Creemos que la Biblia es la Palabra de Dios, dada a los hombres, mediante los profetas por inspiración del Espíritu Santo. Sus relatos son historia pura, verdadera y no simple leyendas. Todo cristiano, debe estudiarla a diario para conocer la voluntad de Dios, discernir el engaño y ser sabio para salvación. (1 Tesalonicenses 2:13; 2 Timoteo 3:15-17; 2 Pedro 1:19-21)

“No son las palabras de la Biblia las inspiradas, sino los hombres son los que fueron inspirados. La inspiración no obra en las palabras del hombre ni en sus expresiones, sino en el hombre mismo, que está imbuido con pensamientos bajo la influencia del Espíritu Santo. Pero las palabras reciben la impresión de la mente individual. La mente divina es difundida. La mente y voluntad divinas se combinan con la mente y voluntad humanas. De ese modo, las declaraciones del hombre son la palabra de Dios.” Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 24

Aceptamos los 39 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo, como las Escrituras Sagradas. La Biblia es la regla infalible de nuestra fe y vida y contiene toda la Verdad. (Salmo 119:105; Jeremías 15:16; Amos 3:7; Hebreos 1:1; Hechos 17:11; Hechos 17:11; Isaías 46:9, 10)

“Por todo el mundo se necesita un reavivamiento en el estudio de la Biblia. Ha de llamarse la atención, no a los asertos de los hombres, sino a la Palabra de Dios. Cuando esto se haga, se realizará una obra poderosa. Cuando Dios declaró que su Palabra no volvería a él vacía, quiso decir todo lo que dijo. El Evangelio ha de ser predicado a todas las naciones. La Biblia ha de ser abierta ante la gente. Un conocimiento de Dios es la más alta educación, y cubrirá la tierra con su maravillosa verdad, como las aguas cubren el mar.—Manuscrito 139, 1898.” Evangelismo, pág. 334