muerte separePara meditar:El matrimonio, que es una unión para toda la vida, es un símbolo de la unión que existe entre Cristo y su iglesia” 7 Testimonies, pág. 46 

Hoy día el divorcio es un mal que está a la puerta de cada hogar, es por ello de suma importancia comprender como ve Dios esta situación, y por eso necesitamos entender que significa hasta que la muerte los separe. 

“La mujer casada, está ligada por la ley mientras su marido vive, pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.” I Corintios 7.39 

“¡Acaso ignoráis, hermanos pues hablo con los que conocéis la ley, que la ley se enseñorea del hombre entretanto que este vive? Porque la mujer casada está ligada por la ley al marido mientra éste vive, pero si el marido muriere, ella queda libre de la ley del marido. Así, si en vida de su marido se uniere a otro varón, será llamada adultera, pero si el marido muriere es libre de esta ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adultera.” Romanos 7.1-3 

Nótese, el hecho que en estos versículos se nos dice claramente, que solo la muerte de uno de los cónyuges es la que da libertad al otro cónyuge de volver a casarse en el Señor, caso contrario si la otra parte está viva y se casare con otro delante de los ojos de Dios, eso sería adulterio. 

Dice la Mensajera del Señor: “En las mentes juveniles el matrimonio esta revestido de romanticismo y es difícil despojarlos de ese carácter que le presta la imaginación, para hacer que la mente comprenda cuán pesadas responsabilidades entraña el voto matrimonial. Liga los destinos de dos personas con vínculos que sola la muerte puede cortar.” I Joyas de los Testimonios, pág. 577 

“El matrimonio es una unión para toda la vida y un símbolo de la unión entre Cristo y su iglesia.” El Hogar Adventista, pág. 82 

“Todo compromiso matrimonial debe ser considerado cuidadosamente, pues el casamiento es un paso que se da para toda la vida. Tanto el hombre como la mujer deben considerar cuidadosamente si pueden mantenerse unidos a través de las vicisitudes de la existencia mientras ambos vivan.” El Hogar Adventista, pág. 309 

“Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra adultera, y el que e casa con la repudiada del marido, adultera.” Lucas 16.18  Este texto, nos menciona claramente que ambos, el que repudia (parte culpable) y el repudiado (parte inocente) si en vida de su pareja, se unen a otra persona se les llama (a los dos) adúlteros, y no se hace distinción entre inocente y culpable para dar el derecho a volverse a casar. 

Algunas persona bien intencionadas, pero mal informadas alegan que la parte inocente tiene derecho a volverse a casar, pero en estos textos vemos claramente que la enseñanza bíblica los contradice abiertamente. Todos estos versículos y otros más demuestran que el matrimonio es INDISOLUBLE. 

“Por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre.” Marcos 10.9 

La palabra separe de acuerdo con la Concordancia Exegética de Strongs dice que en el original griego es: Joritso, la cual da a entender que es como aserrar(cortar) un entero en dos partes, y eso es lo que ocurre cuando se facilita el divorcio. Están aserrando, separando en dos lo que Dios mira como una sola carne, matando de este modo, la vida del hogar y pasando por encima del mismo Dios. 

¡Podrá romperse el vínculo entre padres e hijos? ¡NUNCA!. El padre podrá desheredar, negar o abandonar, pero, ni el tiempo, ni la distancia, ni las circunstancias podrán romper ese vínculo. El padre sigue siendo padre, el hijo sigue siendo hijo. Si esto es entre padres e hijos, con mucha más razón un vínculo más íntimo y fuerte como es le matrimonio. Recuerde, Dios dijo: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre.” Génesis 2.24; pero a los esposos les dice: “lo que Dios juntó no lo separe el hombre.” Mateo 19.6 

“Pero a los que están unidos en matrimonio, mando no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del hombre, y si se aparta quédese sin casar o reconcíliese con su esposo.” I Corintios 7.10,11 

En la santa Ley de Dios, esta escrito: “No cometerás adulterio” Éxodo 20.14; y en la escritura está la sentencia que se daba a los adúlteros: “Si un hombre cometiere adulterio, con la mujer de su prójimo, el adultero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.” Levítico 20.10 

Así, que la pena, el castigo, la sentencia para el adúltero no era el divorcio sino la muerte. El adultero y la adúltera eran apedreados hasta la muerte, la cual rompía el vínculo marital que cada uno de ellos tenía con su respectivo cónyuge, y estos viudos quedaban libres pudiendo casarse nuevamente.