Creemos que Dios creó un árbol en el huerto del Edén que mantenía la vida del ser humano (Gén.2:8-9). Como consecuencia del pecado, el hombre perdió acceso a ese árbol y a la vida eterna (Gén.3:22-24)

“Si al hombre, después de su caída, se le hubiese permitido tener libre acceso al árbol de la vida, habría vivido para siempre, y así el pecado habría inmortalizado. Pero un querubín y una espada que arroja llamas guardaban “el camino del árbol de la vida” (Génesis 3: 24), y a ningún miembro de la familia de Adán le ha sido permitido salvar esta raya y participar de esa fruta de la vida. Por consiguiente no hay ni un solo pecador inmortal.”- Conflicto de los Siglos, págs.. 588-589.

Únicamente a través de Jesucristo, cuando El regrese, tendremos nuevamente acceso al fruto de ese árbol, según la promesa de Dios. (Apocalipsis 22:2; 2:7; 22:14)

“El vencedor recibirá el fruto del árbol de la vida que se encuentra en medio del paraíso de Dios. Es la recompensa que se dará al vencedor, al cristiano trabajador y abnegado, que pelea la buena batalla de la fe. Deberíamos estar luchando noblemente para alcanzar la victoria. A todos los que combaten legalmente se les concederá la gracia de Cristo.”- Cada Día con Dios, pág. 178.

El estado de los muertos
Creemos que la enseñanza de la inmortalidad natural del alma, es una doctrina satánica y fue la misma con la que engañó la serpiente a Eva y contradice lo dicho por Dios. (Génesis 2:17; 3:3-4)

“Me asombraba que Satanás pudiese tener tanto éxito como para hacer creer a los hombres que las palabras de Dios, “el alma que pecare, esa morirá”, significan que el alma que peca no muere sino que vive eternamente en tormentos. Dijo el ángel: “La vida es vida, sea en el dolor o la felicidad. La muerte es un estado sin dolor, sin gozo, sin odio”- Primeros Escritos, pág. 218

La muerte es la paga del pecado. (Romanos 6:23) La muerte es el proceso contrario a la vida (Génesis 2:7; Eclesiastés 12:7) y en el momento que sale el espíritu o aliento de vida, perecen los pensamientos (Salmo 146:4) y no hay conciencia de nada, ni tampoco sentimientos. (Eclesiastés 9:5, 6; Job 14:12)

Creemos que somos almas, no que tengamos una (I Corintios 15:45) y que como consecuencia del pecado, el alma es mortal. (Ezequiel 18:4,20) y puede ser destruida por Dios (Mateo 10:28)

Jesús compara la muerte con un sueño. Juan 11:11-14. Sólo Dios, el único ser inmortal, regalará la vida eterna a los redimidos en la resurrección. 1 Timoteo 6:15, 16; 1 Tesalonicenses 4:13-17; 1 Corintios 15:51-55.
Todos los muertos, están en el sepulcro (Juan 5:28) En términos generales, nadie ha subido aún al cielo (Juan 3:13.)

El infierno
Creemos que cuando el Señor Jesucristo regrese en gloria, pagará a cada uno según sea su obra. (Apocalipsis 22:12) A los justos les dará el Reino preparado antes de la fundación del mundo y a los malos el castigo destinado al diablo y a sus ángeles (Mateo 25:31-34,41)
No podemos aceptar que un Dios de amor, torture a su creación por la eternidad.

La palabra infierno, en la Biblia

En la Biblia hay tres significados de “infierno” :
a) Significa tumba : El A.T. menciona esta palabra 31 veces, y en cada caso usa la palabra hebrea sheol, que significa tumba. El N.T., de las 24 veces que menciona el infierno, 11 veces procede de la palabra griega hades, que significa tumba. La palabra griega hades equivale a la hebrea sheol. Compare el Salmo 16:10 y Hechos 2:27, donde significa tumba en ambos lugares.
b) Significa tinieblas : Una sola vez en el N.T., infierno procede de la palabra griega tartarus y se refiere a las tinieblas del universo material. Vea 2 Ped.2:4 y Judas 6.
c) Significa valle de Hinnom : En el N.T. 12 veces infierno viene de la palabra griega Gehenna, una transliteración del hebreo de valle de Hinnom, que queda en las afueras de Jerusalén. Cristo usó este valle para ilustrar el modo en que los rebeldes serán destruidos al fin de los mil años mencionados en Apocalipsis 20. Lea Marcos 9:43-48 y Apocalipsis 20:7-9,14,15; 21:8

Creemos que el castigo lo recibirán los impíos al final del milenio, sobre la tierra. 2 Ped.2:9; 3:7; Apo.20:4-10

“Vi tronos en los cuales estaban sentados Jesús y los redimidos. Los santos reinaban como reyes y sacerdotes de Dios. En unión con los suyos juzgaba Cristo a los impíos muertos, comparando sus acciones con el libro del estatuto, la Palabra de Dios, y fallando cada caso según lo hecho con el cuerpo. Después sentenciaban a los impíos a la pena que debían sufrir de acuerdo con sus obras, y quedaba escrita frente a sus nombres en el libro de la muerte. También Satanás y sus ángeles fueron juzgados por Jesús y los santos. El castigo de Satanás había de ser mucho más terrible que el de aquellos a quienes engañó. Su sufrimiento había de ser incomparablemente mayor. Después de perecer todos los que fueron engañados por él, Satanás iba a continuar viviendo para sufrir mucho más tiempo.” Primeros Escritos, págs. 290-291.

Creemos que el castigo, tiene los siguientes efectos sobre los impíos:
a) No dejará ninguna partícula de ellos : Isa.47:14; Mal.4:1.
b) Les tornará en ceniza : Mal.4:3; Eze.28:18.
c) Les exterminará para siempre : Sal.37:9-10,38; 92:7; Eze.28:19.
d) Les volverá como si no hubieran sido : Abdías 15-16.
e) Lo mismo le sucederá a Satanás (Ezequiel 28: 17-19)

El castigo de Sodoma y Gomorra es un ejemplo del castigo final
– Tienen el mismo nombre : Fuego eterno Mat. 18:8; 25:41-Jud. 7
– Contienen los mismos elementos : Fuego y Azufre Apoc. 14:10- Luc. 17:29.
– Se manifiestan de la misma manera: En forma de lluvia. Sal. 11:6 – Gen. 19:24
– Hacen la misma obra : Volver en ceniza. Mal. 4:3 – 2Ped. 2:6
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– Proceden de la misma persona y del mismo lugar: De Dios y del cielo. Apoc. 20:9 – Gen. 19:24
– Entonces es el mismo fuego. Fue una señal de lo que va a pasar a los impíos (Cf. 2Ped.2:6; Jud.7).

El lago de fuego y azufre
La Biblia identifica claramente al lago de fuego y azufre como la muerte segunda. (20:14-15; 21:8)