La santidad personal

Texto de meditación: “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación.” — I Tesalonicenses 4:3

PODEMOS Y DEBEMOS SER SANTOS

¿A qué hemos sido llamados? 1 Tesalonicenses 4:7; Romanos 1:7; I Corintios 1:2

“La promesa de Dios dice: “Seréis santos, porque yo soy santo”. Levítico 11:44. La santidad es el reflejo de la gloria de Dios. Pero para reflejar esta gloria debemos cooperar con Dios. El corazón y la mente deben vaciarse de todo lo que conduce al mal. Debemos leer y estudiar la Palabra de Dios con un sincero deseo de obtener fuerza espiritual. Esta Palabra es el pan del cielo. Los que la reciben y la hacen parte de su vida se fortalecerán con el poder de Dios. El objeto de todo lo que Dios hace por nosotros es nuestra santificación. El nos escogió desde la eternidad para que seamos santos. Cristo declara: “La voluntad de Dios es vuestra santificación”. 1 Tesalonicenses 4:3. ¿Es también la voluntad de ustedes que sus deseos e inclinaciones sean conformados a la voluntad divina?…

Vivir la vida del Salvador, vencer cada deseo egoísta, cumplir valerosa y alegremente nuestro deber hacia Dios y los que nos rodean, nos hará más que vencedores, y nos preparará para estar ante el gran trono blanco sin mancha ni arruga, con las ropas lavadas en la sangre del Cordero.” — Reflejemos a Jesús, pág. 29

¿Qué abarca la santidad? I Tesalonicenses 5:23-24

“La santificación expuesta en las Santas Escrituras abarca todo el ser: espíritu, cuerpo y alma.” —  Reflejemos a Jesús, pág. 76

  “La santificación del alma por la obra del Espíritu Santo es la implantación de la naturaleza de Cristo en la humanidad. La religión del Evangelio es Cristo en la vida—un principio vivo y activo. Es la gracia de Cristo revelada en el carácter y desarrollada en las buenas obras. Los principios del Evangelio no pueden separarse de ninguna fase de la vida práctica. Todo aspecto de la vida y de la labor cristiana debe ser una representación de la vida de Cristo.” — Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 316

¿Quién es El que nos santifica? Romanos 15:16 última parte Mediante ¿qué somos santificados? Juan 17:17

“Los discípulos de Cristo han de volverse semejantes a El, es decir, adquirir por la gracia de Dios un carácter conforme a los principios de su santa ley. Esto es lo que la Biblia llama santificación.

“Esta obra no se puede realizar sino por la fe en Cristo, por el poder del Espíritu de Dios que habita en el corazón. San Pablo amonesta a los creyentes: “Ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. Filipenses 2:12, 13. El cristiano sentirá las tentaciones del pecado, pero luchará continuamente contra él. Aquí es donde se necesita la ayuda de Cristo. La debilidad humana se une con la fuerza divina, y la fe exclama: “Mas gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo”. 1 Corintios 15:57.” —Reflejemos a Jesús, pág. 40

HECHA PROVICIÓN PARA SER SANTOS

¿Qué obra maravillosa hizo Cristo, para que nosotros pudiéramos alcanzar la santidad? Juan 1:1,14; II Pedro 1:4

“En Cristo se unió lo humano y lo divino. Su misión consistía en reconciliar a Dios y el hombre, en unir lo finito con lo infinito. Solamente de esta manera podían ser elevados los hombres caídos: por los méritos de la sangre de Cristo, que los hacía partícipes de la naturaleza divina. El asumir la naturaleza humana, hizo a Cristo idóneo para comprender las pruebas y los pesares del hombre, y todas las tentaciones que le asedian. Los ángeles que no conocían el pecado no podían simpatizar con el hombre y sus pruebas peculiares. Cristo condescendió en tomar la naturaleza del hombre, y fue tentado en todo como nosotros, a fin de que pudiese socorrer a todos los que son tentados.” —Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 182

“Existe la realidad de ser partícipes de la naturaleza divina. Todos seremos tentados en diversas maneras, pero en tales circunstancias es necesario que recordemos que hay una provisión mediante la cual podemos vencer… El que verdaderamente cree en Cristo es hecho partícipe de la naturaleza divina, y tiene un poder del cual puede apropiarse frente a cada tentación. No caerá en ésta ni será abandonado a la derrota. En tiempo de prueba reclamará las promesas, y gracias a ellas escapará de las corrupciones que llenan el mundo por la concupiscencia.

Pensamos que nos cuesta permanecer en esta posición ante el mundo; y así es. Pero, ¿cuánto costó nuestra salvación al universo celestial? Para hacernos partícipes de la naturaleza divina el Cielo dio su más preciado tesoro. El Hijo de Dios puso a un lado su manto real y su corona regia, y vino a nuestro mundo como un niño.” — El Cristo triunfante, pág. 199

¿Qué advertencia nos da la Palabra de Dios? I Juan 4:2-3 ¿Qué naturaleza humana tomó Jesús y por qué? Hebreos 2:14-18; 4:15

“Tenía la misma naturaleza que el pecador.” —  Manuscript Releases, tomo X, pág. 176

“Cristo no tomó sobre sí una humanidad sólo aparente. Tomó la naturaleza humana y vivió la naturaleza humana… Él tomó nuestras debilidades. No sólo fue hecho carne, sino fue hecho a semejanza de carne de pecado…” —  Carta 106 de 1896

“Jesús asumió la naturaleza humana para dejar a la humanidad un modelo completo y perfecto. Es su intención hacernos como él es, leales en todo propósito, sentimiento y pensamiento: leales de corazón, alma y vida. Esto es cristianismo. Nuestra naturaleza caída ha de ser purificada, ennoblecida, y consagrada mediante la obediencia a la verdad. La fe cristiana nunca armonizará con los principios mundanos; la integridad cristiana se opone a todo engaño y fingimiento. El que alberga más el amor de Cristo en el corazón, el que refleja la imagen del Salvador más perfectamente, es a la vista de Dios la persona más leal, más noble y honorable sobre la faz de la tierra.” —  Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 218

EVIDENCIAS DE LA SANTIFICACIÓN

¿Qué evidencia señala que somos verdaderos cristianos? I Juan 2:6

“El ideal del carácter cristiano es la semejanza con Cristo. Como el Hijo del hombre fue perfecto en su vida, los que le siguen han de ser perfectos en la suya. Jesús fue hecho en todo semejante a sus hermanos. Se hizo carne, como somos carne. Tuvo hambre y sed, y sintió cansancio. Fue sostenido por el alimento y refrigerado por el sueño. Participó de la suerte del hombre, aunque era el inmaculado Hijo de Dios. Era Dios en la carne. Su carácter ha de ser el nuestro. El Señor dice de aquellos que creen en él: “Habitaré y andaré en ellos; y seré el Dios de ellos, y ellos serán mi pueblo. II Corintios 6:16” —El Deseado de todas las gentes, pág. 278

¿Cuál es la principal manifestación de la santidad en la vida de una persona? I Juan 2:3-4; Salmo 119:1

“Es imposible para el individuo experimentar la santificación bíblica mientras sostenga que si cree en Cristo da lo mismo que obedezca la ley de Dios o que la desobedezca.” — Fe y Obras, pág. 30

“Ningún pecado puede tolerarse en aquellos que andarán con Cristo en ropas blancas. Las vestiduras sucias han de ser sacadas, y ha de ponerse sobre nosotros el manto de la justicia de Cristo.” — Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág.175

¿Cuánto dura el proceso de santificación? I Corintios 15:31 ¿Se puede perder lo santo? Ezequiel 18:24

“La santificación no es obra de un momento, una hora, o un día, sino de toda la vida.” Hechos de los Apóstoles, pág. 447

“La santificación genuina no es otra cosa que una muerte diaria al yo y la conformidad diaria a la voluntad de Dios.” — Testimonios para la Iglesia, tomo 4, pág. 294

“Debemos luchar diariamente contra el mal externo y el pecado interior, si queremos alcanzar la perfección del carácter cristiano.” — Mensajes Selectos, tomo 3, 167

ALCANZANDO LA PERFECCIÓN

¿Cuál es la meta puesta por el Señor para sus hijos fieles? Mateo 5:48

“Nuestro Salvador comprende perfectamente la naturaleza humana y nos dice a cada uno: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”. Así como Dios es perfecto en su esfera, así debe serlo el hombre en la suya.” Maranata, El Señor viene, pág.

“Dijo Jesús: “Sed perfectos como vuestro Padre… es perfecto”. Si ustedes son hijos de Dios, son participantes de su naturaleza y no pueden menos que asemejarse a El. Todo hijo vive gracias a la vida de su padre. Si son hijos de Dios, engendrados por su Espíritu, viven por la vida de Dios. En Cristo “habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad” Colosenses 2:9; y la vida de Jesús se manifiesta “en nuestra carne mortal” 2 Corintios 4:11. Esta vida producirá en nosotros el mismo carácter y manifestará las mismas obras que manifestó en El. Así estaremos en armonía con cada precepto de su ley, porque “la ley de Jehová es perfecta, que convierte el alma”. Salmos 19:7. Mediante el amor “la justicia de la ley” se cumplirá “en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu”. Romanos 8:4.” — Reflejemos a Jesús, pág. 65

“La gloria de Dios consiste en otorgar su poder a sus hijos. Desea ver a los hombres alcanzar la más alta norma: y serán hechos perfectos en él cuando por fe echen mano del poder de Cristo, cuando recurran a sus infalibles promesas reclamando su cumplimiento, cuando con una importunidad que no admita rechazamiento, busquen el poder del Espíritu Santo…” — La Maravillosa gracia de Dios, pág. 217 

¿Por qué para algunos parece imposible, alcanzar la perfección?

“Es imposible que los que gratifican el apetito alcancen la perfección cristiana.” — Consejos sobre el Régimen Alimenticio, pág. 24

“Ningún hombre, mujer o joven, podrá lograr la perfección cristiana si descuida el estudio de la Palabra de Dios.” — Consejos sobre la Obra de la Escuela Sabática, pág. 17

“Dios pide que su pueblo obre. Lo que se necesita es una obra individual de confesión y abandono del pecado, y de regreso a Dios. Nadie puede hacer esta obra por los demás. El conocimiento de la religión ha aumentado, y proporcionalmente han aumentado las obligaciones. Una gran luz ha estado resplandeciendo sobre la iglesia, y los condena porque no quieren andar de acuerdo con ella. Si fueran ciegos, no tendrían pecado. Pero han visto la luz y han oído mucho de la verdad, y sin embargo no son sabios ni santos. Muchos, por años no han progresado nada en conocimiento y verdadera santidad. Son enanos espirituales. En lugar de avanzar hacia la perfección, están retrocediendo hacia las tinieblas y la esclavitud de Egipto. Sus mentes no están entrenadas para practicar la piedad y la verdadera santidad.” — Testimonios para la Iglesia, tomo 2, pág. 113

¿Qué sucede con quienes no alcancen esta meta? Romanos 8:13

“A menos que se vea en el hombre la imagen moral de Dios, nunca podrá entrar como vencedor en la ciudad de Dios.” — Review and Herald, 10 de junio de 1890

“Nadie será transportado al cielo mientras su corazón esté lleno de basura de la tierra. Todo defecto de carácter moral debe ser remediado previamente, toda mancha eliminada por la sangre purificadora de Cristo.” — Testimonios para la Iglesia, tomo 1, págs. 704-705

“Usted no podrá entrar al cielo con ninguna deformidad o imperfección de carácter. Durante el período de prueba de la vida debe recibir la preparación necesaria. Si desea tener acceso a las moradas de la justicia cuando Cristo venga, ahora debe ser objeto de la obra profunda del Espíritu Santo que se hace visible en la experiencia personal.” — Recibiréis Poder, pág. 63

Según Pablo ¿Qué debemos hacer para alcanzar la perfección? Filipenses 3:12-15

“Cada cual tendrá que sostener un violento combate para triunfar del pecado en su propio corazón. Por momentos, es una obra muy penosa y desalentadora; pues al mirar los defectos de nuestro carácter, nos detenemos a considerarlos, cuando en realidad deberíamos mirar a Jesús y revestir el manto de su justicia.” — Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 381

“Satanás se alegra cuando oye a los que profesan seguir a Cristo buscando excusas por su deformidad de carácter. Son estas excusas las que inducen a pecar. No hay disculpa para el pecado.” —  Deseado de Todas las Gentes, pág. 278

¿Qué método usa Dios para ayudarnos a alcanzar la perfección? 1 Pedro 5:10, Romanos 5:2-5

“Es en la crisis cuando se revela el carácter.” — Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 339

“Ningún carácter puede ser completo sin prueba y sufrimiento.” —  Carta 51a de 1874

“No es fuera de la prueba, sino en medio de ella, donde se desarrolla el carácter cristiano. Expuestos a las contrariedades y la oposición, los seguidores de Cristo son inducidos a ejercer mayor vigilancia y a orar más fervientemente al poderoso Auxiliador. Las duras pruebas soportadas por la gracia de Dios, desarrollan paciencia, vigilancia, fortaleza y profunda y permanente confianza en Dios. Este es el triunfo de la fe cristiana que habilita a sus seguidores a sufrir y a ser fuertes; a someterse y así conquistar; a ser muertos todo el día y sin embargo vivir; a soportar la cruz y así ganar la corona de gloria.” — Hechos de los Apóstoles, pág. 373

¿Qué ejemplo nos muestra que sí es posible lograrlo? Génesis 5:24 ¿Cuándo debe ser alcanzada la perfección de carácter? 2 Corintios 6:2

“La vida y el carácter de Enoc, que fueron tan santos que fue trasladado al cielo sin ver la muerte, representan lo que deben ser la vida y el carácter de aquellos que, como él, han de ser trasladados cuando Cristo venga. Su vida fue lo que debiera ser la vida de cada individuo si permanece estrechamente relacionado con Dios.” —  Nuestra elevada vocación, pág. 280.

“El traslado de la tierra al cielo no cambiará el carácter de los hombres.” — Maranata, El Señor viene, pág. 324

“Esta tierra es el único lugar donde debemos adquirir el carácter celestial.” — Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 243

“El carácter no puede ser cambiado cuando Cristo venga ni en el momento que el hombre está a punto de morir.” — Testimonios para los Ministros, pág. 430

“Si queréis ser santos en el cielo, primero debéis serlo en la tierra. Los rasgos de carácter que acariciáis en esta vida no cambiarán en virtud de la muerte o de la resurrección. Saldréis de la tumba con la misma disposición que manifestasteis en vuestro hogar y en la sociedad. Jesús no cambia el carácter en su venida. La obra de transformación debe hacerse ahora.” — Eventos de los Últimos Días, pág. 299

¿Qué se promete a los que alcancen la perfección? Proverbios 2:21

“Podemos ser victoriosos. Sí, completamente, definitivamente. Jesús murió para trazar una vía de escape para nosotros, de modo que pudiéramos vencer cada falta, resistir cada tentación, y por fin sentarnos con él en su trono.” — Review and Herald, 4 septiembre de 1883

“Cuando el carácter de Cristo sea perfectamente reproducido en su pueblo, entonces vendrá él para reclamarlos como suyos.” — Palabras de Vida del Gran Maestro, pág. 47

“La condición para comer del árbol de la vida era la obediencia a todos los mandamientos de Dios. Adán cayó por la desobediencia… La obediencia mediante Jesucristo le da al hombre perfección de carácter y el derecho a participar del árbol de la vida. Las condiciones para participar nuevamente del fruto del árbol, están presentadas claramente en el testimonio de Jesucristo dado a Juan: “Bienaventurados los que guardan sus mandamientos, para que su potencia sea en el árbol de la vida, y que entren por las puertas en la ciudad.” —  Maranata, El Señor viene, pág. 336