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La Santa Cena ¿copa única o copas individuales?

Algunos hermanos muy queridos de la Sociedad Misionera Internacional, nos han preguntado por qué en la Iglesia de los Reformadores Adventistas del Séptimo Día, creemos que la santa cena debe realizarse con una única copa.

Contexto histórico

Lo primero que deseamos resaltar, es que esta es una creencia, que no nació con nosotros, hasta mediados de los años 1990, la misma Sociedad Misionera Internacional, practicaba la repartición del vino, de la misma manera.

Cuando el Movimiento de Reforma estaba unificado, en el año 1948, se tomó la siguiente resolución: “La Sagrada Comunión: Sólo hermanos consagrados pueden pedir la bendición sobre la copa y el pan. El pan se preparará solamente con la mejor harina, agua, un poco de sal, y grasa o aceite vegetal. No se debe usar leche.” (Énfasis suplido) Tomado del libro: Resumen de las resoluciones tomadas por las sesiones de delegados de la Asociación General 1921-2007 organizadas por tema, pág. 35 publicado por la Conferencia General de la Sociedad Misionera Internacional de los Adventistas del Séptimo Día, Movimiento de Reforma.

Como se nota, se habla de una copa individual. Sin embargo, en el año 1993, en congreso de su Asociación General, decidieron: “1993-07 Copas múltiples 5 de abril de 1993. Debido a las preocupaciones con respecto al peligro de contraer el virus del SIDA, la iglesia es libre de usar copas individuales.” Ibíd. pág. 36

Desde 1914 hasta 1993, es decir por casi 80 años, la SMI utilizó una única copa para la repartición del vino en la santa cena.  Para el año 1997, las cosas no estaban aún claras y tuvieron que volver a examinar el tema y finalmente resolvieron: “1997-21 La Cena del Señor y el uso de copas individuales 24 de julio de 1997 Esta propuesta dice: “¿Tiene derecho un miembro o una iglesia local de pedir el uso de copas individuales durante la Cena del Señor como medida preventiva?”. La propuesta sobre las copas individuales en la Cena del Señor quedó como sigue: “Si los miembros de las iglesias locales eligen servir el vino en una copa, están autorizados para hacerlo. Aquellos que deciden o desean usar copas individuales en el servicio de la Cena del Señor están libres para hacerlo”. La mayoría, por voto abierto, estuvo de acuerdo con esta nueva redacción de la propuesta.” Ibíd.

Nótese que la norma no debía ser, usar copas indiduales, si no, que bajo petición de un miembro, se le podía la cena en copa individual, sin embargo, en la práctica, la norma es que en todas las iglesias, hasta donde conocemos, se usan copas individuales.

Por su parte, el grupo con sede de Roanoke, no ha escapado de la controversia. En el libro Decisiones doctrinales de las Asambleas de la Conferencia General, publicado por la Asociación Ecuatoriana de los Adventistas Movimiento de Reforma, en la pág. 41, vemos que ya en el año 1959, el tema entra en consideración, bajo la resolución ” 32.- Copa Única en la Santa Cena: Se preguntó si podría haber alguna modificación en cuanto al uso de la copa única en los Ritos Sagrados y qué debería hacerse con quienes se oponen al uso de la copa única por razones higiénicas u otras razones.

Hubo algunas discusiones sobre estos puntos y varias referencias fueron leídas para confirmar nuestra posición. 1 Corintios 10:16; Mateo 26:27.

Se resuelve:

  1. Qué nuestra posición referente a la copa única permanezca como ha sido desde el inicio de nuestro movimiento.
  2. Que aconsejamos, en tal caso, no excluir a un miembro solamente por esta razón, pues habrá sin dudas otras razones que finalmente harán que la persona deje la iglesia o harán necesario el aplicar la disciplina. Juan 6:53,66″

En 1983, se vuelve a tocar el tema. “34.- Copas individuales: Una pregunta a nuestras Asociaciones dice: “¿Por qué no utilizamos copas individuales en la Santa Cena, siendo que esto sería una forma de prevenir enfermedades contagiosas?”

Respuesta: Reafirmamos la resolución 32/59. El uso de copa única ha sido nuestra práctica desde el mismo inicio de nuestro movimiento. 1Corintios 10:16; Mateo 26:27; 1Corintios 11:25; Lucas 22:17; Marcos 14:23.” Ibíd.

Para 1991, decidieron: ” 54.- La Copa en Cena del Señor: Considerando que el material y las propuestas presentadas por la Comisión Doctrinaria permanente de la Conferencia General, referente al uso de una copa común o copas individuales  fueron examinadas por nosotros, en  calidad de Comisión Doctrinaria Temporal queda resuelto: Que consideramos que el material producido por la Comisión Doctrinaria Permanente es insuficiente para cambiar nuestra práctica. Por lo tanto recomendamos reconfirmar nuestra posición original, a saber, una copa común, como siempre ha sido, en calidad de iglesia desde 1925 hasta la presente fecha.” Ibíd.

En 1995, regresa a colación. “69.- Copa común: Considerando que después de que varios hermanos presentaron sus opiniones sobre la copa en la Santa Cena, y que como tenemos resoluciones sobre esa materia desde el inicio del Movimiento de Reforma, posiciones que fueron confirmadas en 1959, resolución 32; 1983, resolución 34 y 1991, resolución 54;

Se resuelve: Que votemos por aceptar  la recomendación de la Comisión Doctrinaria temporaria, que reafirma el continuar con nuestra práctica como antes.

La recomendación textual de la comisión dice: “Considerando que ha sido examinada la cuestión del uso de la copa común, y después de extensa discusión se decidió recomendar que continuemos con nuestra práctica” Ibíd. págs. 41-42

Increíblemente, en 1999, regresa el mismo punto. “100.- Cena del Señor: Considerando que el comité especial designado para recomendar el método de distribución del vino en la Cena del Señor trajo su consejo a la delegación,

Se resolvió que su recomendación sea aceptada como sigue:

  1. Que la ordenanza de la Cena del Señor es una doctrina;
  2. Que el procedimiento para la distribución del vino se ha basado en nuestra comprensión de Mateo 26:27-30; Marcos 14:23,24; 1 Corintios 11:23-30; Deseado de Todas las Gentes 656, 657.

Se recomendó realizar un estudio más profundo sobre esta cuestión y preparar  materiales a ser enviados a todas las Uniones, Campos y Misiones. Además se recomendó que sigamos siendo como somos, y por lo tanto: no votar o dar lugar al debate.” Ibíd. pág. 42

Pero, a pesar, de que está última resolución, dice claramente que acuerdan no votar o dal lugar al debate sobre este tema, en la sesión llevada a cabo en Roanoke, Estados Unidos en el 2015, se vuelve a tomar una votación, con un resultado muy interesante: 86 delegados votaron contra el cambio y 85 a favor de empezar a utilizar copas individuales.

Es sabido, que en Brasil, Estado Unidos y en otros países, hay congregaciones del grupo de Roanoke, que a pesar, del voto de la asociación general, ya toman la cena en copas individuales.

Fundamento bíblico y en los Testimonios

El asunto se debe resolver de una manera muy simple. Las Escrituras y los Testimonios, deben decir cuál fue la forma en que se celebró la primera santa cena y cómo la celebró la primitiva iglesia y de allí, será claro, cuál es la forma en que la Iglesia fiel del Señor debe continuar haciéndolo.

Mateo 26: 27-29:

“Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.”

¿Cuántas copas usó Jesús? “Y tomando la copa” ¿De cuántas copas bebieron los discípulos? “Bebed de ella todos.”  Entonces Mateo 26:27-29 una sola copa.

Marcos 14:23-25:

“Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos. Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada. De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.”

¿Cuántas copas usó Jesús? “Y tomando la copa” ¿De cuántas copas bebieron los discípulos? “Bebieron de ella todos.” Entonces Marcos 14:23-25 una sola copa.

Lucas 22:17-18:

“Y habiendo tomado la copa, dio gracias, y dijo: Tomad esto, y repartidlo entre vosotros; porque os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta que el reino de Dios venga.”

¿Cuántas copas usó Jesús? “habiendo tomado la copa” ¿De cuántas copas bebieron los discípulos? “Tomad esto, y repartidlo entre vosotros.” Entonces Lucas 22:17-18 una sola copa.

Es claro que en los Evangelios, únicamente se utilizó una única copa. Ahora bien, veamos el caso de la Iglesia Primitiva. Pablo en el libro de Gálatas, nos dice claramente: “Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.” Gálatas 1:11-12

Si Pablo recibió la enseña directa del Jesucristo, debemos ver qué fue lo que el enseñó sobre este tema.

I Corintios 11:23-26:

“Porque yo recibí del Señor lo que también os he enseñado: Que el Señor Jesús, la noche que fue entregado, tomó pan;  y habiendo dado gracias, lo partió, y dijo: Tomad, comed; esto es mi cuerpo que por vosotros es partido; haced esto en memoria de mí. Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre; haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí. Así, pues, todas las veces que comiereis este pan, y bebiereis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga.”

Estos textos son muy importantes, para resolver este asunto. Pablo está recitando la enseñanza que el recibió y nos habla que debemos seguir el ejemplo de Jesús en esta materia. Entonces, ¿cuántas copas usó Jesús? “Asimismo tomó también la copa, después de haber cenado, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre;” ¿Qué orden se nos da? ” haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de mí.” ¿Cuántas copas debemos usar? “y bebiereis esta copa”

I Corintios 10:16:

La copa de bendición que bendecimos ¿no es la comunión de la sangre de Cristo? El pan que partimos ¿no es la comunión del cuerpo de Cristo?

¿Cuántas copas se bendicen? “La copa de la bendición.”

LOS TESTIMONIOS

“Cristo se hallaba en el punto de transición entre dos sistemas y sus dos grandes fiestas respectivas. El, el Cordero inmaculado de Dios, estaba por presentarse como ofrenda por el pecado, y así acabaría con el sistema de figuras y ceremonias que durante cuatro mil años había anunciado su muerte. Mientras comía la pascua con sus discípulos, instituyó en su lugar el rito que había de conmemorar su gran sacrificio. La fiesta nacional de los judíos iba a desaparecer para siempre. El servicio que Cristo establecía había de ser observado por sus discípulos en todos los países y a través de todos los siglos

El rito de la cena del Señor fué dado para conmemorar la gran liberación obrada como resultado de la muerte de Cristo. Este rito ha de celebrarse hasta que él venga por segunda vez con poder y gloria. Es el medio por el cual ha de mantenerse fresco en nuestra mente el recuerdo de su gran obra en favor nuestro.

“Y comiendo ellos, tomó Jesús el pan, y bendijo, y lo partió, y dió a sus discípulos, y dijo: Tomad, comed, esto es mi cuerpo. Y tomando el vaso, y hechas gracias, les dió, diciendo: Bebed de él todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos para remisión de los pecados. Y os digo, que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día, cuando lo tengo de beber nuevo con vosotros en el reino de mi Padre.” Deseado de todas las gentes, págs. 608-609

“El ejemplo de Cristo prohíbe la exclusividad en la cena del Señor. Es verdad que el pecado abierto excluye a los culpables. Esto lo enseña claramente el Espíritu Santo ver. 1 Corintios 5:5. Pero fuera de esto, nadie ha de pronunciar juicio. Dios no ha dejado a los hombres el decidir quiénes se han de presentar en estas ocasiones, Porque, ¿quién puede leer el corazón? ¿Quién puede distinguir la cizaña del trigo? “Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa”. Porque “cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor”. “El que come y bebe indignamente, sin discernir el cuerpo del Señor, juicio come y bebe para él”. 1 Corintios 11:28, 27, 29…

“El rito de la comunión señala la segunda venida de Cristo. Estaba destinado a mantener esta esperanza viva en la mente de los discípulos. En cualquier oportunidad en que se reuniesen para conmemorar su muerte, relataban como él “tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de pecados. Y os digo que desde ahora no beberé más de este fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo con vosotros en el reino de mi Padre”. Mateo 26:27-29. En su tribulación hallaban consuelo en la esperanza del regreso de su Señor. Les era indeciblemente precioso el pensamiento: “Todas las veces que comiéreis este pan, y bebiéreis esta copa, lamuerte del Señor anunciáis hasta que venga”. 1 Corintios 11:26.” Consejos para la iglesia, págs. 542,549

“Mientras estaban quietos en torno a la mesa, Jesús tomó el pan, y habiendo dado gracias, lo partió, y les dio diciendo: “Esto es mi cuerpo, que por vosotros es dado; haced esto en memoria de mí. “De igual manera, después de haber cenado, tomó la copa, diciendo: Esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que por vosotros se derrama”. Lucas 22:19, 20. La Biblia dice: “Así pues, todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga”. 1 Corintios 11:26. El pan y el mosto representan el cuerpo y la sangre de Cristo. Así como el pan fue quebrado, y el vino vertido, sobre la cruz el cuerpo de Cristo fue quebrantado y su sangre derramada para salvarnos. De manera que al comer el pan y beber el vino, expresamos que creemos en esto, que nos arrepentimos de nuestros pecados y que recibimos a Cristo como nuestro Salvador.” La única esperanza, págs. 89-90

De esta manera, es claro que no existe ni en la Biblia ni en los Testimonios, motivo alguno, para repartir el jugo de uva en copas individuales. AL respecto, nuestra Declaración de fe, dice: “Conforme a la Escritura, creemos que se debe usar una sola copa para todos los hermanos. En caso, de que exista un miembro enfermo, por su condición, se le dará la santa cena, de manera privada.”

Pero, nos queda una pregunta por responder ¿Es justificante celebrar la santa cena en copas individuales por salud?

Nosotros nos aferramos por fe a lo que dicen las Escrituras: ” tomarán en las manos serpientes, y si bebieren cosa mortífera, no les hará daño; sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán.” Marcos 16:18

¿Se transmite el SIDA por beber del mismo vaso?

El Gobierno de la Rioja en España, en su sitio de la Comisión Antisida reseña: ” ¿Cómo NO se transmite el VIH? El virus del VIH no se trasmite por las actividades de la vida cotidiana: apretones de manos, besos, abrazos, bebiendo del mismo vaso o comiendo del mismo plato o con los mismos cubiertos. Tampoco se transmite por compartir duchas, piscinas, gimnasios, teléfonos públicos, aseos o transportes. Las donaciones de sangre son totalmente seguras y los animales no trasmiten el VIH.” http://www.antisidalarioja.org/informacion-basica-sobre-la-infeccion-por-vihsida/vias-de-transmision/

El sitio Medicina 21 señala: ” MITO Puedo contagiarme del VIH por contactos casuales como dar la mano, dar una brazo, usar un lavabo público, beber del mismo vaso que alguien que está infectado por el VIH o por estar cerca de una persona infectada que tose o estornuda.

REALIDAD El VIH no se transmite por el contacto diario casual en el entorno social ni en el trabajo. Uno no se infecta por darla mano a alguien, abrazar a alguien, usar el mismo lavabo ni beber del mismo vaso que una persona infectada por el VIH, ni por estar expuesto a la tos o los estornudos de una persona infectada por el VIH.

El VIH se transmite a través del sexo vaginal, anal y oral; la una transfusión de sangre contaminada; por compartir agujas contaminadas en el entorno médico asistencial y entre los que se inyectan drogas intravenosas; y de la madre al hijo, durante el embarazo, el parto y la lactancia.”https://www.medicina21.com/especialidades/ver2/2291

Usar ese argumento para el abandono de la copa única, creemos no es válida, según nuestra comprensión de la Verdad Presente.

¿Entró Cristo de una vez al Lugar Santísimo?

Su pregunta importante y muy perspicaz y sí, podemos ayudarla en su inquietud. Lo primero que debemos reconocer es que la noción de que Cristo pasó del Lugar Santo al Lugar Santísimo del Santuario celestial es una idea Adventista. Y a pesar de las acerbas críticas que se ha levantado contra ella, puede probarse con la Escritura fácilmente. Esta idea ha sido resistida muchas veces sin razones válidas; otras veces, sin previo análisis; otras veces, ignorantemente; otras, por una mente prejuiciada, y hasta por rebelión. Pero estas no son formas adecuadas de luchar con las ideas que no comprendemos, que no compartimos con otros, o que nos parecen erróneas.

Lo segundo que debemos establecer es que en el cielo sí existe un Santuario, un Templo donde Dios mora: “Tenemos un Sumo Sacerdote que se sentó a la diestra del trono de la Majestad en el cielo; y es ministro del Santuario, de aquel verdadero Santuario que el Señor levantó, y no el hombre” (Heb. 8:2, las cursivas son nuestras). “El Santuario donde él ministra es más grande y más perfecto; y no es hecho por mano de hombre, es decir, no es de este mundo” (Heb. 9:11, las cursivas son nuestras). “Entonces fue abierto el Santuario de Dios que está en el cielo, y quedó a la vista el Arca de su Pacto en su Santuario” (Apoc. 11:18, las cursivas son nuestras). “Después miré, y vi que se abrió el Santuario en el cielo, la Tienda del Pacto”  (Apoc. 15:5, las cursivas son nuestras. Vea además Heb. 9:8,24; Apoc. 15:8). Este Santuario o Templo celestial, según el testimonio de los mismos escritores inspirados, es el gran original del cual, el Santuario terrenal (con sus dos compartimientos) era una copia, figura o sombra: “Estos sacerdotes sirven en un Santuario que es copia y sombra de lo que hay en el cielo. Por eso Dios dijo a Moisés cuando iba a levantar el Santuario: Haz todas las cosas conforme al modelo que te fue mostrado en el monte” (Heb.  8:5; 9:23).

Lo tercero que debemos tomar en cuenta es que en el Santuario terrenal, el ministerio diario y el ministerio anual si bien tenían similitudes, también tenían marcadas diferencias. Durante el año las personas que no ofrecían los sacrificios de expiación por sus pecados tenían una nueva oportunidad al día siguiente, y así hasta el final del año. Pero el Día de Expiación, era diferente, porque los pecados transferidos simbólicamente al Santuario durantes las actividades diarias eran colocados sobre un “macho cabrío” y retirados del campamento (Lev. 16:20-22). Si en ese mismo día alguno no quedaba limpio de todos sus pecados, era “cortado” del pueblo (Lev. 23:29-30). El Día de Expiación, era entonces, un día especial donde aparecía la verdad del Evangelio (expiación, purificación, limpieza, reconciliación) tanto como la verdad del juicio (advertencia, separación del pueblo) conjuntamente. Sólo en el mensaje de los tres ángeles aparece dicha combinación (Apoc. 14:6-12).

El servicio del Santuario con todos sus ritos y “lugares santos” era un símbolo de las cosas celestiales (Heb. 8:5; 9:9,23). Si bien es cierto que en la cruz encontró cumplimiento el sistema de sacrificio de la antigua dispensación (Mat. 27:51; Col. 2:14-17), que se realizó un completa expiación (Juan 19:30), y que el mundo fue juzgado y Satanás fue despojados de sus presuntuosas pretensiones (Juan 12:30), no se puede decir que todas las verdades implicadas y tipificadas en el Día de Expiación del antiguo culto encontraron cumplimiento en la cruz. Note que el apóstol Pablo reconoce que aunque la muerte de Cristo desenmascara al Diablo y su siniestro carácter (Apoc. 12:10; Heb. 2:14), aún queda algo por realizarse más plenamente (léase Efe. 3:8-10; 1:11-12 y 1 Cor. 4:9). Aunque en la cruz hubo una manifestación plena del amor de Dios, de alguna manera trascendente el amor de Dios debe ser “perfeccionado en nosotros” (1 Juan 4:12). Aquí entra en acción la comunidad de creyentes, la iglesia. Pero claro, sobre la base de la cruz de Cristo (Efe. 3:11).  Así podemos afirmar que la muerte de Cristo dio comienzo aquella obra para cuyo fin ascendió a los cielos (Heb. 8:1-2; 1Cor. 15:24-28; Heb. 2:8). Por consiguiente, en armonía con lo aquí expuesto, el ministerio de Cristo (como el que realizaba el sumo sacerdote en el antiguo santuario) consiste de dos fases: La primera en el Lugar Santo durante cierto tiempo, y la Segunda en el Lugar Santísimo, por un tiempo más breve. La Inspiración demanda alguna correspondencia entre ambos Santuarios. Es cierto que las restricciones del antiguo sistema de sacrifico puede ser exagerado y mal entendido, pero es el medio que utilizó el autor de la carta a los Hebreos para describirle la obra de Cristo tanto en la tierra como en el cielo. Y es precisamente ateniendo a este contexto escritural que proponemos nuestras peculiares creencias.

En cuarto lugar, debemos considerar (o saber, si lo desconocíamos) que la declaración de Heb. 9:12 donde se dice que Cristo entró “una vez por siempre al Lugar Santísimo” (según la Reina-Valera 1960,1995, Reina-Valera Actualizada y la Nueva Versión Internacional) no es una traducción adecuada del texto original. Esto es sabido por los eruditos y evidenciado por la forma en que otras versiones la traducen (ver la Biblia de Jerusalén, Dios Habla Hoy, Nueva Reina-Valera, 2000, Bover-Cantera, Nacar-Colunga). ¿Cómo saber cuál es la traducción correcta?. Naturalmente no puede ser la de nuestra preferencia. Pero sí la que mejor se ajusta al texto Bíblico. Veamos.

En la carta a los Hebreos la palabra “Santuario” nos viene de dos términos griegos: “Skené” (tienda, tabernáculo) y “hágion/hágia” (Santuario, lo santo, lugares santos). El primero aparece en los caps. 8:2,5; 9:2,3,6,8,11,21; 11:19; 13:20. Debe notarse que aparte de Heb. 11:9, en todos los otros textos “skené” se refiere al Santuario. El segundo término se emplea en los siguientes textos: Heb. 8:2; 9:1,2,8,12,24,25; 10:19; 13;11. Se reconoce que “ta hágia” (expresión plural) ha sido traducida frecuentemente en forma inconsistente. Esto es lo que ha generado tanta confusión y controversia.

En Heb. 9:12 se lee “ta hágia”, que significa “los lugares santos”, o “las cosas santas” por consiguiente constituye una referencia a todo el Santuario celestial y no sólo a uno de sus departamentos (en este caso el Lugar Santísimo). Vemos por ejemplo que en Heb. 9:3 encontramos la duplicación de palabras “hágia hágion” que significa “el santo de los santos” para referirse al Lugar Santísimo. Pero sólo aquí. Para ser consistentes y poder traducir Lugar Santísimo en Heb. 9:12 también deberíamos encontrar la duplicación “hágia hágion”, pero no la encontramos. En su lugar tenemos “ta hágia” = “los lugares santos”, o “las cosas santas”, es decir, Santuario.

En quinto lugar, debemos tomar en cuenta algo muy importante que generalmente se pasa por alto en esta discusión y que posiblemente nos permite esclarecer todo el asunto, es que según el Antiguo Testamente había más de una ocasión en la que se podía acceder al Lugar Santísimo. 1) En ocasión de la inauguración del Santuario, y 2), en ocasión del Día de Expiación. Esta parte también la cumplió Cristo. Cuando el Santuario terrenal fue erigido no empezó a funcionar con su sistema de sacrificios sino hasta que fue ungido por Moisés, incluyendo a los sacerdotes (Exo. 30:25-30; 40:1-15; Lev. 8:10-13). Según la profecía de las 70 semanas, el “santo de los santos” (hebreos “qódesh qodashim”) debía ser ungido en algún momento específico de la historia (Dan. 9:24). La expresión “santo de los santos” nunca se aplica a personas, sino siempre a objetos o lugares. En Exo. 26:33-34 se aplica al Lugar Santísimo. En Exo. 29:37, al altar del holocausto. En Exo. 30:10, al altar de oro. En Lev. 7:6, a las ofrendas por el pecado, y en Exo. 30:36, al incienso aromático.

La conclusión obvia es que en su profecía, Daniel revela que el Santuario celestial fue ungido en su totalidad en ocasión de la ascensión de Cristo, y antes de que diera comienzo a su obra sumosacerdotal. Para esto, obviamente debía entrar al Lugar Santísimo, pero luego dio comienzo a su obra en el Lugar Santo la cual duró unos 1, 800 años según la profecía. Luego la segunda vez en la que debía entrar a la parte más íntima del Santuario celestial era en ocasión del comienzo de la última fase de su ministerio de intercesión celestial, lo cual involucra una obra de purificación y de juicio (Dan. 8:14; Heb. 9:23-24; Apoc. 14:6-7).

En los escritos de los profetas se percibe una movimiento dinámico del ministerio de Cristo: “Mientras yo miraba fueron puestos tronos, y un Anciano de muchos días se sentó. Su vestido era blanco como la nieve, y el cabello de su cabeza como lana pura. Su trono llama de fuego, y sus ruedas fuego ardiente… y vi que con las nubes del cielo venía como un Hijo de hombre. Llegó hasta el Anciano de días y fue llevado ante él” (Dan. 7:9,13, las cursivas son nuestras). “Vendrá súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehovah de los ejércitos ¿Y quién podrá soportar el tiempo de su venida? ¿O quién podrá estar en pie cuando él se manifieste? Porque él es como fuego purificador, y como jabón de lavadoras. Y se sentará para afinar y limpiar la plata; porque limpiará a los hijos de Leví, los afinará como a oro y como a plata” (Mal. 3:1-3, las cursivas son nuestras). La profecía de Malaquías tiene un cumplimiento parcial en la primera venida de Cristo, pero su segundo cumplimiento está actualmente ocurriendo ahora en la obra de “limpieza y refinamiento” que Cristo realiza por los justos desde su Templo (vers. 3). Entonces, ambas profecías hacen referencia al mismo evento: El Día antitípico de Expiación. La dinámica o movimiento que ser percibe en ambos pasajes (el Hijo de Hombre traído ante el Padre y la llegada del Ángel del pacto a su templo) es una evidencia de la transferencia de ministerio de Cristo del Lugar Santo al Lugar santísimo del Santuario del cielo. El Santuario terrenal era una maravillosa ilustración del Plan de la Salvación. Cada una de sus actividades nos enseñaba una interesante lección. Note que es precisamente el Santuario del desierto y no otro el que escoge el autor de la carta a los Hebreos para ilustrar la doble obra de Cristo, como sacrificio por el pecado y sumo sacerdote que ministra por su pueblo (cf. caps. 8-9). Por consiguiente, no es sabio desmeritar lo que tan claramente enseñan las Escrituras.

Al leer la carta a los Hebreos no deberíamos perder de vista su mensaje principal: I) Tenemos un mejor guía que Moisés hacia la Patria celestial: Cristo (cf. Heb. 3:2, 1:1-2). II) Tenemos un mejor pacto que el antiguo: el nuevo pacto (cap. 8:7-13). III) Tenemos un mejor Santuario que el terrenal: el Templo celestial (cf. cap. 9:1-2, 8:2). Tenemos un mejor sacerdote que los del antiguo sistema, por lo tanto un mejor ministerio: a Jesús y su ministerio sacerdotal (cf. cap. 7:28, 6:20; 12:24). Tenemos un mejor mediador que los mortales sacerdotes terrenales: a Jesucristo, quien vive para siempre (cf. cap. 7:23, 9:24). Y finalmente podemos decir, que tenemos mayores privilegios y responsabilidades que los antiguos (caps. 12:18-25; 10:28-29). Por consiguiente, leer la epístola a los hebreos para probar a cuál departamento fue que entró Cristo cuando ascendió a los cielos, no nos beneficiará en nada.

Nuestra “Verdad Presente” involucra ciertos énfasis que no estaban presentes en la predicación apostólica, aunque sí resguardados en la palabra profética para ser manifestados en este tiempo (léase Apoc 14:6-12; 18:1-3).

En conclusión, al leer Hebreos 9:12 deberíamos circunscribirnos a lo que su escritor quiso que entendiéramos y no otra cosa, pues esto desnaturalizaría el mensaje central (o “punto principal” – Heb. 8:1) de toda la carta. Además debemos cuidarnos de la tan común práctica de pretender derribar grandes verdades disparándoles textos aislados.

El origen espiritista de las joyas y el maquillaje

“Conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”. (Juan 8:32)

Cierto día estaba repasando el libro de la doctora Cathy Burns “Símbolos Masónicos y Ocultistas” cuando encontré un capítulo acerca de las joyas. Según iba leyendo, quedé impactado al descubrir que las joyas y la cosmética forman parte de la brujería.

Pensé en cerrar rápidamente el libro y olvidarme de ello, pero sabía que no podía. Dios en su misericordia preparó mi corazón para aceptar lo que quería mostrarme. Por favor, déjame compartir contigo lo que descubrí.

“Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos costosos, sino con buenas obras, como corresponde a mujeres que profesan piedad.” (1ª Timoteo 2:9-10)

El origen de las joyas se remonta a la práctica de la magia. Laurie Cabot, mujer que practica la brujería dice: “…El uso de las joyas es una forma de tener poderes sobrenaturales en nuestro cuerpo sin que nadie lo sepa excepto tu misma, y otras personas que estén introducidos en la sofistería…” (1) (Muchas mujeres que están introducidas en el ocultismo también reconocen que a través del uso de joyas reciben poder). Sigue diciendo Laurie Cabot:

“El uso de las joyas es muy importante en el espiritismo ya que, a través de ellas, se suele recibir poder de ciertos espíritus en los rituales. Dado que las joyas se llevan en contacto con el cuerpo, esos espíritus acompañan a las personas mientras lleven sus joyas puestas. Los símbolos de las joyas son muy importantes, no son casuales ni intrascendentes. (2) A veces no sólo será el diseño o el símbolo que representa, sino que el propio adorno tiene un significado sobrenatural.

Muchas personas llevan un anillo o un collar con la piedra correspondiente a su nacimiento. El 22 de marzo de 1990, “The Gatson Gazette” decía: “El concepto de las piedras del nacimiento asigna un cristal específico que se piensa es beneficioso para cada uno de los distintos signos astrológicos, escogidos específicamente para proteger a la persona de las malas influencias y fortalecer los poderes interiores dentro del sistema del zodíaco.”

El anillo es un círculo, símbolo de eternidad, unidad, y reencarnación. Se usaba en la antigüedad como objeto de protección mágica. Dentro del contexto de la magia, el anillo te llena de poder y energía. La apariencia, atracción, o el valor material del anillo tiene poca importancia en el ocultismo. Es el diseño del anillo, los metales y las piedras usadas lo que hace del anillo un objeto de interés en el espiritismo. Los anillos de boda “…se llevan en el dedo del corazón, porque en la quiromancia (adivinación) ese dedo corresponde al corazón. El marido será el Señor de la casa, si coloca el anillo a su mujer en el dedo correspondiente y lo hace hasta el final del dedo. (3) (La quiromancia es una forma de adivinación, totalmente prohibida en la Biblia. Deuteronomio 18:10-12)

En la práctica de la Guija moderna, la mujer involucrada en esta práctica siempre lleva un collar con piedras que representan la reencarnación y a diferentes diosas. El hecho de llevar un collar de piedras incrementa los poderes de la personas, porque dicha persona se está rodeando con espíritus que le dan ese poder.

Las pulseras redondas y los anillos representan al Dios sol, y es un símbolo de vida eterna. Otras pulseras se usan para protegerse de las fuerzas astrales. Hay pulseras que la gente usa como amuletos de la suerte sin saber el significado que un amuleto tiene. Algunas de las llamadas “tiendas cristianas” están vendiendo pulseras amuleto con imágenes de ángeles…etc., y quienes las usan no se dan cuenta que esos objetos pueden haber sido objeto de un hechizo por quien las fabricó. No podemos cristianizar las prácticas paganas, ni tampoco participar de ellas. En 2ª Corintios 6:16 leemos: “¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?…” y en 1ª Samuel 15:23 dice: “Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación. Por cuanto tú desechaste la palabra de Jehová, él también te ha desechado para que no seas rey”.

En 1ª Pedro3:3,4 leemos: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el de corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios”.

De acuerdo al espiritismo, la perforación de las orejas se comenzó a practicar como medio para que los espíritus malignos penetraran en la persona a través de esos orificios, y tomaran control de ella. “En un principio se comenzaron a usar los pendientes como un medio para protegerse de los espíritus, y así ocurrió también cuando comenzaron a usarse los pintalabios.” Los pendientes también se solían llevar como medio de protección, para fortalecer los ojos débiles, y para curar los dolores de cabeza. Pero lo cierto es que estos adornos en vez de proteger a las personas de los espíritus malignos los atraen hacia ellos mismos. Un antiguo espiritista convertido a cristianismo, el Pastor David Meyer comenta lo siguiente: “Pienso que es interesante notar que en cierta ocasión Hillary Clinton dijo que no permitió a su hija llevar pendientes hasta que cumplió 13 años. Eso tiene una explicación: Es bien conocido dentro del ocultismo que cuando una joven cumple los 13 años, es llevada a un lugar llamado `la corte externa” de un rito espiritista, y la señal por la cual esa joven se convierte en una bruja iniciada es a través de la perforación de sus orejas.”4 Entendiendo que Satanás está cada día influyendo más en la sociedad, no es de sorprender entonces ver hoy en día como está cada día más de moda perforarse diferentes partes del cuerpo. (Body piercing). ¡Niños y adultos están abriendo sus cuerpos a influencias demoníacas y doctrinas de demonios tomando parte en estas actividades! Dios estrictamente prohíbe la perforación de nuestro cuerpo u orejas, igual que los tatuajes. En Levítico 19:28 dice: “Y no haréis rasguños en vuestro cuerpo por un muerto, ni imprimiréis en vosotros señal alguna. Yo Jehová”.

El diablo tiene su trampa en marcha; con toda esa moda de tatuarse y hacerse agujeros en el cuerpo, la gente no se lo pensará dos veces cuando se les imponga otra marca, “La marca de la bestia”. En los siguientes versículos podemos darnos cuenta que todas estas cosas no debieran formar parte de la vida de un cristiano. En 1ª Corintios 6:19-20 leemos: “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios”. (Lee también Génesis 35:2-4, y Oseas 2:13)

El maquillaje es también una forma de brujería. El uso del maquillaje afecta nuestro comportamiento y nuestras disposiciones emocionales. Según la médium Laurie Cabot: “… es una costumbre muy antigua la tradición de hacerse la raya en los ojos en honor a la Diosa del amor y de pintarse los ojos para parecer más radiante y misteriosas. El color verde, rosa, el cobrizo y el hecho de pintarse la línea de los ojos hace que se capte energía de Venus, el planeta del amor y el romance. Las sombras en los ojos y el pintalabios de color rosa ayudan a tener una buena autoestima. Los reflejos enviarán luz a otros. Las joyas en contacto con el cuerpo y la cara son un medio de recibir poder. ”5 En otra revista podemos leer que “El maquillaje se usaba extensamente por los brujos indio-americanos y por las brujas europeas. Las máscaras usadas por los brujos tenían un poder sobrenatural debido a que estaban hechas con antimonio, un metal de uso común entre los brujos.

La Dra. Cathy Burn´s dice: “Hace unos 25 años, un misionero volvió de China y comentó que había estado en ese país durante 7 años, y cuando volvió para arreglar su permiso de residencia notó algo diferente en las mujeres americanas. Durante los años que él había estado en China, las mujeres americanas habían adoptado la costumbre de maquillarse. En China las únicas mujeres que se maquillan, llevan pendientes, y se pintan las uñas son las prostitutas. Esa es la forma que tienen de identificarse a sus clientes. Lo sorprendente para este misionero fue encontrase a las mujeres de su país utilizando los mismos adornos que usan las prostitutas. ”
La Biblia dice: “Absteneos de toda clase de maldad”. (1ª Tesalonicenses 5:22) y “No participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas”. (Efesios 5:11) “Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré”. (2ª Corintios 6:17)

También hay otros textos haciendo referencia a la costumbre de maquillarse la cara: Jeremías 4:30 y Ezequiel 23:40-44 hacen referencia a las mujeres pecaminosas que tratan de hacer pecar a los hombres. Los siguientes versículos hablan acerca de como Jezabel se pintó la cara y participó en un encuentro espiritista. Después de que el rey Acab se casara con ella, comenzó a adorar a Baal. (2ª Reyes 9:22, 30 y 1ª Reyes 16:31-33) Lee también Apocalipsis 17:3-5.

Entiendo que mucha gente no conozca el origen espiritista del uso del maquillaje y las joyas, pero ahora que lo sabes, ¿Seguirás haciéndolo?

Esta fue una decisión difícil para mi de tomar, pero agradezco que Dios me permitiera conocer la verdad. El me ha impulsado a compartir esta información contigo y espero que el artículo pueda ayudarte de alguna manera.

Piensa que todo lo que el mundo te ofrece es temporal, y no tiene ningún valor duradero. Dios quiere que nos hagamos tesoros en el cielo: “…donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan”. (Lee Mateo 6:19-21 y Hebreos 11:25) Si esto es lo que menos puedo hacer por Jesús, no es nada comparado con lo que él hizo conmigo.

En Proverbios 31:30 dice: “…vana es la hermosura”.

Mi oración para ti es esta…que tus ojos sean abiertos a la verdad; que seas convencido para rechazar al maligno, y que puedas vivir una vida para agradar a nuestro Salvador Jesucristo.

“Porque si pecamos voluntariamente después de haber recibido el conocimiento de la verdad, ya no queda más sacrificio por los pecados, sino una horrenda expectación de juicio, y de hervor de fuego que ha de devorar a los adversarios”. (Hebreos 10:26-27)

 

Referencias

Nota: La referencia principal que he usado para obtener la información de este artículo es el libro de la Dra. Cathy Burns “Símbolos Masónicos y Ocultistas” (capítulo 18, pp. 293-310) Las siguientes referencias son notas a pie de página de su libro:

1 ~ Laurie Cabot with Tom Cowan, Power of the Witch: The Earth, the Moon, and the Magical Path to Enlightment (New York, New York: Delacorte Press, 1989), pg. 133.

2 ~ Jeff Godwin, Dancing with Demons: The Music’s Real Master (Chinco, California: Chick Publications, 1988), pg. 111

3 ~ M. C. Poinsot, The Occult Sciences (New York: Robert M. McBride and Company, 1972), pg. 320.

4 ~ Last Trumpet Newsletter (October 1994, Vol. 13, Issue 10) pg. 3

5 ~ Ibid., pg. 245-246.

 

Autor: Pastor David J. Meyer

 

¿Cómo vencer al anticristo?

“¡A la ley y al testimonio! Si no dicen conforme a esto es porque no les ha amanecido”. Isaías 8:20 (RV95). Al pueblo de Dios se le indica que busque en las Sagradas Escrituras su salvaguardia contra las influencias de los falsos maestros y el poder seductor de los espíritus tenebrosos. Satanás emplea cuantos medios puede para impedir que los hombres conozcan la Biblia, cuyo claro lenguaje revela sus engaños. En ocasión de cada avivamiento de la obra de Dios, el príncipe del mal actúa con mayor energía; en la actualidad está haciendo esfuerzos desesperados preparándose para la lucha final contra Cristo y sus discípulos. El último gran engaño se desplegará pronto ante nosotros. El Anticristo va a efectuar ante nuestra vista obras maravillosas. El contrahacimiento se asemejará tanto a la realidad, que será imposible distinguirlos sin el auxilio de las Santas Escrituras. Ellas son las que deben atestiguar en favor o en contra de toda declaración, de todo milagro.
Se hará oposición y se ridiculizará a los que traten de obedecer a todos los mandamientos de Dios. Ellos no podrán subsistir sino en Dios. Para poder soportar la prueba que les espera deben comprender la voluntad de Dios tal cual está revelada en su Palabra, pues no pueden honrarle sino en la medida del conocimiento que tengan de su carácter, gobierno y propósitos divinos y en la medida en que obren conforme a las luces que les hayan sido concedidas. Solo los que hayan fortalecido su espíritu con las verdades de la Biblia podrán resistir en el último gran conflicto. Toda alma ha de pasar por la prueba decisiva: ¿Obedeceré a Dios antes que a los hombres? La hora crítica se acerca. ¿Hemos asentado los pies en la roca de la inmutable Palabra de Dios? ¿Estamos preparados para defender firmemente los mandamientos de Dios y la fe de Jesús?
Antes de la crucifixión, el Salvador había predicho a sus discípulos que iba a ser muerto y que resucitaría del sepulcro, y hubo ángeles presentes para grabar esas palabras en las mentes y en los corazones. Pero los discípulos esperaban la liberación política del yugo romano y no podían tolerar la idea de que Aquel en quien todas sus esperanzas estaban concentradas, fuese a sufrir una muerte ignominiosa. Desterraron de su mente las palabras que necesitaban recordar, y cuando llegó el momento de prueba, los encontró sin la debida preparación. La muerte de Jesús destruyó sus esperanzas igual que si no se la hubiese predicho. Así también las profecías nos anuncian el porvenir con la misma claridad con que Cristo predijo su propia muerte a los discípulos. Los acontecimientos relacionados con el fin del tiempo de gracia y la preparación para el tiempo de angustia han sido presentados con claridad. Pero hay miles de personas que comprenden estas importantes verdades de modo tan incompleto como si nunca hubiesen sido reveladas. Satanás procura arrebatar toda impresión que podría llevar a los hombres por el camino de la salvación, y el tiempo de angustia no los encontrará listos.
Cuando Dios manda a los hombres avisos tan importantes que las profecías los representan como proclamados por santos ángeles que vuelan por el cielo, es porque él exige que toda persona dotada de inteligencia les preste atención. Los terribles juicios que Dios pronunció contra los que adoran la bestia y su imagen (Apocalipsis 14:9-11) deberían inducir a todos a estudiar diligentemente las profecías para saber lo que es la marca de la bestia y cómo pueden evitarla. Pero las muchedumbres cierran los oídos a la verdad y prefieren fábulas. El apóstol Pablo, refiriéndose a los últimos días, dijo: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina”. 2 Timoteo 4:3. Ya hemos entrado de lleno en ese tiempo. Las multitudes se niegan a recibir las verdades bíblicas porque estas contrarían los deseos de los corazones pecaminosos y mundanos; y Satanás les proporciona los engaños en que se complacen.
Pero Dios tendrá en la tierra un pueblo que sostendrá la Biblia y la Biblia sola, como piedra de toque de todas las doctrinas y base de todas las reformas. Ni las opiniones de los sabios, ni las deducciones de la ciencia, ni los credos o decisiones de concilios tan numerosos y discordantes como lo son las iglesias que representan, ni la voz de las mayorías, nada de esto, ni en conjunto ni en parte, debe ser considerado como evidencia en favor o en contra de cualquier punto de fe religiosa. Antes de aceptar cualquier doctrina o precepto debemos cerciorarnos de si los autoriza un categórico “Así dice Jehová”.
Satanás trata continuamente de atraer la atención hacia los hombres en lugar de atraerla hacia Dios. Hace que el pueblo considere como sus guías a los obispos, pastores y profesores de teología, en vez de estudiar las Escrituras para saber por sí mismo cuáles son sus deberes. Dirigiendo luego la inteligencia de esos mismos guías, puede entonces también encaminar las multitudes a su voluntad.
Cuando Cristo vino a predicar palabras de vida, el vulgo le oía con gozo y muchos, hasta de entre los sacerdotes y gobernantes, creyeron en él. Pero los principales de los sacerdotes y los jefes de la nación estaban resueltos a condenar y rechazar sus enseñanzas. A pesar de salir frustrados todos sus esfuerzos para encontrar en él motivos de acusación, a pesar de que no podían dejar de sentir la influencia del poder y sabiduría divinos que acompañaban sus palabras, se encastillaron en sus prejuicios y repudiaron la evidencia más clara del carácter mesiánico de Jesús, para no verse obligados a hacerse sus discípulos. Estos opositores de Jesús eran hombres a quienes el pueblo había aprendido desde la infancia a reverenciar y ante cuya autoridad estaba acostumbrado a someterse implícitamente. “¿Cómo es posible—se preguntaban—que nuestros gobernantes y nuestros sabios escribas no crean en Jesús? ¿Sería posible que hombres tan piadosos no le aceptaran si fuese el Cristo?” Y fue la influencia de estos maestros la que indujo a la nación judía a rechazar a su Redentor.
El espíritu que animaba a aquellos sacerdotes y gobernantes anima aún a muchos que pretenden ser muy piadosos. Se niegan a examinar el testimonio que las Sagradas Escrituras contienen respecto a las verdades especiales para la época actual. Llaman la atención del pueblo al número de sus adeptos, su riqueza y su popularidad, y desdeñan a los defensores de la verdad que por cierto son pocos, pobres e impopulares y cuya fe los separa del mundo.
Cristo previó que las pretensiones de autoridad desmedida de los escribas y fariseos no habían de desaparecer con la dispersión de los judíos. Con mirada profética vio que la autoridad humana se encumbraría para dominar las conciencias en la forma que ha dado tan desgraciados resultados para la iglesia en todos los siglos. Y sus terribles acusaciones contra los escribas y fariseos y sus amonestaciones al pueblo a que no siguiera a esos ciegos conductores fueron consignadas como advertencia para las generaciones futuras.
La iglesia romana reserva al clero el derecho de interpretar las Santas Escrituras, y so pretexto de que solo los eclesiásticos son competentes para explicar la Palabra de Dios, priva de ella al pueblo. Aun cuando la Reforma hizo las Escrituras accesibles a todos, este mismo principio sustentado por Roma es el que hoy impide a miles y miles en las iglesias protestantes que las estudien por sí mismos. Se les enseña a aceptar sus doctrinas tal cual las interpreta la iglesia; y hay millares de personas que no admiten nada, por evidente que sea su revelación en las Sagradas Escrituras, si resulta en oposición con su credo o con las enseñanzas adoptadas por sus respectivas iglesias.
A pesar de estar la Biblia llena de amonestaciones contra los falsos maestros, muchos encomiendan al clero el cuidado de sus almas. Hay actualmente millares de personas que profesan ser religiosas y que no pueden dar acerca de los puntos de su fe, otra razón que el hecho de que así les enseñaron sus directores espirituales. No se fijan casi en las enseñanzas del Salvador y creen en cambio ciegamente a lo que los ministros dicen. ¿Pero son acaso infalibles estos ministros? ¿Cómo podemos confiar nuestras almas a su dirección, mientras no sepamos por la Palabra de Dios que ellos poseen la verdad? Muchos son los que, faltos de valor moral para apartarse del sendero trillado del mundo, siguen los pasos de los doctos; y debido a su aversión para investigar por sí mismos, se están enredando más y más en las cadenas del error. Ven que la verdad para el tiempo presente está claramente expuesta en la Biblia y sienten que el poder del Espíritu Santo confirma su proclamación, y sin embargo consienten que la oposición del clero los aleje de la luz. Por muy convencidas que estén la razón y la conciencia, estos pobres ilusos no se atreven a pensar de otro modo que como los ministros, y sacrifican su juicio individual y sus intereses eternos al descreimiento, orgullo y prejuicios de otra persona.
Muchos son los artificios de que Satanás se vale para encadenar a sus cautivos por medio de las influencias humanas. El se asegura la voluntad de multitudes atándolas con los lazos de seda de sus afectos a los enemigos de la cruz de Cristo. Sea cual fuere esta unión: paternal, filial, conyugal o social, el efecto es el mismo: los enemigos de la verdad ejercen un poder que tiende a dominar la conciencia, y las almas sometidas a su autoridad no tienen valor ni espíritu independiente suficientes para seguir sus propias convicciones acerca del deber.
La verdad y la gloria de Dios son inseparables, y nos es imposible honrar a Dios con opiniones erróneas cuando tenemos la Biblia a nuestro alcance. Muchos sostienen que no importa lo que uno cree, siempre que su conducta sea buena. Pero la vida es modelada por la fe. Si teniendo la luz y la verdad a nuestro alcance, no procuramos conocerla, de hecho la rechazamos y preferimos las tinieblas a la luz.
“Hay camino que parece derecho al hombre, mas su salida son caminos de muerte”. Proverbios 16:25. La ignorancia no disculpa el error ni el pecado, cuando se tiene toda oportunidad de conocer la voluntad de Dios. Tomemos el caso de un hombre que estando de viaje llega a un punto de donde arrancan varios caminos en direcciones indicadas en un poste. Si no se fija en este y escoge el camino que mejor le parezca, por sincero que sea, es más que probable que errará el rumbo.
Dios nos ha dado su Palabra para que conozcamos sus enseñanzas y sepamos por nosotros mismos lo que él exige de nosotros. Cuando el doctor de la ley preguntó a Jesús: “¿Haciendo qué cosa, poseeré la vida eterna?” el Señor lo remitió a las Sagradas Escrituras, diciendo: “¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?” La ignorancia no excusará ni a jóvenes ni a viejos, ni los librará tampoco del castigo que corresponde a la infracción de la ley de Dios, pues tienen a la mano una exposición fiel de dicha ley, de sus principios y de lo que ella exige del hombre. No basta tener buenas intenciones; no basta tampoco hacer lo que se cree justo o lo que los ministros dicen serlo. La salvación de nuestra alma está en juego y debemos escudriñar por nuestra cuenta las Santas Escrituras. Por arraigadas que sean las convicciones de un hombre, por muy seguro que esté de que el pastor sabe lo que es verdad, nada de esto debe servirle de fundamento. El tiene un mapa en el cual van consignadas todas las indicaciones del camino para el cielo y no tiene por qué hacer conjeturas.
El primero y más alto deber de toda criatura racional es el de escudriñar la verdad en las Sagradas Escrituras y luego andar en la luz y exhortar a otros a que sigan su ejemplo. Día tras día deberíamos estudiar diligentemente la Biblia, pesando cada pensamiento y comparando texto con texto. Con la ayuda de Dios debemos formarnos nuestras propias opiniones ya que tenemos que responder a Dios por nosotros mismos.
Las verdades que se encuentran explicadas con la mayor claridad en la Biblia han sido envueltas en dudas y oscuridad por hombres doctos, que con ínfulas de gran sabiduría enseñan que las Escrituras tienen un sentido místico, secreto y espiritual que no se echa de ver en el lenguaje empleado en ellas. Esos hombres son falsos maestros. Fue a personas semejantes a quienes Jesús declaró: “No conocéis las Escrituras, ni el poder de Dios”. Marcos 12:24 (VM). El lenguaje de la Biblia debe explicarse de acuerdo con su significado manifiesto, a no ser que se trate de un símbolo o figura. Cristo prometió: “Si alguno quisiere hacer su voluntad [del Padre], conocerá de mi enseñanza, si es de Dios”. Juan 7:17 (VM). Si los hombres quisieran tan solo aceptar lo que la Biblia dice, y si no hubiera falsos maestros para alucinar y confundir las inteligencias, se realizaría una obra que alegraría a los ángeles y que traería al rebaño de Cristo a miles y miles de almas actualmente sumidas en el error.
Deberíamos ejercitar en el estudio de las Santas Escrituras todas las fuerzas del entendimiento y procurar comprender, hasta donde es posible a los mortales, las profundas enseñanzas de Dios; pero no debemos olvidar que la disposición del estudiante debe ser dócil y sumisa como la de un niño. Las dificultades bíblicas no pueden ser resueltas por los mismos métodos que se emplean cuando se trata de problemas filosóficos. No deberíamos ponernos a estudiar la Biblia con esa confianza en nosotros mismos con la cual tantos abordan los dominios de la ciencia, sino en el espíritu de oración y dependencia filial hacia Dios y con un deseo sincero de conocer su voluntad. Debemos acercarnos con espíritu humilde y dócil para obtener conocimiento del gran YO SOY. De lo contrario vendrán ángeles malos a oscurecer nuestras mentes y a endurecer nuestros corazones al punto que la verdad ya no nos impresionará.
Más de una porción de las Sagradas Escrituras que los eruditos declaran ser un misterio o que estiman de poca importancia, está llena de consuelo e instrucción para el que estudió en la escuela de Cristo. Si muchos teólogos no comprenden mejor la Palabra de Dios, es por la sencilla razón de que cierran los ojos con respecto a unas verdades que no desean poner en práctica. La comprensión de las verdades bíblicas no depende tanto de la potencia intelectual aplicada a la investigación como de la sinceridad de propósitos y del ardiente anhelo de justicia que animan al estudiante.
Nunca se debería estudiar la Biblia sin oración. Solo el Espíritu Santo puede hacernos sentir la importancia de lo que es fácil comprender, o impedir que nos apartemos del sentido de las verdades de difícil comprensión. Hay santos ángeles que tienen la misión de influir en los corazones para que comprendan la Palabra de Dios, de suerte que la belleza de esta nos embelese, sus advertencias nos amonesten y sus promesas nos animen y vigoricen. Deberíamos hacer nuestra la petición del salmista: “¡Abre mis ojos, para que yo vea las maravillas de tu ley!” Salmos 119:18 (VM). Muchas veces las tentaciones parecen irresistibles, y es porque se ha descuidado la oración y el estudio de la Biblia, y por ende no se pueden recordar luego las promesas de Dios ni oponerse a Satanás con las armas de las Santas Escrituras. Pero los ángeles rodean a los que tienen deseos de aprender cosas divinas, y en situaciones graves traerán a su memoria las verdades que necesitan. “Porque vendrá el enemigo como río, mas el Espíritu de Jehová levantará bandera contra él”. Isaías 59:19.
Jesús prometió a sus discípulos “el Consolador, es decir, el Espíritu Santo, a quien—dijo—el Padre enviará en mi nombre”, y agregó: “El os enseñará todas las cosas, y os recordará todo cuanto os he dicho”. Juan 14:26 (VM). Pero primero es preciso que las enseñanzas de Cristo hayan sido atesoradas en el entendimiento, si queremos que el Espíritu de Dios nos las recuerde en el momento de peligro. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti”. Salmos 119:11.
Todos los que estiman en lo que valen sus intereses eternos deben mantenerse en guardia contra las incursiones del escepticismo. Hasta los fundamentos de la verdad serán socavados. Es imposible ponerse a cubierto de los sarcasmos y sofismas y de las enseñanzas insidiosas y pestilentes de la incredulidad moderna. Satanás adapta sus tentaciones a todas las clases. Asalta a los indoctos con una burla o una mirada de desprecio, mientras que se acerca a la gente instruida con objeciones científicas y razonamientos filosóficos propios para despertar desconfianza o desprecio hacia las Sagradas Escrituras. Hasta los jóvenes de poca experiencia se atreven a insinuar dudas respecto a los principios fundamentales del cristianismo. Y esta incredulidad juvenil, por superficial que sea, no deja de ejercer su influencia. Muchos se dejan arrastrar así al punto de mofarse de la piedad de sus padres y desafían al Espíritu de gracia. Hebreos 10:29. Muchos cuya vida daba promesa de honrar a Dios y de beneficiar al mundo, se han marchitado bajo el soplo contaminado de la incredulidad. Todos los que fían en los dictámenes jactanciosos de la razón humana y se imaginan poder explicar los misterios divinos y llegar al conocimiento de la verdad sin el auxilio de la sabiduría de Dios, están presos en las redes de Satanás.
Vivimos en el período más solemne de la historia de este mundo. La suerte de las innumerables multitudes que pueblan la tierra está por decidirse. Tanto nuestra dicha futura como la salvación de otras almas dependen de nuestra conducta actual. Necesitamos ser guiados por el Espíritu de Verdad. Todo discípulo de Cristo debe preguntar seriamente: “¿Señor, qué quieres que haga?” Necesitamos humillarnos ante el Señor, ayunar, orar y meditar mucho en su Palabra, especialmente acerca de las escenas del juicio. Debemos tratar de adquirir actualmente una experiencia profunda y viva en las cosas de Dios, sin perder un solo instante. En torno nuestro se están cumpliendo acontecimientos de vital importancia; nos encontramos en el terreno encantado de Satanás. No durmáis, centinelas de Dios, que el enemigo está emboscado, listo para lanzarse sobre vosotros y haceros su presa en cualquier momento en que caigáis en descuido y somnolencia.
Muchos se engañan con respecto a su verdadera condición ante Dios. Se felicitan por los actos reprensibles que no cometen, y se olvidan de enumerar las obras buenas y nobles que Dios requiere, pero que ellos descuidan de hacer. No basta que sean árboles en el huerto del Señor. Deben corresponder a lo que Dios espera de ellos, llevando frutos. Dios los hace responsables de todo el bien que podrían haber realizado, sostenidos por su gracia. En los libros del cielo sus nombres figuran entre los que ocupan inútilmente el suelo. Sin embargo, aun el caso de tales personas no es del todo desesperado. El Dios de paciencia y amor se empeña en atraer aún a los que han despreciado su gracia y desdeñado su misericordia. “Por lo cual se dice: Despiértate tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo. Mirad, pues, cómo andéis avisadamente; […] redimiendo el tiempo, porque los días son malos”. Efesios 5:14-16.
Cuando llegue el tiempo de la prueba, los que hayan seguido la Palabra de Dios como regla de conducta, serán dados a conocer. En verano no hay diferencia notable entre los árboles de hojas perennes y los que las pierden; pero cuando vienen los vientos de invierno los primeros permanecen verdes en tanto que los otros pierden su follaje. Así puede también que no sea dado distinguir actualmente a los falsos creyentes de los verdaderos cristianos, pero pronto llegará el tiempo en que la diferencia saltará a la vista. Dejad que la oposición se levante, que el fanatismo y la intolerancia vuelvan a empuñar el cetro, que el espíritu de persecución se encienda, y entonces los tibios e hipócritas vacilarán y abandonarán la fe; pero el verdadero cristiano permanecerá firme como una roca, con más fe y esperanza que en días de prosperidad.
El salmista dice: “Tus testimonios son mi meditación”. “De tus mandamientos he adquirido inteligencia: por tanto he aborrecido todo camino de mentira”. Salmos 119:99, 104.
“Bienaventurado el hombre que halla la sabiduría”. “Porque él será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viniere el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de hacer fruto”. Proverbios 3:13; Jeremías 17:8.

Este texto, corresponde al capítulo 38 del libro El Conflicto de los Siglos de Elena G. de White. Si desea una copia del mismo, escriba literatura@reformistas.org

¿Quiénes son los ángeles?

La relación entre el mundo visible y el invisible, el ministerio de los ángeles de Dios y la influencia o intervención de los espíritus malos, son asuntos claramente revelados en las Sagradas Escrituras y como indisolublemente entretejidos con la historia humana. Nótase en nuestros días una tendencia creciente a no creer en la existencia de los malos espíritus, mientras que por otro lado muchas personas ven espíritus de seres humanos difuntos en los santos ángeles, que son “enviados para” servir a “los que han de heredar la salvación”. Hebreos 1:14 (VM). Pero las Escrituras no solo enseñan la existencia de los ángeles, tanto buenos como malos, sino que contienen pruebas terminantes de que estos no son espíritus desencarnados de hombres que hayan dejado de existir.
Antes de la creación del hombre, había ya ángeles; pues cuando los cimientos de la tierra fueron echados, a una “las estrellas todas del alba alababan, y se regocijaban todos los hijos de Dios”. Job 38:7. Después de la caída del hombre, fueron enviados ángeles para guardar el árbol de la vida, y esto antes que ningún ser humano hubiese fallecido. Los ángeles son por naturaleza superiores al hombre, pues el salmista refiriéndose a este, dice: “Algo menor lo hiciste que los ángeles”. Salmos 8:6 (V. Bover-Cantera).
Las Santas Escrituras nos dan información acerca del número, del poder y de la gloria de los seres celestiales, de su relación con el gobierno de Dios y también con la obra de redención. “Jehová afirmó en los cielos su trono; y su reino domina sobre todos”. Y el profeta dice: “Oí voz de muchos ángeles alrededor del trono”. Ellos sirven en la sala del trono del Rey de los reyes, “ángeles, poderosos en fortaleza”, “ministros suyos”, que hacen “su voluntad”, “obedeciendo a la voz de su precepto”. Salmos 103:19-21; Apocalipsis 5:11. Millones de millones y millares de millares era el número de los mensajeros, celestiales vistos por el profeta Daniel. El apóstol Pablo habla de “las huestes innumerables de ángeles”. Hebreos 12:22 (VM). Como mensajeros de Dios, iban y volvían “a semejanza de relámpagos” (Ezequiel 1:14), tan deslumbradora es su gloria y tan veloz su vuelo. El ángel que apareció en la tumba del Señor, y cuyo “aspecto era como un relámpago y su vestido blanco como la nieve”, hizo que los guardias temblaran de miedo y quedaran “como muertos”. Mateo 28:3, 4. Cuando Senaquerib, el insolente monarca asirio, blasfemó e insultó a Dios y amenazó destruir a Israel, “aconteció que en aquella misma noche salió un ángel de Jehová, e hirió en el campamento de los asirios ciento ochenta y cinco mil hombres”. El ángel “destruyó a todos los hombres fuertes y valerosos, con los príncipes y los capitanes” del ejército de Senaquerib, quien “volvió con rostro avergonzado a su propia tierra”. 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21 (VM).
Los ángeles son enviados a los hijos de Dios con misiones de misericordia. Visitaron a Abraham con promesas de bendición; al justo Lot, para rescatarle de las llamas de Sodoma; a Elías, cuando estaba por morir de cansancio y hambre en el desierto; a Eliseo, con carros y caballos de fuego que circundaban la pequeña ciudad donde estaba encerrado por sus enemigos; a Daniel, cuando imploraba la sabiduría divina en la corte de un rey pagano, o en momentos en que iba a ser presa de los leones; a San Pedro, condenado a muerte en la cárcel de Herodes; a los presos de Filipos; a San Pablo y a sus compañeros, en la noche tempestuosa en el mar; a Cornelio, para hacerle comprender el evangelio, a San Pedro, para mandarlo con el mensaje de salvación al extranjero gentil. Así fue como, en todas las edades, los santos ángeles ejercieron su ministerio en beneficio del pueblo de Dios.
Cada discípulo de Cristo tiene su ángel guardián respectivo. Estos centinelas celestiales protegen a los justos del poder del maligno. Así lo reconoció el mismo Satanás cuando dijo: “Teme Job a Dios de balde? ¿No le has tu cercado a él y a su casa, y a todo lo que tiene en derredor”. Job 1:9, 10. El medio de que Dios se vale para proteger a su pueblo está indicado en las palabras del salmista: “El ángel de Jehová acampa en derredor de los que le temen, y los defiende”. Salmos 34:7. Hablando de los que creen en él, el Salvador dijo: “Mirad no tengáis en poco a alguno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre la faz de mi Padre”. Mateo 18:10. Los ángeles encargados de atender a los hijos de Dios tienen a toda hora acceso a él.
Así que, aunque expuesto al poder engañoso y a la continua malicia del príncipe de las tinieblas y en conflicto con todas las fuerzas del mal, el pueblo de Dios tiene siempre asegurada la protección de los ángeles del cielo. Y esta protección no es superflua. Si Dios concedió a sus hijos su gracia y su amparo, es porque deben hacer frente a las temibles potestades del mal, potestades múltiples, audaces e incansables, cuya malignidad y poder nadie puede ignorar o despreciar impunemente.
Los espíritus malos, creados en un principio sin pecado, eran iguales, por naturaleza, poder y gloria, a los seres santos que son ahora mensajeros de Dios. Pero una vez caídos por el pecado, se coligaron para deshonrar a Dios y acabar con los hombres. Unidos con Satanás en su rebeldía y arrojados del cielo con él, han sido desde entonces, en el curso de los siglos, sus cómplices en la guerra empezada contra la autoridad divina. Las Sagradas Escrituras nos hablan de su unión y de su gobierno de sus diversas órdenes, de su inteligencia y astucia, como también de sus propósitos malévolos contra la paz y la felicidad de los hombres.
La historia del Antiguo Testamento menciona a veces su existencia y su actuación pero fue durante el tiempo que Cristo estuvo en la tierra cuando los espíritus malos dieron las más sorprendentes pruebas de su poder. Cristo había venido para cumplir el plan ideado para la redención del hombre, y Satanás resolvió afirmar su derecho para gobernar al mundo. Había logrado implantar la idolatría en toda la tierra, menos en Palestina. Cristo vino a derramar la luz del cielo sobre el único país que no se había sometido al yugo del tentador. Dos poderes rivales pretendían la supremacía. Jesús extendía sus brazos de amor, invitando a todos los que querían encontrar en él perdón y paz. Las huestes de las tinieblas vieron que no poseían un poder ilimitado, y comprendieron, que si la misión de Cristo tenía éxito, pronto terminaría su reinado. Satanás se enfureció como león encadenado y desplegó atrevidamente sus poderes tanto sobre los cuerpos como sobre las almas de los hombres.
Que ciertos hombres hayan sido poseídos por demonios está claramente expresado en el Nuevo Testamento. Las personas afligidas de tal suerte no sufrían únicamente de enfermedades cuyas causas eran naturales. Cristo tenía conocimiento perfecto de aquello con que tenía que habérselas, y reconocía la presencia y acción directas de los espíritus malos.
Ejemplo sorprendente de su número, poder y malignidad, como también del poder misericordioso de Cristo, lo encontramos en el relato de la curación de los endemoniados de Gádara. Aquellos pobres desaforados, que burlaban toda restricción y se retorcían, echando espumarajos por la boca, enfurecidos, llenaban el aire con sus gritos, se maltrataban y ponían en peligro a cuantos se acercaban a ellos. Sus cuerpos cubiertos de sangre y desfigurados, sus mentes extraviadas, presentaban un espectáculo de los más agradables para el príncipe de las tinieblas. Uno de los demonios que dominaba a los enfermos, declaró: “Legión me llamo; porque somos muchos”. Marcos 5:9. En el ejército romano una legión se componía de tres a cinco mil hombres. Las huestes de Satanás están también organizadas en compañías, y la compañía a la cual pertenecían estos demonios correspondía ella sola en número por lo menos a una legión.
Al mandato de Jesús, los espíritus malignos abandonaron sus víctimas, dejándolas sentadas en calma a los pies del Señor, sumisas, inteligentes y afables. Pero a los demonios se les permitió despeñar una manada de cerdos en el mar; y los habitantes de Gádara, estimando de más valor sus puercos que las bendiciones que Dios había concedido, rogaron al divino Médico que se alejara. Tal era el resultado que Satanás deseaba conseguir. Echando la culpa de la pérdida sobre Jesús, despertó los temores egoístas del pueblo, y les impidió escuchar sus palabras. Satanás acusa continuamente a los cristianos de ser causa de pérdidas, desgracias y padecimientos, en lugar de dejar recaer el oprobio sobre quienes lo merecen, es decir, sobre sí mismo y sus agentes.
Pero los propósitos de Cristo no quedaron frustrados. Permitió a los espíritus malignos que destruyesen la manada de cerdos, como censura contra aquellos judíos que, por amor al lucro, criaban esos animales inmundos. Si Cristo no hubiese contenido a los demonios, habrían precipitado al mar no solo los cerdos sino también a los dueños y porqueros. La inmunidad de estos fue tan solo debida a la intervención misericordiosa de Jesús. Por otra parte, el suceso fue permitido para que los discípulos viesen el poder malévolo de Satanás sobre hombres y animales, pues quería que sus discípulos conociesen al enemigo al que iban a afrontar, para que no fuesen engañados y vencidos por sus artificios. Quería, además, que el pueblo de aquella región viese que él, Jesús, tenía el poder de romper las ligaduras de Satanás y libertar a sus cautivos. Y aunque Jesús se alejó, los hombres tan milagrosamente libertados quedaron para proclamar la misericordia de su Bienhechor.
Las Escrituras encierran otros ejemplos semejantes. La hija de la mujer sirofenicia estaba atormentada de un demonio al que Jesús echó fuera por su palabra. Marcos 7:26-30. “Un endemoniado, ciego y mudo” (Mateo 12:22); un joven que tenía un espíritu mudo, que a menudo le arrojaba “en el fuego y en aguas, para matarle” (Marcos 9:17-27); el maníaco que, atormentado por el “espíritu de un demonio inmundo” (Lucas 4:33-36), perturbaba la tranquilidad del sábado en la sinagoga de Capernaúm; todos ellos fueron curados por el compasivo Salvador. En casi todos los casos Cristo se dirigía al demonio como a un ser inteligente, ordenándole salir de su víctima y no atormentarla más. Al ver su gran poder, los adoradores reunidos en Capernaúm se asombraron, “y hablaban unos a otros, diciendo: ¿Qué palabra es esta? que con autoridad y potencia manda a los espíritus inmundos, y salen”. Lucas 4:36.
Se representa uno generalmente aquellos endemoniados como sometidos a grandes padecimientos; sin embargo había excepciones a esta regla. Con el fin de obtener poder sobrenatural, algunas personas se sometían voluntariamente a la influencia satánica. Estas, por supuesto, no entraban en conflicto con los demonios. A esta categoría pertenecen los que poseían el espíritu de adivinación, como los magos Simón y Elimas y la joven adivina que siguió a Pablo y a Silas en Filipos.
Nadie está en mayor peligro de caer bajo la influencia de los espíritus malos que los que, a pesar del testimonio directo y positivo de las Sagradas Escrituras, niegan la existencia e intervención del diablo y de sus ángeles. Mientras ignoremos sus astucias, ellos nos llevan notable ventaja; y muchos obedecen a sus sugestiones creyendo seguir los dictados de su propia sabiduría. Esta es la razón por la cual a medida que nos acercamos al fin del tiempo, cuando Satanás obrará con la mayor energía para engañar y destruir, él mismo propaga por todas partes la creencia de que no existe. Su política consiste en esconderse y obrar solapadamente.
No hay nada que el gran seductor tema tanto como el que nos demos cuenta de sus artimañas. Para mejor disfrazar su carácter y encubrir sus verdaderos propósitos, se ha hecho representar de modo que no despierte emociones más poderosas que las del ridículo y del desprecio. Le gusta que lo pinten deforme o repugnante, mitad animal mitad hombre.
Le agrada oírse nombrar como objeto de diversión y de burla por personas que se creen inteligentes e instruidas.
Precisamente por haberse enmascarado con habilidad consumada es por lo que tan a menudo se oye preguntar: “¿Existe en realidad ente semejante?” Prueba evidente de su éxito es la aceptación general de que gozan entre el público religioso ciertas teorías que niegan los testimonios más positivos de las Sagradas Escrituras. Y es porque Satanás puede dominar tan fácilmente los espíritus de las personas inconscientes de su influencia, por lo que la Palabra de Dios nos da tantos ejemplos de su obra maléfica, nos revela sus fuerzas ocultas y nos pone así en guardia, contra sus ataques.
El poder y la malignidad de Satanás y de su hueste podrían alarmarnos con razón, si no fuera por el apoyo y salvación que podemos encontrar en el poder superior de nuestro Redentor. Proveemos cuidadosamente nuestras casas con cerrojos y candados para proteger nuestros bienes y nuestras vidas contra los malvados; pero rara vez pensamos en los ángeles malos que tratan continuamente de llegar hasta nosotros, y contra cuyos ataques no contamos en nuestras propias fuerzas con ningún medio eficaz de defensa. Si se les dejara, nos trastornarían la razón, nos desquiciarían y torturarían el cuerpo, destruirán nuestras propiedades y nuestras vidas. Solo se deleitan en el mal y en la destrucción. Terrible es la condición de los que resisten a las exigencias de Dios y ceden a las tentaciones de Satanás hasta que Dios los abandona al poder de los espíritus malignos. Pero los que siguen a Cristo están siempre seguros bajo su protección. Ángeles de gran poder son enviados del cielo para ampararlos. El maligno no puede forzar la guardia con que Dios tiene rodeado a su pueblo.

Este texto, corresponde al capítulo 32 del libro El Conflicto de los Siglos de Elena G. de White. Si desea una copia del mismo, escriba literatura@reformistas.org

La navidad y el año nuevo, dos fiestas paganas

LA NAVIDAD

La Biblia no revela en que mes nació Cristo. Lo cual de por sí ya es un indicio de que el nacimiento del Salvador no fue destinado a ser objeto de culto o adoración.

Vayamos a la época en que nació Cristo… 

Los judíos sabían que estaban viviendo dentro del periodo de las 70 semanas de Daniel 9:24-27, por lo tanto estaba cerca el tiempo en que vendría el Mesías Príncipe.

Lucas 1:5-9 –“En los días de Herodes, rey de Judea, había un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías. Su esposa era de las hijas de Aarón y se llamaba Elisabet. Ambos eran justos delante de Dios y vivían irreprensiblemente en todos los mandamientos y ordenanzas del Señor. No tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran de edad avanzada. Aconteció que, cuando Zacarías ejercía el sacerdocio delante de Dios, en el turno de su clase, conforme a la costumbre del sacerdocio, le tocó por sorteo entrar en el templo del Señor para quemar el incienso.”

DTG pg. 72.3 – “Estaba de pie delante del altar de oro en el lugar santo del santuario. La nube de incienso ascendía delante de Dios con las oraciones de Israel. De repente, sintió una presencia divina. Un ángel del Señor estaba ‘en pie a la derecha del altar.’ La posición del ángel era una indicación de favor, pero Zacarías no se fijó en esto. Durante muchos años, Zacarías había orado por la venida del Redentor; y ahora el cielo le había mandado su mensajero para anunciarle que sus oraciones iban a ser contestadas; pero la misericordia de Dios le parecía demasiado grande para creer en ella. Se sentía lleno de temor y condenación propia.”

DTG pg. 73.3 – “A la pregunta de Zacarías, el ángel respondió: ‘Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y yo soy enviado a hablarte, y a darte estas buenas nuevas.’ Quinientos años antes, Gabriel había dado a conocer a Daniel el período profético que había de extenderse hasta la venida de Cristo. El conocimiento de que el fin de este período se acercaba, había inducido a Zacarías a orar por el advenimiento del Mesías. Y he aquí que el mismo mensajero por quien fuera dada la profecía había venido a anunciar su cumplimiento.”

Zacarías sabía que las setenta semanas estaban por llegar a su fin, por eso se encontraba orando por la llegada del Mesías.

Ahora, por Lucas 3:23 sabemos que Cristo tenía 30 años para el año 27dC (10 de mes séptimo cuando fue ungido).

Seguramente, la oración de Zacarías aconteció entre los años 5 y 4 aC. Porque era el sexto mes de embarazo de Elisabet, cuando Gabriel apareció a María (Lucas 1:35). Es decir que Juan el Bautista era unos 6 meses mayor a Jesús.

Lucas 1:26 – “En el sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret.”

El nacimiento de Cristo (Lucas 2:1-7) tuvo que haber ocurrido alrededor del año 3aC.

¿Cómo sabemos que Cristo no ha nacido en Diciembre?

Lucas 1:57 – Nacimiento de Juan el Bautista.

Lucas 2:8-15 – La visita de los ángeles a los pastores.

CS 314.1 – “Un ángel desciende a la tierra para ver quiénes están preparados para dar la bienvenida a Jesús. Pero no puede discernir señal alguna de expectación. No oye ninguna voz de alabanza ni de triunfo que anuncie que la venida del Mesías es inminente. El ángel se cierne durante un momento sobre la ciudad escogida y sobre el templo donde durante siglos y siglos se manifestara la divina presencia; pero allí también se nota la misma indiferencia.”

El ángel Gabriel fue enviado a Jerusalén a anunciarles que el Mesías estaba a punto de nacer pero vio que nadie estaba esperando el nacimiento de Cristo.

CS 314.2 — “No hay señal de que se espere a Cristo ni preparativos para recibir al Príncipe de la vida. Asombrado, el mensajero celestial está a punto de volverse al cielo con la vergonzosa noticia, cuando descubre un grupo de pastores que están cuidando sus rebaños durante la noche, y que al contemplar el cielo estrellado, meditan en la profecía de un Mesías que debe venir a la tierra y anhelan el advenimiento del Redentor del mundo.”

Cuando Gabriel estaba apunto de regresarse al cielo, ve a unos pastores que miran el cielo estrellado y se acuerdan de la profecía de Números 24:17 –El aparecimiento de la estrella de Jacob marcando el tiempo exacto en que el Mesías iba a aparecer. Y seguramente sabían también que la profecía de las 70 semanas estaban llegando a su fin. Esta estrella era una señal. En Mateo 2:2 vemos como los magos del oriente llegaron a Jerusalén siguiendo la estrella.

En invierno no se puede contemplar un cielo estrellado (y recordemos que en Palestina, donde nació Jesús, viene a ser hemisferio norte).

Génesis 49:10 – “El cetro no será quitado de Judá, ni la vara de autoridad de entre sus pies, hasta que venga Siloh; y le obedecerán los pueblos.”

Estaba predicho que en el trono de David ya no estaría sentado un descendiente de David, sino un extranjero. Esto debía ser otra señal para los judíos. Estos pastores sabían que en el trono estaba Herodes (un idumeo, es decir un extranjero). El cetro había sido quitado de Judá.

DTG pg. 43.2 – “La noticia de la llegada de los magos cundió rápidamente por toda Jerusalén. Su extraña misión creó agitación entre el pueblo, agitación que penetro hasta el palacio del rey Herodes. El astuto idumeo quedo perturbado por la insinuación de que pudiese tener un rival. Innumerables crímenes habían manchado el camino de su ascensión al trono. Por ser de sangre extranjera, era odiado por el pueblo sobre el cual reinaba.”

Cristo no pudo nacer en invierno del hemisferio norte, es más probable que haya nacido en la primavera, tal vez en el verano.

¿Por qué es importante entender esto?

Para que Cristo empiece su ministerio terrenal tenía que tener 30 años cumplidos para que pueda ser ungido. Así estaba escrito en la ley (Números 4:3). El ungimiento tenía que marcar la última semana de las 70 semanas, tenía que marcar el inicio de la semana 70 y también el fin de la semana 62. Es decir que para el 10 de mes séptimo del 27dc Cristo ya tenía que tener cumplidos 30 años. El inicio de la semana 70 es el otoño del hemisferio norte.

Si Cristo hubiese nacido en el invierno (fin de año) del año 3aC, haciendo la matemática, para otoño del 27dC no hubiese tenido 30 años todavía, hubiese tenido todavía 29 años. Esto indica que Cristo tuvo que haber nacido antes de otoño, por eso asumimos que fue en primavera o verano.

Además en la Biblia vemos a los pastores con el rebaño afuera. Es imposible que el ganado este en la intemperie en el invierno, debería estar en los establos protegidos del frío.

Entonces, de dónde salió la celebración en Diciembre?

En el hemisferio norte, en el invierno, el 21 de diciembre es el día más corto del año.

¿Qué concepto tenían los paganos?

Si el 21 de diciembre es el día más corto, el 21 va a ser el solsticio de invierno (la noche más larga del año y el día mas corto del año). Entonces, a partir del día 22 el día va a ser mas largo y la noche más corta.

A este fenómeno los paganos le llamaban “el renacimiento del dios sol,” porque es como que el sol está de nuevo volviendo a nacer; entonces los paganos les rendían culto a este fenómeno.

Va a empezar a alargarse el día y a acortarse la noche, hasta llegar al solsticio de verano el 21 de junio, cuando es la noche corta y el día mas largo del año. Pero en el hemisferio sur, el 21 de junio es la noche mas larga del año y día mas corto del año. Es decir, en el hemisferio sur es al revés del hemisferio norte.

Este culto pagano empezó con Semiramis (ref. Frazer, The Golden Bough (La Rama Dorada), ii, 275). Llamada también Istar o Easter en inglés. La Biblia se refiere a ella como Astoret, Astarté o Astartes (Jueces 2:13, Jueces 10:6, 1 Samuel 7:3, 1 Samuel 7:4, 1 Samuel 12:10).

Semiramis era la esposa de Nimrod (el cual era descendiente de Cam – Génesis 10:8-9). Se cree que Nimrod fue uno de los líderes que encargaron la construcción de la Torre de Babel (Nimrod and the Wolf in the Old English ‘Solomon and Saturn’ – Menner, Robert J.), pero la Biblia no menciona esto. En la tradición judía, islámica y cristiana, Nimrod es representado como un rey tirano, malvado y por sobre todo idólatra.

Sem, el hijo menor de Noé y tío abuelo de Nimrod, había estado luchando por muchos años contra la idolatría que se extendía desde Babilonia.

La Biblia no habla de cómo murió Nimrod. Hay muchas fábulas y relatos sobre su muerte, incluyendo una que dice que Sem mató a Nimrod, lo cortó en pedazos y mandó por todo lado las partes de Nimrod. Lo que se puede concluir basado en todos los relatos es que Nimrod murió de una forma violenta.

A la muerte de Nimrod, Semiramis queda como regente sobre su reino, y como teme perder el control de la gente desea idear algo para impresionar al pueblo.

Semiramis queda embarazada de otro hombre y va a hacer creer a la gente que el hijo es la reencarnación de Nimrod y va a decir que Nimrod es el dios sol – Baal.

Si Nimrod es dios sol, qué es el hijo?

Es el hijo de dios, el niño dios. Y por lo tanto ella es una diosa madre. Semiramis dijo que el niño dios había venido para restaurar el reino de su padre.

Ella agarró Génesis 3:15, para decir que ese es el hijo que ella esta teniendo.

Después de auto proclamarse la “diosa madre,” también se la conoció como la “madre virgen” y la “reina de los cielos” (Jeremías 4:27, Jeremías 44:17-19,25).

Así es como nace el culto a Semiramis, al hijo – Tamuz, a Nimrod, que empieza a ser celebrado por el 21 de diciembre.

Esta religión pagana se extendió por el mundo entero, con diferentes nombres. Y hoy en día sigue existiendo lamentablemente. Todos estos antiguos ídolos, fechas, costumbres, ideas, tradiciones, se han mezclado de tal modo que la mayoría de las personas le rinden culto hoy en día.

La iglesia católica ha adoptado los cultos paganos y los ha recubierto de cristianismo.

Isis (Semiramis) Romana
Isis (Semiramis) Romana
Semiramis y Tamuz alrededor del mundo.
Semiramis y Tamuz alrededor del mundo.
Semiramis y Tamuz versión católica.
Semiramis y Tamuz versión católica.
Semiramis en Asia.
Semiramis y Tamuz en Asia.
Semiramis y Tamuz en la India.
Semiramis y Tamuz en la India.
Semiramis, versión Egipcia, Babilónica y Católica.
Semiramis versión Tarot, Egipcia, Babilónica y Católica.
Semiramis en todas las culturas, en todas las edades.
Semiramis en todas las culturas, en todas las edades.

El catecismo católico enseña que: “Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada inmune de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial y enaltecida por Dios como Reina del universo.”

La iglesia católica dice que María fue concebida sin pecado y, como ella fue concebida sin pecado, el hijo que engendró fue sin pecado.

¿A quién le dan honor de ser sin pecado?

A María. Según ellos gracias a María es que Cristo tiene naturaleza libre de pecado.

María era tan humana y pecaminosa como nosotros porque es descendiente de David.

Todos somos engendrados con mancha de pecado, Salmos 51:5 – “He aquí, en maldad he nacido, y en pecado me concibió mi madre.”

Salmos 58:3 – “Los impíos se alienaron desde la matriz; se descarriaron desde el vientre, hablando mentira.”

Isaías 48:8 – “desde el vientre se te ha llamado rebelde.”

Hasta los famosos villancicos católicos dicen que “ha nacido el niño dios.” Parece que no fuera grave decir “niño dios,” pero con esa frase se está negando la preexistencia de Cristo, porque dice que ha nacido como Dios, cuando en realidad nació como hombre. Como Dios, Cristo existía por la eternidad, nunca naciócomo Dios.

Filipenses 2:6-7 – “Existiendo en forma de Dios, él no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse; sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres; y hallándose en condición de hombre.”

Hebreos 1:2-3 – “a quien constituyó heredero de todo, y por medio de quien, asimismo, hizo el universo. El es el resplandor de su gloria y la expresión exacta de su naturaleza.”

Hay también grupos adventistas que dicen:

Cristo humano pecaminoso + Espíritu Santo = victoria sobre el pecado.

Entonces:

¿Cómo obtener victoria sobre el pecado?

Yo humano pecaminoso + Espíritu Santo = victoria sobre pecado = aprobado en el Juicio.

Dicen que sólo hay que seguir el ejemplo de Cristo, y si seguimos su ejemplo obtendremos victoria sobre el pecado.

Para toda esta gente Cristo no tiene valor alguno, ya que nuestra “perfección” es lo único que necesitamos para enfrentar el Juicio.

Esto es negar la justificación por la fe y la verdadera santificación.

Cristo es sin mancha de pecado, primero porque es el segundo Adán, es el segundo representante de la raza humana. Si es el segundo representante tenía que ser sin mancha al igual que el primer Adán. Pero no debido a María. El segundo Adán tenía que reparar el fracaso del primer Adán.

María no aportó con un sólo óvulo para que venga a  la existencia la naturaleza humana de Cristo. La naturaleza humana de Cristo fue creada por el Espíritu Santo. Lucas 1:35. En términos de hoy en día, María fue un útero de alquiler.

Todos venimos a la existencia con el 23% de papá y el 23% de mamá. Cristo vino a la existencia con 0% de María.

Lucas 1:32 – “será llamado Hijo del Altísimo.” No dice que será llamado “hijo de María,” o “niño dios,” como nos quieren ensuciar la cabeza.

Cristo fue engendrado sin mancha de pecado, por ello es el “Cordero sin mancha y sin contaminación” 1 Pedro 1:19.

Cristo, para evitar que en un futuro se adore a María, nunca le llamó madre: Juan 2:4, Juan 19:26.

Cristo llamó a Dios su Padre desde niño: Lucas 2:48-49.

Cuando le dijeron que su madre y sus hermanos le buscaban, qué respondió Cristo?

Lucas 8:20-21 – “Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen la palabra de Dios y lo hacen.”

Semiramis sabía de la promesa de Génesis 3:15 y por eso dijo que ese redentor prometido era Tamuz.

En realidad, a quien se rinde culto el 25 de diciembre es a Semiramis, a Nimrod y al niño dios – Tamuz.

EL AÑO NUEVO

El 31 de diciembre, los Griegos le rendían culto a un dios llamado Jano / Janus / Ianus. Por eso le fue consagrado el primer mes del año (que en español pasó del latín Ianuarius a Janeiro y Janero y de ahí derivó a enero. January en inglés).

Ese dios tiene dos caras, uno de viejo y uno de joven. La cara de viejo es el año viejo y la cara de joven es el año nuevo. Pero en realidad la cara de viejo era Nimrod, y la cara de joven era Tamuz.

Janus - Tamuz y Nimrod.
Janus – Tamuz y Nimrod.

Cuando llega la medianoche del 31, a quién le están rindiendo culto los humanos?

A Janus -> a Nimrod y Tamuz.

¿Y en el cielo, si participo de esta celebración, cómo estoy registrado?

Como idólatra.

EL ARBOLITO DE NAVIDAD

Dejamos la historia del árbol de navidad para lo último, porque es la historia más amena de las tres.

El arbolito de navidad moderno se originó en Alemania; pero los alemanes lo copiaron de los romanos, quienes lo copiaron de los babilonios y los egipcios.

De la tradición babilónica viene la siguiente historia (Walsh, Curiosities of Popular Customs, p. 242):

Anteriormente mencionamos que posiblemente alguien lo cortó a Nimrod en partes. Pero ahí no termina la historia. Ese alguien también agarró el órgano viril de Nimrod y lo botó al rio. Luego un pez se lo comió y Semiramis se enfureció hasta que buscaron y encontraron en el pez el órgano viril de Nimrod.

Semiramis dijo haber enterrado el órgano viril de Nimrod y luego dijo que de ahí creció un gran pino.

Si se fijan el árbol de navidad siempre es un pino. Porque de todos los arboles, el pino es el que crece más parado y más recto.

El arbolito de navidad es símbolo del órgano viril de Nimrod. Es decir que la tradición de armar ese árbol es rendirle culto al pene de Nimrod.

El árbol es tradicionalmente decorado con pompas redondas simbolizando al sol. Y la estrella que se coloca encima del árbol, se dice ser estrella de David, cuando en realidad es la estrella del dios Renfán – Hechos 7:43.

Para empezar, la Biblia no menciona ninguna estrella de David, es más bien la estrella de Jacob (Números 24:17). Y tampoco era una estrella la luz que siguieron los magos del oriente:

DTG pg. 41.4 – “No era una estrella fija ni un planeta… esa estrella era un distante grupo de resplandecientes ángeles.”

Nimrod y Papa Noel
Nimrod y Papa Noel
Arbolito de Navidad en Babilonia.
Arbolito de Navidad en Babilonia.
Culto al árbol de navidad
Culto al árbol de navidad

¿Qué opina Dios acerca del culto de árboles de navidad?

Éxodo 34:13 – No lleva la aprobación de Dios rendir culto a los árboles, mas bien le es abominable.

La tradición de rendirle culto al árbol es incluso más antigua al culto de Semiramis, Nimrod y Tamuz.

Los antediluvianos armaban sus altares a sus ídolos y les rendían culto a sus dioses delante de los árboles frondosos, por eso cuando vino el diluvio lo primero que vieron fue la destrucción de sus altares e ídolos:

PP pg. 70.1 – “Adoraban a la naturaleza en lugar de rendir culto al Dios de la naturaleza. Glorificaban al ingenio humano, adoraban las obras de sus propias manos, y enseñaban a sus hijos a postrarse ante imágenes esculpidas. Construyeron altares a sus ídolos en los verdes campos y bajo la sombra de hermosos árboles.”

Luego, después del diluvio, ya en Babilonia empezó el culto a los árboles.

Deuteronomio 7:5 – “Ciertamente así habéis de proceder con ellos: Derribaréis sus altares, romperéis sus piedras rituales, cortaréis sus árboles de Asera y quemaréis sus imágenes en el fuego.”

En esta versión Reina Valera dice “Asera,” en otras versiones dice “bosque.” Por tanto cuando dice Asera se refiere a un árbol cortado del bosque.

Deuteronomio 16:21 – “No plantarás para ti ningún árbol de Asera junto al altar de Jehovah tu Dios que te has de hacer.”

1 Reyes 14:15 – “Y Jehovah golpeará a Israel, como cuando la caña se agita en las aguas. Arrancará a Israel de esta buena tierra que dio a sus padres, y los esparcirá hacia el otro lado del Río…”

¿por qué?

“porque han hecho sus árboles rituales de Asera y han provocado ira a Jehovah.”

1 Reyes 16:33 – “Acab también hizo un árbol ritual de Asera. Acab hizo peor que todos los reyes de Israel que habían reinado antes de él, provocando ira a JehovahDios de Israel.”

2 Reyes 17:16 – “Abandonaron todos los mandamientos de Jehovah su Dios, se hicieron dos becerros de fundición y un árbol ritual de Asera, se postraron ante todo el ejército de los cielos y sirvieron a Baal.” Como podemos ver el culto del árbol era rendir culto a Baal, dios sol -> Nimrod.

Hubo un rey llamado Josías que camino por todo Israel y derribo sus bosques y cumplió Éxodo 34:13 – “Ciertamente derribaréis sus altares, romperéis sus imágenes y eliminaréis sus árboles rituales de Asera”:

PR pg. 292.5 — “En los años anteriores, el rey no había sido indiferente a la idolatría que prevalecía. ‘A los ocho años de su reinado, siendo aún muchacho,’ se había consagrado plenamente al servicio de Dios. Cuatro años más tarde, cuando tuvo veinte, hizo un esfuerzo fervoroso por evitar la tentación a sus súbditos y limpió ‘a Judá y a Jerusalem de los altos, bosques, esculturas, e imágenes de fundición. Y derribaron delante de él los altares de los Baales, e hizo pedazos las imágenes del sol, que estaban puestas encima; despedazó también los bosques, y las esculturas y estatuas de fundición, y desmenuzólas, y esparció el polvo sobre los sepulcros de los que les habían sacrificado.”

No nos engañemos, rendir culto a semiramis, tamuz; isis, osiris; para los efesios – diana; para hindúes – vishnu; virgen maría y niño dios; o como se llame a baal, nimrod, dios sol; es en otras palabras rendirle culto al Diablo.

Los profesos cristianos que participan de este tipo de idolatría están participando del cuerno pequeño y de la profecía de Daniel 11:38 – “honrará dios que sus padres no conocieron.” Los “padres” del cristianismo son los Apóstoles. Los Apóstoles, la iglesia primitiva, NUNCA le rindieron culto a María, ni a ningún niño dios, ni mucho menos al dios sol.

Cuando llega la navidad se presume celebrar el nacimiento de Cristo. Sin embargo nadie se enfoca en la importancia del propósito de su primera venida a este mundo. El enfoque es en los adornos, en los regalos, en la comida, en las fiestas, en otras palabras: en mundanalidad e idolatría.

¿Cuál es el propósito del nacimiento de Cristo? ¿Con qué propósito vino a este mundo?

Cristo vino a este mundo para dar satisfacción a las demandas de la Ley de Dios.

Porque la paga del pecado es la muerte (Romanos 6:23) y esa muerte es la muerte segunda (Apocalipsis 21:8).

Para que el hombre sea justificado la Ley demanda:

Obediencia perfecta y perpetua, Romanos 2:13.

Carácter perfecto, Mateo 5:48.

Una vida justa, Levítico 18:5, Lucas 10:28.

Sin mancha de pecado, 1 Pedro 1:15-16.

{DTG pg. 710.3} – “La ley requiere justicia (obediencia), una vida justa, un carácter perfecto y no tenía el hombre para darlo…”

Como el hombre no puede satisfacer estas demandas, Cristo vino a “salvar lo que se había perdido” (Mateo 18:11). Fue con este propósito que Cristo revistió su divinidad de humanidad {FO 71.3}.

Cristo, con su nacimiento y con su vida satisfizo las demandas de: naturaleza sin mancha de pecado, obediencia perfecta, carácter perfecto, vida justa.

Cristo fue engendrado como hombre, nació como hombre, vivió como hombre, murió como hombre, y resucitó como hombre. No nació como “niño dios,” ni vivió como dios, ni murió como dios, ni resucitó como dios.

Cuando Cristo murió como hombre, murió su humanidad, pero no su divinidad.

¿Por qué es esto importante?

Porque la Ley demandaba un Sumo Sacerdote de entre los hombres: Hebreos 5:1.

CS pg. 414.4 – “El servicio típico enseña importantes verdades respecto a la expiación. Se aceptaba un substituto en lugar el pecador; pero la sangre de la víctima no borraba el pecado. Solo proveía un medio para transferirlo al santuario. Con la ofrenda de la sangre, el pecador reconocía la autoridad de la ley, confesaba su culpa, y expresaba su deseo de ser perdonado mediante la fe en un Redentor por venir; pero no estaba aún enteramente libre de la condenación de la ley.”

Es importante notar que la sangre, la muerte de Cristo en la cruz, no borró ni un solo pecado.

El engendramiento y la vida de Cristo sirvió para preparar un medio que es la ofrenda, que es la justicia u obediencia perfecta y perpetua a la Ley de Dios.

PP pg. 321.2 – “El incienso, que ascendía con las oraciones de Israel, representaba los méritos y la intercesión de Cristo, su perfecta justicia, la cual por medio de la fe es acreditada a su pueblo, y es lo único que puede hacer el culto de los seres humanos aceptable a Dios.”

El incienso, que representaba la vida de obediencia perfecta de Cristo, era un medio para que el Sacerdote pueda entrar al Santuario. Y el incienso era molido o preparado en el atrio, pues como era un medio para poder entrar el santuario, tenía que ser preparado previamente. Así mismo Cristo vino a la tierra y preparó un medio que es su justicia perfecta. Cristo preparó su justicia perfecta desde su engendramiento hasta su muerte en la cruz el 14 de Abib del año 31.

Cristo no presentó su justicia, la ofrenda, mientras estuvo aquí en la tierra. Pues Cristo no podía entrar al santuario terrenal, ya que al santuario terrenal solo estaban autorizados a entrar los descendientes de Aarón (Números 3:10).

Otro aspecto importante es que el segundo medio para entrar al santuario, además del incienso, era la sangre. Cristo tomó la decisión de ser el garante de la raza humana en el huerto del Getsemaní:

DTG pg. 636.2 – “Debía llevar la culpabilidad de la humanidad caída. Sobre el que no conoció pecado, debía ponerse la iniquidad de todos nosotros.”

Cristo ya tenía la ofrenda, la justicia perfecta, pero ahora estaba en sus manos tomar la decisión de ser el garante, de que la sentencia de la Ley: la paga del pecado es la muerte (muerte segunda), se ejecuté sobre él.

Satanás acudió al Getsemaní al último conflicto con Cristo. Porque sabía que si Cristo tomaba la decisión de ser el garante y sustituto de la raza humana, satanás estaría vencido:

DTG pg. 637.5 – “Ahora el tentador había acudido a la última y terrible lucha, para la cual se había estado preparando durante los tres años del ministerio de Cristo. Para él, todo estaba en juego. Si fracasaba aquí, perdía su esperanza de dominio; los reinos del mundo llegaría a ser finalmente de Cristo; él mismo sería derribado y desechado.

Satanás le decía que si se hacía garante de un mundo pecaminoso, la separación sería eterna. Quedaría identificado con el reino de Satanás, y nunca más sería uno con Dios.

Satanás presentaba al Redentor la situación en sus rasgos más duros: El pueblo que pretende estar por encima de todos los demás en ventajas temporales y espirituales te ha rechazado. Está tratando de destruirte a ti, fundamento, centro y sello de las promesas a ellos hechas como pueblo peculiar. Uno de tus propios discípulos, que escuchó tus instrucciones y se ha destacado en las actividades de tu iglesia, te traicionará. Uno de tus más celosos seguidores te negará. Todos te abandonarán.

Todo el ser de Cristo aborrecía este pensamiento. Que aquellos a quienes se había comprometido a salvar, aquellos a quienes amaba tanto, se uniesen a las maquinaciones de Satanás, esto traspasaba su alma.”

El capítulo 74 “Getsemaní” del Deseado De Todas Las Gentes es bastante impresionante. Que poco pensamos en la agonía de Cristo, en las tentaciones descabelladas que tuvo que sufrir de parte del enemigo, de su terrible angustia, del peso inimaginable de cargar con el pecado mío, tuyo, y de toda la raza humana. Quizás si pudiéramos comprender tan solo un poco de esa angustia y sufrimiento de Cristo, pudiéramos comprender la verdadera gravedad del pecado, de la idolatría.

En Lucas 22:43 vemos que apareció un ángel para fortalecerle. Lo que hizo el ángel fue mostrarle que pasaría si Cristo tomaba la decisión de ir al cielo en lugar de tomar la decisión de ser el garante y sustituto de la raza humana:

DTG pg. 642.1 – “…pero ahora surge delante del Redentor del mundo la historia de la familia humana. Ve que los transgresores de la ley, abandonados a sí mismos, tendrían que perecer. Ve la impotencia del hombre. Ve el poder del pecado. Los ayes y lamentos de un mundo condenado surgen delante de él.

Salvará al hombre, sea cual fuere el costo. Acepta su bautismo de sangre, a fin de que por él millones que perecen puedan obtener vida eterna.

Y no se apartará de su misión. Hará propiciación por una raza que quiso pecar.”

Cristo, siendo inocente y sin mancha de pecado, aceptó llevar los pecados del mundo entero. Isaías 53:5-12.

Cristo tomó la decisión, y el Padre aceptó esa decisión, y luego de aceptar la decisión de Cristo, el Padre colocó nuestros pecados sobre Cristo. Esta acción se llama imputar. El momento que nuestros pecados fueron imputados a Cristo, Dios Padre ya no vio a Cristo en sí mismo, sino que ahora vio el pecado que había sido colocado sobre él. Es por eso que entonces ya la ejecución de la sentencia tenía que ocurrir y por tanto inmediatamente luego de esto Cristo fue llevado preso.

Dios Padre ejecutó finalmente la sentencia en la cruz el 14 de Abib, en el Gólgota (Calavera) – Lucas 23:33.

Con su muerte, Cristo proveyó el segundo medio que era el sacrificio o la sangre. Cristo murió como hombre – Filipenses 2:7-8.

Luego Cristo resucitó como hombre – Lucas 24:38-44 – “pues un espíritu no tiene carne ni huesos como veis que yo tengo.” Cristo enfatizó que resucitó como hombre con un propósito. Si Cristo hubiese resucitado como Dios para ascender al cielo, hubiese significado que toda la obra por la raza humana estaba completa. Pero tenía que resucitar como hombre, para satisfacer la demanda de que todo Sacerdote es tomado de entre los hombres como vemos en Hebreos 5:1. Porque el trabajo no estaba completo, los medios (la ofrenda y la sangre) estaban preparados, pues esos medios eran necesarios para que Cristo pueda ingresar al Santuario Celestial como Sacerdote, no según la orden de Aarón para el santuario terrenal, sino según el orden de Melquisedec – Hebreos 7:15-17.

Cristo debía ingresar al Santuario Celestial, porque es allí donde la raza humana es justificada, perdonada, aceptada, de donde Cristo derrama el Espíritu Santo en forma de lluvia temprana, y donde se lleva a cabo la gran obra de expiación en el día del Juicio.

En estas fechas que el mundo entero se rinde a dar culto a árboles y dioses paganos, encima en el nombre de Cristo, recomendamos estudiar a Cristo a la luz del Evangelio y de la Ley:

En estas fechas podemos hablar y exaltar el nacimiento de Cristo como hombre y su gran labor en la tierra y en el cielo para beneficio del mundo: su engendramiento, nacimiento, su vida, su muerte, su resurrección y su gran obra sacerdotal celestial es de gran beneficio para todas las personas que en estas festividades estén necesitados de un Salvador.

Nuestra misión es llevar el Evangelio al mundo, hablar de Cristo; su nacimiento sin mancha de pecado, su carácter perfecto, su obediencia perfecta y perpetua a la ley de Dios, su vida justa, todo esto lo hizo no para sí mismo sino para el ser humano que tenga la necesidad de estos méritos. Gracias a la primera venida de Cristo a la tierra se ha hecho toda provisión para la salvación de la familia humana y todo pecador necesitado se pueda apropiar de los méritos de Cristo para que ante los ojos de Dios la vida del pecador sea tan preciosa como la vida de su propio Hijo, muy amado.

Hoy necesitamos de un Sustituto y Garante que tenga en sí mismo todos los requerimientos de la Ley para ser aceptados y pagar nuestra deuda, Cristo el redentor del mundo nacido hace mas de 2000 años y que hoy intercede por el pecador arrepentido es EL SALVADOR DEL MUNDO y gracias a sus méritos, su muerte e intercesión en el cielo podemos tener la certeza que se pondrá fin al pecado y que tendremos vida eterna.

¿Por que entonces no se han de engrandecer y exaltar el nacimiento, la vida, la muerte, la resurrección y la intercesión de Cristo?

Cristo vino revestido de humanidad para ser el evangelio de salvación para el mundo, su sacrificio expiatorio y su maravillosa vida en el cielo como nuestro abogado son las BUENAS NUEVAS de un Salvador resucitado, Él es el Salvador del mundo, el Hijo de Dios, el Príncipe de Paz, el Santo de Israel, que deben ser proclamadas hasta los confines mas remotos del mundo habitado.

Cómo guardar el sábado

sello-del-sabado_pdfCada uno de nosotros debe estar preparado para todo evento en la vida. Ya sea para eventos comunes de la vida como para eventos espirituales, pues cada uno ha de comparecer un día delante la presencia de Dios para para recibir un galardón, bueno o malo de acuerdo a nuestras obras realizadas en la vida diaria.

La palabra “Preparación” significa, disposición para un fin determinado.

Dios nos ha presentado su santa ley como el código de justicia para regir todos nuestros actos, y en el cuarto mandamiento nos dice: “Acuérdate del día sábado para santificarlo. “Seis días trabajarás y harás toda tu obra. “Pero el sábado es el día de reposo del Señor tu Dios. No hagas ningún trabajo en él; ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. “Porque en seis días el Eterno hizo el cielo, la tierra y el mar, y todo lo que contienen, y reposó en el séptimo día. Por eso, el Señor bendijo el sábado y lo declaró santo. (Ex. 20: 8-12)

El Creador también compartió con el hombre la santidad del día sábado, cuando dijo… Y Dios bendijo al séptimo día, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación. (Gen. 2:3)

El hombre debe estar preparado para toda buena obra y para agradar a su creador. Pero esta preparación se ha olvidado, hoy el hombre en su mayoría, está preparado pero para hacer las obras de la carne y se ha olvidado del mandato de su creador, cuando dice, “Acuérdate para Santificar el sábado”

Así dice El Eterno, “Dichoso el hombre que hace esto, el hombre que se aferra a ello, que guarda el sábado sin profanarlo, y se guarda de hacer todo mal. (Isa.56:3)

Este es el día que hizo el Señor, regocijémonos y alegrémonos en él. (Sal. 118: 24)

Debe haber mucha alegría en el Santo día de Dios, que debe perdurar durante la semana hasta llegar nuevamente el día santo de Jehová.

El Eterno Dios, al crear la primera pareja, les indico por precepto y por ejemplo que ese día debería ser muy especial, pues Él lo reposo, lo bendijo y lo santificó.

Que bendición al crear Dios, un oasis semanal y espiritual en el trajín del trabajo. Dios nos ordeno con mucha bondad, “Acordarte haz del día sábado para santificarlo” Si retrajeras del sábado tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y al sábado llamares delicias, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no haciendo tus caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus palabras.  Isaías 58: 13.

“El amor de Dios ha puesto, un límite a las exigencias del trabajo.  En su día reserva a la familia la oportunidad de tener comunión con él, con la naturaleza y con sus prójimos.”-Ed. 245.

“El sábado y la familia fueron instituidos en el Edén y en el propósito de Dios están indisolublemente unidos.  En ese día, más que en cualquier otro nos es posible vivir la vida del Edén.”-Id. 244.

“Puesto que el sábado es una institución recordativa del poder creador, es, entre todos los días, aquel en que deberíamos familiarizarnos especialmente con Dios por medio de sus obras.”-Id. 245.

“El santo día de reposo de Dios fue hecho para el hombre y las obras de misericordia están en perfecta armonía con su propósito.”-DTG 172.

“Durante una parte del día, todos debieran tener la oportunidad de estar al aire libre. ¿Cómo podrán los niños recibir un conocimiento más acertado de Dios que: pasando una parte de su tiempo al aire libre, no entregados a los juegos sino en compañía de sus padres?  Permitid que sus mentes infantiles se relacionen con Dios en las hermosas escenas de la naturaleza… Al contemplar las bellezas que él ha creado para la felicidad del hombre, serán inducidos a considerarlo un Padre tierno y amante.-T 2, 583, 584. 39

HACED DEL VIERNES EL DÍA DE PREPARACIÓN

Era la tarde del día de la Preparación, y estaba por empezar el sábado. (Luc. 23:54)

Y al atardecer, como era el día de la Preparación, es decir, la víspera del sábado… (Marc 15: 42)

Acuérdate del día de reposo para santificarlo.  (Exo. 20: 8.)

Este es día de preparación.  Debemos llegar al sábado habiendo terminado nuestra obra de la debida manera, y sin llevar algo de ella hasta el sábado.  Por la mañana, debemos comenzar cuidando (guardando) de cualquier prenda de vestir que pudiéramos haber descuidado durante la semana, a fin de que nuestra vestimenta pueda ser limpia, ordenada y de la debida apariencia en el lugar donde el pueblo de Dios se reúne para el culto.  Debe evitarse el entrar en nuevas ocupaciones, si es posible, y debe hacerse un esfuerzo para terminar las cosas ya comenzadas que están hechas a medias.  Prepárese todo lo que tenga que ver con los asuntos del hogar, de modo que no haya preocupaciones y la mente esté dispuesta para descansar y meditar en las cosas celestiales. Debe examinarse mucho más íntimamente la semana pasada.  Repásesela y véase si, como una rama de la Vid viviente, nos hemos alimentado de la Viña materna para dar mucho fruto para la gloria de Dios.  Si ha habido excitación febril, si se han pronunciado palabras apresuradas, si se ha revelado pasión, seguramente esto ha sido obra de Satanás.  Límpiese el corazón por medio de la confesión.  Arréglese todo sinceramente antes del sábado.  Examínese uno mismo para ver si está en fe.  Necesitamos velar continuamente por nuestra alma, no sea que hagamos una gran profesión y, como la higuera que extendía sus ramas llenas de follaje, no revelemos fruto precioso.  Cristo anhela ver tales frutos y recibirlos… (Matutina Afín de conocerle, viernes 21 de mayo 1896)

Terminad el viernes los preparativos para el sábado.  Cuidad de que toda la ropa esté lista y que se haya cocinado todo lo que debe cocinarse, que se hayan lustrado los zapatos y tomado los baños.  Es posible lograr esto.  Si lo establecéis como regla, podéis hacerlo.  El sábado no debe destinarse a reparar ropas, a cocinar alimentos, a los placeres, o a otra ocupación mundanal.  Antes de que se ponga el sol, debe ponerse a un lado todo trabajo secular y guardarse fuera de la vista todos los periódicos de ese carácter.  Padres, explicad a vuestros hijos lo que hacéis y os proponéis y dejadlos participar en vuestra preparación para guardar el sábado según el mandamiento (J T tomo 3, pág. 22)

Este asunto de la preparación para el sábado, merece un verdadero sentido, pues todos de una u otra manera hemos estado fallando en esto. Al hacer de la preparación un asunto de poca importancia; y muchos y muchas han buscado una excusa para realizar obras en el día sábado, que debieron haberse hecho en el día de preparación (el viernes); incluso basándose en párrafos testimoniales, mal aplicados, con el pretexto de dar cabida a sus descuidos en la preparación para guardar y santificar el Sábado de Jehová.  Conviene hacer una verdadera reforma en esto.

Hemos descuidado dar un buen testimonio en pro de la obra de la obra de la iglesia y para los del mundo. Puesto que se ha observado a nuestros hnos que confunden el término “tomar los baños” con “lavarse” (las manos, el rostro, lo pies, o el cuerpo en casos especiales) durante el sábado. Pues se ha transgredido el día del Señor en este asunto, al hacer un baño completo como se acostumbra durante la semana. Debemos obedecer como dice el testimonio inspirado, que durante la preparación del sábado debe incluirse el tomar los baños el viernes por la tarde, para recibir el día Señor con un espíritu alegre y con un cuerpo limpio. (Isa.58.12-14)   (El énfasis es nuestro)

 RECONCILIACIÓN Y PAZ ANTES DE RECIBIR EL SÁBADO

Hay otra obra que debe recibir atención en el día de preparación. En ese día deben ponerse a un lado todas las divergencias entre hermanos, ora sea en la familia o en la iglesia.  Expúlsese del alma toda amargura, ira y malicia.  Con espíritu humilde, “confesaos vuestras faltas unos a otros, y rogad los unos por los otros, para que seáis sanos.” (Sant. 5: 16.) Antes que empiece el sábado, tanto la mente como el cuerpo deben retraerse de los negocios mundanales.  Dios puso el sábado al fin de los seis días de trabajo para que los hombres se detengan y consideren lo que han ganado en la semana en su preparación para el reino puro que no admitirá transgresor.  Debemos hacer cada sábado un examen de nuestras almas para ver si la semana fenecida trajo ganancia o pérdida espiritual. (Iden. 23)  Santificar el sábado para el Señor significa salvación eterna.  Dios dice: “Yo honraré a los que me honran.” (1 Sam. 2: 30.)

EL SÁBADO EN EL HOGAR

Antes de la puesta del sol, congréguense los miembros de la familia para leer la Palabra de Dios y para cantar y orar.  Se necesita una reforma en esto, porque muchos han sido remisos.  Necesitamos confesarnos a Dios y unos a otros.  Debemos empezar de nuevo a hacer arreglos especiales para que cada miembro de la familia sea preparado para honrar el día que Dios ha bendecido y santificado.

¿CÓMO SE TRANSGREDE EL SÁBADO?

En muchas familias [durante el sábado] se embetunan y lustran los zapatos y se dan puntadas, todo porque estas cositas no fueron hechas durante el viernes.  No se acordaron del “sábado para santificarlo”…

Debe prestarse atención a la vestimenta de los hijos durante el viernes.  Durante la semana, todo esto debiera haber sido arreglado por las propias manos de ellos bajo la dirección de la madre, de modo que pudieran vestirse quedamente, sin ninguna confusión ni apresuramiento, ni órdenes precipitadas (Manuscrito 57, 1897).

CUANDO COMIENZA EL SÁBADO, LA FAMILIA CELEBRA CULTO.

Antes de la puesta del sol, congréguense los miembros de la familia para leer la Palabra de Dios y para cantar y orar.  Se necesita una reforma en esto, porque muchos han sido remisos.  Necesitamos confesarnos a Dios y unos a otros.  Debemos empezar de nuevo a hacer arreglos especiales para que cada miembro de la familia esté preparado para honrar el día que Dios ha bendecido y santificado (JTt3., pág. 23).

LAS HORAS DEL SÁBADO NO SON NUESTRAS SINO DE DIOS.

Dios nos ha dado el conjunto de los seis días para hacer nuestro trabajo y se ha reservado únicamente uno. Este debiera ser un día de bendición para nosotros: un día cuando debiéramos poner de lado todos nuestros asuntos seculares y centralizar nuestros pensamientos en Dios y el cielo (Manuscrito 3, 1879).

Cuando el sábado comienza debemos ponernos en guardia, velar sobre nuestros actos y palabras, no sea que robemos a Dios, dedicando a nuestro uso el tiempo que pertenece estrictamente al Señor.  No debemos hacer ni permitir que nuestros hijos hagan trabajo alguno para ganarse la vida, ni cosa alguna que podría haberse hecho durante los seis días hábiles.  El viernes es el día de preparación.  Entonces puede dedicarse tiempo a los preparativos necesarios para el sábado, y a pensar y conversar acerca de ello.  Nada de lo que a los ojos del cielo será considerado como violación del santo sábado debe dejarse para ser dicho o hecho en sábado.  Dios requiere no sólo que evitemos el trabajo físico en sábado, sino que disciplinemos nuestra mente para que se espacie en temas sagrados.  Se infringe virtualmente el cuarto mandamiento al conversar de cosas mundanales o al dedicarse a una conversación liviana y trivialEl hablar de cualquier cosa o de todo lo que acude a la mente, es pronunciar nuestras propias palabras.  Toda desviación de lo recto nos pone en servidumbre y condenación (Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 287).

Debemos cuidar celosamente las extremidades del sábado.  Recordemos que cada momento es tiempo santo y consagrado. Siempre que se pueda los patrones deben dejar en libertad a sus obreros desde el viernes al mediodía hasta el principio del sábado. Dadles tiempo para la preparación, a fin de que puedan dar la bienvenida al día del Señor con espíritu tranquilo. Una conducta tal no os infligirá pérdidas, ni aun en las cosas temporales. (JTt3 23)

EL TIEMPO DEL SÁBADO ES DEMASIADO PRECIOSO PARA PASARLO DURMIENDO.

Durante la semana, nadie debiera permitirse quedar tan absorbido por sus intereses temporales y tan extenuados por sus esfuerzos en procura de ganancias materiales, (riquezas) como para que durante el sábado no tenga fuerza ni energía para darlas al servicio de Dios.  Estamos robando al Señor cuando nos incapacitamos para rendirle culto en su día santo.  Y también nos estamos robando a nosotros mismos, pues necesitamos el calor y la luz del compañerismo, tanto como la fortaleza que se pueden ganar de la sabiduría y la experiencia de otros cristianos (Review and Herald, 13-6-1882).

No se malgasten en cama las preciosas horas del sábado.  El sábado de mañana, la familia debe levantarse temprano.  Si se levantan tarde, hay confusión y apresuramiento en los preparativos para el desayuno y la escuela sabática.  Hay apresuramiento, roces e impaciencia.  Así entran en el hogar sentimientos profanos. El sábado, así profanado, produce cansancio, y en vez de amarse su venida se la teme. (JTt3 23) Pero mientras damos culto a Dios, no hemos de considerar esto como una tarea penosa.  El sábado del Señor ha de ser hecho una bendición para nosotros y para nuestros hijos.  Ellos han de considerar el sábado como un día de delicia, un día que ha santificado Dios, y así lo considerarán si son debidamente instruidos (Manuscrito 3, 1879).

LA TECNOLOGÍA VERSUS EL SÁBADO

La tecnología e una bendición para la obra de Dios, cuando esta se encauza en el rumbo correcto y para el propósito donde sea una herramienta de alabanza al Eterno. Esta no debiera servir para transgresión del sábado. Pero debe haber un equilibrio en esto, pues muchos de nuestros jóvenes (en algunos casos a adultos) no han tenido control en este particular y malgastan horas y horas en las redes sociales e internet en el Santo Sábado. Esto no es santificación del día del Señor. Debemos hacer una reforma concienzuda en esto. Recordemos el texto de Isaías que dice, no hablando tus propias palabras ni haciendo tu voluntad… Ese tiempo mal empleado, debería servir para disfrutar de la comunión familiar, leer un libro del don profético o cantar himnos espirituales para presentar una ofrenda al Creador por la tarde o hacer oración, o hacer una visita misionera.

Las transmisiones de nuestros servicios religiosos por el internet son un medio de difusión del evangelio para los que no conocen la verdad o para hnos que no pueden ir al templo por razones justificadas. Es allí donde la tecnología se convierte en una bendición para el mundo. Hágase una reforma en el uso de la tecnología afín de que sea una bendición y no una violación del sábado. (El énfasis en nuestro)

“Quita el calzado de tus pies –ordenó Dios a Moisés, junto a la zarza ardiendo–; porque el lugar en que estás, tierra santa es” (Exo. 3: 5).

Jacob, después de contemplar la visión de los ángeles, exclamó: “Jehová está en este lugar, y yo no lo sabía…  No es otra cosa que casa de Dios y puerta del cielo” (Gén. 28: 16, 17).

“Jehová empero está en su santo templo: guarde silencio delante de él toda la tierra” (Hab. 2: 20)

Muchos… no tienen verdadero aprecio por el carácter sagrado de las cosas eternas.  Casi todos necesitan que se les enseñe a conducirse en la casa de Dios.  Los padres no deben sólo enseñar, sino ordenar a sus hijos que entren en el santuario con seriedad y reverencia (Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 199).

Cuando entremos al templo, apaga tu teléfono móvil y/o cualquier otro aparato de comunicación. Para que no interrumpa nuestra comunión con Dios en el lugar santo.

La casa es el santuario para la familia, y la cámara o el huerto el lugar más retraído para el culto individual; pero la iglesia es el santuario para la congregación.  Debiera haber reglas respecto al tiempo, el lugar y la manera de adorar (Conduc, del Niño, pág. 193).

ASISTID AL CULTO DE LA IGLESIA CON LA FAMILIA (HIJOS)

Los padres y las madres debieran convertir en una regla que sus hijos asistan al culto de la iglesia durante el sábado, y debieran reforzar esa regla con su propio ejemplo.  Nuestro deber es guiar a nuestros hijos y a nuestra casa tras de nosotros, como lo hizo Abrahán. Tanto por ejemplo como por precepto, debiéramos impresionar en ellos la importancia de las enseñanzas religiosas. Todos los que han formulado los votos bautismales se han consagrado solemnemente al servicio de Dios. Están bajo la obligación de un pacto donde puedan obtener todos los incentivos posibles y el ánimo para la vida cristiana (Review and Herald, 13-6-882)

USAD ROPAS ADECUADAS PARA LA CASA DE CULTO. 

Muchos necesitan instrucción en cuanto a cómo deben presentarse en la asamblea para adorar en sábado.  No han de entrar en la presencia de Dios con las ropas que llevan comúnmente durante la semana.  Todos deben tener un traje especial para el sábado, para llevarlo cuando asistan al culto en la casa de Dios.  Aunque no debernos conformarnos a las modas mundanales, no debemos ser indiferentes acerca de nuestra apariencia exterior.  Debemos ser aseados y estar bien arreglados, aunque sin adornos.  Los hijos de Dios deben ser limpios en su interior y exterior (Joyas de los Testimonios, tomo 3, págs. 21, 22).

También en este asunto debemos hacer un cambio, para santificar el día del Señor. Usando ropa adecuada para honrar al Dios del cielo. Recordemos que, “Se juzga el carácter de una persona por el estilo de su vestido.  El gusto refinado y la mente cultivada se revelarán en la elección de atavíos sencillos y apropiados.  La casta sencillez en el vestir, unida a la modestia de la conducta, ejercerá una decisiva influencia para rodear a una joven de una atmósfera de reserva sagrada, que a su vez será para ella un escudo contra miles de peligros”. (La Educación pág. 249)

LA AMA CON MANO DE HIERRO

La moda es una ama que gobierna con mano de hierro.  En muchísimos hogares sus exigencias absorben la fuerza, el tiempo y la atención de padres e hijos.  Los ricos tienen la ambición de superarse unos a otros al seguir sus estilos siempre cambiantes; la clase media y los pobres se esfuerzan por aproximarse a la norma establecida por los que suponen superiores.  Donde los medios o la fuerza son limitados, y es grande la ambición de pertenecer a la clase social superior, la carga resulta casi insoportable.

A muchas personas no les importa que un vestido sea sentador o hermoso; si la moda cambia, lo reforman o lo desechan… (Ed.247)

Ni siquiera el día de descanso y los cultos se libran del dominio de la moda.  Por el contrario, proporcionan la oportunidad para el mayor despliegue de su poder.  La iglesia se transforma en una especie de desfile de modas, y se estudian éstas más que el sermón.  Los pobres, incapaces de responder a las demandas de la moda, permanecen fuera de la iglesia.  El día de descanso transcurre en la ociosidad y, para la juventud, con frecuencia en compañías desmoralizadoras. (Id.247)

“Andarán conmigo en vestiduras blancas, porque son dignos”. (Apoc. 3:4)

“Vuestro atavío no sea el externo, de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestido lujoso, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estimas delante de Dios”.  (1 Ped. 3: 3, 4)

Muchos se visten como la gente del mundo, para tener influencia.  Pasan horas estudiando ésta o aquella moda para adornar al pobre cuerpo mortal, y el empleo de ese tiempo es peor que si fuera perdido. Pero con esto cometen un triste y fatal error.  Si quieren tener una influencia salvadora, si desean que sus vidas hablen en favor de la verdad, que imiten al humilde Modelo: que muestren su fe haciendo obras justas, y establezcan una distinción bien marcada entre ellos y el mundo.  Las palabras, los vestidos y las acciones deberían hablar de Dios, Entonces se ejercerá una santa influencia sobre todos, y todos aprenderán de ellos que han estado con Jesús.  Los incrédulos verán que la fe en la venida de Cristo afecta el carácter…

La apariencia exterior es un índice del corazón.  Cuando los corazones son afectados por la verdad, mueren para el mundo: y los que están muertos para el mundo no se conmoverán por la risa, las bromas o las burlas de los incrédulos.  Experimentarán un ansioso deseo de ser como su Maestro, separados del mundo.  No imitarán sus modas ni costumbres.  Procurarán constantemente glorificar a Dios y obtener la herencia inmortal (Review and Herald, 9-9- 1884).  315

Santifiquemos el sábado aún con nuestra indumentaria.

CONCLUSIÓN

Es una orden divina, no una petición.

Dios requiere que hoy su santo día se observe tan sagradamente como en el tiempo de Israel.  El mandamiento que se dio a los hebreos debe ser considerado por todos los cristianos como una orden de amor de parte de Dios para ellos.  El día anterior al sábado debe ser un día de preparación a fin de que todo esté listo para sus horas sagradas.  En ningún caso debemos permitir que nuestros propios negocios ocupen el tiempo sagrado.  Dios ha mandado que se atienda a los que sufren y a los enfermos; el trabajo necesario para darles bienestar es una obra de misericordia, y no es una violación del sábado; pero todo trabajo innecesario debe evitarse.  Muchos, por descuido, postergan hasta el principio del sábado cosas pequeñas que pudieron haberse hecho en el día de preparación.  Tal cosa no debe ocurrir.  El trabajo que no se hizo antes del principio del sábado debe quedar sin hacerse hasta que pase ese día.  Este procedimiento fortalecería la memoria de los olvidadizos, y les ayudaría a realizar sus tareas en los seis días de trabajo. (PP 302)

Elías, un símbolo de la iglesia del fin

hqdefault“Elías, en medio de una apostasía general, no procuró esconder el hecho de que servía al Dios del cielo. Los profetas de Baal eran cuatrocientos cincuenta, sus sacerdotes cuatrocientos y miles sus adoradores; mas Elías no intentó dar la impresión de que estaba del lado popular. Espléndidamente se mantuvo solo… En tonos claros como de trompeta, Elías se dirigió a la vasta multitud: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; y si Baal, id en pos de él” 1 Reyes 18:21. El resultado fue que el Señor Dios, que rige los cielos, fue vindicado, y los adoradores de Baal fueron sometidos a muerte. ¿Dónde están los Elías de hoy?” Testimonios 5: 496-497

CON EL ESPÍRITU Y EL PODER DE ELÍAS

“Como en los días de Elías, cuando Dios tenía siete mil que no habían doblado sus rodillas ante Baal,hoy tiene muchos en el mundo que están caminando de acuerdo con la luz que han recibido. Tiene en reserva un firmamento de escogidos que todavía resplandecerán en medio de la oscuridad. En los lugares donde solamente se podría esperar que hubiera cardos y espinas, aparecerán árboles cargados de frutos de justicia. En tales lugares habrá quienes rindan frutos más dulces al Señor que los que viven en lugares más favorecidos. Esparcirán a su alrededor la fragancia de su gracia a medida que florezcan en los lugares menos promisorios” (Carta 39, del 28 de febrero de 1903, dirigida J. Wessells).

“Su celo por la gloria de Dios y su profundo amor por la casa de Israel presentan lecciones para la instrucción de todos los que permanecen hoy como representantes de la obra de Dios en la tierra” (SDA Bible Commentary, tomo 2, pág. 1034).

“Nuestro mensaje debe ser tan directo como el de Juan. El reprendió a los reyes por su iniquidad. Aunque su vida estaba en peligro nunca permitió que la verdad languideciera en sus labios. . . . En esta época de apostasía casi universal Dios llama a sus mensajeros para que proclamen su ley en el espíritu y poder de Elías. Así como Juan el Bautista, al preparar al pueblo para el primer advenimiento de Cristo, les llamó la atención a los diez mandamientos, así nosotros hemos de dar con voz segura el mensaje: ‘Temed a Dios y dadle honra porque la hora de su juicio es venida.‘ Con el mismo fervor que caracterizó al profeta Elías y a Juan el Bautista, hemos de esforzarnos en preparar el camino para el segundo advenimiento de Cristo.”-4 BC 1184.

“Mirando primero el altar de Jehová, que estaba derribado, y luego a la multitud , Elías clamó con los tonos claros de, una trompeta: “¿Hasta cuándo claudicaréis vosotros entre dos pensamientos?” (PR 108).

“En el espíritu y con el poder de Elías, Juan denunciaba las corrupciones de los judíos, y levantaba su voz condenando sus pecados prevalecientes. Sus discursos eran sencillos, al punto y convincentes” (RH 7-1-1873).

Hoy también es necesario que se eleve una reprensión severa; porque graves pecados han separado al pueblo de su Dios. La incredulidad se está poniendo de moda aceleradamente. Millares declaran: “No queremos que éste reine sobre nosotros.” (Luc. 19: 14.) Los suaves sermones que se predican con tanta frecuencia no hacen impresión duradera; la trompeta no deja oír un sonido certero. Los corazones de los hombres no son conmovidos por las claras y agudas verdades de la Palabra de Dios. Son muchos los cristianos profesos que dirían, si expresasen sus sentimientos verdaderos: ¿Qué necesidad hay de hablar con tanta claridad? Podrían preguntar también: ¿Qué necesidad tenía Juan el Bautista de decir a los fariseos: “¡Oh generación de víboras, ¿quién os enseñó a huir de la ira que vendrá?” (Luc. 3: 7.)

Así han argüido hombres que debieran haberse destacado como fieles guardianes de la ley de Dios, hasta que la política de conveniencia reemplazó la fidelidad, y se dejó sin reprensión al pecado. ¿Cuándo volverá a oírse en la iglesia la voz de las reprensiones fieles?

Los ministros que procuran agradar a los hombres, y claman: Paz, paz, cuando Dios no ha hablado de paz, debieran humillar su corazón delante del Señor, y pedirle perdón por su falta de sinceridad y de valor moral.No es el amor a su prójimo lo que los induce a suavizar el mensaje que se les ha confiado, sino el hecho de que procuran complacerse a sí mismos y aman su comodidad.

El verdadero amor se esfuerza en primer lugar por honrar a Dios y salvar las almas. Los que tengan este amor no eludirán la verdad para ahorrarse los resultados desagradables que pueda tener el hablar claro. Cuando las almas están en peligro, los ministros de Dios no se tendrán en cuenta a sí mismos, sino que pronunciarán las palabras que se les ordenó pronunciar, y se negarán a excusar el mal o hallarle paliativos.

El Señor aborrece la indiferencia y la deslealtad en tiempo de crisis para su obra. Todo el universo contempla con interés indecible las escenas finales de la gran controversia entre el bien y el mal. Los hijos de Dios se están acercando a las fronteras del mundo eterno; ¿qué podría resultar de más importancia para ellos que el ser leales al Dios del cielo? A través de los siglos, Dios ha tenido héroes morales; y los tiene ahora en aquellos que, como José, Elías y Daniel, no se avergüenzan de ser conocidos como parte de su pueblo. La bendición especial de Dios acompaña las labores de los hombres de acción que no se dejan desviar de la línea recta ni del deber, sino que con energía divina preguntan: “¿Quién es de Jehová?” (Exo. 32: 26.) Son hombres que no se conforman con hacer la pregunta, sino que piden a quienes decidan identificarse con el pueblo de Dios que se adelanten y revelen inequívocamente su fidelidad al Rey de reyes y Señor de señores.Tales hombres subordinan su voluntad y sus planes a la ley de Dios. Por amor hacia él, no consideran preciosa su vida. Su obra consiste en recibir la luz de la Palabra y dejarla resplandecer sobre el mundo en rayos claros y constantes. Su lema es ser fieles a Dios.

Hermano cristiano, Satanás conoce tu debilidad; por lo tanto aférrate a Jesús. Permaneciendo en el amor de Dios, puedes soportar toda prueba. Sólo la justicia de Cristo puede darte poder para resistir a la marea del mal que arrasa al mundo. Introduce fe en tu experiencia. La fe alivia toda carga y todo cansancio. Si confías de continuo en Dios, podrás comprender las providencias que te resultan ahora misteriosas. Recorre por la fe la senda que él te traza. Tendrás pruebas; pero sigue avanzando. Esto fortalecerá tu fe, y te preparará para servir. Los anales de la historia sagrada fueron escritos, no simplemente para que los leamos y nos maravillemos, sino para que obre en nosotros la misma fe que obró en los antiguos siervos de Dios. El Señor obrará ahora de una manera que no será menos notable doquiera haya corazones llenos de fe para ser instrumentos de su poder.

“El espíritu que prevalece en nuestro tiempo es de incredulidad y apostasía. Es un espíritu que se cree iluminado por el conocimiento de la verdad, cuando no es sino la más ciega presunción. Se exaltan las teorías humanas y se les hace reemplazar a Dios y a su ley. Satanás tienta a los hombres y mujeres a desobedecer al prometerles que en la desobediencia hallarán una libertad que los hará como dioses. Se manifiesta un espíritu de oposición a la sencilla palabra de Dios, un ensalzamiento idólatra de la sabiduría humana sobre la revelación divina. Los hombres permiten que sus mentes se llenen a tal punto de oscuridad y confusión por la conformidad con las costumbres e influencias humanas, que parecen haber perdido toda facultad de discriminar entre la luz y las tinieblas, entre la verdad y el error. Se han alejado tanto del camino recto que consideran las opiniones de algunos así llamados filósofos como más fidedignas que las verdades de la Biblia. Las súplicas y las promesas de la Palabra de Dios, sus amenazas contra la desobediencia y la idolatría, parecen carecer de poder para subyugar sus corazones. Una fe como la que impulsó a Pablo, Pedro y Juan es considerada anticuada, mística e indigna de la inteligencia de los pensadores modernos.” (Patriarcas y profetas pág. 110, 133)

Características del Mensaje de Elías

  1. Fue atrevido al predicar, aún ante los reyes.

Elías dijo a Acab, “Yo no he perturbado a Israel, sino tú y la casa de tu padre, dejando los Mandamientos del Señor y siguiendo a los baales” (1Reyes 18:18).

Elías no mostró temor al predicar su mensaje en forma directa y sin rodeos ante gobernantes y gobiernos. Jesús dijo que esto ocurriría otra vez en los últimos días. “…y os llevarán ante gobernantes y reyes por mi causa, por testimonio a ellos” (Marcos 13:9).

No debemos buscar la aprobación de los hombres, sino de Dios. Para establecer un gran reavivamiento el mensaje de Elías debe ser una proclamación atrevida y sin temor de la verdad transparente y no comprometida que a veces no goza de popularidad.

“Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina; antes, teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus pasiones, apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas.” (2 Timoteo 4: 3,4).

  1. Mantenía una dieta y estilo de vida sencillos.

“Te ruego me traigas también un bocado de pan en tu mano” (1 Reyes 17:11).

Elías era conocido por su dieta simple y su modo de vida rústica. Estos rigores básicos mantenían sus facultades mentales claras y sus cuerpos fuertes capacitándolos para la tarea especial que Dios los llamó a realizar.

Del mismo modo, en los últimos días, la iglesia debe despertar a la verdad acerca de la conexión estrecha entre cuerpo y espíritu. Lo que comemos y bebemos, al igual que nuestros hábitos personales de vida, tienen un efecto directo en nuestra claridad mental y habilidad para discernir la verdad. El poder para resistir la tentación puede remontarse en parte a una dieta simple y un estilo de vida moderado. Recuerde que el pecado sobrevino a la raza humana como resultado de comer algo equivocado.

“¡Dichosa, tú, tierra, cuando tu rey es hijo de nobles y tus príncipes comen a su hora, para reponer sus fuerzas y no por banquetear!” (Eclesiastés 10:17)

“Así si coméis o bebéis o hacéis otra cosa hacedlo todo para la gloria de Dios” (1 Corintios 10:31).

  1. Su vestimenta era sencilla y modesta.

“Un varón vestido de un manto de pelo y un cinto de cuero.” (2 Reyes 1:8).

En un tiempo en que los reyes y sacerdotes solían usar adornos lujosos y túnicas largas y ornamentadas, la modestia y sencillez de Elías y Juan constituían un reproche punzante.

Vivimos en una época en la que nunca antes se ha dado tanta atención a la moda y a la ostentación en forma tan arrogante. La meta principal de los diseñadores de modas modernos es destacar la sexualidad de la persona. Tristemente, todo es permitido -desde las perforaciones corporales hasta los tatuajes- aún entre cristianos profesos. Una vez más, la iglesia necesita desesperadamente a los Elías de los últimos días que den testimonio de Cristo dando un ejemplo de humildad y sencillez a través de vestimenta y apariencia modesta.

“Y vestíos del nuevo hombre, creado para ser semejante a Dios en justicia y santidad” (Efesios 4:24). “También que las mujeres se atavíen con ropa decorosa, con pudor y modestia; no con peinado ostentoso, ni con oro, ni con perlas o vestidos costosos” (1 Timoteo 2:9) 

  1. Creía en hacer discípulos.

“Elías partió de allí y encontró a Eliseo y Elías pasó ante él y echó sobre él su manto” (1 Reyes 19:19).

Las Escrituras relatan que Elías no sólo convirtió a Eliseo en su discípulo, sino que también visitaba las escuelas de los profetas (también traducido “los discípulos de los profetas”) que estaban esparcidas por toda la tierra de Israel (2 Reyes: 2). Estos centros de entrenamiento combinaban la instrucción espiritual con la práctica de destrezas de trabajo y los jóvenes entrenados allí iban por todo Israel a enseñar a otros los caminos de Dios.

En forma similar, el último gran movimiento de Dios no será dirigido únicamente por el clero, sino por laicos llenos del Espíritu. Es por esto que el mensaje de Elías debe concentrarse en entrenar, hacer discípulos y movilizar a cada miembro de la iglesia de Dios.

  1. Predicaba un bautismo de arrepentimiento y muerte al yo.

“Y Elías le dijo: Te ruego que te quedes aquí, porque el Señor me envía al Jordán” (2 Reyes 2:6).

Una de las señales distintivas del mensaje de Elías es el llamado al pueblo hacia el río Jordán -símbolo de arrepentimiento y bautismo. Los hijos de Israel tuvieron que cruzar el Jordán para entrar a la Tierra Prometida, así como nosotros entramos a las aguas del bautismo y cruzamos a una nueva vida.

“El entonces descendió. Se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios y su carne se volvió como la de un niño y quedó limpio” (2 Reyes 5:14).

“Por tanto, id a todas las naciones, haced discípulos bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19).

  1. Manifestó humildad.

“Y Elías subió a la cumbre del Carmelo, se postró en tierra, con su rostro entre las rodillas” (1 Reyes 18:42).

Antes de que Cristo vuelva, el pueblo de Dios habrá aprendido a reflejar el carácter manso y humilde de Jesús en una época de arrogancia y orgullo.

“Oh, hombre, el Señor te ha declarado qué es lo bueno y qué pide de ti. Sólo practicar la justicia, amar la bondad y andar humildemente con tu Dios” (Miqueas 6:8).

  1. sufrió persecución religiosa.

“Entonces Jezabel envió un mensajero a decir a Elías: Que los dioses me traten con todo rigor si mañana a esta hora no he puesto tu persona como la de ellos (que habían sido asesinados)” (1 Reyes 19:2).

En el Antiguo Testamento, una reina pagana llamada Jezabel se casó con Acab, rey de Israel. Jezabel y su hija, Atalía, persiguieron al pueblo de Dios e intentaron convencer a Acab para que matara a Elías y a otros profetas.

La persecución sufrida por Elías pronto se repetirá. En los últimos días, “la madre de las rameras” y sus hijas perseguirán al remanente del pueblo de Dios, a los Elías de los días postreros, según nos relata Apocalipsis.

“Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y fue a combatir al resto de la descendencia de ella, los que guardan los Mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis 12:17).

“Y en su frente tenía escrito un nombre, un misterio: La gran Babilonia, madre de las rameras y las abominaciones de la tierra. Y vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de los mártires de Jesús” (Apocalipsis 17:5,6).

  1. Le interesaba glorificar a Dios en grado sumo.

“Respóndeme, oh Señor. Respóndeme, para que conozca este pueblo que tú, Señor, eres el Dios verdadero y que tú estás volviendo el corazón de ellos” (1 Reyes18:37).

La prioridad principal de aquellos que prediquen el mensaje de Elías será glorificar a Dios. Estarán enteramente consagrados a la causa de Dios como lo hizo Elías. Estarán dispuestos a cualquier sacrificio para que otros sean salvos; en otras palabras, empleados hasta el cansancio en la obra de Dios.

“Así, hermanos, por la tierna misericordia de Dios, os ruego que presentéis vuestro cuerpo en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto espiritual” (Romanos 12:1).

  1. Reparó el altar de Dios.

“Entonces Elías dijo al pueblo: ‘Acercaos a mí’. Y todo el pueblo se llegó a él. Y él reparó el altar del Señor que estaba arruinado” (1 Reyes 18:30).

El mensaje de Elías será un llamado de trompeta para regresar a “la fe que una vez fue confiada a los santos” (Judas 1:3). Hoy, cuando tantos dicen que las enseñanzas de la Biblia son anticuadas y necesitan revisarse para adaptarlas a los tiempos, necesitamos recordar urgentemente que Dios dijo: “Yo, el Señor, no cambio” (Malaquías 3:6).

“Reedificarás las ruinas antiguas, levantarás los cimientos puestos hace muchas generaciones y serás llamado reparador de muros caídos, restaurador de calzadas para andar” (Isaías 58:12).

  1. Su mensaje provocó reavivamiento y reforma.

“Envía ahora y junta a todo Israel en el monte Carmelo Y Elías se acercó al pueblo y les dijo: ¿Hasta cuándo vacilaréis entre dos opiniones? Si el Señor es Dios, seguidlo” (1 Reyes 18:19-21).

En los días de Elías, el pueblo de Dios se había corrompido por las influencias paganas a su alrededor y había comprometido la verdad de Dios (1 Reyes 19:14; Mateo 3:1,2). Este valiente profeta trajo un mensaje que produjo reavivamiento y reforma en el pueblo de Dios.

En nuestros días, una vez más gran parte del mundo cristiano parece estar tibio y mundano. Si el juicio va a comenzar en la casa de Dios (Ezequiel 9:6; 1 Pedro 4:17), entonces el reavivamiento seguramente ha de iniciarse allí también. Como el plan de Dios es que su pueblo difunda el mensaje al mundo entero, Él debe enviar primero el mensaje de Elías a su iglesia.

En el Antiguo Testamento, Elías condujo al pueblo al arrepentimiento y de regreso a Dios en el monte Carmelo. Entonces oró y Dios envió abundante lluvia para terminar la sequía. Del mismo modo, Juan el Bautista hizo un llamado al arrepentimiento y a aceptar a Jesús. Poco después, recibieron la lluvia temprana del Espíritu Santo en el Pentecostés. Los Elías modernos también habrán de predicar un mensaje de arrepentimiento. Entonces, cuando la iglesia se humille, la lluvia tardía del Espíritu de Dios caerá.

El mensaje de Elías encaminará a la gente hacia Dios. Elías- “El profeta Elías llegó y dijo: Oh, Señor, Dios de Abrahán, de Isaac y de Israel, sea hoy manifiesto que tú eres Dios” (1 Reyes 18:36).

El deseo ardiente de los Elías contemporáneos será volver la mirada de la gente hacia Jesús, que lo conozcan y tengan vida eterna.

Si el Señor creyó que era importante enviar un mensajero especial para preparar a Israel para la primera venida de Jesús, ¿cuánto más importante es para Él enviar un mensaje especial y mensajeros para despertar a la iglesia para la segunda venida de Jesús -el punto culminante de la redención?

Elías modelo del pueblo de Dios del fin

Ellen White escribió, sobre un tercer Elías para el tiempo del fin:

Los que deben preparar el camino para la segunda venida de Jesús están representados por el fiel Elías, así como Juan vino en el espíritu de Elías a fin de preparar el camino para la primera venida del Hijo del Hombre. (3T 62)

La obra de Juan el Bautista, y la de aquellos que en los últimos días saldrán con el espíritu y el poder de Elías para despertar a la gente de su apatía, en muchos sentidos es la misma. Su obra es la clase de obra que debe hacerse en este tiempo. Jesús vendrá por segunda vez a juzgar al mundo con justicia. (SW 21.3.1905)

Tal como Juan el Bautista al preparar a la gente para la primera venida de Jesús llamaba su atención a los Diez Mandamientos, nosotros debemos dar este mensaje no con un sonido incierto: “Temed a Jehová, y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado” (Apoc. 14: 7). Con el fervor que caracterizaban a Elías el profeta y a Juan el Bautista, debemos luchar para preparar el camino de la segunda venida de Jesús. (4CB 1184)

¿A quién debe sostenerse con el diezmo?

Por: Jair Ochoa

En la antigüedad éste se le dio a Melquisedec para su uso y sostén de su ministerio para Dios.

“De los primeros tiempos el Señor exigió el diezmo como cosa suya; y este requerimiento fue reconocido y cumplido.  Abrahamdiezmo pagó diezmos a Melquisedec, sumo sacerdote del Altísimo.” – Patriarcas y Profetas, pág. 564.

En el tiempo del antiguo Israel, “El diezmo debía consagrarse exclusivamente al uso de los levitas…” (Patriarcas y Profetas, pág. 565), quienes eran los sacerdotes o ministros de Dios. Ellos lo usaron para su sostén y también para su ministerio en la obra de Dios.

En el tiempo de los apóstoles, Pablo declaró cómo debía usarse el diezmo de Dios:

“Contra los que me acusan, esta es mi defensa… ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas?  ¿Quién planta viña y no come de su fruto?  ¿O quién apacienta el rebaño, y no toma de la leche del rebaño?  ¿Digo yo esto sólo como hombre?  ¿No dice esto también la ley?. . . Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?. . . ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?. . . Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” – 1 Corintios 9:3, 7-8, 11, 13, 14.

“A este plan para el sostén del ministerio se refirió Pablo cuando dijo: “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que  vivan del evangelio.”  Y más tarde, al escribir a Timoteo, el apóstol dijo: “Digno es el obrero de su salario” (1 Tim. 5:18).” – Hechos de los Apóstoles, pág. 277.

¿Cómo debería usarse el diezmo de Dios en la actualidad?

 “El diezmo es puesto aparte para un uso especial…Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están dando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” – Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2,1 de dic. de 1896; (El Ministerio de la Bondad, pág. 291).

 “Los ministros de Dios son sus pastores, designados por El para que alimenten a su rebaño.  El diezmo es su provisión para su mantenimiento, y El ha designado que éste se mantenga sagrado para este propósito.” – Pamphlets, vol. 1, pág. 40.

 “Pero se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado: el sostén de los ministros.” – Testimonies, vol. 9, pág. 248; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 107).

 ¿Deberían ser los ministros del evangelio los únicos en ser sostenidos por el diezmo, o existen otras áreas que Dios ha especificado para las que podría usarse su reserva sagrada?

MINISTROS MÉDICOS MISIONEROS

 “Un ministro del Evangelio tendrá dos veces más éxito en su obra si sabe cómo tratar las enfermedades.  Se me ha dado luz continuamente en aumento sobre este  asunto.  Algunos que no ven la ventaja de educar a la juventud para ser médicos tanto de mente como del cuerpo, dicen que el diezmo no debe usarse para sostener a los médicos misioneros que consagran su tiempo para tratar los enfermos.  En respuesta a declaraciones como éstas, se me ha instruido para que diga que la mente no debe volverse tan estrecha que no pueda ver la verdad de la situación. El ministro del Evangelio que sea al mismo tiempo un misionero médico, y que pueda curar los males físicos, será un obrero tanto más eficiente que el que no lo pueda hacer.  Su obra como ministro del evangelio es mucho más completa…

 “Las puertas que se han cerrado a quien meramente predica el evangelio, se abrirán al médico misionero inteligente.  Dios alcanza los corazones a través del alivio del sufrimiento físico…

 “Nada abrirá las puertas a la verdad como la obra evangelística médico misionera.  Esto hallará acceso a los corazones y las mentes, y será un medio para que muchos se conviertan a la verdad…Al evangelista que esté preparado para atender a un cuerpo enfermo le es dada la más grande oportunidad de ministrar al alma enferma de pecado…

“Dios obra hoy para alcanzar los corazones de la misma manera que obró cuando Cristo estuvo en esta tierra.  Si leemos la palabra de Dios, encontramos que Cristo  incorporó la obra médico misionera en su ministerio. ¿No podemos entender la comisión que él dio a sus discípulos y a nosotros?” – Manuscrito 58, 7 de julio de 1901; (Manuscript Release (MR) #1116, págs. 1-3, citado parcialmente en El Evangelismo, pág. 378).

MINISTROS COMO MAESTROS ESCOLARES

“El mejor talento ministerial debe traerse a (nuestras) escuelas, y el salario de estos maestros debe pagarse del diezmo.” – Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898; (MR, vol. 1, pág. 189).

“Debe designarse a los predicadores más talentosos para que enseñen la Biblia en nuestras escuelas.  Los elegidos para este trabajo tienen que ser estudiantes cabales de la Biblia, que posean una profunda experiencia cristiana, y su salario debe pagarse del diezmo.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 415.

“Ha sido dada clara luz en cuanto a que aquellos que ministran en nuestras escuelas enseñando la palabra de Dios, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, deben ser sostenidos con el diezmo.  Hace mucho que fue dada instrucción, y recientemente ha sido repetida vez tras vez.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 473,474.

MINISTROS COMO MISIONEROS

“Me fue dada instrucción de que hay una retención del diezmo, que debería traerse fielmente a la tesorería del Señor para el sostenimiento de los ministros y de los misioneros, que están abriendo las Escrituras ante la gente y trabajando de casa en casa.” – Testimonies, vol. 9, pág. 52.

ESPOSAS DE MINISTROS Y OTRAS MUJERES QUE MINISTRAN

“El ministro recibe paga por su trabajo, y así debe ser.  Y si el Señor da a la esposa, así como al esposo la carga de trabajar, y ella dedica su tiempo y fuerza a visitar las familias y abrirles las Escrituras, aunque las manos de la ordenación no le hayan sido impuestas, ella está haciendo una obra que pertenece al ministerio… El método de pagar a los obreros varones, y de no pagar a sus esposas, no es un plan conforme al mandato del Señor. La injusticia se hace así.  Se comete un error.  El Señor no favorece este plan.” – Manuscrito 43a, 22 de marzo de 1898 (MR #267, págs. 1-2); parcialmente en Obreros Evangélicos, págs. 467,468, y en El Evangelismo, p. 359.

“Hay esposas de ministros…que han sido obreras consagradas, serias y de todo corazón, que han dado lecturas de la Biblia y orado con las familias, que han ayudado junto a sus esfuerzos personales con el mismo éxito que sus esposos.  Estas mujeres dan todo su tiempo, y se ha dicho que no reciben nada por sus labores debido a que sus esposos reciben sus salarios.  Les digo a ellas que continúen hacia adelante y que todas esas decisiones se invertirán.  La Palabra dice: ‘El obrero es digno de su salario.’  Cuando se toma cualquier decisión como ésta, yo quiero protestar en el nombre del Señor.  Yo sentiría que es mi deber crear un fondo con el dinero de mi diezmo para pagar a estas mujeres que están realizando el mismo trabajo esencial que hacen los ministros, y reservaré este diezmo para la obra en la misma línea que la de los ministros, para la búsqueda de almas…Todas estas cosas deben ajustarse y ponerse en orden, y hacerse justicia para todos.” – Carta 137, 21 de abril de 1898 (Spalding-Magan (SpM) Collection, pág. 117).

“Algunos se han sentido disgustados porque el hermano y la hermana  ___ han estado cobrando sueldos de la conferencia.  Pero esto está en armonía con la instrucción que se me ha dado a menudo, que las mujeres que trabajan con sus esposos en obra del evangelio deben recibir el pago por sus servicios.” – Carta 48, 1 de feb. de 1907 (MR, vol. 1, pág. 263).

“Se necesitan tanto a las mujeres como a los hombres en la obra que debe hacerse.  Estas mujeres que se entregan a sí mismas al servicio del Señor, que trabajan en la obra de casa en casa para la salvación de los demás, que les impone una carga igual o mayor que estar delante de una congregación, deben recibir el pago por su labor. Si un hombre es digno de su salario, también lo es una mujer

“El diezmo debe ir para los que trabajan en la palabra y doctrina, sean éstos hombres o mujeres.” – Manuscrito 149, 24 de oct. de 1899 (MR, vol. 1, pág. 263; también citado parcialmente en El Evangelismo, p. 359).

SI ES NECESARIO, A LAS VIUDAS DE LOS MINISTROS

“Nunca deben olvidarse las viudas de estos ministros, aunque de ser necesario debe pagárseles del diezmo.” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 3).

LAS INSTITUCIONES DE DIOS:

(IGLESIAS, ESCUELAS, CASAS PUBLICADORAS, MISIONES)

Las instituciones que son instrumentos de Dios para llevar a cabo su obra en la tierra deben ser sostenidas.  Deben erigirse iglesias, establecerse escuelas y  proporcionarse a las casas editoras las cosas necesarias para hacer una gran obra en la publicación de la verdad que ha de ser proclamada a todas partes del mundo.  Estas instituciones son ordenadas por Dios y deben ser sostenidas por los diezmos y ofrendas generosas.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 544.

 “En algunas de las conferencias más grandes el diezmo puede ser más que suficiente para sostener a los obreros que están ahora en el campo.  Pero esto no sanciona su uso para cualquier otro propósito…Hay misiones que deben sostenerse en los campos donde no hay ninguna iglesia y ni diezmo, y también donde hay nuevos creyentes y el diezmo está limitado.  Si ustedes poseen los recursos que no necesitan luego de ajustar cuentas con sus ministros de una manera liberal, envíen el dinero del Señor a estos lugares desprovistos.  Se ha dado luz especial sobre este asunto.” – Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898 (MR, vol. 1, págs. 183-84).

“Permítase que el dinero del Señor sea donado para sostener a los ministros en los países extranjeros, donde están trabajando para levantar el estandarte en los nuevos campos.  Éste es el dinero de Dios, y él ha destinado que se usará para el sosteniendo del ministerio, a fin de educar a las personas a que se preparen para encontrarse con su Dios…

“Si ustedes poseen mucho más de los recursos que necesitan para ajustar [con] sus ministros en una manera cristiana liberal y justa, hay otros lugares donde pueden ayudar, donde hay sólo unas pocas personas pobres, y el diezmo está limitado. Envíenles el dinero del Señor.  Se me he mostrado repetidamente que esta es la manera de obrar.” – Carta 81, 27 de mayo de 1897 (MR. vol. 1, pág. 190).

Como hemos podido ver claramente, el diezmo sagrado de Dios debe usarse principalmente para el sostenimiento de sus ministros, sean hombres o mujeres. Debido a que sólo los ministros del evangelio en sus varias líneas de labor (médico misioneros, maestros escolares, y etc.), y también las instituciones de Dios (casas publicadoras, escuelas y misiones) – o en otras palabras, aquellas agencias que están activas llevando las preciosas verdades presentes de Dios a otros – son los únicos que deberían sostenerse con el sagrado diezmo de Dios, entonces se hace fácil discernir todas las otras áreas que no deben sostenerse con el diezmo de Dios.

¿DEBEN PAGARSE LAS IGLESIAS O LAS CASAS DE REUNIÓN, Y SUS NECESIDADES CON EL DIEZMO?

“Me han llegado cartas…preguntándome  acerca de la disposición del diezmo.

 Los escritores supusieron que estaban autorizados para usar el dinero del diezmo para pagar los gastos de la iglesia, ya que estos gastos eran bastante altos.  De acuerdo a lo que se me ha mostrado, el diezmo no debe retirarse de la tesorería…los medios de la tesorería que son para el sostenimiento de los ministros en los diferentes campos no deben usarse para cualquier otro propósito….

“El ministro que trabaja debe ser sostenido.  Pero a pesar de esto, aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos – para satisfacer las necesidades de las casas de reunión…Dios no ha sido glorificado con este tipo de trabajo.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (Special Testimonies (ST), Series A #10, págs. 16, 18-19).

“Hay casos excepcionales donde la pobreza es tan extrema que para poder asegurar el lugar más humilde de culto, podría ser necesario apropiarse de los diezmos.  Pero este lugar no es Battle Creek u Oakland.  Que todos aquellos que se congregan para rendir culto a Dios consideren la abnegación y desprendimiento de Jesucristo.  Que aquellos hermanos que profesan ser hijos de Dios estudien cómo pueden negarse a sí mismos, cómo pueden apartarse de algunos de sus ídolos, y economizar cuidadosamente en cada línea.” – Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).

¿DEBEN PAGARSE LOS GASTOS DE LA IGLESIA CON EL DIEZMO?

“Debe suplirse los recursos necesarios a quienes están a cargo de los edificios de nuestra iglesia, para que mantengan estos edificios en buen estado.  Pero este dinero no debe provenir del diezmo…

“Su pueblo en este tiempo debe recordar que la casa de culto es la propiedad del Señor, y que debe cuidarse escrupulosamente.  Pero los fondos para esta labor no deben provenir del diezmo.” – Manuscrito 82, 1904 (parcialmente citado en Testimonies,  vol. 9, pág. 248).

“Que no se les permita a quienes se han confiado responsabilidades a que tengan acceso a la tesorería que Dios ha designado para sostener a los ministros en el campo, para que sustraigan y suplan los gastos que incurrieron para mantener el orden y la comodidad en la casa de Dios.  Se han tomado miles y miles de dólares de los diezmos, y se han usado para estos propósitos.  No es así como debiera ser…En cada lugar donde hay una iglesia debería instituirse un fondo separado en el que cada miembro de iglesia pueda contribuir según sus capacidades, con el propósito de pagar los gastos.” – Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).

“Se me mostró que es un error emplear el diezmo para satisfacer los gastos ocasionales de la iglesia.  En esto ha habido un alejamiento de los métodos correctos…Pero estáis robando a Dios cada vez que ponéis vuestras manos en la tesorería y extraéis fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia.” – Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 108 (agosto de 1896).

¿ES NECESARIO PAGAR LAS COMODIDADES DE LA IGLESIA  CON EL DIEZMO?

“Aquellos que han usado el dinero del diezmo para suplir las necesidades comunes de la casa de Dios, han tomado el dinero que debería usarse para sostener a los ministros que hacen su obra de preparar el camino para la segunda aparición de Cristo.  Así tan ciertamente como usted hace esta obra, hace un mal uso de los recursos que Dios le ha dicho que retenga en su tesorería, para que ésta pueda estar llena y ser usada en su servicio.  Esta obra es algo de lo que todos los que han tomado parte deben avergonzarse.  Ellos han usado su influencia para retirar de la tesorería de Dios un fondo que está consagrado para un propósito sagrado.  La bendición del Señor será retirada de aquellos que hacen esto.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 21).

“ …es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que debiéramos…(para usar el diezmo) en los asuntos temporales, como proveer las comodidades de la iglesia que son necesarias, se metan las manos en la porción consagrada del Señor que sólo debe usarse para sostener a los ministros…” – Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR, #1045, pág. 2).

¿DEBERÍA SOSTENRSE CON EL DIEZMO A LOS MINISTROS INFIELES (O POR ESTE MOTIVO, A LAS  IGLESIAS)?

“Pesan terribles ayees sobre los que predican la verdad, pero no son santificados por ella, y también sobre aquellos que consienten en recibir y sostener a los no santificados para que ministren en palabra y doctrina.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 90.

“Sería un mala política sostener con la tesorería de Dios a aquellos que realmente estropean y dañan su obra, y quienes están constantemente bajando la norma de cristiandad.”  – Testimonies, vol. 3, pág. 553.

A medida que la verdad vaya progresando, pesarán sobre los hombres las exigencias de Dios respecto a dar de lo que les ha confiado con este mismo fin.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 549.

¿PUEDE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE SON DESCUIDADOS CON LA REFORMA PRO  SALUD?

“…Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión.  Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como  mensajeros de Señor.” – Testimonies, vol. 6, pág. 378; Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 545; (vea también Testimonies, vol. 9, págs. 159-60).

¿DEBERÍA SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE PREDICAN SOLAMENTE?

“…Hay peligro de que algunos, de experiencia limitada, sean echados a perder por la adulación y por el imprudente aliento a esperar pleno sostén, independiente de todo serio esfuerzo de su parte.  Los medios dedicados a la extensión de la obra de Dios no deberían ser consumidos por hombres que desean predicar solamente para recibir sostén, y satisfacerse así la egoísta ambición de una vida fácil.” – Obreros Evangélicos, pág. 250.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS OBREROS A TIEMPO PARCIAL?

“Hay obreros cabales en la causa de Dios que tienen una experiencia en la obra, y que consagran su tiempo y sus fuerzas al servicio de Dios.  Éstos deben sostenerse liberalmente.  Pero aquellos que están empezando a visitar ocasionalmente las iglesias – sobre todo aquellos que no tienen ninguna familia para proveerles y los que tienen una competencia entre ellos – no deben cobrar de la tesorería del Señor.” – Testimonies, vol. 2, 649.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE ESTÁN ENVUELTOS EN LA POLÍTICA?

“Los que enseñan en la iglesia o en la escuela y se distinguen por su celo en la política, deben ser destituidos sin demora de su trabajo y responsabilidades; porque el Señor no cooperará con ellos.  No debe emplearse el diezmo para pagar a nadie  para perorar sobre cuestiones políticas.  Cada maestro, predicador o dirigente de nuestras líneas que se sienta con un deseo de ventilar sus opiniones sobre cuestiones políticas, debe ser convertido por una creencia en la verdad, o renunciar a su trabajo. Deberá ejercer una influencia como colaborador de Dios para ganar almas para Cristo, o se le quitarán las credenciales…” – Fundamentals of Christian Education, pág. 477 (16 de junio de 1899); Obreros Evangélicos, p. 408.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS SOLICITADORES Y A LOS COLPORTORES?

“Otros razonan que los solicitadores y los colportores deben ser sostenidos por el diezmo.  Pero se comete un gran error…” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2, vea también Testimonies, vol. 9, págs. 248-49).

¿DEBEN CONSTRUIRSE EDIFICIOS INNECESARIOS CON EL DIEZMO?

“En el pasado uno grupo de hombres había tratado de mantener en sus propias manos el control de todos los medios que venían de las iglesias, y habían usado estos recursos de la manera más desproporcionada, erigiendo edificios grandes y costosos donde eran innecesarios e impropios, dejando lugares necesitados sin ayuda o estímulo.  Habían tomado sobre sí mismos la gran responsabilidad de retrasar el trabajo donde la obra debía haber estado avanzada…en algunos lugares se ha invertido hasta cinco veces la cantidad del dinero necesario en los edificios.  La misma cantidad de dinero usado para establecer plantas en lugares donde la verdad nunca se ha introducido habría traído muchas almas al conocimiento salvador de Cristo.” – Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, págs. 174-75).

“América, y especialmente Battle Creek (cuarteles generales de la CG), donde ha brillado la mayor luz sobre la gente, se está convirtiendo en el sitio de mayor peligro y oscuridad…La imaginación de las mentes humanas se despertarán intensamente para que el dinero sea absorbido en edificios para la conveniencia, o para gastarlo innecesariamente a través de alguna excusa o invento de Satanás, para que haya menos dinero para sostener a los obreros en el campo, y menos dinero para la apertura de nuevos campos.  El dinero se destinará imprudentemente para hacer cosas que son obras muy buenas, pero al hacerlas la obra mayor y más esencial se vuelve estrecha, y no pueden emprenderse del todo muchas cosas para levantar el estandarte de la verdad en nuevos campos con la dignidad apropiada que debe caracterizar la proclamación de advertencia para darse a nuestro mundo.  Si en el gran corazón de la obra los latidos del pulso son violentos y erráticos, el peligro de la vida espiritual afectan al cuerpo entero.” – Carta 23c, 20 de julio de 1894.

¿PUEDE COMPRARSE CON EL DIEZMO INVERSIONES EN BIENES RAÍCES, ACCIONES, BONOS,  INTERESES Y OTROS ESQUEMAS DE ESPECULACIÓN?

“Muchos de nuestros hermanos en _____ han sido absorbidos por los negocios, comprando y vendiendo bienes raíces, e invirtiendo y vendiendo intereses en minas. Esto había sido una trampa para la iglesia, tanto para laicos como ministros, y estuvo consumiendo de sus corazones el interés y el amor por la verdad.  La especulación arrastró a un gran número de nuestros hermanos mientras duró la emoción y se convirtió en un asunto común.  Las prácticas y costumbres de los mundanos, la ambición febril, la emoción, absorción e interés en la especulación se mezclaron y se confundieron con la obra sagrada del ministro.  Hombres que llevan las credenciales de la conferencia estuvieron comprometidos en tales empresas.  Dios no podrá bendecir ninguna de tales ambiciones mundanas…

“Se están dejando llevar a sí mismos por la corriente que está arrastrando al hombre hacia abajo, y cuando Satanás ve que sus planes marchan tan bien, inventa esquema tras esquema para que el dinero del Señor pueda desviarse por los canales donde la causa de Dios no reciba nada de éste.  Satanás dice al especulador que si se compromete en este esquema de tierras, él puede lograr los medios para ayudar en la causa de Dios, y presenta ilusiones que fascinan los sentidos; de esta manera, miles de dólares se quedan fuera de la causa de Dios

“Aquellos que se comprometen en la especulación no pueden guardar los mandamientos de Dios en sinceridad y en verdad.” – Manuscrito 2, 7 de sept.  1888 (1888 Materials, págs. 50-51, 60-62).

¿DEBEN PAGARSE LAS DEUDAS PERSONALES CON EL DIEZMO?

“…se me hizo esta pregunta: “Hna. White, ¿cree usted que mi padre debería pagar el diezmo?  Ha tenido grandes pérdidas recientemente, y dice que tan pronto como cancele su deuda, pagará el diezmo”.  Le pregunté: “¿Cómo considera Ud. las obligaciones hacia Dios, quien nos da la vida y la respiración, y todas las bendiciones de que disfrutamos?  ¿Le parece usted que nuestra deuda con Dios debe aumentar continuamente?  ¿Quitará usted a Dios la parte que él nunca nos ha dado para que la empleemos con otro propósito que no sea la promoción de su obra, para sostener a sus siervos en el ministerio?  Para responder a su pregunta, el profeta Malaquías dice: ‘¿Robará el hombre a Dios?…y dijisteis: ¿En qué hemos robado?’ – como si voluntariamente se quisiera entender mal este tema.  Pero a continuación se da la respuesta: ‘En vuestros diezmos y ofrendas.  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado’.  Después de esta declaración, ¿me atrevería a decirle: Ud. no necesita pagar el diezmo mientras esté endeudado?  ¿Debería decirle que debe pagar todo lo que debe a cualquier persona, aunque robe a Dios para hacerlo?”

“Si todos aceptaran lo que dice la Escritura, y abrieran sus corazones para comprender la palabra de Dios, no dirían: “no puedo comprender el asunto del diezmo.  No puedo entender que en mis circunstancias tenga que pagar el diezmo”. “¿Robará el hombre a Dios?”.  El resultado de hacerlo ha sido claramente expresado, y yo no arriesgaría las consecuencias.  Todos los que decidan obedecer a Dios de todo corazón; los que no se apoderen de los fondos reservados de Dios – su propio dinero – para pagar sus deudas; los que devuelvan al Señor la parte que él reclama como suya, recibirán la bendición de Dios que se promete a los que le obedecen.” – Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, págs. 97-98 (Ago, 1896).

“El hombre que ha sido desafortunado y se encuentra endeudado, no debe tomar la porción del Señor para cancelar sus deudas con sus compañeros. Debe considerar que en estas transacciones está siendo probado, y que al reservar la porción del Señor para su propio uso le está robando al Dador.” Testimonies, vol. 6, pág. 391.

“No debe emplearse en caso de emergencia…” – Testimonies, vol. 9, pág. 247; Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 106.

¿DEBEN PAGARSE LAS MATRÍCULAS ESCOLARES Y LAS AYUDAS ESTUDIANTILES CON EL DIEZMO?

“Uno razona que el diezmo puede aplicarse a fines escolares…Pero se comete un gran error…” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2); Obreros Evangélicos, p. 238.

“El Señor considera el diezmo como de su propiedad para ser usado para cierto propósito, y es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que  debiéramos, (usar el diezmo) para ayudar educar a los estudiantes…éste debe usarse solamente para sostener a los ministros

“Cuando encontráis a un joven o una señorita prometedores, adelantadle o prestadle la suma necesaria con el entendimiento de que es un préstamo y no un regalo.  Es mejor que sea así.  Entonces cuando éste sea devuelto, puede usarse para educar a otros. Pero ese dinero no debe tomarse del diezmo sino de un fondo separado establecido con ese propósito…

“Ahora con respecto a educar a los estudiantes en nuestras escuelas.  Es una buena idea, y tendrá que hacerse; pero Dios prohíbe que en lugar de practicar la abnegación y el desprendimiento (de) nuestro ego individual, para hacer esta obra tengamos que substraer de la porción del Señor que está reservada especialmente para sostener a los ministros que trabajan activamente en el campo, y…para (mantener) trabajando los que ya han sido ordenados para la obra.” – Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR #1045, págs. 2-3); parcialmente en Mensajes Selectos, tomo 2, p. 239.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO LA BENEFICENCIA DIGNA DE MÉRITO?

“…aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos, – para… alguna caridad.  Dios no ha sido glorificado con este tipo de obra.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 19).

¿DEBE CUIDARSE A LOS DÉBILES Y ENVEJECIDOS CON EL DIEZMO?

“Que cada iglesia sienta su responsabilidad de tener un interés especial por los débiles y ancianos.  Puede haber uno o dos en la iglesia que estén al cuidado de ellos.  El diezmo no debe destinarse para esta obra.  La palabra de Dios ha especificado cómo debe usarse el diezmo.” – Manuscrito 43, 2 de ago. de 1900 (MR #177, pág. 1).

¿DEBE SOSTENERSE A LOS POBRES CON EL DIEZMO?

“Hermanos, no dejen la carga de los pobres sobre la gente e instituciones en Battle Creek, sino que vengan noblemente a trabajar y hacer su deber.  Niéguese a sí mismo algunas cosas de sus casas o sus vestidos, y ponga en algún lugar seguro una suma para los pobres necesitados.  No permita que sus diezmos y ofrendas de agradecimiento a Dios sean disminuidos, sino que aumenten.” – Testimonies, vol. 4, pág. 511.

“El diezmo es puesto aparte para un uso especial.  No debe ser considerado como un fondo de pobres.  Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están llevando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” – Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2, 1 de dic. de 1896 (El Ministerio de la Bondad, p. 291).

¿DEBE SOSTENERSE A LOS HUÉRFANOS Y A LAS VIUDAS (QUE NO ERAN ESPOSAS DE MINISTROS)  CON EL DIEZMO?

“Las viudas y los huérfanos habían de ser sostenidos por contribuciones de la iglesia.  Sus necesidades no habían de ser aliviadas por la iglesia, sino mediante donaciones especiales.  El diezmo había de ser consagrado al Señor y siempre debía ser usado para el sostén del ministerio.” – Carta 9, 24 de enero de 1899 (MR, vol. 1, pág. 192); El Ministerio de la Bondad, p. 289.

Como hemos podido ver claramente, cualquier uso del diezmo para otra cosa diferente de lo que Dios claramente ha especificado que debe usarse (principalmente para el sostén de sus ministros y de su ministerio), es un robo a Dios y un impedimento para que el evangelio prosiga hacia adelante más plenamente.

Romanos 10:4 ¿De qué manera es Cristo el fin de la ley?

imagesAlgunos de los enemigos del pueblo de Dios siempre andan buscando textos para tratar de desmeritar la obediencia a la santa Ley de Dios. Uno de sus textos preferidos es el de Romanos 10:4, que según ellos enseña que con Cristo se terminó la necesidad de obedecer la santa ley de Dios.

EL FIN

Originalmente, Pablo escribió el libro de Romanos en griego, lo cual a veces dificulta realizar una traducción clara en las lenguas modernas. Lamentablemente, la palabra griega tellos a menudo se traduce como “fin”, dando a este pasaje una connotación diferente de la que tenía en ese entonces.

La palabra tellos puede traducirse de diversas formas según el contexto.; puede significar “resultado final o destino definitivo” (Mounce’s Complete Expository Dictionary of Old and New Testament Words [Diccionario expositivo completo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento de Mounce], “fin”), u “objetivo o propósito de algo” (Vine’s Complete Expository Dictionary of Old and New Testament Words [Diccionario expositivo completo de palabras del Antiguo y Nuevo Testamento de Vine], “fin, final”).

Es interesante notar como traduce este texto la Biblia de la Américas: “Porque Cristo es el fin[a] de la ley para justicia a todo aquel que cree.” a. Romanos 10:4 O, la meta, o, el objetivo.

  • La terminación o conclusión de algo.
  • El propósito o meta al que se desea llegar.

Veamos dos ejemplos:

  • El escándalo le llevó al fin de su carrera como abogado. Esto significa que su carrera terminó, ya no existe más.
  • El fin es graduarme. Esto significa que la meta o propósito es llegar a la graduación y empezar ejercer lo estudiado.

Entonces, la palabra “fin” utilizada en los pasajes anteriores puede significar “cumplimiento”—lo cual implicaría que Cristo cumple todos los requisitos de la ley—o “propósito”—dando a entender que Cristo es el objetivo hacia el cual nos guía la ley.

La posibilidad de traducir telos como “objetivo” es aun más evidente en La Biblia de las Américas donde 1 Timoteo 1:5 se traduce como: “Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro…” (énfasis añadido). Como vemos, aquí la traducción de telos es directamente “propósito”.

LA ENSEÑANZA DE CRISTO Y PABLO

Teniendo esto en cuenta, hay que determinar cuál de los sentidos es el que utiliza Pablo en el texto en mención.

Si Pablo quisiera decir que Cristo acabó, terminó, abolió la ley, se contradeciría a sí mismo y al mismo Señor Jesucristo:

Mateo 5:17-18: No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir. Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.”

La palabra “cumplir” del versículo 17 proviene del griego pleroo, que significa “completar, colmar”. Entonces, Jesucristo no estaba diciendo que anularía la ley, sino que sus pensamientos y acciones representaban el cumplimiento perfecto de esa ley. Es decir, que Él “completaba” la ley de Dios.

Por otro lado, la palabra “cumplir” que encontramos en el versículo 18 proviene de la palabra ginomai, que quiere decir “llegar a ser”, “hecho” o “acabado”. En otras palabras, ¡este versículo implica que la ley de Dios permanecerá vigente durante todo el desarrollo su plan para la humanidad! Por lo tanto, la ley no fue abolida hace 2.000 años.

Además, Jesús mismo explicó que su venida no anularía la ley y, de hecho, reprendió a todo el que osara enseñar algo que no estuviera en acuerdo con esta: “De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos” (Mateo 5:19).

Pablo mismo nos enseña sobre la vigencia de la Ley divina:

Romanos 3:31: “¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.”

Romanos 7:12: “De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno.”

En Romanos 7: 7, dice que no habría sabido que la codicia era pecado “si la ley no dijera: No codiciarás”. En Romanos 13: 9, 10 afirma que el amor al prójimo conduce a la obediencia de la ley de Dios, y cita cinco mandamientos: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio y no codiciarás; o sea, cita del sexto al décimo mandamiento. Y como para indicar que había otros que no mencionó, dijo: ”y cualquier otro mandamiento … “

En efecto, hay otros cinco. En el capítulo 2: 17-23, del mismo libro, vuelve a reconocer la existencia de la ley al citar el pecado del adulterio y la idolatría, pecados señalados por el séptimo y el segundo mandamiento, respectivamente. En otras declaraciones de esta misma epístola, el apóstol Pablo demuestra que para él la ley de Dios seguía existiendo.

En Romanos 3: 20 dice que “por la ley es el conocimiento del pecado”. También afirma, dos veces, que donde no hay ley no puede haber pecado (Rom. 4: 15; 5: 13).

Al notar con tanta claridad que Pablo reconoce definidamente la existencia de la ley de Dios en ésta y en todas sus epístolas, no podríamos admitir que en Romanos 10: 4 dijera que la ley había terminado con Cristo. Por lo tanto, concluimos que en este pasaje la palabra “fin” tiene el sentido de “objetivo o propósito”. “Porque el fin (propósito) de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree”. En efecto, advertidos por la ley de Dios, descubrimos que somos pecadores, o sea, desobedientes a los Diez Mandamientos.

Al comprenderlo, encontramos que “la paga del pecado es la muerte” (Rom. 6: 23), por lo cual sabemos que estamos perdidos. La ley nada puede hacer para perdonar esos pecados, pero cumple su propósito: hacernos entender que necesitamos a Cristo, quien salvará a todo el que cree. (Juan 3:16)

 EN RESUMEN

¿Qué significa que “el fin de la ley sea Cristo”? Jesucristo es el objetivo final o propósito de la ley en por lo menos dos formas:

  • La ley de Dios define el pecado (Romanos 7:7; 1 Juan 3:4). La ley nos muestra qué es la justicia—lo opuesto al pecado. Y, dado que todos hemos quebrantado la ley, cada uno de nosotros merece la pena de muerte (Romanos 3:23; 6:23), de la cual nuestra propia justicia no puede salvarnos (Gálatas 2:16). En otras palabras, la ley nos acusa de ser culpables de pecado, pues nos hace ver cuán lejos estamos de cumplir las expectativas de Dios. De esta manera, la ley nos enseña que necesitamos un Salvador, que es Jesucristo, el objetivo final o propósito de la ley.
  • La ley de Dios nos lleva a pensar y actuar como Jesucristo. Por sorprendente que parezca para quienes siempre han oído que la ley fue abolida, la Biblia demuestra claramente que Jesús sí guardó los mandamientos de Dios. Y, como escribió Juan: “El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo” (1 Juan 2:6). Dios nos dio sus leyes para que aprendamos a ser como Él. Dios es amor, y todo lo que hace está motivado por el amor. Sus mandamientos nos enseñan a demostrar amor hacia Él y hacia los demás. Si queremos aprender a ser como como Jesucristo, debemos preguntarnos qué haría Él en nuestro lugar y hacerlo.

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