Ser humano

A imagen y semejanza de Dios

Todo el cielo s einteresó profunda y gozosamente en la creación del mundo y del hombre. Los seres humanos constituían una clase nueva y distinta. Fueron hechos a “imagen de Dios” y fue el propósito del Creador que ellos poblaran la tierra. Review and Herald, 11 de febrero de 1902

El Señor creó al hombre del polvo de la tierra. Hizo de Adán un participante de la vida y naturaleza de Dios. Fue alentado en él el aliento del Todopoderoso y se convirtió en un alma viviente. Adán era perfecto en su forma: fuerte, bien parecido, puro, llevaba la imagen de su Hacedor. Manuscrito 102 de 1903

El organismo físico del hombre está bajo la supervision de Dios, pero no es como un reloj que es puesto en marcha y que sigue andando por su cuenta. Late el corazón, una pulsación sigue a otra, una respiración se efectúa después de otra, pero todo el ser esta bajo la supervisión de Dios. “Vosotros sois labranza de Dios, edificio de Dios.” En Dios vivimos y nos movemos y somos. Cada latido del corazón, cada respiración es la inspiración de Aquel que alentó en la nariz de Adán el hálito de vida, la inspiración del Dios omnipotente, el gran YO SOY. Review and Herald, 8 de noviembre de 1898

Propósito para el que fue creado

Dios creó al hombre para la gloria divina, para que después de pasar por la prueba y la aflicción, la familia humana pudiera llegar a ser una con la familia celestial. El propósito de Dios era repoblar el cielo con la familia humana, si hubiera demostrado obediencia a cada palabra divina. Adán había de ser probado para ver si iba a ser obediente, como los ángeles leales, o desobediente. Si hubiese soportado la prueba, hubiera instruido a sus hijos tan solmanente en un sendero de lealtad. Su mente y sus pensamientos habrían sido como la mente y los pensamientos de Dios. Habría sido enseñado por Dios como labranza y edificio. Su carácter habría sido modelado de acuerdo con el carácter de Dios. Carta 91 de 1900

Las vacantes que se produjeron en el cielo por la caída de Satanás y sus ángeles, serán llenadas por los redimidos del Señor. The Review and Herald, 29 de mayo de 1900

Su tentación

El hombre salió de las manos de su Creador perfecto en su organización y bello en su forma. El hecho de que por seis mil años haya resistido el peso siempre creciente de enfermedades y crimen es prueba concluyente del poder de resistencia con que al principio fue dotado. Christhian Temperance and Bible Hygiene, pag. 7

El gobierno de Dios no sólo incluía a los habitantes del cielo sino también a los de todos los mundos creados. Satanás pensó que si él podía arrastrar a las inteligencias celestiales en su rebelión, también podía hacerlo con los seres de otros mundos. The Review and Herald, 9 de marzo de 1886.

Los seguidores de Satanás salieron a su encuentro, y él se levantó, asumiendo un aire arrogante, y les informó acerca de sus planes para apartar de Dios al noble Adán y a su compañera Eva. Si de alguna manera podía inducirlos a desobedecer, Dios haría algo para perdonarlos; entonces él y todos los ángeles caídos dispondrían de una buena oportunidad para compartir con ellos la misericordia de Dios. Historia de la Redención, pág. 28

Si eso fallaba, podrían unirse con Adán y Eva, pues una vez que hubieran transgredido la ley de Dios estarían sometidos a la ira divina lo mismo que ellos. Su transgresión también los pondría a ellos en estado de rebelión, y podrían unirse con Adán y Eva para tomar posesión del Edén y establecer allí su morada. Y si lograban tener acceso al árbol de la vida que estaba en medio del jardín, su fortaleza sería, según ellos, igual a la de los ángeles santos, y ni Dios mismo podría expulsarlos de allí. Historia de la Redención, pág. 28

Su caída

Santos ángeles fueron enviados a conducir a la pareja desobediente fuera del jardín, mientras otros ángeles guardaban el camino al árbol de la vida. Cada uno de estos poderosos ángeles tenía una espada resplandeciente en su mano derecha.” Spiritual Gifts, Tomo III, pág. 45

Ángeles poderosos, con rayos de luz que parecían espadas encendidas que se movían en todas direcciones, fueron colocados como centinelas para evitar que Satanás o la pareja culpable tuvieran acceso al árbol de la vida.”—The Review and Herald, 24 de febrero de 1874.

Su restauración

Tan pronto como hubo pecado, hubo un Salvador. Cristo sabía que habría de sufrir, y sin embargo, se convitió en el sustituto del hombre. Tan pronto, como pecó Adán, el Hijo de Dios se presentó como garante de la raza humana, con tanto poder para impedir la condenación pronunciada sobre los culpables como cuando murió en la cruz del Calvario. Review and Herald, 12 de marzo de 1901

Jesús se convirtió en el Redentor del mundo prestando perfecta obediencia a cada palabra que procede de Dios. Redimió la desdichada caída de Adán, uniendo la tierra-que había quedado divorciada de Dios por el pecado-con el continente del cielo. Bible Echo, 6 de agosto de 1894

Todas las imperfecciones y deformidades quedan en la tumba. Reintegrados en su derecho al árbol de la vida, en el desde tanto tiempo perdido Edén, los redimidos crecerán hasta alcanzar la estatura perfecta de la raza humana en su gloria primitiva. Las últimas señales de la maldición del pecado serán quitadas, y los fieles discípulos de Cristo aparecerán en “la hermosura de Jehová nuestro Dios”, reflejando en espíritu, cuerpo y alma la imagen perfecta de su Señor. ¡Oh maravillosa redención, tan descrita y tan esperada, contemplada con anticipación febril, pero jamás enteramente comprendida! El Conflicto de los Siglos, pág. 703.