La purificación final del remanente

Texto de meditación: “Pasó la siega, terminó el verano, y nosotros no hemos sido salvos.” – Jeremías 8:20

PERSECUCIÓN INTERNA

Siguiendo el ejemplo de los fieles de la antigüedad ¿qué sucederá con los fieles? Isaías 66:5 Por otra parte, ¿qué nos dicen los Testimonios que harían muchos?

“Muchos fueron perseguidos por sus hermanos incrédulos. Para conservar sus cargos en la iglesia algunos resolvieron mantener su esperanza en silencio, pero otros creyeron que la lealtad a Dios no les permitía ocultar las verdades que el Señor les había confiado. No pocos fueron separados de la comunión de la iglesia solamente por manifestar su creencia en la venida de Cristo. Muy preciosas fueron las palabras del profeta para quienes soportaron la prueba de su fe: “Vuestros hermanos que os aborrecen, y os echan fuera por causa de mi nombre, dijeron: Jehová sea glorificado. Pero él se mostrará para alegría vuestra, y ellos serán confundidos”. Isaías 66:5.” – Historia de la Redención, pág. 379

¿Cuáles son los enemigos más peligrosos? Juan 16:2

“Tenemos mucho más que temer de enemigos internos que de externos. Los impedimentos para el vigor y el éxito provienen mucho más de la iglesia misma que del mundo. Los incrédulos tienen derecho a esperar que los que profesan ser observadores de los mandamientos de Dios y de la fe de Jesús hagan más que cualesquiera otros para promover y honrar la causa que representan por su vida consecuente, su ejemplo piadoso y su activa influencia. ¡Pero con cuánta frecuencia los profesos defensores de la verdad han demostrado ser los mayores obstáculos para su adelanto! La incredulidad fomentada, las dudas expresadas, las tinieblas abrigadas, animan la presencia de los malos ángeles y despejan el camino para los planes de Satanás.” — Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 142 

EL ZARANDEO FINAL

¿Qué sucederá entre el profeso pueblo de Dios? Amos 9:9.

“Dios despertará a sus hijos, si fracasan los otros medios, surgirán herejías entre ellos, que los zarandearán y separarán el tamo del trigo.” – Obreros Evangélicos, p. 313.

“Se me llamó la atención a la providencia de Dios entre su pueblo, y se me mostró que cada prueba del proceso de refinamiento y purificación impuesto a los que profesaban ser cristianos demostraba si algunos eran escoria. El oro fino no aparece siempre. En toda crisis religiosa, algunos caen bajo la tentación. El zarandeo de Dios avienta multitudes como hojas secas. La prosperidad contribuye a que ingresen en la iglesia multitudes que meramente profesan la religión. La adversidad las elimina de la iglesia. El espíritu de esta clase de personas no es firme en Dios. Se separan de nosotros porque no son de los nuestros; porque cuando la tribulación o la persecución surgen por causa de la Palabra, muchos se escandalizan.” – Joyas de los Testimonios, vol. 1, p. 480.

¿Cuál es el resultado de ese zarandeo? 1 Juan 2:19

“El número de esta hueste había disminuido. Con el zarandeo algunos fueron dejados a la vera del camino. Los descuidados e indiferentes que no se unieron con quienes apreciaban la victoria y la salvación lo bastante para perseverar clamando angustiosamente por ellas, no las obtuvieron y quedaron rezagados en tinieblas…” –  Testimonios para la iglesia, tomo 1, pág. 168

¿Qué será manifiesto entonces? Mateo 13:20-21

“Cuando llegue el tiempo de la prueba, los que hayan seguido la Palabra de Dios como regla de conducta, serán dados a conocer. En verano no hay diferencia notable entre los árboles de hojas perennes y los que las pierden; pero cuando vienen los vientos de invierno los primeros permanecen verdes en tanto que los otros pierden su follaje. Así puede también que no sea dado distinguir actualmente a los falsos creyentes de los verdaderos cristianos, pero pronto llegará el tiempo en que la diferencia saltará a la vista. Dejad que la oposición se levante, que el fanatismo y la intolerancia vuelvan a empuñar el cetro, que el espíritu de persecución se encienda, y entonces los tibios e hipócritas vacilarán y abandonarán la fe; pero el verdadero cristiano permanecerá firme como una roca, con más fe y esperanza que en días de prosperidad.” –  Conflicto de los siglos, pág. 660

 ¿Qué harán los falsos hermanos con los fieles? Mateo 24:9

“Conforme vaya acercándose la tempestad, muchos que profesaron creer en el mensaje del tercer ángel, pero que no fueron santificados por la obediencia a la verdad, abandonarán su fe, e irán a engrosar las filas de la oposición. Uniéndose con el mundo y participando de su espíritu, llegarán a ver las cosas casi bajo el mismo aspecto; así que cuando llegue la hora de prueba estarán preparados para situarse del lado más fácil y de mayor popularidad. Hombres de talento y de elocuencia, que se gozaron un día en la verdad, emplearán sus facultades para seducir y descarriar almas. Se convertirán en los enemigos más encarnizados de sus hermanos de antaño. Cuando los observadores del sábado sean llevados ante los tribunales para responder de su fe, estos apóstatas serán los agentes más activos de Satanás para calumniarlos y acusarlos y para incitar a los magistrados contra ellos por medio de falsos informes e insinuaciones.” – Conflicto de los Siglos, pág. 666

EL JUICIO DE LOS VIVOS

¿Qué no podemos olvidar? Gálatas 6:7-8 Sin embargo, ¿en qué error caen muchísimos?

“Muchos están apaciguando su conciencia inquieta con el pensamiento de que pueden cambiar su mala conducta cuando quieran; de que pueden tratar con ligereza las invitaciones de la misericordia y, sin embargo, seguir sintiendo las impresiones de ella. Piensan que después de menospreciar al Espíritu de gracia, después de echar su influencia del lado de Satanás, en un momento de extrema necesidad pueden cambiar su modo de proceder. Pero esto no se logra tan fácilmente. La experiencia y la educación de una vida entera han amoldado de tal manera el carácter, que pocos desean después recibir la imagen de Jesús. Un solo rasgo malo en el carácter, un solo deseo pecaminoso, persistentemente albergado, neutraliza con el tiempo todo el poder del Evangelio.” – Conflicto de los Siglos, pág. 33

Ante esta terrible realidad ¿cómo los tomará el juicio de los vivos? Marcos 13:33; Apocalipsis 3:3

“Solemnes son las escenas relacionadas con la obra final de la expiación. Incalculables son los intereses que esta envuelve. El juicio se lleva ahora adelante en el santuario celestial. Esta obra se viene realizando desde hace muchos años. Pronto—nadie sabe cuándo—les tocará ser juzgados a los vivos. En la augusta presencia de Dios nuestras vidas deben ser pasadas en revista. En este más que en cualquier otro tiempo conviene que toda alma preste atención a la amonestación del Señor: ‘Velad y orad: porque no sabéis cuándo será el tiempo’ (Marcos 13:33). ‘Y si no velares, vendré a ti como ladrón, y no sabrás en qué hora vendré a ti’ (Apocalipsis 3:3). Cuando quede concluida la obra del juicio investigador, quedará también decidida la suerte de todos para vida o para muerte.” – Conflicto de los Siglos, pág. 544

¿Qué se encontrará en el juicio? Mateo 22:11-13

“Cuando el rey vino a ver a los convidados, se reveló el verdadero carácter de todos. Para cada uno de los convidados a la fiesta se había provisto un vestido de boda. Este vestido era un regalo del rey. Al usarlo, los convidados mostraban su respeto por el dador de la fiesta. Pero un hombre estaba aún vestido con sus ropas comunes. Había rehusado hacer la preparación requerida por el rey. Desdeñó usar el manto provisto para él a gran costo. De esta manera insultó a su señor. A la pregunta del rey: “¿Cómo entraste aquí no teniendo vestido de boda?” no pudo contestar nada. Se condenó a sí mismo. Entonces el rey dijo: “Atado de pies y de manos tomadle, y echadle en las tinieblas de afuera”.

El examen que de los convidados a la fiesta hace el rey, representa una obra de juicio. Los convidados a la fiesta del Evangelio son aquellos que profesan servir a Dios, aquellos cuyos nombres están escritos en el libro de la vida. Pero no todos los que profesan ser cristianos son verdaderos discípulos. Antes que se dé la recompensa final, debe decidirse quiénes son idóneos para compartir la herencia de los justos. Esta decisión debe hacerse antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo; porque cuando él venga, traerá su galardón consigo, “para recompensar a cada uno según fuere su obra”. Apocalipsis 22:12 Antes de su venida, pues, habrá sido determinado el carácter de la obra de todo hombre, y a cada uno de los seguidores de Cristo le habrá sido fijada su recompensa de acuerdo con sus obras.” Palabras de Vida del Gran Maestro, págs. 251-252

LA LLUVIA TARDÍA

¿Cómo compara Dios nuestra labor como cristianos hasta la venida del Señor? Santiago 5:7-8 ¿Qué obra de preparación no puede ser descuidada? Mateo 25:4

“Cada cual deberá estar de uno o de otro lado de la contienda. La batalla del Armagedón se librará, y aquel día no debe encontrar a ninguno de nosotros durmiendo. Debemos estar bien despiertos, teniendo, como las vírgenes prudentes, aceite en nuestras vasijas junto con nuestras lámparas… Debe reposar sobre nosotros el poder del Espíritu Santo, y el Capitán de las huestes del Señor estará a la cabeza de los ángeles del cielo para dirigir la batalla. Solemnes eventos están a punto de ocurrir ante nosotros.” – Eventos de los últimos días, pág. 255

¿Qué nos da Dios para que podamos crecer como cristianos y hacer su obra? Joel 2:23 ¿Qué no debemos hacer con la lluvia temprana?

“Bajo la figura de la lluvia temprana y tardía que cae en los países orientales al tiempo de la siembra y la cosecha, los profetas hebreos predijeron el derramamiento de la gracia espiritual en una medida extraordinaria sobre la iglesia de Dios. El derramamiento del Espíritu en los días de los apóstoles fue el comienzo de la lluvia temprana, y gloriosos fueron los resultados. Hasta el fin del tiempo, la presencia del Espíritu ha de morar con la iglesia fiel.” – Hechos de los Apóstoles, pág. 45

Muchos, en gran medida, han dejado de recibir la lluvia temprana. No han obtenido todos los beneficios que Dios ha provisto para ellos por medio de ella. Esperan que la deficiencia sea suplida por la lluvia tardía. Cuando se conceda la gracia en forma abundante y rica, se proponen abrir sus corazones para recibirla. Están cometiendo una terrible equivocación… Pero no debe descuidarse la gracia representada por la lluvia temprana. Sólo los que estén viviendo a la altura de la luz que tienen, recibirán más luz.” – Testimonios para los ministros, pág. 507

¿Por qué debemos orar? Zacarías 10:1

“Pero acerca del fin de la siega de la tierra, se promete una concesión especial de gracia espiritual, para preparar a la iglesia para la venida del Hijo del hombre. Este derramamiento del Espíritu se compara con la caída de la lluvia tardía; y en procura de este poder adicional, los cristianos han de elevar sus peticiones al Señor de la mies “en la sazón tardía.” Zacarías 10:1. En respuesta, “Jehová hará relámpagos, y os dará lluvia abundante.” “Hará descender sobre vosotros lluvia temprana y tardía.” Joel 2:23.” –  Hechos de los Apóstoles, pág. 45

¿Cuál es el principal propósito de la lluvia tardía? Efesios 5:27 ¿La recibirá toda la iglesia?

“La lluvia tardía que madura la cosecha de la tierra representa la gracia espiritual que prepara a la iglesia para la venida del Hijo del hombre. Pero a menos que haya caído la lluvia temprana, no habrá vida; la hoja verde no aparecerá.” –  Testimonios para los Ministros, pág. 506

“Se me mostró que si el pueblo de Dios no hace esfuerzos de su parte, sino que espera que el refrigerio descienda sobre ellos y elimine sus faltas y corrija sus errores; si depende de eso para limpiarse de la inmundicia de la carne y del espíritu, y alistarse para participar en el fuerte clamor del tercer ángel, será hallado falto.” – Eventos de los últimos días, pág. 199

¿Con qué otro propósito se da la lluvia tardía? Apocalipsis 18:1

“Es con ferviente anhelo que anticipo el tiempo cuando se repetirán los sucesos del día de Pentecostés aun con mayor poder que en esa ocasión. Juan dice: “Vi a otro ángel descender del cielo con gran poder; y la tierra fue alumbrada con su gloria”. Apocalipsis 18:1. Entonces, como en el momento del Pentecostés, la gente oirá la verdad que será presentada a cada hombre en su propio idioma.”— Eventos de los últimos días, pág. 206