Creemos que Jesucristo es el Hijo de Dios; es la imagen misma de su Padre. (Hebreos 1:1-3, 8; Colosenses 1:15; 2:9; 1 Timoteo 3:16.) Ya existía en forma de Dios en el cielo, antes de venir a la tierra. (Juan 1:1, 2; Filipenses 2:5, 6; Colosenses 2:9; Juan 1:14; Miqueas 5:2)

La Biblia, llama a la encarnación de Jesús, el misterio de la piedad (1Tim.3:16; Col.1:2627)

“La doctrina de la encarnación de Cristo es un misterio: “El misterio que había estado oculto desde los siglos y edades” (Col. 1: 26). Es el misterio grande y profundo de la piedad. “Aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros”. Cristo tomó sobre sí la naturaleza humana, una naturaleza inferior a la suya que era celestial.”Exaltad a Jesús, pág. 68.

La Palabra de Dios nos advierte, sobre aquellos que niegan la encarnación real, o sea, que Jesucristo siendo Dios, se hizo verdadero hombre (1Jn.4:13) “La humanidad del Hijo de Dios es todo para nosotros. Es la cadena áurea que une nuestra alma con Cristo, y mediante Cristo, con Dios. Esto ha de ser nuestro estudio.” M.S., tomo I, pág. 286.

Creemos que Jesús tomó sobre sí, nuestra naturaleza caída.

  • Fue semejante a los hombres y estaba en la condición de hombre: Fil.2:58; Heb.2:17.
  • Se hizo carne como nosotros: Jn.1:14; 1Tim.3:16; Heb.2:14; 10:5,10; 1Ped.4:1.
  • Nació de mujer como cualquier hombre: Mat.1:16,25; Gál.4:4.
  • Fue circuncidado: Luc.2:21.
  • Tuvo hambre, sed, cansancio, sueño: Mat.4:2; 8:24; Jn.4:6; 19:28.
  • Experimentó la muerte: Jn.19:30.

“Cristo no tomó la naturaleza humana en forma aparente. La tomó de verdad. En realidad, poseyó la naturaleza humana. “Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo” (Heb.2:14). Era el hijo de María; era de la simiente de David de acuerdo con la ascendencia humana. Se declara de él que era hombre, el hombre Cristo Jesús.”Mensajes Selectos, tomo I, pág. 290.

“Cristo fue tentado en todo como nosotros; pero jamás contestó al tentador en una manera injuriosa. A cada tentación, opuso la Palabra de Dios: “¡Escrito está!” Tal fue su arma infalible. De la misma manera, nosotros, como representantes de Cristo, debemos contestar a cada golpe del adversario con la Palabra del Dios vivo.”Testimonios Selectos, tomo V, pág. 182.

“Al tomar sobre sí la naturaleza humana en su condición caída, Cristo no participó en lo más mínimo en su pecado… El fue el Cordero “sin mancha y sin contaminación”. No deberíamos albergar dudas en cuanto a la perfecta impecabilidad de la naturaleza de Cristo.” C.B. [comentarios de Elena G. de White], tomo V, p. 1105.

Mediante su encarnación, crucifixión y resurrección, Jesús se reveló como el Salvador. Es el único Mediador entre Dios y la humanidad caída. Su vida es un ejemplo singular para toda la humanidad y especialmente para todos sus seguidores. (Hechos 4:12; Filipenses 2:5-8; 1 Timoteo 2:5, 6; Hebreos 2:17; 1 Pedro 2:21; Deuteronomio 18:15; Juan 18:37.)

Es hoy nuestro Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo del santuario celestial, y realiza la obra final de reconciliación. (Hebreos 8:1, 2; 7:24, 25; 4:15, 16; 9:24-26.)