La senda angosta

Texto de meditación: “Y guiaré a los ciegos por camino que no sabían, les haré andar por sendas que no habían conocido; delante de ellos cambiaré las tinieblas en luz, y lo escabroso en llanura. Estas cosas les haré, y no los desampararé.” Isaías 42:16

EL CAMINO A LA VIDA ETERNA

¿Qué dijo Jesús sobre sí mismo? Juan 14:6 ¿Cómo describió el camino que debían recorrer sus discípulos? Mateo 7:14 primera parte

“La verdadera religión está encarnada en la Palabra de Dios, y consiste en permanecer bajo la dirección del Santo en pensamiento, palabra y acción. Aquel que es el camino, la verdad y la vida, toma al buscador humilde, ferviente y sincero, y le dice: Sígueme. Entonces lo conduce por el sendero angosto hasta la santidad del cielo… Y todos los que deciden seguir completamente al Señor serán conducidos por el camino real.” — Exaltad a Jesús, pág. 100

¿Cómo denominó el Señor al camino que desea que sus hijos fieles transiten? Isaías 35:8

“Me fue mostrado que el verdadero pueblo de Dios es la sal de la tierra y la luz del mundo. Dios requiere de él que progrese continuamente en el conocimiento de la verdad, y en el camino de santidad.” — Testimonios Selectos, tomo 3, pág. 50

¿Qué impresionante visión se le dio a la sierva del Señor?

“Mientras visitaba Battle Creek en agosto de 1868, soñé que estaba con una gran compañía de gente. Una parte de esta congregación empezó a prepararse para un viaje. Teníamos carretas muy cargadas. Mientras viajábamos, parecía que el camino ascendía. A un lado de este camino había un profundo precipicio; al otro había un alto y liso muro blanco, con la terminación dura de paredes revocadas. A medida que avanzábamos, el camino se hacía más angosto y empinado. En algunos lugares parecía tan estrecho que no podíamos ya viajar con las carretas cargadas. Entonces desatamos los caballos, tomamos parte del equipaje de las carretas, lo colocamos sobre los caballos, y viajamos a caballo….

Como la senda se hacía más angosta, decidimos que ya no podíamos seguir a caballo con seguridad. Dejamos los caballos y continuamos a pie, en una sola fila, cada uno siguiendo las pisadas del otro. En este punto, pequeñas cuerdas descendieron desde lo alto del muro blanco; nos asimos de ellas firmemente, para ayudarnos a mantenernos en equilibrio sobre la senda. Mientras avanzábamos, el cordón avanzaba con nosotros. Finalmente la senda se hizo tan angosta que llegamos a la conclusión de que viajaríamos más seguros sin zapatos, así que los quitamos y continuamos sin ellos. Pronto vimos que podíamos viajar más seguros sin las medias; nos las quitamos y seguimos descalzos…

Al fin llegamos a un gran abismo, donde terminó nuestra senda. Ahora no había nada allí que guiara nuestros pasos, nada donde descansar nuestros pies. Toda nuestra dependencia estaba en las cuerdas, que habían aumentado de tamaño hasta llegar a ser tan grandes como nuestro cuerpo. Aquí por un tiempo nos sentimos perplejos y angustiados. Preguntamos en temerosos susurros: “¿A qué está sujeta la cuerda?” …

Ante nosotros, del otro lado del abismo, había un hermoso campo de verde gramilla de más o menos quince centímetros de alto. No veíamos el sol, pero suaves y brillantes rayos de luz semejantes a oro y plata finos descendían sobre esta campiña. Nada que hubiera visto jamás sobre la tierra podía compararse en belleza y gloria con esta pradera. Pero ¿podríamos alcanzarla? era nuestra inquietante pregunta. Si la cuerda se rompía, moriríamos. De nuevo se escucharon angustiosos susurros: “¿Cómo se sostiene la cuerda?” Por un momento vacilamos antes de aventurar una respuesta. Luego exclamamos: “Nuestra única esperanza consiste en confiar plenamente en la cuerda. Hemos dependido de ella durante todo el difícil trayecto. Ahora no nos fallará”. Aún la duda nos angustiaba. Entonces escuchamos las palabras: “Dios sostiene la cuerda y no hay por qué temer”. — Testimonios para la iglesia, tomo 2, págs. 526-528

UN CAMINO PARA POCOS

¿Qué pregunta le fue hecha a Jesús? Lucas 13:23

“Jesucristo es el Restaurador. Satanás, el apóstata, es el destructor. Aquí está planteado el conflicto entre el Príncipe de la vida y el príncipe de este mundo, el poder de las tinieblas… El Redentor del mundo no planificó que la herencia que había comprado viviera y muriese en sus pecados. ¿Qué quiero decir? ¿Por qué son pocos los que se salvan? Es porque muchos que profesan ser cristianos trabajan siguiendo los lineamientos del gran apóstata. Le permiten a Satanás planificar por ellos. El enemigo ha hecho de ellos seres apóstatas y desleales a Dios, rebeldes contra sus preceptos y sus leyes. Este hecho impone una gran labor sobre el verdadero cristiano. El creyente ha de convencer al transgresor de su condición pecadora, pues el “pecado es transgresión de la ley.” — El Cristo triunfante, pág. 249

¿Cómo es la puerta de ingreso al camino celestial? Mateo 7:13 primera parte ¿Cuántos transitan por él? Mateo 7:14 segunda parte

“La regeneración es la única senda por medio de la cual podemos llegar a la ciudad santa. Es angosta, y estrecha la puerta de entrada, pero por ella debemos guiar a hombres, mujeres y niños, enseñándoles que para ser salvos deben tener un nuevo corazón y un nuevo espíritu. Los antiguos rasgos de carácter hereditarios deben ser vencidos. Los deseos naturales del alma deben cambiar. Se debe renunciar a todo engaño, toda falsificación y toda maledicencia. Hay que vivir una vida nueva, que hace de hombres y mujeres seres semejantes a Cristo. Debemos nadar, por así decirlo, contra la corriente del mal. El camino que conduce al cielo es angosto, cercado por la ley divina de Jehová. Los que lo siguen deben negarse constantemente a sí mismos. Deben obedecer las enseñanzas de Cristo… No confiemos en el hombre, sino en Jesucristo, que murió para que pudiéramos obtener justicia.” — Cada día con Dios, pág. 106

¿Qué mandato nos da Jesús? Lucas 13:24

“Al ser humano se le concede un papel en la gran lucha por la vida eterna; debe responder a la obra del Espíritu Santo. Se requiere una lucha para quebrantar los poderes de las tinieblas y el Espíritu trabaja en él para lograrlo. Pero el hombre no es un ser pasivo, que deba ser salvado en la indiferencia. Se lo llama a tensar cada músculo y a ejercer cada facultad en la lucha por la inmortalidad; pero es Dios quien completa la eficiencia. No hay ser humano que pueda recibir la salvación siendo indiferente a ella. El Señor nos exhorta diciendo: “Esforzaos por entrar por la puerta angosta, porque os digo que muchos intentarán entrar y no podrán”. Lucas 13:24.” — Mente, carácter y personalidad, tomo 2, pág. 248

UN CAMINO ANGOSTO

¿Quién es nuestro guía y modelo en este transitar? I Pedro 2:21 ¿Cuál es uno de los requisitos, para seguir las pisadas del Salvador? Mateo 16:24; 10:38

“Tenemos ante nosotros al más santo y sublime ejemplo. Jesús fue sin tacha, tanto en pensamiento, como en palabra y acción. Todos sus actos fueron perfectos. Nos muestra el camino que él recorrió, y nos dice: ‘Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.’” Mateo 16:24.” — La fe por la cual vivo, pág. 221

¿Qué les espera a aquellos que van por la senda angosta? Hechos 14:22; 2 Timoteo 3:12 ¿Qué promesa nos dan los Testimonios?

“Aunque el conflicto no acaba nunca, nadie necesita luchar solo. Los ángeles ayudan y protegen a los que andan humildemente delante de Dios. Nunca traicionará el Señor al que confía en él. Cuando sus hijos se acercan a él en busca de protección contra el mal, él levanta con misericordia y amor un estandarte contra el enemigo. Dice: No los toques porque son míos. Tengo sus nombres esculpidos en las palmas de mis manos” — Profetas y Reyes, pág. 418.

¿En quién debemos confiar a lo largo del camino? ¿En qué no se puede confiar? Proverbios 3:5-7

“Necesitamos recibir sabiduría divina para actuar en lo que concierne a la vida diaria, para tener sólido juicio y elegir el camino seguro porque es el correcto. El que obra dependiendo de su propio juicio, seguirá la inclinación del corazón natural; pero el que tiene la mente abierta a la Palabra de Dios, considerará con oración cada paso que den sus pies, para honrar a Dios y hacer su voluntad. Recordará que “ni aun Cristo se agradó a sí mismo” (Romanos 15:3), y considerará que es un gran privilegio andar en sus pasos. Presentará sus dudas a Dios en oración, y pedirá la dirección de Aquel cuya propiedad es. Comprenderá que pertenece a Dios en alma, cuerpo, mente y fuerza.” — A fin de conocerle, pág. 253

¿Qué se promete a aquellos que permanezcan en la senda angosta hasta el fin? Mateo 24:13; 2 Timoteo 4:8

“El pueblo de Dios que guarda los mandamientos, en lo sucesivo será puesto en la situación más angustiosa, pero todos los que han andado en la luz y la han difundido comprenderán que Dios interviene en su favor. Cuando todas las cosas parezcan más apremiantes, el Señor revelará su poder a sus fieles.” — Testimonios para los Ministros, pág. 207

LA SENDA DE LA MULTITUD

¿Cómo es el camino que conduce a la destrucción y cuántos van por él? Mateo 7:13 segunda parte

“Por el camino a la muerte puede marchar todo el género humano, con toda su mundanalidad, todo su egoísmo, todo su orgullo, su falta de honradez y su envilecimiento moral. Hay lugar para las opiniones y doctrinas de cada persona; espacio para que sigan sus propias inclinaciones y para hacer todo cuanto exija su egoísmo. Para andar por la senda que conduce a la destrucción, no es necesario buscar el camino, porque la puerta es ancha, y espacioso el camino, y los pies se dirigen naturalmente a la vía que termina en la muerte.” —  El Discurso Maestro de Jesucristo, pág. 117

¿En qué terrible engaño está cayendo la mayoría del pueblo adventista? Isaías 58:2

“Quién puede decir con verdad: “Nuestro oro es probado en el fuego y nuestros vestidos no están manchados por el mundo”? He visto a nuestro Instructor señalar vestiduras que se daban por justicia. Al desgarrarlas, puso al descubierto la suciedad que cubrían. Luego me dijo: ¿No puedes ver con qué falsedad cubrieron su inmundicia y la corrupción de su carácter? ‘¿Qué, pues, la ciudad fiel ha venido a ser una ramera?’ ¡La casa de mi Padre es hecha un lugar de comercio, de donde se han retirado la gloria y la presencia divinas! Por esta causa hay debilidad y falta la fuerza”. — Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 261

¿Qué les ha sucedido a muchos? 1 Juan 2:19; 2 Pedro 2:15 ¿Cuál es una de las principales causas de su apostasía? Filipenses 3:18-19

“¿Serán amonestados los hombres y las mujeres? ¿Apreciarán ellos la luz, o llegarán a ser esclavos del apetito y las bajas pasiones? Cristo nos presenta algo por lo cual afanarnos que es más elevado que meramente lo que hemos de comer, lo que hemos de beber, o lo que ha de vestirnos. El comer, el beber y el vestirnos son llevados a tales excesos que se convierten en crímenes, y se hallan entre los pecados notables de los últimos días, y constituyen una señal de la pronta venida de Cristo.” — Consejos sobre el Régimen Alimenticio, pág. 72

“Muchas personas se han dedicado de tal manera a la intemperancia que no quieren cambiar su complacencia de la glotonería por ningún motivo. Prefieren sacrificar la salud y morir prematuramente antes que restringir su apetito intemperante.” — Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 480