Juzgando sabiamente

Texto de meditación: “Sé diligente en conocer el estado de tus ovejas, y mira con cuidado por tus rebaños.” Proverbios 27:23

UNA DOBLE MISIÓN

¿Qué fue predicho acerca de Jesús? Isaías 61:1-3 ¿Por qué muchos se le acercaron? Juan 4:47

“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado a sanar a los quebrantados de corazón a pregonar libertad a los cautivos, y vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos”. El es el único que tenía poder para hacerlo. Aquí se ha pagado el gran precio por las almas hundidas en el pecado. El hombre debe ser de valor. Cristo lo pesa. El que Cristo tome la naturaleza humana sobre sí, muestra que coloca un valor sobre cada alma. “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.”  — La Temperancia, pág. 254

¿Qué dos aspectos van de la mano? Mateo 4:23; 9:35

La comisión divina no necesita ningún cambio. No se puede mejorar el método de Cristo para presentar la verdad. El Salvador les dio lecciones prácticas a los discípulos, al enseñarles cómo trabajar de tal manera que las almas se regocijaran en la verdad. Manifestó simpatía por los desanimados, los que soportaban cargas pesadas y los oprimidos. Alimentó al hambriento y sanó al enfermo. Anduvo constantemente haciendo el bien por todas partes. Interpretó el Evangelio para los seres humanos mediante el bien que realizó, por sus palabras llenas de amor y mediante sus actos de bondad.” — Consejos sobre Salud, pág. 498

Aunque no siempre es el caso ¿qué relación existe entre el pecado y la enfermedad? Juan 5:14; Lucas 6:18

“Dios ha señalado la relación que hay entre el pecado y la enfermedad… Al conquistar la confianza de los afligidos al aliviar sus sufrimientos, y rescatarlos del borde de la tumba, puede enseñarles que la enfermedad es el resultado del pecado; y que es el enemigo caído el que procura inducirlos a seguir prácticas que destruyen la salud y el alma. Puede inculcar en sus mentes la necesidad de abnegación y de obedecer a las leyes de la vida y la salud. Especialmente en la mente de los jóvenes puede implantar los principios correctos.” — Testimonios para la Iglesia, Tomo V, pág. 420

 VERDADEROS CRISTIANOS

¿Cómo se conoce al verdadero seguidor de Jesús? 1 Juan 2:6

“El amor revelado en la vida de abnegación y sacrificio de Cristo ha de verse en la vida de sus seguidores. Se nos llama a “andar como él anduvo” … Es nuestro privilegio tener la luz del cielo sobre nosotros.” — Mente, Carácter y Personalidad, Tomo 1, pág. 251

¿Qué misión nos dio el Salvador? Marcos 16:15 

¿Cuál, pues, es el ejemplo que debemos dar al mundo? Debemos hacer la misma obra que el gran Médico Misionero hizo a nuestro favor. Debemos seguir la senda de abnegación por la cual anduvo Cristo…

“Los siervos de Dios que están haciendo la genuina obra médica misionera tienen sobre ellos la responsabilidad de lo más solemne y sagrada de reflejar la vida de Cristo al realizar un servicio desinteresado.” — El Ministerio Médico, págs. 24-25,26

De acuerdo a los Testimonios ¿Cuál es la mejor manera de acercarnos a la gente?

“Quienes han conocido la verdad por mucho tiempo necesitan buscar fervientemente al Señor, para que sus corazones estén llenos de una determinación de trabajar por su prójimo. Hermanos y hermanas, visitad a los que viven cerca de vosotros y por medio de actos de simpatía y bondad procurad alcanzar sus corazones. Aseguraos de trabajar en una forma que elimine el prejuicio en lugar de crearlo.” — Consejos sobre la Salud, pág. 554

“Estoy intensamente interesada en la educación de los estudiantes de medicina como misioneros. Esta es la forma de introducir la verdad en los lugares en que de otro modo no tendría entrada.” —  Ibíd. 536

GUIANDO AL MÉDICO DIVINO

¿Qué pueden testificar muchos? Salmos 30:2 ¿Qué petición tuvo el profeta? Jeremías 17:14

“La enfermedad, el padecimiento y la muerte son obra de un poder enemigo. Satanás es el destructor; Dios el restaurador. Las palabras dirigidas a Israel se aplican hoy a los que recuperan la salud del cuerpo o la del alma: “Yo soy Jehová tu sanador.”

“El deseo de Dios para todo ser humano se expresa en estas palabras: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.”

“Él es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias.” — Consejos sobre Salud, pág. 165.

¿Qué deben hacer los miembros de la iglesia cuando estén enfermos? Santiago 5:14 ¿Se debe practicar este ungimiento, por cualquier enfermedad o molestia que se sienta?

“Entiendo que el versículo de Santiago debe ponerse en práctica cuando una persona está enferma en su cama, si llama a los ancianos de la iglesia, y ellos ponen en práctica las directrices que se dan allí, ungiendo al enfermo con aceite en el nombre del Señor y orando por él la oración de fe. Leemos: “Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados”.

“Pero nuestro deber no consiste en llamar a los ancianos de la iglesia por cada pequeño malestar que sintamos, pues esto colocaría una carga sobre ellos. Si todos lo hicieran, su tiempo estaría completamente ocupado, y no podrían hacer nada más; pero el Señor nos da el privilegio de buscarlo en forma individual en oración ferviente, o de descargar el alma ante él, sin ocultar nada a Aquel que nos ha invitado: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. ¡Oh, cuán agradecidos debemos sentirnos que Jesús esté dispuesto a llevar todas nuestras dolencias, y lo puede hacer, fortaleciéndonos y sanando todas nuestras enfermedades si ha de ser para nuestro bien y para su gloria!” — El Ministerio Médico, pág. 20

¿Hacia Quién debemos guiar al enfermo? Salmos 147:3 A la vez, ¿qué debe enseñársele para su recuperación y evitar recaídas?

“Debe exaltarse a Cristo, el Gran Sanador” — El Ministerio Médico, pág. 151

 “Dios, no el hombre, es la fuente de curación” — Consejos sobre la salud, pág. 343

“La religión de la Biblia no es perjudicial para la salud del cuerpo ni de la mente. La influencia del Espíritu de Dios es la mejor de todas las medicinas que puede recibir un ser humano enfermo. Todo es salud en el cielo: y el inválido creyente se recuperará con más certeza cuanto más profundamente se dé cuenta de las influencias celestiales…”

“Jesucristo es el Gran Sanador, pero desea que podamos cooperar con él en la recuperación y el mantenimiento de la salud al vivir en conformidad con sus leyes. Debe haber una impartición de conocimiento acerca de cómo resistir la tentación en unión con la obra de curación… Nosotros no podemos sanar. No podemos cambiar las condiciones enfermizas del cuerpo. Pero es nuestro deber, como médicos misioneros, como obreros juntamente con Dios, utilizar los medios que él ha provisto. Entonces oraremos para que Dios bendiga estos medios. Creemos en Dios; creemos en un Dios que escucha y responde a la oración.” — El Ministerio Médico, págs. 14-15

CUIDADO CON LO QUE SE PIDE

¿Qué sucede con muchos al orar? Santiago 4:3 ¿Cuál debe ser nuestra petición al orar por un enfermo? Mateo 6:10

Muchos han supuesto que Dios los librará de la enfermedad únicamente porque se lo han pedido. Pero Dios no considera sus oraciones, porque su fe no se perfeccionó en las obras. Dios no hará un milagro para librar de la enfermedad a los que no se han cuidado; más aún, que están violando de continuo las leyes de la salud y no hacen esfuerzos para evitar la enfermedad. Cuando hacemos todo lo que está a nuestro alcance para tener salud, entonces podemos esperar que se produzcan los bendecidos resultados, y podemos solicitar a Dios con fe que bendiga nuestros esfuerzos para la preservación de la salud. Entonces él contestará nuestra oración, si su nombre puede glorificarse de esta manera. Pero que todos entiendan que tienen una obra que hacer. Dios no obrará de una manera milagrosa para preservar la salud de personas que lleven una conducta que seguramente las enfermará por causa de su descuido de las leyes de la salud.” — El Ministerio Médico, pág. 16

¿Qué noticia recibió el Rey Ezequías? 2 Reyes 20:1 ¿Qué hizo entonces? 2 Reyes 20:2-3

“En medio de su próspero reinado, el rey Ezequías se vió repentinamente aquejado de una enfermedad fatal. Estaba “enfermo para morir,” y no había remedio para su caso en el poder humano. Parecía perdido el último vestigio de esperanza cuando el profeta Isaías se presentó ante él con el mensaje: “Jehová dice así: Ordena tu casa, porque tú morirás, y no vivirás.” Isaías 38:1.

“La perspectiva parecía sombría en absoluto; y sin embargo podía el rey orar todavía a Aquel que había sido hasta entonces su “amparo y fortaleza,” su “pronto auxilio en las tribulaciones.” Salmos 46:1. Así que “volvió él su rostro a la pared, y oró a Jehová, y dijo: Ruégote, oh Jehová, ruégote hagas memoria de que he andado delante de ti en verdad e íntegro corazón, y que he hecho las cosas que te agradan. Y lloró Ezechías con gran lloro.” 2 Reyes 20:2, 3.” — Profetas y Reyes, pág. 252

¿Cómo respondió Dios? 2 Reyes 20:4-6 Después de haber sido fiel a Dios todo reinado ¿qué grave error cometió? 2 Reyes 20:12-13

“Aquel, cuyas “compasiones nunca se acaban” (Lamentaciones 3:22 (VM)), oyó la oración de su siervo. “Y antes que Isaías saliese hasta la mitad del patio, fué palabra de Jehová a Isaías, diciendo: Vuelve, y di a Ezechías, príncipe de mi pueblo: Así dice Jehová, el Dios de David tu padre: Yo he oído tu oración, y he visto tus lágrimas: he aquí yo te sano; al tercer día subirás a la casa de Jehová. Y añadiré a tus días quince años, y te libraré a ti y a esta ciudad de mano del rey de Asiria; y ampararé esta ciudad por amor de mí, y por amor de David mi siervo.” 2 Reyes 20:4-6.

El profeta volvió gozosamente con palabras de promesa y de esperanza. Ordenó que se pusiese una masa de higos sobre la parte enferma, y comunicó al rey el mensaje referente a la misericordia de Dios y su cuidado protector…

“La visita de esos mensajeros de un gobernante lejano dió a Ezequías oportunidad de ensalzar al Dios viviente. ¡Cuán fácil le habría resultado hablarles de Dios, sustentador de todo lo creado, mediante cuyo favor se le había perdonado la vida cuando había desaparecido toda otra esperanza! ¡Qué portentosas transformaciones podrían haberse realizado si esos investigadores de la verdad provenientes de las llanuras de Caldea se hubiesen visto inducidos a reconocer la soberanía suprema del Dios viviente!

Pero el orgullo y la vanidad se posesionaron del corazón de Ezequías, y ensalzándose a sí mismo expuso a ojos codiciosos los tesoros con que Dios había enriquecido a su pueblo. El rey “enseñóles la casa de su tesoro, plata y oro, y especierías, y ungüentos preciosos, y toda su casa de armas, y todo lo que se pudo hallar en sus tesoros: no hubo cosa en su casa y en todo su señorío, que Ezechías no les mostrase.” Isaías 39:2. No hizo esto para glorificar a Dios, sino para ensalzarse a la vista de los príncipes extranjeros. No se detuvo a considerar que estos hombres eran representantes de una nación poderosa que no temía ni amaba a Dios, y que era imprudente hacerlos sus confidentes con referencia a las riquezas temporales de la nación.” — Profetas y Reyes, págs. 253, 255-256

¿Qué le sucedió al final? 2 Reyes 20:16-19

Durante los años que le quedaban por vivir, el rey de Judá iba a disfrutar mucha prosperidad debido a su propósito firme de redimir lo pasado y honrar el nombre del Dios a quien servía. Sin embargo, su fe iba a ser probada severamente; e iba a aprender que únicamente si ponía toda su confianza en Jehová podía esperar triunfar sobre las potestades de las tinieblas que estaban maquinando su ruina y la destrucción completa de su pueblo. El relato de cómo Ezequías no fue fiel a su cometido en ocasión de la visita de los embajadores contiene una lección importante para todos.” — Profetas y Reyes, pág. 257

TENIENDO UNA PERSPECTIVA CLARA

¿Debemos esperar la sanidad siempre? 2 Corintios 12:7-10

“La escena de la tentación de Cristo iba a ser una lección para todos sus seguidores. Cuando los enemigos de Cristo, por instigación de Satanás, les pidan que muestren algún milagro, ellos deben responder de forma tan mansa como lo hizo el Hijo de Dios ante Satanás: “Escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios”. Si los tales no se convencen por el testimonio inspirado, una manifestación del poder de Dios no les sería benéfica. Las maravillosas obras de Dios no se manifiestan para gratificar la curiosidad de nadie. Cristo, el Hijo de Dios, se negó a dar a Satanás prueba alguna de su poder. Él no hizo ningún esfuerzo para quitar los “si” de Satanás haciendo un milagro.

“A los discípulos de Cristo se los colocará en situaciones similares. Los incrédulos requerirán de ellos que hagan algún milagro, si creen que el poder especial de Dios está en la iglesia y que son el pueblo escogido de Dios. Los incrédulos afligidos con enfermedades, los instarán a que hagan un milagro en ellos, si Dios los acompaña. Los seguidores de Cristo imitarán el ejemplo de su Maestro. Jesús, con su poder divino, no hizo obras poderosas para diversión de Satanás. Ni tampoco las pueden hacer los siervos de Cristo. Ellos deben remitir al incrédulo al testimonio escrito e inspirado para hallar allí evidencia de que son el pueblo leal de Dios y los herederos de la salvación.” — El Ministerio Médico, pág. 18

¿Cómo serán engañados muchísimos al final? Mateo 24:24

“Muy cerca está el tiempo cuando Satanás obrará milagros para confirmar en la mente de muchos la creencia de que él es Dios. Todo el pueblo de Dios debe estar de pie ahora sobre la plataforma de la verdad como ha sido dada en el mensaje del tercer ángel. Se presentarán muchos cuadros agradables y obras milagrosas para que si es posible se engañen aun los elegidos. La única esperanza para cualquiera es que esté asido de las evidencias que han confirmado la verdad en justicia. Que éstas sean proclamadas una y otra vez, hasta el cierre de la historia de esta tierra.” — The Review and Herald, 9 de agosto 1906.

 “Los siervos de Dios hoy no podrían trabajar valiéndose de milagros, porque se realizarán obras espurias de curación, pretendiendo ser divinas. Por esta razón, el Señor ha señalado un camino en el cual su pueblo debe hacer avanzar una obra de curación física combinada con la enseñanza de la Palabra.” —  El Ministerio Médico, pág. 17

ASUMIENDO RESPONSABILIDADES

¿Qué piensan quienes siguen sus propios gustos y preferencias, aun sabiendo que destruyen su salud? Proverbios 16:25

“A quienes solicitan que se ore para que les sea devuelta la salud, hay que hacerles ver que la violación de la ley de Dios, natural o espiritual, es pecado, y que para recibir la bendición de Dios deben confesar y aborrecer sus pecados… Al que solicita que se ore por él, dígasele más o menos lo siguiente: “No podemos leer en el corazón, ni conocer los secretos de tu vida. Dios solo y tú los conocéis. Si te arrepientes de tus pecados, deber tuyo es confesarlos.”— El Ministerio de Curación, pág. 174. 

 “El poder curativo de Dios permea toda la naturaleza. Si un ser humano se corta la piel o se quiebra un hueso, la naturaleza empieza a curar la herida inmediatamente, y de esta forma preserva la vida del hombre. Pero el hombre puede colocarse en una posición en que la naturaleza se vea imposibilitada para hacer su labor… Si se usa el tabaco, … el poder curativo de la naturaleza se debilita en un grado mayor o menor… Cuando se ingiere licor intoxicante, el organismo es incapaz de resistir la enfermedad con el poder de sanamiento original que Dios le otorgó. Es Dios quien ha hecho la provisión para que la naturaleza obre para restaurar las facultades agotadas. El poder es de Dios. Él es el Gran Sanador.” — El Ministerio Médico, pág. 13

¿Por quiénes no debemos orar? Proverbios 28:9

“La oración por el enfermo es un asunto demasiado importante para que se maneje descuidadamente.” — El Ministerio Médico, pág. 19

“El Señor no escucha las peticiones de quienes albergan iniquidad en el corazón.” — Patriarcas y Profetas, pág. 633

 “Vi que la razón por la cual Dios no oye más plenamente las oraciones de sus siervos en favor de los enfermos que hay entre nosotros, es que no se le glorifica al hacerlo, mientras se violan las leyes de la salud.” Joyas de los Testimonios, Tomo I, pág. 214

“Los que gratifiquen su apetito, y entonces sufran por su intemperancia, y tomen drogas para aliviarse, pueden estar seguros de que Dios no intervendrá para salvar la salud y la vida que se puso en peligro en forma tan temeraria. La causa ha producido su efecto. Muchos, como último recurso, siguen la instrucción de la Palabra de Dios, y solicitan las oraciones de los ancianos de la iglesia para la restauración de su salud. Dios no ve conveniente contestar oraciones ofrecidas en favor de tales personas, porque él sabe que si su salud fuera restablecida, ellos la sacrificarían de nuevo sobre el altar de un apetito malsano.” — Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 29