesar de esto la falta de autoridad bíblica en favor de la observancia del domingo no originaba pocas dificultades. El pueblo ponía en tela de juicio el derecho de sus maestros para echar a un lado la declaración positiva de Jehová: “El séptimo día Sábado es del Señor tu Dios” a fin de honrar el día del sol. Se necesitaban otros expedientes para suplir la falta de testimonios bíblicos. Un celoso defensor del domingo que visitó a fines del siglo XII las iglesias de Inglaterra, encontró resistencia por parte de testigos fieles de la verdad; sus esfuerzos resultaron tan inútiles que abandonó el país por algún tiempo en busca de medios que le permitiesen apoyar sus enseñanzas. Cuando regresó, la falta había sido suplida y entonces tuvo mayor éxito. Había traído consigo un rollo que presentaba como del mismo Dios, y que contenía el mandamiento que se necesitaba para la observancia del domingo, con terribles amenazas para aterrar a los desobedientes. Se afirmaba que ese precioso documento, fraude tan vil como la institución misma que pretendía afianzar, había caído del cielo y había sido encontrado en Jerusalén sobre el altar de San Simeón, en el Gólgota. Pero en realidad, de donde procedía era del palacio pontifical de Roma. La jerarquía papal consideró siempre como legítimos los fraudes y las adulteraciones que favoreciesen el poder y la prosperidad de la iglesia. {CS54 632.3}
El rollo prohibía trabajar desde la hora novena (3 de la tarde) del sábado hasta la salida del sol el lunes; y su autoridad se declaraba confirmada por muchos milagros. Se decía que personas que habían trabajado más allá de la hora señalada habían sufrido ataques de parálisis. Un molinero que intentó moler su trigo vió salir en vez de harina un chorro de sangre y la rueda del molino se paró a pesar del buen caudal de agua. Una mujer que había puesto masa en el horno la encontró cruda al sacarla, no obstante haber estado el horno muy caliente. Otra que había preparado su masa para cocer el pan a la hora novena, pero resolvió ponerla a un lado hasta el lunes, la encontró convertida en panes y cocida por el poder divino. Un hombre que coció pan después de la novena hora del sábado, encontró, al partirlo por la mañana siguiente, que salía sangre de él. Mediante tales invenciones absurdas y supersticiosas fué cómo los abogados del domingo trataron de hacerlo sagrado . [(Véase Rogelio de Hoveden, Annals,tomo 2, 528-530.) {CS54 633.1}
Tanto en Escocia como en Inglaterra se logró hacer respetar mejor d domingo mezclándolo en parte con el sábado antiguo. Pero variaba d tiempo que se debía guardar como sagrado. Un edicto del rey de Escocia declaraba que “se debía considerar como santo el sábado a partir del medio día” y que desde ese momento hasta el lunes nadie debía ocuparse en trabajos mundanos.—Morer, págs. 290, 291.
Pero a pesar de todos los esfuerzos hechos para establecer la santidad del domingo, los mismos papistas confesaban públicamente la autoridad divina del sábado y el origen humano de la institución que lo había suplantado. En el siglo XVI un concilio papal ordenó explícitamente: “Recuerden todos los cristianos que el séptimo día fué consagrado por Dios y aceptado y observado no sólo por los judíos, sino también por todos los que querían adorar a Dios; no obstante nosotros los cristianos hemos cambiado el sábado de ellos en el día del Señor, domingo.”Id., págs. 281, 282. Los que estaban pisoteando la ley divina no ignoraban el carácter de la obra que estaban realizando. Se estaban colocando deliberadamente por encima de Dios.
Un ejemplo sorprendente de la política de Roma contra los que no concuerdan con ella se encuentra en la larga y sangrienta persecución de los valdenses, algunos de los cuales observaban el sábado. Otros sufrieron de modo parecido por su fidelidad al cuarto mandamiento. La historia de las iglesias de Etiopía, o Abisinia, es especialmente significativa. En medio de las tinieblas de la Edad Media, se perdió de vista a los cristianos del Africa central, quienes, olvidados del mundo, gozaron de plena libertad en el ejercicio de su fe. Pero al fin Roma descubrió su existencia y el emperador de Abisinia fué pronto inducido a reconocer al papa como vicario de Cristo. Esto fué principio de otras concesiones. Se proclamó un edicto que prohibía la observancia del sábado, bajo las penas más severas. (Véase Miguel Geddes, Church History of Ethiopia, págs. 311, 312.) Pero la tiranía papal se convirtió luego en yugo tan amargo que los abisinios resolvieron sacudirlo. Después de una lucha terrible, los romanistas fueron expulsados de Abisinia y la antigua fe fué restablecida. Las iglesias se regocijaron en su libertad y no olvidaron jamás la lección que habían aprendido respecto al engaño, al fanatismo y al poder despótico de Roma. En medio de su reino aislado se sintieron felices de permanecer desconocidos para el resto de la cristiandad.
Las iglesias de Africa observaban el sábado como lo había observado la iglesia papal antes de su completa apostasía. Al mismo tiempo que guardaban el séptimo día en obediencia al mandamiento de Dios, se abstenían de trabajar el domingo conforme a la costumbre de la iglesia. Al lograr el poder supremo, Roma había pisoteado el día de reposo de Dios para enaltecer el suyo propio; pero las iglesias de Africa, desconocidas por cerca de mil años, no participaron de esta apostasía. Cuando cayeron bajo el cetro de Roma, fueron forzadas a dejar a un lado el verdadero día de reposo y a exaltar el falso; pero apenas recobraron su independencia volvieron a obedecer el cuarto mandamiento.
Estos recuerdos de lo pasado ponen claramente de manifiesto la enemistad de Roma contra el verdadero día de reposo y sus defensores, y los medios que emplea para honrar la institución creada por ella. La Palabra de Dios nos enseña que estas escenas han de repetirse cuando los católicos romanos y los protestantes se unan para exaltar el domingo.
La profecía del capítulo 13 del Apocalipsis declara que el poder representado por la bestia de cuernos semejantes a los de un cordero haría “que la tierra y los que en ella habitan” adorasen al papado—que está simbolizado en ese capítulo por una bestia “parecida a un leopardo.” La bestia de dos cuernos dirá también “a los que habitan sobre la tierra, que hagan una imagen de la bestia;” y además mandará que “todos, pequeños y grandes, así ricos como pobres, así libres como esclavos,” tengan la marca de la bestia. Apocalipsis 13:11-16 (VM). Se ha demostrado que los Estados Unidos de Norteamérica son el poder representado por la bestia de dos cuernos semejantes a los de un cordero, y que esta profecía se cumplirá cuando los Estados Unidos hagan obligatoria la observancia del domingo, que Roma declara ser el signo característico de su supremacía. Pero los Estados Unidos no serán los únicos que rindan homenaje al papado. La influencia de Roma en los países que en otro tiempo reconocían su dominio, dista mucho de haber sido destruída. Y la profecía predice la restauración de su poder. “Y vi una de sus cabezas como si hubiese sido herida de muerte; y su herida mortal fué sanada; y toda la tierra maravillóse, yendo en pos de la bestia.” Vers. 3 (VM). La herida mortal que le fué ocasionada se refiere a la caída del papado en 1798. Después de eso, dice el profeta, “su herida mortal fué sanada; y toda la tierra maravillóse, yendo en pos de la bestia.” San Pablo dice claramente que el hombre de pecado subsistirá hasta el segundo advenimiento. 2 Tesalonicenses 2:8. Proseguirá su obra de engaño hasta el mismo fin del tiempo, y el revelador declara refiriéndose también al papado: “Todos los que moran en la tierra le adoraron, cuyos nombres no están escritos en el libro de la vida.” Apocalipsis 13:8. Tanto en el Viejo como en el Nuevo Mundo se le tributará homenaje al papado por medio del honor que se conferirá a la institución del domingo, la cual descansa únicamente sobre la autoridad de la iglesia romana.
Desde mediados del siglo XIX, los que estudian la profecía en los Estados Unidos han presentado este testimonio ante el mundo. En los acontecimientos que están desarrollándose actualmente, especialmente en dicho país, se ve un rápido avance hacia el cumplimiento de dichas predicciones. Los maestros protestantes presentan los mismos asertos de autoridad divina en favor de la observancia del domingo y adolecen de la misma falta de evidencias bíblicas que los dirigentes papales cuando fabricaban milagros para suplir la falta de un mandamiento de Dios. Se repetirá el aserto de que los juicios de Dios caerán sobre los hombres en castigo por no haber observado el domingo como día de reposo. Ya se oyen voces en este sentido. Y un movimiento en favor de la observancia obligatoria del domingo está ganando cada vez más terreno.
La sagacidad y astucia de la iglesia romana asombran. Puede leer el porvenir. Se da tiempo viendo que las iglesias protestantes le están rindiendo homenaje con la aceptación del falso día de reposo y que se preparan a imponerlo con los mismos medios que ella empleó en tiempos pasados. Los que rechazan la luz de la verdad buscarán aún la ayuda de este poder que se titula infalible, a fin de exaltar una institución que debe su origen a Roma. No es difícil prever cuán apresuradamente ella acudirá en ayuda de los protestantes en este movimiento. ¿Quién mejor que los jefes papistas para saber cómo entendérselas con los que desobedecen a la iglesia?
La iglesia católica romana, con todas sus ramificaciones en el mundo entero, forma una vasta organización dirigida por la sede papal, y destinada a servir los intereses de ésta. Instruye a sus millones de adeptos en todos los países del globo, para que se consideren obligados a obedecer al papa. Sea cual fuere la nacionalidad o el gobierno de éstos, deben considerar la autoridad de la iglesia como por encima de todas las demás. Aunque juren fidelidad al estado, siempre quedará en el fondo el voto de obediencia a Roma que los absuelve de toda promesa contraria a los intereses de ella.
La historia prueba lo astuta y persistente que es en sus esfuerzos por inmiscuirse en los asuntos de las naciones, y para favorecer sus propios fines, aun a costa de la ruina de príncipes y pueblos, una vez que logró entrar. En el año 1204, el papa Inocencio III arrancó de Pedro II, rey de Aragón, este juramento extraordinario: “Yo, Pedro, rey de los aragoneses, declaro y prometo ser siempre fiel y obediente a mi señor, el papa Inocencio, a sus sucesores católicos y a la iglesia romana, y conservar mi reino en su obediencia, defendiendo la religión católica y persiguiendo la perversidad herética.”—[Juan Dowling, The History of Romanism, lib. 5, cap. 6, sec. 55.] Esto está en armonía con las pretensiones del pontífice romano con referencia al poder, de que “él tiene derecho de deponer emperadores” y de que “puede desligar a los súbditos de la lealtad debida a gobernantes perversos.”—[Mosheim, lib. 3, siglo 11, parte 2, cap. 2, sec. 2, nota 17.)
Y téngase presente que Roma se jacta de no variar jamás. Los principios de Gregorio VII y de Inocencio III son aún los principios de la iglesia católica romana; y si sólo tuviese el poder, los pondría en vigor con tanta fuerza hoy como en siglos pasados. Poco saben los protestantes lo que están haciendo al proponerse aceptar la ayuda de Roma en la tarea de exaltar el domingo. Mientras ellos tratan de realizar su propósito, Roma tiene su mira puesta en el restablecimiento de su poder, y tiende a recuperar su supremacía perdida. Establézcase en los Estados Unidos el principio de que la iglesia puede emplear o dirigir el poder del estado; que las leyes civiles pueden hacer obligatorias las observancias religiosas; en una palabra, que la autoridad de la iglesia con la del estado debe dominar las conciencias, y el triunfo de Roma quedará asegurado en la gran República de la América del Norte.
La Palabra de Dios ha dado advertencias respecto a tan inminente peligro; descuide estos avisos y el mundo protestante sabrá cuáles son los verdaderos propósitos de Roma, pero ya será tarde para salir de la trampa. Roma está aumentando sigilosamente su poder. Sus doctrinas están ejerciendo su influencia en las cámaras legislativas, en las iglesias y en los corazones de los hombres. Ya está levantando sus soberbios e imponentes edificios en cuyos secretos recintos reanudará sus antiguas persecuciones. Está acumulando ocultamente sus fuerzas y sin despertar sospechas para alcanzar sus propios fines y para dar el golpe en su debido tiempo. Todo lo que Roma desea es asegurarse alguna ventaja, y ésta ya le ha sido concedida. Pronto veremos y palparemos los propósitos del romanismo. Cualquiera que crea u obedezca a la Palabra de Dios incurrirá en oprobio y persecución.
Este texto corresponde al capítulo 36 del libro El Conflicto de los Siglos, escrito por Elena G. de White.

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