Texto de meditación: “Si, pues, coméis o bebéis, o hacéis otra cosa, hacedlo todo para la gloria de Dios.” – I Corintios 10:31

EL APETITO Y LA CAÍDA

¿En qué se ha convertido el vientre para muchos? Filipenses 3:18,19; Romanos 16:18

¿Le importa a Dios lo que comamos? Génesis 1: 29 ¿Qué se adicionó a la alimentación edénica, después del pecado? Génesis 3:18

“Para saber cuáles son los mejores comestibles tenemos que estudiar el plan original de Dios para la alimentación del hombre. El que creó al hombre y comprende sus necesidades indicó a Adán cuál era su alimento. ‘He aquí, –dijo–, que os he dado toda hierba que da simiente, . . . y todo árbol en que hay fruto de árbol que da simiente; seros ha para comer’ (Génesis 1:29). Al salir del Edén para ganarse el sustento labrando la tierra bajo el peso de la maldición del pecado, el hombre recibió permiso para comer también ‘hierba del campo’ (Génesis 3:18).

“Los cereales, las frutas carnosas, las oleaginosas y las legumbres constituyen el alimento escogido para nosotros por el Creador. Preparados del modo más sencillo y natural posible, son los comestibles más sanos y nutritivos. Comunican una fuerza, una resistencia y un vigor intelectual que no pueden obtenerse de un régimen alimenticio más complejo y estimulante.”–Ministerio de curación, págs. 227, 228.

¿Qué advertencia se dio a los primeros padres, si comían lo que Dios no había permitido? Génesis 2:16-17; 3:1-3

¿Qué consecuencia trajo la complacencia del apetito? Génesis 3:6-7,11-17,19

“Desde la caída de Eva en Edén movida por el intemperante deseo de gratificar el apetito, éste ha sido el pecado que ha predominado en la familia humana. Eva, luego de la transgresión, invitó a su esposo para que también comiera. Adán no fue engañado como Eva, pero sí influido por ella para actuar del mismo modo: comer el fruto y arriesgarse a correr las consecuencias pues ningún daño, arguyó ella, le había sobrevenido. Adán cedió a la tentación de su esposa. No pudo soportar verse separado de ella. Y así comió y perdió su integridad. A partir de aquel lamentable episodio, que introdujo el pecado en el mundo, la intemperancia, el apetito pervertido y el poder de la influencia que una persona equivocada ejerce sobre otra, han producido un grado de miseria que el lenguaje no alcanza a describir. No ha habido un instrumento más exitoso que Satanás haya utilizado para tentar al género humano como el apetito.” – El Cristo triunfante, pág. 113

“Eva tenía todo lo que podía hacerla feliz. Estaba rodeada de frutas de toda variedad. Sin embargo, el fruto del árbol prohibido apareció más deseable a sus ojos que el fruto de todos los otros árboles del huerto de los cuales podía comer libremente. Fue intemperante en sus deseos. Comió, y por su influencia, su esposo también comió, y una maldición descansó sobre ambos.”– Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 171

“Los deseos intemperantes produjeron a nuestros primeros padres la pérdida del Edén. Encontramos en general, incluso entre los adventistas del séptimo día, que la inclinación, el hábito, la preparación complicada y no saludable de los alimentos y los hábitos malsanos en el vestir están debilitando la eficiencia física, mental y moral, y haciendo imposible la victoria sobre la tentación. Ahora, ¿qué haremos? Este tema ha sido lamentablemente descuidado…” –  El otro poder, pág. 125

¿Por qué se permitió el consumo de carne después del diluvio? Génesis 9:3

“Más tarde se permitió la ingestión de carne como una de las consecuencias de la caída. Antes del diluvio no se hizo provisión para el consumo de alimentos de origen animal.”– Cada Día con Dios, pág. 210.

“Dios proveyó frutas en su estado natural para nuestros primeros padres. Encargó a Adán el jardín, para adornarlo y cuidarlo, diciendo: ‘Os serán para comer’. Un animal no debía destruir a otro animal para alimentarse. Después de la caída, fue tolerado comer carne para acortar el período de existencia de la longeva raza. Fue consentido debido a la dureza de corazón de los hombres.”– Testimony Studies on Diet and Foods, pág. 68.

RÉGIMEN Y RESTAURACIÓN

¿Cómo enfrentó Cristo la tentación del apetito? Mateo 4:1-4

“Satanás fue derrotado en su propósito de vencer a Cristo en cuanto al apetito, y allí, en el desierto, Cristo logró una victoria a favor de la raza humana en cuanto al apetito, haciendo posible que el hombre, en toda ocasión futura, venciera en el nombre de Cristo la fuerza del apetito por sus propios medios. Satanás no estuvo dispuesto a cesar en sus esfuerzos hasta que, por todos los medios, hubiera intentado lograr la victoria sobre el Redentor del mundo. Sabía que todo estaba en juego en lo que atañía a él: él o Cristo sería el vencedor en la contienda. Y, a fin de abrumar a Cristo con su fuerza superior, lo llevó a Jerusalén y lo colocó en las almenas del templo y continuó acosándolo con sus tentaciones.” – Mensajes selectos, tomo 1, pág. 330

¿Qué está haciendo Dios con su pueblo? Jeremías 6:16

“Una y otra vez se me mostró que Dios está tratando de guiarnos de vuelta, paso a paso, a su plan original: que el hombre subsista a base de productos naturales de la tierra. Los que esperan la venida del Señor con el tiempo eliminarán el consumo de carne; la carne dejará de formar parte de su régimen. Siempre debiéramos tener este fin en cuenta, y esforzarnos para avanzar firmemente hacia él. No puedo pensar que en la práctica del consumo de carne nos hallemos en armonía con la luz que a Dios le ha agradado darnos. Todos los que están relacionados con nuestras instituciones de salud debieran estar educándose especialmente para subsistir a base de frutas, cereales, legumbres y hortalizas. Si obramos guiados por principios en cuanto a estas cosas, si como reformadores cristianos educamos nuestro propio gusto, y colocamos nuestro régimen en armonía con el plan de Dios, podremos influir en otras personas, en esta materia, lo cual será agradable para Dios.”– Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, págs. 453, 454.

Dado que Dios desea nuestra salud III Juan 2 ¿Cuáles métodos de sanar debemos usar? Lucas 10:34; Juan 9:6-7; Isaías 38:21

“Hay muchas maneras de practicar el arte de sanar; pero hay una sola que el cielo aprueba. Los remedios de Dios son los simples agentes de la naturaleza, que no recargarán ni debilitarán el organismo por la fuerza de sus propiedades.” – Testimonios para la iglesia, tomo 5, pág. 418

“Los remedios de Dios son los simples agentes de la naturaleza, que no recargarán ni debilitarán el organismo por la fuerza de sus propiedades. El aire puro y el agua, el aseo y la debida alimentación, la pureza en la vida y una firme confianza en Dios, son remedios por cuya falta millares están muriendo; sin embargo, estos remedios están pasando de moda porque su uso hábil requiere trabajo que la gente no aprecia. El aire puro, el ejercicio, el agua pura y un ambiente limpio y amable, están al alcance de todos con poco costo; mientras que las drogas son costosas, tanto en recursos como en el efecto que producen sobre el organismo.”– Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 142, 143.

¿Qué “alimentos” debemos evitar completamente? Proverbios 23:29-35; Romanos 14:21 ¿Qué se nos dice de las drogas y los estimulantes? Romanos 6:16

“Las hortalizas, las legumbres, las frutas y los cereales deben constituir nuestro régimen alimenticio. Ni un gramo de carne debiera entrar en nuestro estómago. El consumo de carne es antinatural. Hemos de regresar al propósito original que Dios tenía en la creación del hombre”. – Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 454.

“Los que han recibido instrucciones acerca de los peligros del consumo de carne, té, café y alimentos demasiado condimentados o malsanos, y quieran hacer un pacto con Dios por sacrificio, no continuarán satisfaciendo sus apetitos con alimentos que saben son malsanos. Dios pide que los apetitos sean purificados y que se renuncie a las cosas que no son buenas. Esta obra debe ser hecha antes que su pueblo pueda estar delante de él como un pueblo perfecto.” – Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 42

¿Qué pasará con los adventistas que sigan consumiendo carne?

“Deben verse mayores reformas entre nuestros hermanos que pretenden estar esperando la pronta venida de Cristo. La reforma pro salud ha de hacer entre nuestros hermanos una obra que todavía no se ha hecho. Hay personas que debieran estar despiertas ante el peligro de comer carne, pero que continúan consumiendo carne de animales, poniendo así en peligro la salud física, mental y espiritual. Muchos que están hoy solamente medio convertidos con respecto al consumo de carne abandonarán el pueblo de Dios para no andar más con él.” –  Consejos sobre el régimen alimenticio, pág. 456

El pueblo que se está preparando para ser santo, puro y refinado, y ser introducido en la compañía de los ángeles celestiales, ¿habrá de continuar quitando la vida de los seres creados por Dios para sustentarse con su carne y considerarla como un lujo? Por lo que el Señor me ha mostrado, habrá que cambiar este orden de cosas, y el pueblo de Dios ejercerá templanza en todas las cosas.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 233

¿Habrá consumo de carne en el cielo? Apocalipsis 21:4; Isaías 11:6-9 ¿Cuál será el alimento de los redimidos? Isaías 65:21; Apocalipsis 22:2

“Existe una clase numerosa que rechazará cualquier movimiento de reforma, por razonable que sea, si es que impone restricciones al apetito. Consultan el gusto, en vez de la razón y las leyes de la salud. Esta clase se opondrá a todos los que dejan la senda trillada del hábito y prefieren defender la reforma, y los tildará de radicales si ellos insisten en llevar tal conducta consecuente. Pero nadie debe permitir que la oposición ni el ridículo lo desvíen de la obra de reforma, ni que se la hagan considerar con ligereza…” Consejos sobre el Régimen Alimenticio, pág. 229

LA REFORMA PRO SALUD Y LA OBRA MÉDICO MISIONERA

¿Qué doble misión nos es dada? Lucas 9:2

“¡Siga adelante la obra del Señor y progrese la obra médico misionera y la obra de educación! Estoy cierta de que lo que más necesitamos son obreros celosos, abnegados, inteligentes y capaces.” – Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 367.

“Yo aconsejaría a los jóvenes, tanto hombres como mujeres, que pusieran atención al [asunto de la obra médico misionera]. Tiempos peligrosos están delante de nosotros. El mundo entero está envuelto en perplejidad y angustia. Enfermedades de toda clase sobrevendrán a la familia humana, e ignorancia semejante a la que ahora prevalece acerca de las leyes de la salud, producirá gran sufrimiento y pérdida de muchas vidas que podrían salvarse.” – Healthful Living, pág. 254.

¿Qué acompaña la obra médico misionera? Lucas 10:9

“Esta obra [médico misionera], debidamente realizada, salvará a muchos pobres pecadores que han sido descuidados por las iglesias. Muchos que no pertenecen a nuestra fe están anhelando la ayuda que los cristianos tienen el deber de darles. Si el pueblo de Dios quisiera manifestar verdadero interés en sus vecinos, muchos serían alcanzados por las verdades especiales para este tiempo. Nada puede dar tanto carácter a la obra como el ayudar a la gente donde está. Miles podrían estar regocijándose hoy en el mensaje, si los que aseveran amar a Dios y guardar sus mandamientos hubiesen querido trabajar como Cristo trabajó.

“Cuando la obra misionera médica conduzca así a hombres y mujeres a un conocimiento salvador de Cristo y su verdad, se podrá invertir sin peligro dinero y fervientes labores en ella; porque será una obra perdurable.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 518.

¿Qué otra labor es parte de la obra médico misionera? Proverbios 23:2-4

“Deben darse cursos sobre arte culinario. Se ha de enseñar a la gente cómo preparar alimentos sanos. Se le debe mostrar la necesidad de descartar los alimentos perjudiciales. Pero nunca debemos propiciar un régimen de hambre. Es posible tener una alimentación sana y nutritiva sin el uso de té, café y carne. La tarea de enseñar a la gente cómo preparar un régimen que sea a la vez sano y apetitoso, es de la mayor importancia.” –Servicio Cristiano, pág. 174.