La victoria final y el fin del conflicto

Texto de meditación: “He aquí, yo vengo pronto; retén lo que tienes, para que ninguno tome tu corona.” – Apocalipsis 3:11

LOS 144000 OBTIENEN LA VICTORIA

¿A quiénes ve Juan? Apocalipsis 15:2 ¿Qué cántico entonan? Apocalipsis 15:3

 “Cantan “un cántico nuevo” delante del trono, un cántico que nadie podía aprender sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil. Es el cántico de Moisés y del Cordero, un canto de liberación. Ninguno sino los ciento cuarenta y cuatro mil pueden aprender aquel cántico, pues es el cántico de su experiencia—una experiencia que ninguna otra compañía ha conocido jamás. Son “éstos, los que siguen al Cordero por donde quiera que fuere”. Habiendo sido trasladados de la tierra, de entre los vivos, son contados por “primicias para Dios y para el Cordero”. Apocalipsis 15:2-3; 14:1-5. “Estos son los que han venido de grande tribulación”; han pasado por el tiempo de angustia cual nunca ha sido desde que ha habido nación; han sentido la angustia del tiempo de la aflicción de Jacob; han estado sin intercesor durante el derramamiento final de los juicios de Dios.”— Conflicto de los Siglos, 707

¿Qué les será entregado por el Señor? 1 Pedro 5:4 ¿Qué representan las estrellas en la corona?

 “En el mar de vidrio, los 144.000 formaban un cuadrado perfecto. Algunas coronas eran muy brillantes y estaban cuajadas de estrellas, mientras que otras tenían muy pocas; y sin embargo, todos estaban perfectamente satisfechos con su corona.”— Primeros Escritos, pág. 16

“En el cielo no habrá ningún salvado con una corona sin estrellas. Si entráis allí, habrá algún alma en las cortes de gloria que ha entrado por vuestro intermedio.” — Signs of the Times, 6 de junio de 1892.

¿Cómo reaccionará Jesús al contemplar esta escena? Isaías 53:11

“Con amor inexpresable, Jesús admite a sus fieles “en el gozo de su Señor”. El Salvador se regocija al ver en el reino de gloria las almas que fueron salvadas por su agonía y humillación.” — Conflicto de los Siglos, 705

¿A qué evento se les convida, junto con los redimidos de la gran multitud? Apocalipsis 19:9; Mateo 26:29 ¿Cómo nos alistamos para esa cena?

“Dad a Dios la ofrenda más preciosa que os sea posible hacer: dadle vuestro corazón. El os habla diciendo: “Hijo mío, hija mía, dame tu corazón. Aunque vuestros pecados sean como la grana, los emblanqueceré como la nieve; porque os limpiaré con mi propia sangre. Haré de vosotros miembros de mi familia: hijos del Rey celestial. Recibid mi perdón, mi paz que os doy generosamente. Os vestiré con mi propia justicia: el vestido de bodas, y os prepararé para la cena de bodas del Cordero. Cuando estéis revestidos de mi justicia, lograréis alcanzar una norma elevada por medio de la oración, de la vigilancia, del estudio diligente de mi Palabra. Comprenderéis la verdad, y vuestro carácter será modelado por la influencia divina; porque ésta es la voluntad de Dios, a saber, vuestra santificación.”—The Youth’s Instructor, 30 de junio de 1892.

EL HOGAR DE LOS REDIMIDOS

¿Se puede describir el hogar de los salvos con nuestra comprensión actual? 1 Corintios 2:9

“Cuando vuestros sentidos se deleiten en la amena belleza de la tierra, pensad en el mundo venidero, que nunca conocerá mancha de pecado ni de muerte; donde la faz de la naturaleza no llevará más la sombra de la maldición. Represéntese vuestra imaginación la morada de los salvos; y recordad que será más gloriosa que cuanto pueda figurarse la más brillante imaginación. En los variados dones de Dios en la naturaleza no vemos sino el reflejo más pálido de su gloria. Está escrito: “Cosas que ojo no vió, ni oído oyó, y que jamás entraron en pensamiento humano—las cosas grandes que ha preparado Dios para los que le aman.” — Camino a Cristo, págs.  86-87

¿Quién será nuestro maestro por la eternidad? Isaías 54:13 ¿Cuál será nuestro tema de estudio?

“La cruz de Cristo será la ciencia y el canto de los redimidos durante toda la eternidad. En el Cristo glorificado contemplarán al Cristo crucificado.” — Maranata, pág. 360

¿Qué sucederá con la tierra? 2 Pedro 3.10 ¿Qué ocurriría después? II Pedro 3.13; Isaías 65:17

¿Con qué propósito creó Dios la tierra? Isaías 45:18 ¿Cuál es el destino final del ser humano? Salmos 37:29; Mateo 5:5

“¡Oh, torre del rebaño, colina de la hija de Sión, a ti te llegará; sí, a ti vendrá el dominio anterior!” Miqueas 4:8 (VM). Llegó el momento por el cual suspiraron los santos desde que la espada de fuego expulsó a la primera pareja del paraíso—el tiempo de “la redención de la posesión adquirida.” Efesios 1:14. La tierra dada al principio al hombre para que fuera su reino, entregada alevosamente por él a manos de Satanás, y conservada durante tanto tiempo por el poderoso enemigo, ha sido recuperada mediante el gran plan de la redención. Todo lo que se había perdido por el pecado, ha sido restaurado. “Así dice Jehová, … el que formó la tierra y la hizo, el cual la estableció; no en vano la creó, sino que para ser habitada la formó.” Isaías 45:18 (VM). El propósito primitivo que tenía Dios al crear la tierra se cumple al convertirse ésta en la morada eterna de los redimidos.” — Conflicto de los siglos, pág. 733

¿Cuál es la capital de la tierra renovada? Apocalipsis 21.2 ¿De dónde descenderá? Gálatas 4.26 ¿Quiénes pueden entrar en la cuidad y quiénes no? Apocalipsis 22.14; 21.27

“Con Jesús al frente, descendimos todos de la ciudad a la tierra, y nos posamos sobre una gran montaña que, incapaz de sostener a Jesús, se partió en dos, de modo que quedó hecha una vasta llanura. Miramos entonces y vimos la gran ciudad con doce cimientos y doce puertas, tres en cada uno de sus cuatro lados y un ángel en cada puerta. Todos exclamamos: “¡La ciudad! ¡La gran ciudad! ¡Ya baja, ya baja de Dios, del cielo!” Descendió, pues, la ciudad, y se asentó en el lugar donde estábamos.” — Primeros Escritos, 17-18

¿Quién vivirá sobre la tierra? Apocalipsis 21.3 ¿De dónde provendrá la luz? Apocalipsis 21:23-25; 22:5

“En la ciudad de Dios “no habrá ya más noche.” Nadie necesitará ni deseará descanso. No habrá quien se canse haciendo la voluntad de Dios ni ofreciendo alabanzas a su nombre. Sentiremos siempre la frescura de la mañana, que nunca se agostará. “No necesitan luz de lámpara, ni luz del sol; porque el Señor Dios los alumbrará.” Apocalipsis 22:5 (VM). La luz del sol será sobrepujada por un brillo que sin deslumhrar la vista excederá sin medida la claridad de nuestro mediodía. La gloria de Dios y del Cordero inunda la ciudad santa con una luz que nunca se desvanece. Los redimidos andan en la luz gloriosa de un día eterno que no necesita sol.” — Conflicto de los siglos, pág. 735

¿Cómo describe el profeta Isaías, el paraíso restaurado? Isaías 11.6-9 ¿Qué no habrá allá y por qué? Apocalipsis 21:22

¿Habrá matrimonios y relaciones sexuales en el cielo? Mateo 22:30 ¿Habrá trabajo en el paraíso restaurado? Isaías 65:21-23

“Hay quienes expresan su creencia de que habrá matrimonios y nacimientos en la tierra nueva, pero los que creen en la Escritura no pueden aceptar tales doctrinas. La creencia de que nacerán niños en la tierra nueva no es parte de la “segura palabra profética”. Las palabras de Cristo son demasiado claras para ser mal interpretadas. Ellas deben resolver para siempre la cuestión de los matrimonios y nacimientos en la tierra nueva. Ni los que sean levantados de la tumba, ni los que sean trasladados sin ver la muerte, se casarán ni se darán en matrimonio. Serán como los ángeles de Dios, miembros de la familia real.” —Ministerio Médico pág. 129

“Dios desea que se cumplan en nosotros los propósitos de su gracia. Por el poder de su amor y mediante la obediencia, el hombre caído, un gusano en el polvo, debe ser transformado y capacitado para ser miembro de la familia celestial, compañero de Dios, de Cristo y de los santos ángeles a través de las edades eternas. El Cielo triunfará, porque los lugares dejados vacantes por Satanás y su hueste serán ocupados por los redimidos del Señor.” — Alza tus Ojos, pág. 59

¿En qué día se adorará a Dios? Isaías 66.22-23

 “El sábado no era para Israel solamente sino para todo el mundo. Había sido dado a conocer al hombre en el Edén, y como los demás preceptos del Decálogo es de obligación imperecedera. Acerca de aquella ley de la cual el cuarto mandamiento forma parte, Cristo declara: ‘Hasta que perezca el cielo y la tierra ni una jota ni una tilde perecerá de la ley.’ Mateo 5:18. Así que mientras duren los cielos y la tierra el sábado continuará siendo una señal del poder creador. Cuando el Edén vuelva a florecer en la tierra, el santo día de reposo de Dios será honrado por todos los que moren debajo del sol. ‘De sábado en sábado’ los habitantes de la tierra renovada y glorificada subirán ‘a adorar delante de mí, dijo Jehová’.”—El Deseado de Todas las Gentes, 240, 241.

¿A qué tendrá acceso nuevamente la humanidad? Apocalipsis 22:2 ¿Qué ya no experimentará el pueblo de Dios? Apocalipsis 21.4; 22:3

“El gran conflicto ha terminado. Ya no hay más pecado ni pecadores. Todo el universo está purificado. La misma pulsación de armonía y de gozo late en toda la creación. De Aquel que todo lo creó manan vida, luz y contentamiento por toda la extensión del espacio infinito. Desde el átomo más imperceptible hasta el mundo más vasto, todas las cosas animadas e inanimadas, declaran en su belleza sin mácula y en júbilo perfecto, que Dios es amor.” — Conflicto de los siglos, pág. 737