Categoría: Familia

Una Obra de Reforma

juan bautista“Y los tuyos edificarán las ruinas antiguas; los cimientos de generación en generación levantarás, y serás llamado “reparador de portillos, restaurador de veredas para habitar” Isaías 58.12 Una de las señales del tiempo del fin que nos dio el Señor sería que nuestra sociedad alcanzaría un estado de corrupción semejante al de los días antes del diluvio: 

“Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre, pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dándose en casamiento hasta el día que Noé entró en el arca.” Mateo 24.37-38 

Comenta al respecto la Hna. White: 

“¿Qué es la relación matrimonial hoy? ¡No está pervertida y manchada, así como en los días de Noé? En los periódicos se lee divorcio tras divorcio. Este es el matrimonio del que Cristo habla cuando él dice que antes del diluvio estaban ´casándose y dándose en casamiento´.” Manuscript Releases, tomo 7, pág. 56 

“Como en los días de Noé, cada clase de mal está en aumento. Divorcio y matrimonio están a la orden del día.” Manuscript Releases, tomo 10, pág. 261 

Más gracias a Dios la Biblia y los Testimonios del Espíritu de Dios nos hablan de una Obra de Reforma que debía realizarse en estos últimos días por parte del verdadero Pueblo de Dios en favor de la familia: 

“Yo os envío al profeta Elías, antes que venga el día de Jehová, grande y terrible. El hará volver el corazón de los padres hacia los hijos y el de los hijos hacia los padres, no sea que yo venga y castigue la tierra con maldición.” Malaquías 4.5,6 

“Voz que clama en el desierto: ´Preparad el camino para Jehová; nivelad la calzada en la estepa a nuestro Dios; todo valle sea alzado y bájese todo monte y collado, que lo torcido se enderece y lo áspero se allane.” Isaías 40.3,4 

Como es sabido estas profecías tuvieron un primer cumplimiento en la vida y obra de Juan El Bautista, precursor del primer advenimiento de nuestro Señor. (véase Mateo 3. 3-5), pero dichos versículos debían tener un cumplimiento más abarcante en estos postreros días, por medio del Elías del tiempo del fin. 

“En esta época, justamente antes de la segunda venida de Cristo en las nubes de los cielos, se ha de llevar a cabo una obra como la de Juan. Dios llama a hombres que han de preparar un pueblo, que se mantega firme en el gran día del Señor Dios usó a un hombre en el desierto, para conmover a una nación. Pronto, sí, muy pronto, usará a un fiel remanente, para mover y conmover al mundo entero. Si anhelamos ser contados en el pequeño grupo de fieles, ahora es el tiempo de hacer una preparación rápida. La experiencia de Juan debería ser la nuestra.” Testimonies for the Church, tomo 8, pág. 332 

“En el tiempo del fin ha de ser restaurada toda institución divina.” Profetas y Reyes, pág. 501 

Vale la pena analizar al actitud tomada por Juan el Bautista en cuanto al tema del matrimonio con el fin de saber cual es nuestro papel, según el plan eterno de Dios. Este profeta censuró y condenó el divorcio y recasamiento del rey Herodes. 

Según el historiador Flavio Josefo, Herodes había estado casado con la hija de rey de Arabia: Petra. Luego se casó con la mujer de su propio hermano. Esta a su vez debió haberse divorciado de su esposo, Felipe. 

“Herodes fue afectado mientras escuchaba los testimonios poderosos y directos de Juan, y con profundo interés averiguó que debía hacer para llegar a ser su discípulo. Juan sabía que estaba por casarse con la esposa de su hermano mientras que éste último vivía todavía, y dijo fielmente a Herodes que esto no era lícito.” Primeros Escritos, pág. 154 

Leamos lo que dice el registro inspirado: 

“Esto es lo que había sucedido: Herodes había mandado a tomar preso a Juan y lo tenía encadenado en la cárcel por causa de Herodías, esposa de su hermano Felipe. Herodes se había casado con ella y Juan le decía: No te está permitido tener la mujer de tu hermano.” Marcos 6. 17-18 (Biblia Latinoamericana). 

La Biblia en inglés, versión King James dice: “For he had married her” (porque él se había casado con ella). 

La Biblia Aramea dice: “With whom he had married” (con quien él se había casado). 

La Biblia de Jerusalén dice: “con quien Herodes se había casado.” 

Y finalmente el original griego, nos dice: “con quien se había casado.” 

Delante de la sociedad de Jerusalén y del mundo Herodías no era la concubina de Herodes, ellos estaban legalmente casados conforme a las leyes del mundo, pero delante de Juan el Bautista, profeta de Dios, Herodías seguía siendo la esposa de Felipe. (véase Marcos 6.14-29) 

En todas las versiones de las Sagradas Escrituras que mencionamos anteriormente, se refieren a Herodías como “your brother´s wife”, utilizan la palabra “wife”, o sea esposa, la esposa de su hermano. 

A pesar de que Herodías se había divorciado de Felipe, y se había recasado con Herodes, seguía siendo según los escritores bíblicos, “la esposa de Felipe.” 

Recuerde que Juan, su mensaje y experiencias fueron modelos de lo que debería ser nuestra experiencia y mensaje. 

Y por ese mensaje, y por denunciar el recasamiento, a Juan le cortaron la cabeza. Piense en eso. 

“Y no os conformeis a este mundo, sino transformaos mediante la renovación de vuestra mente, para que podáis comprobar cual es la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.” Romanos 12.2

Dios aborrece el divorcio

divorcioPara meditar: Nadie puede glorificar a Dios en su cuerpo, tal como él lo requiere, mientras viva en abierta transgresión a la Ley de Dios. Si el cuerpo viola el séptimo mandamiento, es por lo que le dicta la mente.” Testimonios sobre conducta sexual, adulterio y divorcio, pág. 112 

Leemos en el libro del profeta Malaquías: “Preguntáis: ¡Por qué? Porque el Eterno es testigo entre tí y la esposa de tu juventud, con la cual tu has sido desleal, siendo ella tu compañera y la esposa de tu pacto. Dios, ¿no los hizo uno? En carne y espíritu los dos son de él. ¡Y por qué uno? Porque él procura descendientes piadosos. Guardaos pues, en vuestro espíritu, y no seáis desleales con la esposa de vuestra juventud. El Eterno, Dios de Israel dice que él aborrece el divorcio, porque el que se divorcia cubre su vestido de violencia-dice el Eterno.” Malaquías 2.14-16 

Repudio significa poner aparte, divorcio, y en este pasaje Dios nos dice que el que repudia a su mujer se viste de injusticia. ¡Dios aborrece el divorcio.! 

En el mundo hay divorcio a causa de la dureza del corazón del hombre. Pero en el Evangelio, Cristo cambia el corazón de piedra y da un corazón sensible, capaz de perdonar. (véase Ezequiel 36.26) 

Fornicación versus adulterio

fornicacionEstas dos palabras, lamentablemente han sido interpretadas como si fuesen la misma cosa, por algunos expositores del tema, quienes aunque tal vez bien intencionados, pero mal fundamentados exegéticamente, han desembocado en una mala interpretación en lo que Jesús quiso decir, dando a entender que fornicación es igual a infidelidad conyugal (adulterio) en este caso. Aunque, ambos términos: fornicación y adulterio, se refieren a una relación sexual ilícita, difieren en cuanto al tiempo en que ocurre el acto y el grado de culpa del mismo. 

La palabra griega que designa la fornicación es porneia y la utilizada para designar el adulterio es moijeia. Dos palabras completamente diferentes en su exégesis y significado. El Diccionario Ilustrado de la Biblia define fornicación como sigue: “Relación sexual voluntaria entre dos personas no casadas.” Y el diccionario Laurosse la define como: “Unión carnal fuera del matrimonio.” 

Ilustremos varias ocasiones cuando la Biblia menciona porneia (fornicación) o zanah, su equivalente hebreo. 

“Sucedió que al cabo de unos tres meses fue dado aviso a Judá dicendo: Tamar tu nuera ha fornicado (zanah), ciertamente está en cinta a causa de sus fornicaciones. Judá dijo: Sacadla y sea quemada.” Génesis 38.24 Tamar era viuda, por lo tanto estaba soltera. 

“Por lo que vuestras hijas han fornicado (zanah), las nueras (esposas de los hijos) adulteran.(naaf o moijeia en la septuaginta)” Oseas 4.13 

Veamos diferencias: 

“Pero yo os digo que el que repudia a su mujer, a no ser por causa de fornicación (porneia), hace que ella adultere, y el que se casa con la repudiada, comete adulterio. (moijeia)” Mateo 5.32 

Aquí nuevamente el Señor menciona el adulterio y la fornicación por separado, como si fueran diferentes. Si fuesen la misma acción, ¡por qué usar los dos términos en un mismo versículo? Otros pasajes de la Escritura, hacen también la distinción entre adulterio y fornicación, como por ejemplo:

“Porque dentro del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios (moijeia), las fornicaciones (porneia), los homicidios” Marcos 7.21 

“¡No sabéis que los injustos no heredarán el Reino de Dios? No erréis, ni los fornicarios (porneia), ni los idólatras, ni los adúlteros (moijeia), ni los afeminados heredarán el reino.”     I Corintios 6.9,10 

“Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio (moijeia), fornicación (porneia), inmundicia, lascivia.” Galatas 5.19 

Salvo por causa de fornicación

adulterioPara meditar:Haga un examen cuidadoso para ver si su vida matrimonial será feliz, o carente de armonía y miserable. Pregúntese: ¡Me ayudará esta unión en mi camino al cielo? ¡Aumentará mi amor a Dios? Si tales reflexiones no le traen inconvenientes, entonces, en el temor de Dios, siga adelante.” Testimonios acerca de la conducta sexual, adulterio y divorcio, pág. 17 

“Y yo os digo que cualquiera que repudie a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra adultera, y el que se casa con la repudiada, adultera.” Mateo 19.9 La única y exclusiva causa válida, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, para una separación, que realmente era una anulación del matrimonio se encuentra en Deuteronomio 24.1-2: “Cuando alguien tomare mujer y se casare con ella, si no le agradare por haber hallado en ella cosa indecente, le escribirá carta de divorcio, y se la entregará en su mano, y la despidirá de su casa. Y salida de su casa, podrá ir y casarse con otro hombre.” 

Cuando un hombre se casaba con alguna supuesta virgen pero, al tener la intimidad descubrió que ella había cometido fornicación con alguien siendo aún soltera, por la dureza de corazón (o sea, no querer perdonarla) la despedía de su casa con carta de divorcio. Sin embargo, ella podía volver a casarse con otro, lo que significa que ese matrimonio era anulado por causa de fornicación. A esta causa se refirió Jesús en Mateo 19.9. 

Los discípulos asombrados ya que estaban influenciados por el concepto popular de la disolubilidad del matrimonio, continuaron a solas con el Maestro el tema: 

“Le dijeron sus discípulos: Si así es la condición del hombre con su mujer, no conviene casarse. Entonces él les dijo: No todos son capaces de recibir esto, sino aquellos a quienes es dado. Pues hay eunucos que nacieron así del vientre de su madre, y hay eunucos que son hechos eunucos por los hombres, y hay eunucos que así mismos se hicieron eunucos por causa del reino de los cielos. El que sea capaz de recibir esto, que lo reciba.” Mateo 19. 10-12 

Podemos ver claramente en las palabras del Señor que este tema es difícil de digerir por algunos, pero es la voluntad de Dios que sus hijos escogidos lo acepten tal y como nos es revelado en la Palabra. 

El Señor menciona tres clases de eunucos:

  1. los que lo son por nacimiento (infértiles o que tienen el don de continencia),
  2. los que son hechos por los hombres (aquellos a quienes castraban para cuidar a las doncellas)
  3. y un tercer grupo compuesto por aquellos que se hacen eunucos por “el reino de los cielos” (aquellos que conocen el concepto bíblico del divorcio y recasamiento y prefieren con la ayuda de Dios mantenerse firmes de parte de Dios sin volver a casarse llevando una vida de castidad).

Sin embargo, no nos toca a nosotros el juzgar a una persona que ha caído del plan de Dios, ya que nuestro Padre Celestial se ha reservado para sí el derecho de tal acción (véase Hebreos 13.4); lo que la Iglesia debe hacer es no permitir como miembro a una persona en tal condición, pero debe mostrarle todo el amor y compasión que el Señor le daría si estuviera aquí en la tierra. 

“El séptimo mandamiento ha sido violado por algunos que son considerados como miembros de la iglesia. Esto ha traído el desagrado de Dios. Este es un pecado horrible en estos últimos días, pero la iglesia (los miembros) han traído el desagrado y la maldición de Dios sobre ella por considerar este pecado tan livianamente. Vi que se trata de un enorme pecado y que no se ha llevado a cabo un esfuerzo vigilante como el que debería haberse hecho para no ocasionar el desagrado de Dios y evitar su desaprobación, mediante una disciplina estricta hacia el ofensor… El que ha cometido este horrible pecado piensa que todo lo que tiene que hacer es confesar que fue un error, que lo lamenta, y luego gozar de todos los privilegios de la casa de Dios y recibir el abrazo de comunión de la iglesia… Los que quebranten el séptimo mandamiento deberían ser suspendidos de la iglesia, no gozar de su comunión, ni de los privilegios de la casa de Dios. Dijo el ángel: ´Esto no es un pecado de ignorancia. Es un pecado conocido y recibirá la pavorosa visitación de Dios, no importa si quien lo cometió es una persona de edad o un joven.” Testimonios acerca de Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, págs. 277- 278 

“El amor verdadero es demasiado puro para cubrir un pecado no confesado. Aunque debemos amar las almas por las cuales Cristo murió, no debemos transigir con el mal. No debemos unirnos con los rebeldes y llamar a eso amor.” Hechos de los Apóstoles, pág. 443 

Hasta que la muerte los separe

muerte separePara meditar:El matrimonio, que es una unión para toda la vida, es un símbolo de la unión que existe entre Cristo y su iglesia” 7 Testimonies, pág. 46 

Hoy día el divorcio es un mal que está a la puerta de cada hogar, es por ello de suma importancia comprender como ve Dios esta situación, y por eso necesitamos entender que significa hasta que la muerte los separe. 

“La mujer casada, está ligada por la ley mientras su marido vive, pero si su marido muriere, libre es para casarse con quien quiera, con tal que sea en el Señor.” I Corintios 7.39 

“¡Acaso ignoráis, hermanos pues hablo con los que conocéis la ley, que la ley se enseñorea del hombre entretanto que este vive? Porque la mujer casada está ligada por la ley al marido mientra éste vive, pero si el marido muriere, ella queda libre de la ley del marido. Así, si en vida de su marido se uniere a otro varón, será llamada adultera, pero si el marido muriere es libre de esta ley, de tal manera que si se uniere a otro marido, no será adultera.” Romanos 7.1-3 

Nótese, el hecho que en estos versículos se nos dice claramente, que solo la muerte de uno de los cónyuges es la que da libertad al otro cónyuge de volver a casarse en el Señor, caso contrario si la otra parte está viva y se casare con otro delante de los ojos de Dios, eso sería adulterio. 

Dice la Mensajera del Señor: “En las mentes juveniles el matrimonio esta revestido de romanticismo y es difícil despojarlos de ese carácter que le presta la imaginación, para hacer que la mente comprenda cuán pesadas responsabilidades entraña el voto matrimonial. Liga los destinos de dos personas con vínculos que sola la muerte puede cortar.” I Joyas de los Testimonios, pág. 577 

“El matrimonio es una unión para toda la vida y un símbolo de la unión entre Cristo y su iglesia.” El Hogar Adventista, pág. 82 

“Todo compromiso matrimonial debe ser considerado cuidadosamente, pues el casamiento es un paso que se da para toda la vida. Tanto el hombre como la mujer deben considerar cuidadosamente si pueden mantenerse unidos a través de las vicisitudes de la existencia mientras ambos vivan.” El Hogar Adventista, pág. 309 

“Todo el que repudia a su mujer, y se casa con otra adultera, y el que e casa con la repudiada del marido, adultera.” Lucas 16.18  Este texto, nos menciona claramente que ambos, el que repudia (parte culpable) y el repudiado (parte inocente) si en vida de su pareja, se unen a otra persona se les llama (a los dos) adúlteros, y no se hace distinción entre inocente y culpable para dar el derecho a volverse a casar. 

Algunas persona bien intencionadas, pero mal informadas alegan que la parte inocente tiene derecho a volverse a casar, pero en estos textos vemos claramente que la enseñanza bíblica los contradice abiertamente. Todos estos versículos y otros más demuestran que el matrimonio es INDISOLUBLE. 

“Por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre.” Marcos 10.9 

La palabra separe de acuerdo con la Concordancia Exegética de Strongs dice que en el original griego es: Joritso, la cual da a entender que es como aserrar(cortar) un entero en dos partes, y eso es lo que ocurre cuando se facilita el divorcio. Están aserrando, separando en dos lo que Dios mira como una sola carne, matando de este modo, la vida del hogar y pasando por encima del mismo Dios. 

¡Podrá romperse el vínculo entre padres e hijos? ¡NUNCA!. El padre podrá desheredar, negar o abandonar, pero, ni el tiempo, ni la distancia, ni las circunstancias podrán romper ese vínculo. El padre sigue siendo padre, el hijo sigue siendo hijo. Si esto es entre padres e hijos, con mucha más razón un vínculo más íntimo y fuerte como es le matrimonio. Recuerde, Dios dijo: “Por eso, el hombre dejará a su padre y a su madre.” Génesis 2.24; pero a los esposos les dice: “lo que Dios juntó no lo separe el hombre.” Mateo 19.6 

“Pero a los que están unidos en matrimonio, mando no yo, sino el Señor, que la mujer no se separe del hombre, y si se aparta quédese sin casar o reconcíliese con su esposo.” I Corintios 7.10,11 

En la santa Ley de Dios, esta escrito: “No cometerás adulterio” Éxodo 20.14; y en la escritura está la sentencia que se daba a los adúlteros: “Si un hombre cometiere adulterio, con la mujer de su prójimo, el adultero y la adúltera indefectiblemente serán muertos.” Levítico 20.10 

Así, que la pena, el castigo, la sentencia para el adúltero no era el divorcio sino la muerte. El adultero y la adúltera eran apedreados hasta la muerte, la cual rompía el vínculo marital que cada uno de ellos tenía con su respectivo cónyuge, y estos viudos quedaban libres pudiendo casarse nuevamente. 

Una sola carne

una sola carnePara meditar: “Cuando un hombre está por casarse debería considerar, imparcialmente, por qué va a dar ese paso. ¡Será su esposa su mano ayudadora, su compañera, su igual?” Testimonios acerca de la Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, pág. 17 

El matrimonio une al esposo y a la esposa en una relación más íntima y más fuerte que la relación entre padres e hijos, hasta el punto de que delante de Dios ya no son dos, sino uno solo. El Señor Jesús lo expreso de la siguiente manera: “y los dos serán una sola carne, así que ya no son más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó no lo separe el hombre.” Marcos 10.8-9 

El término que se traduce por unión, viene de un vocablo hebreo que significa: pegar, asegurar, unir, aferrarse a algo. Como sustantivo, hasta se lo puede usar para designar el acto de soldar. “El carpintero animó al platero, y el que alisaba con el martillo al que batía en el yunque, diciendo: Buena está la soldadura; y lo afirmó con clavos para que no se moviese.” Isaías 41.7 

La unión íntima y la fortaleza que se obtiene de esa técnica, ilustran la naturaleza de la unión que debe existir en el matrimonio. El hecho de que ese vínculo humano es estrechísimo, también se enfatiza por el hecho de que el mismo verbo se usa para expresar la unión que debe existir entre Dios y su pueblo: “A Jehová tu Dios temerás, a él servirás y a él te adherirás.” Deuteronomio 10.20 

“Dios mismo dio a Adán una compañera. Le proveyó de una ayuda idónea para él´, alguien que realmente le correspondiera, una persona digna y apropiada para ser su compañera y que podría ser una sola cosa con él en amor y simpatía.” Patriarcas y Profetas, pág. 26 y 27 

“Y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne.” Génesis 2.24 “El vínculo de la familia es el más estrecho, el más tierno y sagrado de la tierra. Estaba destinado a ser un bendición para la humanidad.” Ministerio de Curación, pág. 275 

“El santo matrimonio une al esposo con su esposa en una relación más íntima y más fuerte que la que debe existir entre padres e hijos. El apóstol Pablo compara el matrimonio con un organismo viviente y firme, donde el marido es la cabeza y la mujer es el cuerpo, (Véase Efesios 5.22,30); dando así la idea de indisolubilidad del mismo, ya que un cuerpo no puede vivir sin su cabeza, o viceversa. 

En la relación matrimonial se da un paso muy importante: la fusión de dos vidas en una Concuerda con la voluntad de Dios que el hombre y su esposa estén unidos en su obra, para realizarla con integridad y santidad. Y ellos pueden hacerlo. 

La bendición de Dios en el hogar donde existe esta unión es como una luz del sol que proviene del cielo, porque la voluntad de Dios ordenó que el hombre y su esposa estén unidos por los santos lazos del matrimonio, bajo el gobierno de Jesucristo y la dirección de su santo Espíritu.

“Dios quiere que el hogar sea el lugar más feliz de la tierra, el mismo símbolo del hogar celestial. Mientras llevan las responsabilidades matrimoniales en el hogar, y vinculan sus intereses con Jesucristo, apoyándose en su brazo y en la seguridad de sus promesas, ambos esposos pueden compartir en esta unión una felicidad que los ángeles elogian.” El Hogar Adventista, págs. 86, 87 

La primera separación

separacionLamentablemente, la desobediencia entré en el mundo. “Los ángeles habían prevenido a Eva que tuviese cuidado de no separarse de su esposo mientras éste estaba ocupado en su trabajo cotidiano en el huerto; estando con él correría menor peligro de caer en tentación que estando sola. Pero distraída en sus agradables labores, inconscientemente se alejó del lado de su esposo. Al verse sola, tuvo un presentimiento de peligro, pero desecho sus temores, diciéndose a sí misma que tenía suficiente sabiduría y poder para comprender el mal y resistirlo.” Patriarcas y Profetas, pág. 36 

De esta manera vemos como por desobedecer la voluntad de Dios, Eva se apartó de su esposo acarreando terribles consecuencias sobre sí y sobre su esposo, dando cabida a la tentación y cayendo presa en las garras del enemigo: “Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.” Génesis 3.6 

Desastrosas fueron los resultados de esa separación, el plan de Dios para la santa pareja fue trastornado por su desobediencia. Un cambio se habría de producir: “A la mujer dijo: multiplicaré en gran manera los dolores en tu preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de tí.” Génesis 3.16 

“En la creación Dios la había hecho igual a Adán. Si hubiesen permanecido obedientes a Dios, en concordancia con su gran ley de amor, siempre hubieran estado en mutua armonía; pero el pecado había traído discordia, y ahora la unión y la armonía podían mantenerse sólo mediante la sumisión del uno al otro.” Patriarcas y Profetas, pág. 42  De allí en adelante, el varón sería la cabeza de la mujer (vease Efesios 5.23 y 1 Corintios 11.3) 

Comentando este cambio, dice la Mensajera: 

“Como mujeres, debemos recordar que el Señor nos ha creado sujetas a nuestro marido. El es la cabeza. Nuestro juicio, nuestra manera de ver las cosas y nuestras razones deben concordar con la de él hasta donde sea posible, la Palabra de Dios da preferencia al marido, siempre que no se trate de un asunto de conciencia. Debemos someternos a la cabeza.” Carta 5, 1861. Testimonios sobre Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, pág. 32 

“El esposo es la cabeza de la familia, como Cristo es la cabeza de la Iglesia y cualquier actitud asumida por la esposa que pueda disminuir su influencia y degradar su posición digna y responsable, desagrada a Dios. Es deber de la esposa renunciar a sus deseos y voluntad, a favor de su esposo. Ambos deben saber renunciar a sus gustos, pero la Palabra de Dios da la preferencia al criterio del esposo. Y la esposa no perderá dignidad al ceder a aquel a quien eligió por consejero y protector.” Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 106 

“Nosotras mujeres, debemos recordar que Dios nos ha puesto sujetas a los maridos. El (marido) es la cabeza y nuestros juicios, puntos de vista y razonamientos deben de estar de acuerdo con el suyo si es posible. En caso contrario la preferencia en la Palabra de Dios es dada al marido cuando no es un asunto de conciencia. Debemos ceder a la cabeza.” Manuscript Releases, tomo 5, pág. 173 

Sin embargo, aún en esta condición, Dios estableció principios que deben gobernar la relación entre cónyuges, para mantener estable la relación y en armonía. Así, juntos ir por el camino de la felicidad y la vida eterna. 

Hoy día, se habla de machismo y feminismo, ambos bandos luchan para demostrar la supremacía de un sexo por encima del otro, pero esto va claramente en contra de las indicaciones que Dios nos ha dado a través de su Palabra. 

Dice el Apóstol Pablo: “Someteos unos a otros en el temor de Dios Por lo demás, cada uno de vosotros ame también a su esposa como así mismo; y la mujer respete a su marido.” Efesios 5.21,32 

“Ninguno de los dos debe tratar de dominar. El Señor ha presentado los principios que deben guiarnos. El esposo debe amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia. La mujer debe respetar y amar a su marido. Ambos deben cultivar un espíritu de bondad, y estar bien resueltos a nunca perjudicarse ni causarse penas el uno al otro.” Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 96 

Consejos a las mujeres 

  • “Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor, porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es la cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él es su Salvador. Así, como la iglesia está sujeta a Cristo; así también las casadas lo estén a su marido en todo.” Efesios 5.21-24
  • “Asimismo vosotras mujeres, estad sujetas a vuestros maridos; para que también los que no creen a la palabra, sean ganados sin palabras por la conducta de sus esposas considerando vuestra conducta casta y respetuosa.” I Pedro 3.1-2
  • “Que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de sus casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la Palabra de Dios no sea blasfemada.” Tito 2.4,5
  • “Dios le ha asignado su misión a la mujer; y si ella , de manera humilde brinda lo mejor de su habilidad, hace un cielo de su casa y realiza sus deberes fiel y amorosamente para su marido e hijos, buscando continuamente que una santa luz brille en su vida útil, pura y virtuosa para alegrar a todos alrededor de ella, está haciendo el trabajo que le dejó el Señor, y escuchará de sus divinos labios las palabras: Bien buen siervo y fiel, entra en el gozo de tu Señor´” Testimonies for the Church, tomo 2, págs. 465-466

Estos consejos nos hablan de la sumisión que debe existir por parte de la mujer hacia el varón, sin embargo la Palabra nos habla claramente de como el varón debe corresponder a dicha sumisión, y como debe ganarse el cariño y respeto hacia su mujer mediante un trato amable y cortés como es digno de un cristiano sincero que ama a Dios y consecuentemente a su esposa. 

Consejos a los varones: 

  • “Vosotros maridos, igualmente vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo.” I Pedro 3.7 
  • “Maridos amad a vuestras mujeres, así como Cristo amo a la iglesia, y se entregó a si mismo por ella Así también los maridos deben amar a sus esposas como a sus propios cuerpos. El que ama a su mujer se ama a si mismo. Porque nadie aborreció jamás a su propia carne, sino que la sustenta y la cuida, como también Cristo a la iglesia, porque somos miembros de su cuerpo, de su carne y de sus huesos. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer y los dos serán un sola carne.” Efesios 5.25,28-31
  • “Si quiere que lo ame (la esposa), debe primeramente ganar ese amor manifestándolo por medio de la ternura expresada en palabras y hechos. Tiene a su cargo la felicidad de su esposa.” Testimonios sobre Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, pág. 34
  • “No debe volver (el esposo) a la casa con la frente ceñuda, sino que su presencia debiera brindar alegría a la familia y estimular a la esposa a mirar hacia arriba y creer en Dios.” Joyas de los Testimonios, tomo 1, págs. 105- 106
  • “No es amor puro el que impulsa a un hombre a hacer de su esposa un instrumento que satisfaga su concupiscencia. Es expresión de las pasiones animales que claman por ser satisfechas.” Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 265
  • “Hay hombres en esta iglesia que sienten que deben enseñar la verdad a otros, mientras que son irritables, impacientes y criticones en sus propias familias. Los tales necesitan que alguien les enseñe, hasta que se vuelvan hombres pacientes y temerosos de Dios en el hogar… estos hombres no merecen el nombre de maridos, jefes del hogar; porque ellos no unen a la familia juntamente en el amor cristiano, la simpatía y la verdadera dignidad. “Testimonies for the Church, tomo 4, pág. 612


¿Cuantos hogares se hubieran podido salvar, cuantas familias felices habrían hoy en día, cuantos niños sin padres podrían estar con sus progenitores; si todos los que profesan creer en Dios pusieran por práctica estos nobles y hermosos principios divinos? 

El origen del matrimonio

adan evaTexto de meditación: “Respecto del matrimonio yo diría: lean la Palabra de Dios. Aún en este tiempo, los últimos días de la historia del mundo, se llevarán a cabo casamientos entre los adventistas del séptimo día. Como pueblo, nunca hemos prohibido el matrimonio, excepto en casos cuando hubieron razones obvias para una determinada unión fuera un fracaso para ambas partes. Aún así, solo hemos dado consejos.” -Carta 60, 1900 Testimonios sobre Conducta Sexual, Adulterio y Divorcio, pág. 16 

El matrimonio es una institución y un acto de origen divino, respaldado por Dios, en el cual un hombre y una mujer se unen para toda la vida.  El registro inspirado nos informa que: “después de la creación de Adán, toda criatura viviente fue traída ante su presencia para recibir un nombre, vio que a cada uno se le había dado una compañera, pero entre todos ellos no había ayuda idónea para él. Entre todas las criaturas que Dios había creado en la tierra, no había ninguna igual al hombre. Y dijo Dios: no es bueno que el hombre esté solo, harele ayuda idónea para él (Génesis 2.18) No existía nadie de la misma naturaleza y forma a quién amar y de quién ser amado. Dios mismo dio a Adán una compañera.”  Patriarcas y Profetas, pág. 26 

“Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces Adán: esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne, ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada.” Génesis 2.21-23 

En su condición edénica, debía prevalecer la igualdad entre los esposos: “Eva fue creada de una costilla tomada del costado de Adán; este hecho significa que ella no debía dominarle como cabeza, ni tampoco debía ser humillada y hollada bajo sus plantas como un ser inferior, sino que más bien debía estar a su lado como su igual, para ser amada y protegida por él.” Patriarcas y Profetas, pág. 27 

Nuestro Padre Celestial concedió gran importancia a la unión marital, al punto que: “Dios celebró la primera boda. De manera que la institución del matrimonio tiene como su autor al Creador del Universo.” Patriarcas y Profetas, pág. 27 

El santo matrimonio estaba destinado a ser una bendición para la humanidad: “Cuando se reconocen y obedecen los principios divinos en esta materia, el matrimonio es una bendición, salvaguarda la felicidad y la pureza de la raza, satisface las necesidades sociales del hombre y eleva su naturaleza física, intelectual y moral.” Patriarcas y Profetas, pág. 27 

De igual manera, “Cristo honró también las relaciones matrimoniales al hacerlas símbolo de su unión con los redimidos. El es el esposo, la esposa es la Iglesia.”  Ministerio de Curación, pág. 275 Porque, “Jesús quiere ver matrimonios y hogares felices.” El Hogar Adventista, pág. 85

El matrimonio, se instituyó por dos motivos muy especiales:

  • Para que el hombre y la mujer se complementen en su carácter y se ayuden con mutuo amor. (Génesis 2.18) 
  • Para que se reproduzca la raza humana. (Génesis 1.27-28).

Introducción

biblia“A la ley y al testimonio, sino dijeren conforme a esto es porque no les ha amanecido.” Isaías 8.20

Como creyentes en el glorioso Mensaje, tal y como nos es presentado en los capítulos 14 y 18 del libro del Apocalipsis, los reformistas siempre hemos creído y enseñado que esta es la Verdadera Iglesia de Dios para estos últimos días; “la iglesia del Dios viviente es columna y baluarte de la verdad” I Timoteo 3.15. Es nuestro privilegio y responsabilidad ser luz a este mundo. 

“Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá el tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias.” II Timoteo 4.1-3.

Aquí se nos presenta un tiempo en que la mayoría de los cristianos se apartarían de la Verdad para escuchar cosas agradables, que no les perturben sus vidas cargadas de pecado. En realidad este asunto tiene más importancia de la que muchas veces le hemos dado, ya que dependiendo de lo que creamos puede depender aún nuestra propia salvación: Ten cuidado de tí mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.” I Timoteo 4.16.

“El error se encuentra mezclado con mucho que es verdad, y se lo acepta en su significado extremo, y hay personas excitables que obran en conformidad con él” II Mensajes Selectos, pág. 18

Como Reformadores somos conocidos por defender la pureza de las instituciones divinas establecidas en el Edén, a saber: el santo Sábado, el matrimonio, la reforma pro salud y el pago del diezmo.

Si ha habido un factor determinante en la descomposición de la sociedad de hoy día, ha sido la desintegración familiar. El rompimiento del vínculo sagrado (divorcio), ha contribuido en muchos casos a que esposas, esposos e hijos traumatizados y heridos, busquen llenar la tristeza, dolor y el vacío que les sobrevino, amparándose en la droga, alcohol, prostitución y en algunos casos hasta en le suicidio.

Es lamentable ver el estado en el que se hallan las iglesias caídas de Babilonia, en cuanto a este tema, día a día vemos familias destruidas y como al poco tiempo los cónyuges separados se han vuelto a casar, aún con la bendición de sus ministros, es por eso que debemos estar firmes en lo que hemos creído y listos para responder con un sólido Escrito Está cuando nos demanden una respuesta de porque mantenemos esta posición basados en la Palabra de Dios.

Por eso, desde los primeros días de la existencia de esta Obra de Reforma, nuestros pioneros guiados por el Espíritu Santo y por el estudio concienzudo de la Biblia y los Testimonios fijaron en nuestros queridos Principios de Fe su posición de no al segundo matrimonio o recasamiento. Satanás sabiendo que le queda poco tiempo se ha dado a la tarea de destruir nuestros hogares con el fin debilitar la Iglesia de Dios y así tratar de impedir que debemos la amonestación del Triple Mensaje Angélico a este mundo, pero hay victoria y seguridad en el Señor y en Su Palabra.

Este material no debería ser usado para controversias, por el contrario con la mansedumbre y humildad de nuestro divino Maestro, debemos salir a buscar a las ovejas perdidas que han sido engañadas por los sistemas falsos de religión y presentarles las verdades gloriosas reveladas a nosotros; tal y como se encuentran en la Biblia, la infalible Palabra de Dios.

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