Enoc

Caminó con Dios

“¿Veía Enoc a Dios a su lado? Solamente por la fe. Sabía que el Señor estaba allí y se adhería firmemente a los principios de la verdad. También nosotros debemos caminar con Dios. Cuando lo hagamos nuestro rosto brillará con el resplandor de la presencia divina.” Manuscrito 17 de 1903

“Enoc caminaba con Dios porque miraba por fe a Jesús, pidiendo su dirección, creyendo que cumpliría cada palabra pronunciada. Se mantuvo cerca, al lado de Dios, obedeciendo cada una de sus palabras… La suya fue una vida marallosa de unidad. Cristo era su compañero. Estaba en compañerismo con Dios.” Manuscrito 111 de 1898

El primer profeta

“Enoc fue el primer profeta entre los hombres. Proféticamente predijo la segunda venida de Cristo a nuestro mundo y su obra es este tiempo.” Manuscrito 43 de 1900

Se apartó de los impíos

“Enoc no moraba con los impíos. No se estableció en Sodoma pensando en salvar a Sodoma. Se ubicó junto con su familia donde la atmosfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a veces iba a los habitantes del mundo con su mensaje, recibido de Dios. Le era penosa cada visita que hacía al mundo. Veía y entendía algo de la lepra del pecado. Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba de vuelta consigo hasta su lugar de retiro a los que habían recibido la amonestación. Algunos llegaron a ser vencedores y murieron antes de que viniera el diluvio. Pero, muchos habían vivido tanto tiempo rodeados por la corruptora influencia del pecado, que no podían soportar la rectitud.”  Manuscrito 42 de 1900

“La vida recta de Enoc estaba en marcado contraste con los impíos que lo rodeaban. Su piedad, su pureza y su integridad invariables, fueron el resultado de su caminar con Dios, al paso que la impiedad del mundo fue el resultado de su caminar con el engañador de la humanidad. Nunca ha habido y nunca habrá una era cuando la oscuridad moral sea tan densa como cuando vivió Enoc una vida de rectitud irreprochable.” Manuscrito 43 de 1900

Símbolo de los santos vivientes (144000)

“Podemos tener lo que tuvo Enoc. Podemos tener a Cristo como nuestro constante compañero. Enoc caminaba con Dios y cuando era asaltado por el tentador, podía conversar con Dios acerca de eso. No tenía un “Escrito Está” como lo tenemos nosotros, pero, tenía un conocimiento de su Compañero celestial. Hacía de Dios su Consejero y estaba intrínsecamente vinculado con Jesús. Y Enoc fue honrado debido a ese proceder. Fue trasladado al cielo sin ver la muerte. Y los que sean trasladados al fin del tiempo, serán los que tengan comunión con Dios en la tierra. Los que demuestren que su vida está oculta con Cristo en Dios, lo representarán contínuamente en todas las prácticas de su vida, El egoísmo será cortado de raíz.” Manuscrito 38 de 1897