Daniel y Apocalipsis

Daniel está en su “heredad” y en su lugar. Las profecía de Daniel y Juan deben ser entendidas. Se interpretan mutuamente. Dan al mundo verdades que cada uno debe entender. Estas profecías deben ser testifos en el mundo. Mediante su cumplimiento se explican a sí mismas en estos últimos días. Manuscrito 10 de 1900