¿Se salvan todos los niños?

Hno. José Solano A.

Cuando se nos hace esa pregunta, el primer texto que nos viene a la mente, es el que se encuentra en Mateo 19:14 “Pero Jesús dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos.” Al leer estas palabras, en nuestra Biblia Reina Valera, sin profundizar en el asunto, nuestra respuesta sería sí. Pero, no es tan sencillo. Las Escrituras, contienen mucho que decir al respecto.

Una mirada más de cerca

En esa época, tanto, las mujeres como los niños, eran vistos sin mucho valor. Cristo, quiso darles una enseñanza, a la vez, que da esperanza a las madres: “Una madre había salido de su casa con su hijo para encontrar a Jesús. En el camino dió a conocer su propósito a una vecina, y ésta a su vez deseaba también que Cristo bendijese a sus hijos. Así que fueron unas cuantas madres con sus hijos, algunos de loscuales habían pasado ya de la primera infancia a la niñez y juventud. Al exponer las madres sus deseos, Jesús escuchó con simpatía su tímida y lagrimosa petición. Pero aguardó para ver cómo las tratarían los discípulos, y al notar que éstos las reprendían y apartaban, creyendo así prestarle servicio a él, les demostró el error en que estaban, diciendo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo estorbéis; porque de los tales es el reino de Dios.” Marcos 10:14 (VM). Tomó entonces a los niños en brazos, les puso las manos encima, y les dió las bendiciones que buscaban. Las madres quedaron consoladas. Volvieron a sus casas fortalecidas y bendecidas por las palabras de Cristo. Se sentían animadas para reasumir sus responsabilidades con alegría renovada y para trabajar con esperanza por sus hijos.” El Ministerio de Curación, pág. 26

Al analizar este Testimonio inspirado, vemos que Jesús está hablando de los hijos de mujeres piadosas, creyentes, que deseaban que sus hijos recibieran la bendición y tuvieran contacto con el Divino Maestro. No es una referencia a los niños, del mundo en general. ¿Cómo podemos estar seguros de esto? Muy simple, comparelo con Mateo 18:6 “Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar.” Había niños, que ejercían fe en el Salvador. Note que los niños que se salvan deben tomar por ellos mismos una decisión “venir a mí” dijo Jesús. Es claro, que son niños creyentes, no todos los niños en general.

También, es importante, saber que este texto, tiene una traducción alternativa, muy interesante. A continuación, presento cómo es traducido de manera difente, en distintas versiones de la Biblia:

  • La Biblia de la Américas: “Pero Jesús dijo: Dejad a los niños, y no les impidáis que vengan a mí, porque de los que son como éstos es el reino de los cielos.”
  • La Biblia de Jerusalén: “Mas Jesús les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos.»”
  • Nueva Traducción Viviente: “Pero Jesús les dijo: «Dejen que los niños vengan a mí. ¡No los detengan! Pues el reino del cielo pertenece a los que son como estos niños»”
  • Traducción en Lenguage Actual: “Entonces Jesús les dijo a sus discípulos: «Dejen que los niños se acerquen a mí. No se lo impidan; porque el reino de Dios es de los que son como ellos.»”
  • La Biblia Latinoamericana: “”Jesús les dijo: «Dejen a esos niños y no les impidan que vengan a mí: el Reino de los Cielos pertenece a los que son como ellos.»”

Vemos que el sentido cambia, de ser los niños los sujetos de la salvación a aquellos que son como niños. Es muy interesante, porque, esta es la aplicación que el mismo Señor Jesús dio en Mateo 18:1-5: “En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: ¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe.”

La Mensajera del Señor comenta: “En aquel tiempo los discípulos vinieron a Jesús, diciendo: “¿Quién es el mayor en el reino de los cielos? Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humille como este niño, ése es elmayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como éste, a mí recibe. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mí, mejor le fuera que se colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar”. Mateo 18:1-6Mediante la expresión “niño” Cristo no se refiere a las criaturas. Está hablando de “los niños que creen en mí”—los que todavía no han obtenido una experiencia espiritual siguiéndole, los que necesitan ser guiados como si fueran niños en la búsqueda de las cosas del reino de los cielos.—Manuscrito 60, 1904.” El Evangelismo, págs. 250-251

Esto, está en perfecta armonía, por lo dicho en Marcos 10: 15: “De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.” y Lucas 18:17: “De cierto os digo, que el que no recibe el reino de Dios como un niño, no entrará en él.”

¿Qué dicen las Escrituras?

Cuando vamos a la Biblia e investigamos este tema y vemos la manera en qué Dios actuó en el pasado y las órdenes que dio  a su Pueblo escogido, es claro, que no por el simple hecho de ser niños, los infantes eran salvados.

La Pascua: “Y tomarán de la sangre, y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer. Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová. Y la sangre os será por señal en las casas donde vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad cuando hiera la tierra de Egipto.” Éxodo 12:7,12-13

En este pasaje, vemos cómo la fe en las ordenanzas de Dios y la obediencia de los padres, cubrió la vida de los primogénitos. Agregan los Testimonios: “Sé que algunos ponían en duda aun si los hijitos de los padres creyentes se salvarían, porque ellos [los hijos] no han tenido ninguna prueba del carácter, ya que todos deben pasar por esa prueba para que se evalúe su carácter en base a las pruebas. Se hace la pregunta: “¿Cómo pueden los niñitos pasar por esa prueba para ser examinados?” Contesto que la fe de los padres creyentes cubre a los niños, como cuando Dios envió sus juicios sobre los primogénitos de Egipto.

“Los israelitas que estaban en el cautiverio recibieron la orden de Dios de reunir a sus hijos en sus hogares y señalar los postes de las puertas de sus casas con la sangre de un cordero inmolado. Esto prefiguraba la muerte del Hijo de Dios y la eficacia de su sangre, que fue derramada para la salvación del pecador. Era una señal de que la familia aceptaba a Cristo como el Redentor prometido. Esa familia estaba protegida del poder del destructor. Los padres evidenciaban su fe obedeciendo implícitamente las instrucciones recibidas, y la fe de los padres los cubría a ellos y a sus hijos. Mostraban su fe en Jesús, el gran Sacrificio, cuya sangre era prefigurada por el cordero sacrificado. El ángel destructor pasó sin tocar todas las casas que tenían esta marca. Esto es un símbolo que muestra que la fe de los padres se extiende a sus hijos y los cubre del ángel destructor.” Mensajes Selectos, Tomo III, pág. 359

El castigo a los amalecitas: “Así ha dicho Jehová de los ejércitos: Yo castigaré lo que hizo Amalec a Israel al oponérsele en el camino cuando subía de Egipto. Ve, pues, y hiere a Amalec, y destruye todo lo que tiene, y no te apiades de él; mata a hombres, mujeres, niños, y aun los de pecho, vacas, ovejas, camellos y asnos.” 1 Samuel 15:2-3

Dios ordenó matar a los amalecitas, incluidos niños y aún los de pecho.

El mandato por Jeremías:  Pero no oyeron ni inclinaron su oído para convertirse de su maldad, para dejar de ofrecer incienso a dioses ajenos. Se derramó, por tanto, mi ira y mi furor, y se encendió en las ciudades de Judá y en las calles de Jerusalén, y fueron puestas en soledad y en destrucción, como están hoy. Ahora, pues, así ha dicho Jehová de los ejércitos, Dios de Israel: ¿Por qué hacéis tan grande mal contra vosotros mismos, para ser destruidos el hombre y la mujer, el muchacho y el niño de pecho de en medio de Judá, sin que os quede remanente alguno.” Jeremías 44:5-7

Los niños del mismo pueblo de Dios, estuvieron expuestos al castigo por la desobediencia, aún los niños de pecho. Por lo tanto, es claro que no todos los niños se salvarán. El Apóstol Pablo, da un detalle muy interesante: “Y la mujer cuyo marido no es creyente, y él consiente en vivir con ella, no abandone a su marido.  Porque el marido que no es creyente es santificado por medio de su mujer; y la mujer que no es creyente es santificada por medio de su marido creyente; de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mas ahora son santos.” 1 Corintios 7:13-14 Las decisiones de los padres, afectan, el estado de cómo son vistos ante Dios.

IMPLICACIONES PROFÉTICAS

Al profeta Ezequiel, se le da una visión sobre el sellamiento del pueblo de Dios en los últimos días, o sea, la obra del sellamiento de los 144000. Leemos: “Y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella. Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo. Y les dijo: Contaminad la casa, y llenad los atrios de muertos; salid. Y salieron, y mataron en la ciudad.” Ezequiel 9:4-7

En estos últimos días, únicamente los que tengan el sello de Dios en sus frentes, serán los que escapen de la matanza, predicha por el profeta.

LUZ EN LOS TESTIMONIOS

¿Se pueden salvar los hijos de madres piadosas? “Ud. pregunta si su hijito será salvo. Las palabras de Cristo son su respuesta: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos”. Recuerde la profecía: “Así ha dicho Jehová: voz fue oída en Ramá, llanto y lloro amargo; Raquel que lamenta por sus hijos, y no quiso ser consolada . . . Así ha dicho Jehová: reprime del llanto tu voz, y de las lágrimas tus ojos; porque salario hay para tu trabajo, dice Jehová, y volverán de la tierra del enemigo. Esperanza hay también para tu porvenir, dice Jehová, y los hijos volverán a su propia tierra”. Esta promesa es suya. Ud. puede ser consolada y confiar en el Señor. El Señor me ha instruido con frecuencia que muchos pequeñuelos deben morir antes del tiempo de angustia. Veremos de nuevo a nuestros hijos. Nos encontraremos con ellos y los reconoceremos en los atrios celestiales. Ponga su confianza en el Señor y no tema.—Carta 196, 1899.” Conducción del niño, págs. 535-536

“¡Oh maravillosa redención, tan descripta y tan esperada, contemplada con anticipación febril, pero jamás enteramente comprendida! Los justos vivos son mudados “en un momento, en un abrir de ojo”. A la voz de Dios fueron glorificados; ahora son hechos inmortales, y juntamente con los santos resucitados son arrebatados para recibir a Cristo su Señor en los aires. Los ángeles “juntarán sus escogidos de los cuatro vientos, de un cabo del cielo hasta el otro”. Santos ángeles llevan niñitos a los brazos de sus madres. Amigos, a quienes la muerte tenía separados desde largo tiempo, se reúnen para no separarse más, y con cantos de alegría suben juntos a la ciudad de Dios.” El Conflicto de los Siglos, 703.

“Cuando los niñitos salen inmortalizados de sus lechos polvorientos, inmediatamente vuelan hacia los brazos de sus madres. Se reúnen para nunca más separarse. Pero muchos niñitos no tienen madres allí. Procuramos en vano escuchar el canto de triunfo entonado con arrobamiento por la madre. Los ángeles reciben a los niños sin madres y los conducen hacia el árbol de la vida.” Mensajes Selectos, Tomo II, pág. 297

¿Se perderán algunos hijos de adventistas? “Algunos padres permiten a Satanás que controle a sus hijos, y éstos no son reprendidos, sino que se les permite tener un temperamento malvado, ser soberbios, egoístas y desobedientes. Si ellos murieran, estos niños no serían llevados al cielo. La conducta de los padres determina el bienestar futuro de sus hijos. Si les dejan ser desobedientes y rebeldes le están permitiendo a Satanás hacerse cargo de ellos y actuar por su intermedio como le agrade a su majestad satánica, y estos niños, nunca educados para obedecer y para desarrollar en ellos los rasgos amables de carácter, no serán llevados al cielo, porque se revelarían en ellos el mismo carácter y la misma disposición aquí evidenciada.” Mensajes Selectos, Tomo III, pág. 360

¿Se perderán todos los hijos de los incrédulos?Debemos considerar ésta como una de las preguntas acerca de las cuales no estamos en libertad de tomar una posición o expresar una opinión, por la simple razón de que Dios no nos ha hablado definidamente acerca de este asunto en su Palabra. Si él hubiera pensado que es esencial que lo supiéramos, él nos hubiera hablado con claridad del asunto. Las cosas que él ha revelado son para nosotros y para nuestros hijos. Hay cosas que no entendemos ahora. Ignoramos muchas cosas que son claramente reveladas. Cuando se agoten estos asuntos que se relacionan estrechamente con nuestro bienestar eterno, habrá suficiente tiempo para considerar puntos acerca de los cuales hay personas que han expresado una innecesaria perplejidad.” Mensajes Selectos, Tomo III, págs. 358-359

No podemos decir si todos los hijos de padres incrédulos serán salvados, porque Dios no nos ha dado a conocer su propósito con respecto a este asunto, y haríamos mejor en dejar este asunto donde Dios lo ha dejado, para meditar en los temas que nos fueron aclarados en su Palabra”. Este es un tema sumamente delicado. Muchos padres incrédulos manejan a sus hijos con mayor sabiduría que muchos de los que pretenden ser hijos de Dios. Se esfuerzan mucho en la educación de sus hijos, para hacerlos bondadosos, corteses, desprendidos, y para enseñarles a obedecer, y en esto los incrédulos muestran mayor sabiduría que los padres que poseen la gran luz de la verdad, pero cuyas obras no corresponden en forma alguna con su fe.” Mensajes Selectos, Tomo III, pág. 361

Esta es la luz que tenemos, decir más de esto, sería suposición y argumentos humanos.