Creemos que los Diez Mandamientos son perfectos y como norma de vida y práctica tienen vigencia para todos los seres humanos. (Eclesiastés 12:13; Mateo 5:17, 18; Romanos 3:28, 31; 7:12; Apocalipsis 12:17; 14:12.)

La Biblia enseña que Dios mismo proclamó los Diez Mandamientos sobre el monte Sinaí y los escribió con su propio dedo en las dos tablas de piedra. (Éxodo 31:18; 32:15, 16; Deuteronomio 4:12, 13.)

Mediante el reconocimiento y la observancia de los sagrados Diez Mandamientos del Señor, manifestamos que amamos a Dios el Padre y a su Hijo. La Ley de Dios es una revelación de su voluntad y carácter. Es una imagen de la perfección divina y refleja el verdadero carácter de Dios. En la Ley se muestra especialmente el principio de amor, justicia y orden divino. (Romanos 13:10; 1 Juan 5:3.)

Como ella es espiritual sólo puede ser observada mediante el poder de Dios y la fe en Jesucristo. También en caso de pruebas y persecuciones la única respuesta debe ser: “… Es necesario obedecer a Dios antes que a los hombres” (Hechos 5:29).

Los Diez Mandamientos que Dios promulgó (Éxodo 20:2-17), son:

  1. No tendrás dioses ajenos delante de mí.
  2. No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. 5 No te inclinarás a ellas ni las honrarás, porque yo soy Jehová, tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago misericordia por millares a los que me aman y guardan mis mandamientos.
  3. No tomarás el nombre de Jehová, tu Dios, en vano, porque no dará por inocente Jehová al que tome su nombre en vano.
  4. Acuérdate del sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás toda tu obra, pero el séptimo día es de reposo para Jehová, tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el sábado y lo santificó.
  5. Honra a tu padre y a tu madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová, tu Dios, te da.
  6. No matarás.
  7. No cometerás adulterio.
  8. No hurtarás.
  9. No dirás contra tu prójimo falso testimonio.
  10. No codiciarás la casa de tu prójimo: no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de tu prójimo.» Éxodo 20:3-17