¿Robará el hombre a Dios?

Antecedente de 1893: “Entiendo que usted proclama también que no debemos devolver el diezmo. Hermano mío: Quite su ‘calzado’ de ‘sus pies’, porque el lugar donde usted está es tierra santa. El Señor ha hablado con respecto a la devolución de los diezmos.” — La Iglesia Remanente, pág. 91

Pregunta de meditación: ¿Estaba siendo dirigido por Dios Stanton al predicar que no hay que entregar el diezmo? ¿Puede ser usado el diezmo para cualquier propósito? ¿De qué manera están siendo engañados, muchos hoy sobre este mismo asunto? ¿Dónde debe ser entregado?

Texto de meditación: “Como está escrito: El que recogió mucho, no tuvo más; y el que poco, no tuvo menos.” — 2 Corintios 8:15


DIOS ES EL DUEÑO DE TODO

¿Quién es el propietario de todos los bienes materiales? Salmo 24:1; Hageo 2:8; Salmo 50:10 – 11.

“La Palabra de Dios tiene mucho que decir en cuanto a sacrificio. Las riquezas proceden del Señor y a él pertenecen. “Las riquezas y la gloria proceden de ti”. 1 Crónicas 29:12. “Mía es la plata, y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos”. Hageo 2:8. “Porque mía es toda bestia del bosque, y los millares de animales en los collados”. Salmos 50:10. “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él habitan” (Salmos 24:1) Es el Señor tu Dios quien te da el poder para obtener riquezas.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo III, pág. 602

¿Qué prueba se les puso a los primeros padres, para que reconocieran, la bondad de Dios? Génesis 2:16-17

“El Señor creó todo árbol del Edén agradable para los ojos y bueno como alimento, e invitó a Adán y Eva a disfrutar libremente de sus bondades. Pero hizo una excepción. No debían comer del árbol del conocimiento del bien y del mal. Dios se reservó ese árbol como recuerdo constante de que era dueño de todo. Así les dio la oportunidad de demostrar su fe y confianza obedeciendo perfectamente sus requerimientos.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo IV, pág. 391

¿En qué peligro pudiéramos caer nosotros hoy? Deuteronomio 8:11 – 14, 17, 18 ¿Cuál debería ser nuestra petición? Proverbios 30:7-9

“El poder de Dios se manifiesta en los latidos del corazón, en los movimientos de los pulmones y en las corrientes vivificadoras que circulan por los millares de conductos del cuerpo. Estamos endeudados con él por cada momento de nuestra existencia y por todas las comodidades de la vida. Las facultades y las aptitudes que elevan al hombre por encima de la creación inferior constituyen el don del Creador.

“Él nos da sus beneficios en gran cantidad. Estamos en deuda con él por el alimento que comemos, el agua que bebemos, la ropa con la que nos vestimos y el aire que respiramos. Sin su providencia especial, el aire estaría lleno de pestilencia y veneno. Él es un generoso benefactor y preservador.” — Consejos sobre Mayordomía Cristiana, pág. 19

¿Qué pensamiento debe guiarnos al considerar las bendiciones recibidas? Lucas 12:48 segunda parte. ¿Qué triste ejemplo infidelidad se nos presenta? Mateo 19:21-24

“Jesús hizo saber al joven príncipe que la condición para obtener la vida eterna consistía en poner por obra en su vida los requerimientos especiales de la Ley, que le exigían amar a Dios con todo su corazón, con toda su alma, con toda su mente y con todas sus fuerzas, y a su prójimo como a sí mismo. Si bien los sacrificios simbólicos cesaron con la muerte de Cristo, la Ley original, grabada en tablas de piedra, permaneció inmutable, e impone sus exigencias al hombre de todos los tiempos. Y en la era cristiana, el deber del hombre no fue limitado, sino definido más especialmente y expresado con más sencillez.

“El evangelio, para extenderse y ampliarse, requería mayores provisiones para sostener la guerra después de la muerte de Cristo, y esto hizo que la ley de dar ofrendas fuese una necesidad más apremiante que bajo el gobierno hebreo. Dios no requiere menos ahora, sino mayores dones que en cualquier otro período de la historia del mundo. El principio trazado por Cristo es que los dones y ofrendas deben ser proporcionales a la luz y bendiciones que se han disfrutado. Él dijo: “Porque a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará.” (Lucas 12:48)” — Testimonios para la Iglesia, Tomo III, págs. 431-432

 EL PRIMER DIEZMO

¿Es el sistema del diezmo, un requerimiento dado solo a los judíos? Génesis 14:17-20; 28:22. ¿Está vigente en nuestros días? Mateo 23:23

“El sistema del diezmo se remonta hasta antes del tiempo de Moisés. Ya en los días de Adán, se requería de los hombres que ofrecieran a Dios donativos de índole religiosa, es decir, antes que el sistema fuera dado a Moisés en forma definida. Al cumplir lo requerido por Dios, debían manifestar, mediante sus ofrendas, aprecio por las misericordias y las bendiciones de Dios para con ellos. Esto continuó durante las generaciones sucesivas y fue practicado por Abraham, quien dio diezmos a Melquisedec, sacerdote del Altísimo. El mismo principio existía en los días de Job. Mientras Jacob estaba en Bet-el, peregrino, desterrado y sin dinero, se acostó una noche, solitario y abandonado, teniendo una piedra por almohada, y allí prometió al Señor: “De todo lo que me dieres, el diezmo apartaré para ti”. Génesis 28:22.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo III, pág. 432

¿Qué se dice de quienes no devuelven fielmente sus diezmos a Dios? Malaquías 3:8 ¿Qué les sucederá? Proverbios 11:24, Malaquías 3:9 Por su parte ¿Qué promete Dios a los que lo devuelven como es debido? Malaquías 3:10-11

“Todo lo que se retiene de lo que Dios pide, o sea el diezmo, queda registrado en los libros del cielo como un robo hecho a él. Los que lo cometen defraudan a su Creador, y cuando se les presenta este pecado de negligencia, no es suficiente que cambien su conducta y empiecen desde entonces a obrar según el debido principio. Esto no corregirá las cifras escritas en los registros celestiales por su desfalco de la propiedad que se les ha confiado para que la devuelvan al Prestamista. Deben arrepentirse de su infidelidad para con Dios, y de su vil ingratitud.

“¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde”. Malaquías 3:8-10. Aquí se promete que, si se traen todos los diezmos al alfolí, Dios derramará su bendición sobre los obedientes.

“Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos”. vers. 11, 12.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo III, págs. 433-434

¿Cuál es el único uso autorizado para el primer diezmo? Número 18:21 ¿Cómo explicó Pablo esta verdad? 1 Timoteo 5:17-18

“Ha de serle devuelta como propiedad suya; es sagrada y debe emplearse para fines sagrados, para el sostén de los que han de proclamar el mensaje de salvación en todas partes del mundo.  Se reserva esta porción a fin de que siempre afluyan recursos a su tesorería y se pueda comunicar la luz de la verdad a los que están cerca y a los que están lejos.  Obedeciendo fielmente este requerimiento, reconocemos que todo lo que tenemos pertenece a Dios.” — Joyas de los Testimonios, Tomo III, pág. 37

“Requiere que una décima parte sea puesta fielmente a un lado para su obra. Requiere que esta porción sea entregada a su tesorería. Ha de serle devuelta como propiedad suya; es sagrada y debe emplearse para fines sagrados, para el sostén de los que han de proclamar el mensaje de salvación en todas partes del mundo. Se reserva esta porción a fin de que siempre afluyan recursos a su tesorería y se pueda comunicar la luz de la verdad a los que están cerca y a los que están lejos… Si se hubiese seguido el plan de Dios, estarían ahora afluyendo recursos a su tesorería; abundarían los fondos que permitirían a los predicadores entrar en nuevos campos, y podrían unirse obreros a los predicadores para enarbolar el estandarte de la verdad en los lugares obscuros de la tierra.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo VI, pág. 386

¿Qué debe hacer un siervo de Dios, si la iglesia no tiene fondos para sostenerlo? Hechos 20:34-35; 18:1-3; 2 Tesalonicenses 3:8 Según el mandato de Jesús ¿Tenía Pablo derecho a ser sostenido por la Iglesia? 1 Corintios 9:13-14 Significa esto ¿Qué Pablo rechazó ser mantenido por Iglesia cuando hubo fondos? Filipenses 4:15-17

Dado que el primer diezmo es únicamente para sostener a los que predican el Evangelio ¿Para qué no se debe usar?

Pagos de casas de oración: “El ministro que trabaja debe ser sostenido.  Pero a pesar de esto, aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos – para satisfacer las necesidades de las casas de reunión…Dios no ha sido glorificado con este tipo de trabajo.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897

Pagos a colportores: “Otros razonan que los solicitadores y los colportores deben ser sostenidos por el diezmo.  Pero se comete un gran error…” – Manuscrito 82, 1904

Caridad: “…aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos, – para… alguna caridad.  Dios no ha sido glorificado con este tipo de obra.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 19).

Pobres: “El diezmo es puesto aparte para un uso especial.  No debe ser considerado como un fondo de pobres.  Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están llevando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” – Review and Herald, vol. 3, 1 de diciembre de 1896

EL SEGUNDO DIEZMO

¿Para qué debía emplearse el segundo diezmo? ¿Cada cuánto había que pagarlo? Deuteronomio 26:12

“A fin de fomentar las reuniones del pueblo para los servicios religiosos y también para suplir las necesidades de los pobres, se le pedía a Israel que diera un segundo diezmo de todas sus ganancias.  Con respecto al primer diezmo el Señor había dicho: “He aquí yo he dado a los hijos de Leví todos los diezmos en Israel.” (Núm.18:21.) Y acerca del segundo diezmo mandó: “Y comerás delante de Jehová tu Dios en el lugar que él escogiera para hacer habitar allí su nombre, el diezmo de tu grano, de tu vino, y de tu aceite, y los primerizos de tus manadas, y de tus ganados, para que aprendas a temer a Jehová tu Dios todos los días.” (Deut.14: 23; véase vers. 29; y 16: 11-14.)

“Durante dos años debían llevar este diezmo o su equivalente en dinero al sitio donde estaba el santuario.  Después de presentar una ofrenda de agradecimiento a Dios y una porción específica para el sacerdote, el ofrendante debía usar el remanente para un festín religioso, en el cual debían participar los levitas, los extranjeros, los huérfanos y las viudas.  Se proveía así para las ofrendas de gracias y los festines de las celebraciones anuales, y el pueblo había de frecuentar la compañía de los sacerdotes y levitas, a fin de recibir instrucción y ánimo en el servicio de Dios.  Pero cada tercer año este segundo diezmo había de emplearse en casa, para agasajar a los levitas y a los pobres, como dijo Moisés: “Y comerán en tus villas, y se saciarán.” (Deut.26:12.)  Este diezmo había de proveer un fondo para los fines caritativos y hospitalarios.” —  Patriarcas y Profetas, pág. 570

¿Cómo de usarse este segundo diezmo, hoy día?

“Habrá una abundancia de sitios para usar el segundo diezmo haciendo un fervoroso trabajo misionero en nuevos lugares.” — Manuscript Releases, Tomo VII, pág. 139.

“La consagración a Dios de un diezmo de todas las entradas, ya fueran de la huerta o la mies, del rebaño o la manada, del trabajo manual o del intelectual; la consagración de un segundo diezmo destinado al alivio del pobre y otros usos benéficos, tendía a mantener siempre presente ante el pueblo el principio de que Dios es dueño de todo, y que ellos tenían la oportunidad de ser los canales por medio de los cuales fluyeran sus bendiciones.  Era una educación adaptada para acabar con todo egoísmo, y cultivar la grandeza y la nobleza de carácter.” — La Educación, pág. 41

LAS PRIMICIAS Y LAS OFRENDAS

A parte de los diezmos ¿qué le pertenece a Dios? Proverbios 3:9-10

“Además del diezmo, el Señor exige las primicias de todas nuestras ganancias. Se las ha reservado a fin de que su obra en la tierra pueda ser sostenida ampliamente.” —  Testimonios para la iglesia, tomo 6, pág. 384

Adicionalmente ¿con qué honramos a Dios y demostramos amor a nuestros hermanos en necesidad? Gálatas 2:10; Romanos 15:25-26; 1 Corintios 16:2 ¿Cuál debe ser la actitud al ofrendar? 2 Corintios 9:6-12

“Venid al Señor con corazones rebosantes de agradecimiento por sus misericordias pasadas y presentes, y manifestad vuestro aprecio por los beneficios de Dios llevándole vuestras ofrendas de gratitud, vuestras ofrendas voluntarias y vuestras ofrendas de expiación.” — Consejos sobre Mayordomía Cristiana, pág. 209

“Para que el hombre no perdiese los preciosos frutos de la práctica de la beneficencia, nuestro Redentor concibió el plan de hacerle su colaborador. Dios habría podido salvar a los pecadores sin la colaboración del hombre; pero sabía que el hombre no podría ser feliz sin desempeñar una parte en esta gran obra. Por un encadenamiento de circunstancias que invitan a practicar la caridad, otorga al hombre los mejores medios para cultivar la benevolencia y observar la costumbre de dar, ya sea a los pobres o para el adelantamiento de la causa de Dios. Las apremiantes necesidades de un mundo arruinado nos obligan a emplear en su favor nuestros talentos—dinero e influencia—para hacer conocer la verdad a los hombres y mujeres que sin ella perecerían. Al responder a sus pedidos con nuestros actos de beneficencia, somos transformados a la imagen de Aquel que se hizo pobre para enriquecernos. Al dispensar a otros, los bendecimos; así es como atesoramos riquezas verdaderas.” — Ibíd. págs. 15-16

 ¿CUÁL ES EL ALFOLÍ?

¿Cuál debe ser el propósito de entregar el diezmo? Malaquías 3: 10 primera parte ¿Cuál es la casa de Dios? 1 Timoteo 3:15 ¿Cuál es ese alimento? Mateo 4:4

“El Señor me ha mostrado que preciosas almas están hambrientas, y muriendo por falta de la presente verdad del sellamiento, el alimento a su tiempo, y que los veloces mensajeros deben ir rápido por sus caminos, y alimentar el rebaño con la verdad presente. Yo escuché un ángel decir, ‘rápido veloces mensajeros, rápido veloces mensajeros; porque el caso de toda alma pronto será decidido, sea para vida, o para muerte.’” — The Present Truth, Vol. 1, Nº 4.

“La verdad, la verdad presente, es lo que el pueblo necesita” — Testimonios para la iglesia, tomo 5, pág. 672

“Son muchas las preciosas verdades que contiene la Palabra de Dios, pero es “la verdad presente” lo que el rebaño necesita. He visto el peligro que existe de que los mensajeros se desvíen de los puntos importantes de la verdad presente para espaciarse en temas que no tienden a unir el rebaño ni santificar el alma. En esto, Satanás aprovechará toda ventaja posible para perjudicar la causa.” — Primeros escritos, pág. 63

¿Podemos sostener con nuestros diezmos y ofrendas a quienes predicar errores, ni viven a la altura de la luz de la Verdad y rebajan las normas?

“Pesan terribles ayees sobre los que predican la verdad, pero no son santificados por ella, y también sobre aquellos que consienten en recibir y sostener a los no santificados para que ministren en palabra y doctrina.” —Joyas de los Testimonios, Tomo I, pág. 90.

“Sería una norma pobre sostener con la tesorería de Dios a aquellos que realmente desmejoran y dañan su obra, y que constantemente están rebajando la norma del cristianismo.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo III, pág. 607

“Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión.  Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como mensajeros de Señor.” — Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 545.

“Los que enseñan en la iglesia o en la escuela y se distinguen por su celo en la política, deben ser destituidos sin demora de su trabajo y responsabilidades; porque el Señor no cooperará con ellos.  No debe emplearse el diezmo para pagar a nadie para perorar sobre cuestiones políticas.  Cada maestro, predicador o dirigente de nuestras líneas que se sienta con un deseo de ventilar sus opiniones sobre cuestiones políticas, debe ser convertido por una creencia en la verdad, o renunciar a su trabajo. Deberá ejercer una influencia como colaborador de Dios para ganar almas para Cristo, o se le quitarán las credenciales…” — Obreros Evangélicos, pág. 408.