Creemos que somos un pueblo santo, separa do del mundo (Deuteronomio 7:6-9; 1 Pedro 2:9) por lo tanto, no nos podemos unir en yugo desigual con personas que no creen igual que nosotros. 2 Corintios 6:14-18, ni tampoco se les puede llamar hermanos. (Mateo 12:50)

“La orden del Señor, “no os unáis en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14), no se refiere solamente al matrimonio de los cristianos con los irreligiosos, sino a cualquier clase de asociación en la que las partes están en íntima vinculación, y que requiera armonía de espíritu y acción. El Señor dio directivas especiales a los israelitas para que se mantuvieran separados de los idólatras. No debían casarse con las mujeres de éstos ni darles las suyas en matrimonio, ni formar ninguna clase de asociación con ellos: “Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de inclinar a ningún otro Dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”. Éxodo 34:12-14.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 139

Creemos que de ninguna manera podemos pertenecer a sociedades secretas, clubes o sindicatos, si queremos ser obedientes al Señor.

“Hay quienes preguntan si es propio que los cristianos pertenezcan a la francmasonería y a otras sociedades secretas. Que los tales consideren los pasajes que acabamos de citar. Si somos cristianos, debemos serlo en todo, y debemos considerar y obedecer el consejo dado para hacer de nosotros cristianos de acuerdo con las normas de la Palabra de Dios.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 140

“Los impíos están siendo atados en manojos, atados en consorcios comerciales, en sindicatos o uniones, en confederaciones. No tengamos nada que ver con esas organizaciones. Dios es nuestro Soberano, nuestro Gobernante, y nos llama a que salgamos del mundo y estemos separados. “Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo”. 2 Corintios 6:17. Si rehusamos hacer esto, si continuamos vinculándonos con el mundo y si consideramos cada asunto desde el punto de vista del mundo, llegaremos a ser como el mundo. Cuando los procedimientos del mundo y las ideas del mundo rigen nuestras transacciones, no podemos estar en la elevada y santa plataforma de la verdad eterna.—Comentario Bíblico Adventista 4:1164 (1903). (Comentario de Elena G. de White)

Tampoco, podemos asistir a reuniones de otros grupos religiosos, donde se enseña el error.

“Dios siente desagrado hacia nosotros cuando vamos a escuchar el error, sin estar obligados a ir; porque a menos que nos mande a aquellas reuniones donde se inculca el error a la gente por el poder de la voluntad, no nos guardará. Los ángeles dejan de ejercer su cuidado vigilante sobre nosotros; y quedamos expuestos a los golpes del enemigo, para ser entenebrecidos y debilitados por él y por el poder de sus malos ángeles, y la luz que nos rodea se contamina con las tinieblas.” Primeros Escritos, págs. 124-125