Creemos que Jesús dio un mandato a su Iglesia de ir, predicar y bautizar (Mateo 28:18-20). El bautismo debe hacerse en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

“El bautismo es una solemne renuncia al mundo. Los que son bautizados en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el momento de entrar en la vida cristiana, declaran públicamente que han abandonado el servicio de Satanás, y han llegado a ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial.” Evangelismo, pág. 265

“El bautismo es un rito muy sagrado e importante, y su significado debe comprenderse cabalmente.” 2 Joyas de los Testimonios, pág. 391.

Debe ser por inmersión Mateo 3:16 y dado únicamente a personas que conozcan fielmente la verdad y se hayan arrepentido de su anterior estilo de vida. Este rito simboliza la sepultura y la resurrección de Jesús, así como la sepultura del viejo hombre y la resurrección a nueva vida en Cristo. (Hechos 2:37, 38; 8:36-39; Romanos 6:2-5; Colosenses 2:12.)

“Y mandó parar el carro; y descendieron ambos al agua, Felipe y el eunuco, y le bautizó. Cuando subieron del agua, el Espíritu del Señor arrebató a Felipe; y el eunuco no le vio más, y siguió gozoso su camino.” Hech.8:38-39.

Creemos que el bautismo debe hacerse en aguas que fluyan libremente, como en ríos, lagos, mar… (Marc.1:5.)

“Cuandoquiera que sea posible, adminístrese el bautismo en un lago claro o arroyo de agua corriente. Y désele a la ocasión toda la importancia y solemnidad que se le pueda impartir. Los ángeles de Dios están siempre presentes en un servicio tal.” Evangelismo, pág. 23

¿Qué es el bautismo, y qué simboliza este rito?
“El bautismo es una solemne renuncia al mundo. Los que son bautizados en el triple nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, en el momento de entrar en la vida cristiana, declaran públicamente que han abandonado el servicio de Satanás, y han llegado a ser miembros de la familia real, hijos del Rey celestial.” Evangelismo, pág. 226

Simboliza muerte al pecado y resurrección a una nueva vida en Cristo: Rom.6:1-6.

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, somos sepultados en la semejanza de la muerte de Cristo, y resucitados en la semejanza de su resurrección y hemos de vivir una vida nueva. Nuestra vida ha de ser unida con la de Cristo. De entonces en adelante el creyente ha de tener presente que está dedicado a Dios, a Cristo y al Espíritu Santo. Ha de hacer que todas las consideraciones mundanas, sean segundarias a esta nueva relación. Públicamente ha declarado que no vivirá por más tiempo en el orgullo y en la complacencia propia ni en la vida descuidada e indiferente. Ha hecho un pacto con Dios, ha muerto al mundo y ha de vivir en el Señor.” Estudios Escogidos de los Testimonios, 383.

Simboliza la obra de la circuncisión del corazón: Col.2:11-13.
Simboliza la obra del lavamiento de los pecados: Efe.5:25-26; Tit.3:5.

“Juan proclamaba la venida del Mesías, e invitaba al pueblo a arrepentirse. Como símbolo de la purificación del pecado, bautizaba en las aguas del Jordán. Así, mediante una lección objetiva muy significativa, declaraba que todos los que querían formar parte del pueblo elegido de Dios estaban contaminados por el pecado y que sin la purificación del corazón y de la vida, no podrían tener parte en el reino del Mesías.” Deseado de todas las gentes, pág. 80.

¿Qué revela el bautismo sobre el creyente verdaderamente convertido?

  • Revela que él ha sido justificado por la fe: Rom.4:9, 11.
  • Revela que él está revestido de Cristo: Gál.3:27 (Efe.4:22-24).

Requisitos para el bautismo
“Muchas personas son bautizadas sin estar en condición de recibir este rito sagrado, porque aún están unidas al yo y al mundo. No han visto a Cristo ni lo han recibido por fe.” Evangelismo, pág. 235.
“No debe haber indebido apresuramiento para recibir este rito. Calculen el costo tanto les padres como los hijos.” Evangelismo, pág. 228.

¿Cuáles son las condiciones a cumplir para poder ser bautizado?

  • Ser instruido acerca del Evangelio y la sana doctrina: Hech.16:13-15, 32-33.

“Antes de aceptar en la comunión de la iglesia a los que profesaban el cristianismo, [Pablo] había tenido cuidado de darles instrucción especial en cuanto a los privilegios y deberes del creyente cristiano; y se había esforzado fervorosamente por ayudarles a ser fieles a sus votos bautismales.” Hechos de los Apóstoles, pág. 241.

“Los candidatos para el bautismo necesitan una preparación más cabal. Necesitan ser instruidos más fielmente de lo que generalmente se los ha instruido. Los principios de la vida cristiana deben ser presentados claramente a los recién venidos a la verdad.” 2 Joyas de los Testimonios, pág. 389.

  • Aceptar el Evangelio y la doctrina: Hech.2:41-42.
  • Manifestar fe en Cristo: Marc.16:16; Hech.18:8.
  • Arrepentirse de todos sus pecados y confesarlos: Hech.2:37-38; Marc.1:5.
  • Llevar fruto de arrepentimiento: Mat.3:7-8.

“La prueba de discipulado no se aplica tan estrechamente como se debiera a aquellos que se presentan para el bautismo. Debe saberse si los que profesan estar convertidos están simplemente adoptando el nombre de adventistas del séptimo día, o si están tomando su posición del lado del Señor para salir del mundo y separarse y no tocar cosa inmunda. Cuando dan evidencia de que entienden plenamente su posición, han de ser aceptados. Pero cuando revelan estar siguiendo las costumbres y modas y sentimientos del mundo, ha de tratarse con ellos con firmeza. Si no sienten ninguna preocupación por cambiar su conducta, no deben ser retenidos como miembros de la iglesia. El Señor desea que aquellos que componen su iglesia sean veraces, fieles mayordomos de la gracia de Cristo.” Testimonios para los Ministros, págs. 125-126.

“Solamente cuando la Iglesia está compuesta de miembros puros, no egoístas, puede realizar los designios de Dios. Se ha hecho demasiado trabajo precipitado para añadir nombres al registro de la iglesia. Defectos graves se ven en los caracteres de los que entran a la iglesia. Los que los admiten dicen: los llevaremos primero a la iglesia, y luego los reformaremos. Pero es un error. El primer gran trabajo a hacer es la obra de la reforma. Orar con ellos, hablar con ellos, pero no les permitan unirse al pueblo de Dios en la relación de iglesia hasta que den evidencias claras que el Espíritu de Dios está trabajando en sus corazones.” R.H., 21 de Mayo de 1901.

  • Comprender el significado de la conversión y del bautismo: Mat.3:7.
  • Pedir su bautismo o aceptar la invitación al bautismo: Hechos 8:36-37; 22:16.
  • Ser examinado por la iglesia: 2 Corintios 13:5-6; 1 Corintios 11:31.

“Antes del bautismo, debe examinarse cabalmente la experiencia de los candidatos. Hágase este examen, no de una manera fría y manteniendo distancias, sino bondadosa y tiernamente, señalando a los nuevos conversos el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Háganse sentir a los candidatos para el bautismo los requerimientos del Evangelio.” 2 Joyas de los Testimonios, pág. 393.

El rebautismo
La Biblia y los Testimonios, nos hablan de algunos casos de rebautismo. (Hech.19:1-5)

“La experiencia de esos conversos judíos tiene todavía otra lección para nosotros. Cuando fueron bautizados por Juan, no comprendieron bien la misión de Jesús como expiador de los pecados. Seguían creyendo graves errores, pero cuando recibieron mayor conocimiento, aceptaron alegremente a Cristo como su Redentor; y al dar este paso hacia adelante, cambiaron sus obligaciones. Cuando recibieron una fe más pura, hubo un cambio correspondiente en su vida. Como señal de este cambio, y como reconocimiento de su fe en Cristo, fueron bautizados de nuevo, en el nombre de Jesús.” Hechos de los Apóstoles, pág. 231.

Hay que tener cuidado a la hora de aplicar el rebautismo.

“El tema del bautismo por segunda vez debe ser manejado con gran cuidado. Después que se ha presentado la verdad sobre el asunto del sábado y otros puntos importantes de nuestra fe, y las almas manifiestan el valor moral para hacer su resolución en favor de la verdad, verá este asunto a la luz de la Biblia si están plenamente convertidas.” Evangelismo, pág. 273.
Algunas causas de rebautismo son: a. Violación grave de la ley de Dios. b. Apostatar de la fe c. Nueva conversión.

Creemos que dirigentes reconocidos por el pueblo de Dios, pueden dar el bautismo a las nuevas almas, una vez que se cumpla con los requisitos del candidato al rito. (Hechos 8:26-40).

La imposición de manos
Creemos que una vez que la persona ha sido bautizada, debe ser recibida en la iglesia de Dios, mediante la imposición de manos. (Hechos 8:17; 19:6).
También los que se llama al servicio de la iglesia, deben ser impuestos por manos (Hechos 13:1-3; 6:6), siendo cuidadosos de no hacerlo demasiado pronto. (1 Timoteo 5:22.)