El mensaje del primer ángel: la hora del juicio ha llegado

Texto de meditación: “Porque es necesario que todos nosotros comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o sea malo.” – II Corintios 5:10

LA HORA DE SU JUICIO HA LLEGADO

¿Qué visión se le presenta al profeta Daniel? Daniel 7:13 ¿A dónde entró Cristo? Hebreos 9:11,24-25

“La venida de Cristo como nuestro Sumo Sacerdote al lugar santísimo para la purificación del santuario, de la que se habla en Daniel 8:14; la venida del Hijo del hombre al lugar donde está el Anciano de días, tal como está presentada en Daniel 7:13; y la venida del Señor a su templo, predicha por Malaquías, son descripciones del mismo acontecimiento representado también por la venida del Esposo a las bodas, descrita por Cristo en la parábola de las diez vírgenes, según Mateo 25.” –  Mensajes selectos, tomo 2, pág. 437

¿Qué evidencias tenemos de que hay un juicio investigador? Apocalipsis 11:18 ¿Sucede este juicio antes o después de la venida de Cristo? 22-11-12

Antes que se dé la recompensa final, debe decidirse quiénes son idóneos para compartir la herencia de los justos. Esta decisión debe hacerse antes de la segunda venida de Cristo en las nubes del cielo; porque cuando él venga, traerá su galardón consigo, “para recompensar a cada uno según fuere su obra”. Apocalipsis 22:12 Antes de su venida, pues, habrá sido determinado el carácter de la obra de todo hombre, y a cada uno de los seguidores de Cristo le habrá sido fijada su recompensa de acuerdo con sus obras.

Mientras los hombres moran todavía en la tierra se verifica la obra del juicio investigador en los atrios del cielo. Delante de Dios pasa el registro de la vida de todos sus profesos seguidores. Todos son examinados según lo registrado en los libros del cielo, y según sus hechos queda para siempre fijado el destino de cada uno.” – Palabras de vida del gran Maestro, págs. 251-252

¿Cómo sabemos que la Iglesia debe pasar por el juicio investigador? 1 Pedro 4:17 ¿Quiénes recibirán un fallo favorable? Mateo 24:13; Ezequiel 18:24

“En el rito típico, solo aquellos que se habían presentado ante Dios arrepintiéndose y confesando sus pecados, y cuyas iniquidades eran llevadas al santuario por medio de la sangre del holocausto, tenían participación en el servicio del día de las expiaciones. Así en el gran día de la expiación final y del juicio, los únicos casos que se consideran son los de quienes hayan profesado ser hijos de Dios. El juicio de los impíos es obra distinta y se verificará en fecha posterior. “Es tiempo de que el juicio comience de la casa de Dios: y si primero comienza por nosotros, ¿qué será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio?” 1 Pedro 4:17.” – Conflicto de los Siglos, pág. 472

“Debemos recordar siempre el hecho de que el tiempo es corto. La iniquidad abunda por todas partes. Los justos son como luces en el mundo. Por medio de ellos la gloria de Dios debe manifestarse a éste. Recuerden siempre los solemnes acontecimientos del futuro: El gran juicio investigador y la venida de Cristo. Ustedes y sus hijos deben prepararse para ese día…” – Cada día con Dios, pág. 320

¿Cuándo inició el Juicio Investigador? Daniel 8:14

“En 1844, nuestro gran Sumo Sacerdote entró en el lugar santísimo del santuario celestial para comenzar la obra del juicio investigador. Han estado siendo examinados delante de Dios los casos de los muertos justos. Cuando se complete esa obra, se pronunciará juicio sobre los vivientes. ¡Cuán preciosos, cuán importantes son estos solemnes momentos! Cada uno de nosotros tiene un caso pendiente en el tribunal celestial. Individualmente hemos de ser juzgados de acuerdo con lo que hicimos en el cuerpo.” – Mensajes Selectos, tomo 1, pág. 145

Invitamos a los estudiantes a repasar la lección 7 del cuatrimestre anterior titulada: “El día de la expiación” donde se explica detalladamente la profecía de Daniel 8:14

LA COMPOSICIÓN DEL TRIBUNAL

¿Quién es el juez? Juan 5:22 ¿Quién es el abogado defensor? I Juan 2:1

“El Padre encomendó todo el juicio a su Hijo. Cristo declarará cuál será la recompensa de la lealtad. “Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dio al Hijo… y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre”. Juan 5:22, 27. Cristo aceptó la humanidad y vivió en esta tierra una vida pura y santificada. Por esta razón recibió el nombramiento de juez. La persona que ocupa la posición de juez es Dios manifestado en carne. Qué gozo será reconocer a aquel que es nuestro Maestro y Redentor, el que todavía exhibe las marcas de la crucifixión de las cuales proceden rayos de gloria que dan un valor adicional a las coronas que los redimidos reciben de sus manos: esas mismas manos que se extendieron en señal de bendición sobre los discípulos en el momento de la ascensión. La mismísima voz que dijo: “He aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:20), les da la bienvenida a los salvados ante su presencia. El mismo que dio su preciosa vida por ellos, que por su gracia impulsó sus corazones al arrepentimiento, que los despertó a su necesidad de arrepentirse, ahora los recibe en su gozo. ¡Oh, cómo lo aman! La realidad de su esperanza es infinitamente mayor de lo que esperaban. Su gozo está completo, y tomando sus brillantes coronas las depositan a los pies del Redentor…” – Exaltad a Jesús, pág. 342

¿Quién es el acusador? Apocalipsis 12:10; Zacarías 3:1

“Mientras Jesús intercede por los súbditos de su gracia, Satanás los acusa ante Dios como transgresores. El gran seductor procuró arrastrarlos al escepticismo, hacerles perder la confianza en Dios, separarse de su amor y transgredir su ley. Ahora él señala el registro de sus vidas, los defectos de carácter, la falta de semejanza con Cristo, lo que deshonró a su Redentor, todos los pecados que los indujo a cometer, y a causa de éstos los reclama como sus súbditos.” – Cristo en su santuario, págs. 116-117

“Así como Satanás acusaba a Josué y su pueblo, en todas las edades ha acusado a aquellos que buscan la misericordia y el favor de Dios. En el Apocalipsis, se le declara ser “el acusador de nuestros hermanos”, “el cual los acusaba delante de nuestro Dios día y noche”. Apocalipsis 12:10. La controversia se repite acerca de cada alma rescatada del poder del mal, y cuyo nombre se registra en el Libro de la Vida del Cordero. Nunca se recibe a alguno de la familia de Satanás en la familia de Dios sin que ello excite la resuelta resistencia del maligno. “ – Testimonios para la Iglesia, tomo 5, pág. 445

¿Quiénes son los testigos? Daniel 7:10

“Y “millares de millares… y millones de millones” de santos ángeles, como ministros y testigos, están presentes en ese gran tribunal.” – Cristo en su santuario, pág. 112

NORMAS DE JUICIO

¿Cuál es norma del juicio investigador? Eclesiastés 12:13-14; Santiago 2:12

“La ley de Dios es la regla por la cual serán probados los caracteres y las vidas de los hombres en el juicio. Dice el sabio: “Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es la suma del deber humano. Pues… Dios traerá toda obra a juicio”. Y el apóstol Santiago amonesta a sus hermanos: “Así hablad… y así obrad, como hombres que van a ser juzgados por la ley de libertad”. Eclesiastés 12:13, 14, VM; Santiago 2:12, VM.” – Cristo en su santuario, págs. 114-115

¿Dónde se registran las obras de los seres humanos? Apocalipsis 20:12; Daniel 7:10 última parte

“Los libros del cielo, en los cuales están consignados los nombres y los actos de los hombres, determinan los fallos del juicio.” – Exaltad a Jesús, pág. 321

 ¿Qué se promete a los vencedores? Apocalipsis 3:5 ¿Cómo debemos sentirnos si nuestro nombre está escrito en el Libro de la vida? Lucas 10:20

“El libro de la vida contiene los nombres de todos los que alguna vez entraron en el servicio a Dios. Jesús pidió a sus discípulos: “Regocijaos de que vuestros nombres están escritos en los cielos”. Pablo habla de sus fieles compañeros de trabajo, “cuyos nombres están en el libro de la vida”. Daniel, al vislumbrar un “tiempo de angustia, cual nunca fue”, declara que el pueblo de Dios será librado, es decir, “todos los que se hallen escritos en el libro”. Y el Revelador dice que sólo entrarán en la ciudad de Dios aquellos cuyos nombres “están inscritos en el libro de la vida del Cordero” Lucas 10:20; Filipenses 4:3; Daniel 12:1; Apocalipsis 21:27.”  – Cristo en su santuario, págs. 113-114

¿Qué contiene el libro de memoria? Malaquías 3:16; Nehemías 13:14

“Delante de Dios está escrito “un libro de memoria”, en el cual quedan consignadas las buenas obras de “los que temen a Jehová, y de los que piensan en su nombre”. Malaquías 3:16 (VM). Sus palabras de fe, sus actos de amor, están registrados en el cielo. A esto se refiere Nehemías cuando dice: “¡Acuérdate de mí, oh Dios mío, […] y no borres mis obras piadosas que he hecho por la Casa de mi Dios!” Nehemías 13:14 (VM). En el “libro de memoria” de Dios, todo acto de justicia está inmortalizado. Toda tentación resistida, todo pecado vencido, toda palabra de tierna compasión, están fielmente consignados, y apuntados también todo acto de sacrificio, todo padecimiento y todo pesar sufridos por causa de Cristo. El salmista dice: “Tú cuentas los pasos de mi vida errante: pon mis lágrimas en tu redoma: ¿no están en tu libro?” Salmos 56:8 (VM).”

¿Qué otro libro se tomará en cuenta? Isaías 65:6-7; 1 Corintios 4:5

“Hay además un registro en el cual figuran los pecados de los hombres. “Pues que Dios traerá toda obra a juicio juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala”. Eclesiastés 12:14 (VM). “De toda palabra ociosa que hablaren los hombres, darán cuenta en el día del juicio”. Dice el Salvador: “Por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado”. Mateo 12:36, 37 (VM). Los propósitos y motivos secretos aparecen en el registro infalible, pues Dios “sacará a luz las obras encubiertas de las tinieblas, y pondrá de manifiesto los propósitos de los corazones”. 1 Corintios 4:5 (VM). “He aquí que esto está escrito delante de mí: […] vuestras iniquidades y las iniquidades de vuestros padres juntamente, dice Jehová”. Isaías 65:6, 7 (VM).

La obra de cada uno pasa bajo la mirada de Dios, y es registrada e imputada ya como señal de fidelidad ya de infidelidad. Frente a cada nombre, en los libros del cielo, aparecen, con terrible exactitud, cada mala palabra, cada acto egoísta, cada deber descuidado, y cada pecado secreto, con todas las tretas arteras. Las admoniciones o reconvenciones divinas despreciadas, los momentos perdidos, las oportunidades desperdiciadas, la influencia ejercida para bien o para mal, con sus abarcantes resultados, todo fue registrado por el ángel anotador.” — El Conflicto de los Siglos, pág. 473

¿Qué fallo escuchará la mayoría de los profesos seguidores de Cristo? Mateo 7: 23; 25:41 Pero, ¿qué sentencia oirán los fieles? Mateo 25:34

“Cada nombre es mencionado, cada caso cuidadosamente investigado. Habrá nombres que serán aceptados, y otros rechazados. En caso de que alguien tenga en los libros de memoria pecados de los que no se haya arrepentido y que no hayan sido perdonados, su nombre será borrado del libro de la vida…” – Maranata, pág. 91

“A todos los que se hayan arrepentido verdaderamente de su pecado, y que hayan aceptado con fe la sangre de Cristo como su sacrificio expiatorio, se les ha inscrito el perdón al lado de sus nombres en los libros del cielo; … sus pecados les serán borrados, y ellos mismos serán juzgados dignos de la vida eterna… El divino Intercesor aboga por que a todos los que han vencido por la fe en su sangre se les perdonen sus transgresiones…” – Dios nos cuida, pág. 86

ADORAD AL CREADOR

¿Cómo hay que adorar al Creador? Juan 4:23-24 ¿De qué manera lo reconocemos como tal? Éxodo 20:8-11

“El sábado fue creado para que toda la humanidad recibiese beneficio. No fue hecho el hombre para adaptarse al sábado; sino que el sábado fue hecho después de la creación del hombre, para satisfacer sus necesidades. Después que Dios hubo hecho el mundo en seis días, reposó y luego santificó y bendijo el día en que había reposado de todas sus obras que había creado y hecho. Puso aparte ese día especial para que el hombre descansase en él de su trabajo, a fin de que mientras mirase la tierra y los cielos, pudiese reflexionar que Dios había hecho todo esto en seis días y reposado en el séptimo, y que al contemplar las pruebas tangibles de la sabiduría infinita de Dios, su corazón se llenase de amor y reverencia hacia su Creador.” Testimonios para la iglesia, tomo 2, pág. 516