Sensualidad

Pocas tentaciones son más peligrosas o más fatales para los jóvenes que la tentación de la sensualidad, y si se cede ante ella, ninguna resultará tan decididamente ruinosa para el alma y el cuerpo por el tiempo y por la eternidad. El bienestar de todo su futuro está en la balanza dependiendo de la decisión de un momento. Carta 3 de 1879.