El infierno

En la Biblia hay tres significados del vocablo traducido como «infierno.» Primeramente la palabra hebrea Sheol y la griega Hades significan tumba. (Salmo 16:10) Segundo, el vocablo griego Tartarus significa oscuridad. (2 Pedro 2:4). El tercer significado es «un lugar ardiente» (Gehenna en griego). Éste es el que se tratará aquí.

EL DÍA DEL JUICIO (HEBREOS 9:27)

  • 2 Pedro 2:9. Los impíos son reservados para el día del juicio.
  • 2 Pedro 3:7, 10. Ése día del juicio la tierra se volverá un lago de fuego (infierno) que destruirá a los impíos y al mundo presente.
  • Apocalipsis 21:8. Esta destrucción por medio del fuego es llamada la segunda muerte.
  • Romanos 6:23. La paga del pecado es la segunda muerte.
  • Ezequiel 18:4. El alma que peca morirá la segunda muerte.

FUEGO «ETERNO»

  • Judas 7. Sodoma y Gomorra son un ejemplo de fuego eterno.
  • 2 Pedro 2:6. Sodoma y Gomorra son ahora cenizas. (Es interesante que hombres de ciencia rusos encontraron radiación en el suelo donde estaban estas ciudades).
  • Jeremías 17:27. Los palacios y el templo de Jerusalén fueron devorados por fuego eterno «que no se apagará» en el año 606 a. C.
  • Mateo 25:46. Cristo habla de «castigo» eterno (o destrucción total), pero no de castigar eternamente.

¿CUÁNDO TENDRÁ LUGAR EL «INFIERNO»?

  • Juan 5:28, 29. Los impíos son llamados a salir de la tumba en la segunda resurrección, llamada la resurrección de condenación.
  • Apocalipsis 20:6-10. Esta segunda resurrección es al final de los 1000 años.

¿QUIÉN SERÁ DESTRUIDO?

  • 2 Tesalonicenses 1:7-9. Los impíos son castigados en el día del juicio con la destrucción eterna.
  • Mateo 25:41. El diablo y sus ángeles malvados son destruidos en el mismo fuego de destrucción eterna.
  • Isaías 66:24. Cadáveres son cuerpos muertos. El fuego y los gusanos son los elementos destructivos que «comen» los cuerpos muertos en la segunda muerte.

EL RESULTADO FINAL

  • Mateo 10:28. Tanto el cuerpo como el alma son destruidos en el fuego del infierno.

Malaquías 4:1. Los impíos serán estopa, sin raíz ni rama.

  • Salmo 37:10. Los impíos no existirán más.
  • Malaquías 4:3. Los impíos serán cenizas bajo los pies de los justos.
  • Apocalipsis 20:10. La destrucción es como si fuera un tormento día y noche eternamente.
  • Ezequiel 28:16, 18, 19. El querubín cubridor (el diablo) será cenizas en la tierra.
  • Nahum 1:9. No habrá más pecado.
  • Juan 3:16. Quien cree en el Hijo de Dios no perecerá.
  • Ezequiel 33:11. Dios no tiene placer en la muerte de los impíos.

«El fuego que consume a los impíos purifica la tierra. Desaparece todo rastro de la maldición. Ningún infierno que arda eternamente recordará a los redimidos las terribles consecuencias del pecado.» El Gran Conflicto, pág. 733.