¿Habrá matrimonios y nuevos niños en la tierra restaurada?

Hno. Jose Solano

reformistas.org

Algunos hermanos y amigos que han llegado a nuestra Iglesia provenientes de la iglesia adventista grande, manifiestan que en esa denominación pastores y en algunos seminarios organizados oficialmente en instituciones educativas de la misma, les han enseñado que en la tierra nueva, habrá casamientos y nuevos nacimientos de niños.

Para poder responder, de manera clara, basados en un escrito está, las palabras de Cristo que se encuentran en Mateo 22, deberían ser suficientes para aclarar este punto: ““Porque en la resurrección, ni los hombres se casarán, ni las mujeres serán dadas en casamiento. Serán como los ángeles del cielo.”  versículo 30.

Sin embargo, ellos alegan que dado que en el Edén original, existió un mandato de reproducirse, dado a Adán y Eva, en el Edén restaurado, debería suceder lo mismo. Para comprender si esto será así, lo primero que debemos hacer es responder ¿Cuál fue el propósito de Dios al crear al ser humano?

En la página 19 de la Historia de la Redención leemos: “El Padre consultó con el Hijo con respecto a la ejecución inmediata de su propósito de crear al hombre para que habitara la tierra. Lo sometería a prueba para verificar su lealtad antes que se lo pudiera considerar eternamente fuera de peligro. Si soportaba la prueba a la cual Dios creía conveniente someterlo, con el tiempo llegaría a ser igual a los ángeles. Tendría el favor de Dios, podría conversar con ellos y éstos con él. Dios no creyó conveniente ponerlos fuera del alcance de la desobediencia.”

Vemos, que el propósito de Dios, es que el hombre se convirtiera en un ser igual a los ángeles celestiales. Recordemos, lo que dice el salmista: “Digo: ¿Qué es el hombre, para que tengas de él memoria, Y el hijo del hombre, que lo visites? Pues le has hecho poco menor que los ángeles, Y coronástelo de gloria y de lustre.” Salmo 8:4-5

¿Y por qué igual a los ángeles? “Dios creó al hombre para su propia gloria, para que después de la prueba y la aflicción la familia humana pudiera llegar a ser una con la familia celestial. Era el propósito de Dios repoblar el cielo con la familia humana, si se manifestaban obedientes a cada palabra suya.Adán tenía que ser probado, para ver si sería obediente como los ángeles leales, o si sería desobediente. Si hubiera resistido la prueba, su instrucción para sus hijos hubiera sido como la mente y los pensamientos de Dios.” La Maravillosa gracia de Dios, pág. 344

Así es, querdidos hermanos, ocuparemos el lugar dejado por los ángeles caídos. “Dios desea que se cumplan en nosotros los propósitos de su gracia. Por el poder de su amor y mediante la obediencia, el hombre caído, un gusano en el polvo, debe ser transformado y capacitado para ser miembro de la familia celestial, compañero de Dios, de Cristo y de los santos ángeles a través de las edades eternas. El Cielo triunfará, porque los lugares dejados vacantes por Satanás y su hueste serán ocupados por los redimidos del Señor.” Alza tus Ojos, pág. 59

Satanás sabe eso y está enfadado: “Satanás insiste delante de Dios en sus acusaciones contra ellos, declara que por sus pecados han perdido el derecho a la protección divina y reclama el derecho de destruirlos como transgresores. Los declara tan merecedores como él mismo de ser excluidos del favor de Dios. “¿Son éstos—dice—, los que han de tomar mi lugar en el cielo, y el lugar de los ángeles que se unieron conmigo? Mientras profesar obedecer la ley de Dios, ¿han guardado sus preceptos? ¿No han sido amadores de sí mismos más que de Dios? ¿No han puesto sus propios intereses antes que su servicio? ¿No han amado las cosas del mundo? Mira los pecados que han señalado su vida. Contempla su egoísmo, su malicia, su odio mutuo”. Consejos para la iglesia, pág. 642

Debemos recordar que después del chasco de 1844, surgieron varios grupos de adventistas milleritas dominicales, varios de ellos con una creencia en común, denominada “la edad por venir”, que dicho sea de paso, son los abuelos de los testigos de Jehová y de la iglesia de Dios del séptimo día. Todos estos proclamaban que el milenio sería sobre la tierra y que en ese periodo, habría familias, nacimiento de nuevos niños y una segunda oportunidad, para escuchar y aceptar el plan de salvación. De esos grupos, es que llegó al adventismo la creencia que se escucha hoy en algunos púlpitos de la grande iglesia.

La hermana White, tuvo que hacer frente a esas creencias. Leemos: “Hay quienes expresan su creencia de que habrá matrimonios y nacimientos en la tierra nueva, pero los que creen en la Escritura no pueden aceptar tales doctrinasLa creencia de que nacerán niños en la tierra nueva no es parte de la “segura palabra profética”. Las palabras de Cristo son demasiado claras para ser mal interpretadas. Ellas deben resolver para siempre lacuestión de los matrimonios y nacimientos en la tierra nueva. Ni los que sean levantados de la tumba, ni los que sean trasladados sin ver la muerte, se casarán ni se darán en matrimonio. Serán como los ángeles de Dios, miembros de la familia real.” Ministerio Médico, pág. 129

Pero, si acaso le queda alguna duda, por lea: “Yo diría a los que sostienen conceptos contrarios a esta clara enunciación de Cristo: en tales asuntos el silencio es elocuencia. Es presunción dar cabida a suposiciones y teorías en relación a temas que Dios no nos ha dado a conocer en su Palabra. No necesitamos entrar en especulación acerca de nuestro estado futuro. A mis hermanos ministros digo: “Predicad la Palabra; hacedlo a tiempo y fuera de tiempo”. No coloquéis en el fundamento heno, paja y hojarasca: vuestras propias invenciones y especulaciones, que no benefician a nadie.

“Cristo no ocultó verdades esenciales para nuestra salvación. Las cosas que están reveladas son para nosotros y para nuestros hijos, pero no debemos permitir que nuestra imaginación establezca doctrinas referentes a lo que no se nos ha revelado. El Señor ha hecho toda provisión para nuestra felicidad en la vida futura. Pero no ha hecho revelaciones concernientes a estos planes, y no debemos especular acerca de ellos. Ni debemos medir las condiciones de la vida futura por las condiciones de esta vida.—Manuscrito 28, 1904.” Ministerio médico, pág. 130

Y continúa: “El enemigo de las almas ha ganado mucho cuando ha logrado guiar la imaginación de uno de los atalayas escogidos de Jehová para que medite en las posibilidades de asociarse, en el mundo venidero, con alguna mujer a quien él ama, con la seguridad de que allá levantará una familia. No necesitamos inventar tales cuadros placenteros. Todos estos conceptos se originan en la mente del tentador.

“Tenemos la clara seguridad de Cristo de que en el mundo venidero, los redimidos “ni se casan, ni se dan en casamiento. Porque no pueden ya más morir, pues son iguales a los ángeles, y son hijos de Dios, al ser hijos de la resurrección” Se me ha mostrado que las fábulas espirituales están tomando cautivos a muchos. Tienen una mente sensual y, a menos que haya un cambio, esto resultará ser su ruina. A todos los que están dando cabida a estas fantasías insensatas les diría: Deténganse; por amor a Cristo, párense justo donde están. Se encuentran pisando terreno prohibido. Arrepiéntanse, se los ruego, y conviértanse.—Carta 231, 1903.”  Ministerio médico, pág. 131

Dios nos ayude a no caer en medio de estas enseñanzas satánicas y que hasta el fin podamos sostener firmemente, la verdad tal y cual es en la Biblia y los Testimonios.