Todas las entradas de:

La resurrección

Creemos que existen en el final de los tiempos tres resurrecciones:

La resurrección especial
El profeta Daniel nos habla de una resurrección especial, en la que se levantan tanto justos como impíos al mismo tiempo Daniel 12:1, 2.

Creemos que los que han muerto fieles bajo el tercer ángel, desde 1844, como uno de los 144000, serán levantados en esta resurrección. (Apocalipsis 14:13) A estos, Pablo les llama las primicias. (1 Corintios 15:23)

Asimismo, en cumplimiento de las palabras de Cristo, los que le traspasaron Apocalipsis 1:7, le verán venir en gloria y majestad.

“‘Los que le traspasaron’ (Apocalipsis 1: 7), los que se mofaron y se rieron de la agonía de Cristo y los enemigos más acérrimos de su verdad y de su pueblo, son resucitados para mirarle en su gloria y para ver el honor con que serán recompensados los fieles y obedientes” (El Conflicto de los Siglos, pág. 694).
Creemos que esta resurrección especial, sucede entre la sexta y la séptima plaga y es realizada por el Padre Apocalipsis 16:17

“Nubes negras y pesadas se levantan y chocan unas con otras. En medio de los cielos conmovidos hay un claro de gloria indescriptible, de donde baja la voz de Dios semejante al ruido de muchas aguas, diciendo: ‘Hecho es.’ (Apocalipsis 16: 17.)…

“Los sepulcros se abren y ‘muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.’ (Daniel 12: 2.) Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel, salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su ley” (El Conflicto de los Siglos, pág. 694).

Posterior a esto, el Padre, le anuncia a los 144000 el día y la hora de la venida de Cristo.

“Desde el cielo se oye la voz de Dios que proclama el día y la hora de la venida de Jesús…” (El Conflicto de los Siglos, pág. 698).

La Biblia nos dice que hay resurrección de vida y resurrección de condenación: Juan 5:28-29

La resurrección de vida
Creemos que en la segunda venida de Cristo los muertos justos resucitarán en un estado inmortal, y juntamente con los santos vivos serán arrebatados al encuentro del Señor Jesús. 1 Tesalonicenses 4:13-18; Romanos 6:5; 1 Corintios 15:51-53; Apocalipsis 20:6.

Esta resurrección es hecha por Jesús.
“Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos…” (El Conflicto de los Siglos, pág. 698)

“Cuando Cristo venga para reunir consigo a los que han sido fieles, resonará la última trompeta y toda la tierra la oirá, desde las cumbres de las más altas montañas hasta las más bajas depresiones de las minas más profundas. Los muertos justos oirán el sonido de la última trompeta, y saldrán de sus tumbas para ser revestidos de inmortalidad y para encontrarse con su Señor.

“Me explayo con placer en la resurrección de los justos, quienes saldrán de todas partes de la tierra, de las cavernas rocosas, de los calabozos, de las cuevas de la tierra, de la profundidad de las aguas. Nadie es pasado por alto. Todos oirán su voz. Se levantarán con triunfo y victoria.” Eventos de los Últimos Días, pág. 282

La resurrección de condenación
Los impíos resucitarán mil años después para recibir su sentencia final. Apocalipsis 20:5 primera parte.

“Al fin de los mil años vendrá la segunda resurrección. Entonces los impíos serán resucitados, y comparecerán ante Dios para la ejecución del ‘juicio decretado.’ Así el escritor del Apocalipsis, después de haber descrito la resurrección de los justos, dice: ‘Los otros muertos no tornaron a vivir hasta que sean cumplidos mil años.’ (Apocalipsis 20: 5.)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 719).

Creemos que el acto de destrucción de los malvados, es un acto de amor.

“¿Podrían acaso aquellos cuyos corazones están llenos de odio hacia Dios y a la verdad y a la santidad alternar con los ejércitos celestiales y unirse a sus cantos de alabanza? ¿Podrían soportar la gloria de Dios y del Cordero? No, no; años de prueba les fueron concedidos para que pudiesen formar caracteres para el cielo; pero nunca se acostumbraron a amar lo que es puro; nunca aprendieron el lenguaje del cielo, y ya es demasiado tarde. Una vida de rebelión contra Dios los ha inhabilitado para el cielo. La pureza, la santidad y la paz que reinan allí serían para ellos un tormento; la gloria de Dios, un fuego consumidor. Ansiarían huir de aquel santo lugar. Desearían que la destrucción los cubriese de la faz de Aquel que murió para redimirlos. La suerte de los malos queda determinada por la propia elección de ellos. Su exclusión del cielo es un acto de su propia voluntad y un acto de justicia y misericordia por parte de Dios.— ” Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, 598

 

Estado de los muertos y el infierno

Creemos que Dios creó un árbol en el huerto del Edén que mantenía la vida del ser humano (Gén.2:8-9). Como consecuencia del pecado, el hombre perdió acceso a ese árbol y a la vida eterna (Gén.3:22-24)

“Si al hombre, después de su caída, se le hubiese permitido tener libre acceso al árbol de la vida, habría vivido para siempre, y así el pecado habría inmortalizado. Pero un querubín y una espada que arroja llamas guardaban “el camino del árbol de la vida” (Génesis 3: 24), y a ningún miembro de la familia de Adán le ha sido permitido salvar esta raya y participar de esa fruta de la vida. Por consiguiente no hay ni un solo pecador inmortal.”- Conflicto de los Siglos, págs.. 588-589.

Únicamente a través de Jesucristo, cuando El regrese, tendremos nuevamente acceso al fruto de ese árbol, según la promesa de Dios. (Apocalipsis 22:2; 2:7; 22:14)

“El vencedor recibirá el fruto del árbol de la vida que se encuentra en medio del paraíso de Dios. Es la recompensa que se dará al vencedor, al cristiano trabajador y abnegado, que pelea la buena batalla de la fe. Deberíamos estar luchando noblemente para alcanzar la victoria. A todos los que combaten legalmente se les concederá la gracia de Cristo.”- Cada Día con Dios, pág. 178.

El estado de los muertos
Creemos que la enseñanza de la inmortalidad natural del alma, es una doctrina satánica y fue la misma con la que engañó la serpiente a Eva y contradice lo dicho por Dios. (Génesis 2:17; 3:3-4)

“Me asombraba que Satanás pudiese tener tanto éxito como para hacer creer a los hombres que las palabras de Dios, “el alma que pecare, esa morirá”, significan que el alma que peca no muere sino que vive eternamente en tormentos. Dijo el ángel: “La vida es vida, sea en el dolor o la felicidad. La muerte es un estado sin dolor, sin gozo, sin odio”- Primeros Escritos, pág. 218

La muerte es la paga del pecado. (Romanos 6:23) La muerte es el proceso contrario a la vida (Génesis 2:7; Eclesiastés 12:7) y en el momento que sale el espíritu o aliento de vida, perecen los pensamientos (Salmo 146:4) y no hay conciencia de nada, ni tampoco sentimientos. (Eclesiastés 9:5, 6; Job 14:12)

Creemos que somos almas, no que tengamos una (I Corintios 15:45) y que como consecuencia del pecado, el alma es mortal. (Ezequiel 18:4,20) y puede ser destruida por Dios (Mateo 10:28)

Jesús compara la muerte con un sueño. Juan 11:11-14. Sólo Dios, el único ser inmortal, regalará la vida eterna a los redimidos en la resurrección. 1 Timoteo 6:15, 16; 1 Tesalonicenses 4:13-17; 1 Corintios 15:51-55.
Todos los muertos, están en el sepulcro (Juan 5:28) En términos generales, nadie ha subido aún al cielo (Juan 3:13.)

El infierno
Creemos que cuando el Señor Jesucristo regrese en gloria, pagará a cada uno según sea su obra. (Apocalipsis 22:12) A los justos les dará el Reino preparado antes de la fundación del mundo y a los malos el castigo destinado al diablo y a sus ángeles (Mateo 25:31-34,41)
No podemos aceptar que un Dios de amor, torture a su creación por la eternidad.

La palabra infierno, en la Biblia

En la Biblia hay tres significados de “infierno” :
a) Significa tumba : El A.T. menciona esta palabra 31 veces, y en cada caso usa la palabra hebrea sheol, que significa tumba. El N.T., de las 24 veces que menciona el infierno, 11 veces procede de la palabra griega hades, que significa tumba. La palabra griega hades equivale a la hebrea sheol. Compare el Salmo 16:10 y Hechos 2:27, donde significa tumba en ambos lugares.
b) Significa tinieblas : Una sola vez en el N.T., infierno procede de la palabra griega tartarus y se refiere a las tinieblas del universo material. Vea 2 Ped.2:4 y Judas 6.
c) Significa valle de Hinnom : En el N.T. 12 veces infierno viene de la palabra griega Gehenna, una transliteración del hebreo de valle de Hinnom, que queda en las afueras de Jerusalén. Cristo usó este valle para ilustrar el modo en que los rebeldes serán destruidos al fin de los mil años mencionados en Apocalipsis 20. Lea Marcos 9:43-48 y Apocalipsis 20:7-9,14,15; 21:8

Creemos que el castigo lo recibirán los impíos al final del milenio, sobre la tierra. 2 Ped.2:9; 3:7; Apo.20:4-10

“Vi tronos en los cuales estaban sentados Jesús y los redimidos. Los santos reinaban como reyes y sacerdotes de Dios. En unión con los suyos juzgaba Cristo a los impíos muertos, comparando sus acciones con el libro del estatuto, la Palabra de Dios, y fallando cada caso según lo hecho con el cuerpo. Después sentenciaban a los impíos a la pena que debían sufrir de acuerdo con sus obras, y quedaba escrita frente a sus nombres en el libro de la muerte. También Satanás y sus ángeles fueron juzgados por Jesús y los santos. El castigo de Satanás había de ser mucho más terrible que el de aquellos a quienes engañó. Su sufrimiento había de ser incomparablemente mayor. Después de perecer todos los que fueron engañados por él, Satanás iba a continuar viviendo para sufrir mucho más tiempo.” Primeros Escritos, págs. 290-291.

Creemos que el castigo, tiene los siguientes efectos sobre los impíos:
a) No dejará ninguna partícula de ellos : Isa.47:14; Mal.4:1.
b) Les tornará en ceniza : Mal.4:3; Eze.28:18.
c) Les exterminará para siempre : Sal.37:9-10,38; 92:7; Eze.28:19.
d) Les volverá como si no hubieran sido : Abdías 15-16.
e) Lo mismo le sucederá a Satanás (Ezequiel 28: 17-19)

El castigo de Sodoma y Gomorra es un ejemplo del castigo final
– Tienen el mismo nombre : Fuego eterno Mat. 18:8; 25:41-Jud. 7
– Contienen los mismos elementos : Fuego y Azufre Apoc. 14:10- Luc. 17:29.
– Se manifiestan de la misma manera: En forma de lluvia. Sal. 11:6 – Gen. 19:24
– Hacen la misma obra : Volver en ceniza. Mal. 4:3 – 2Ped. 2:6
74
– Proceden de la misma persona y del mismo lugar: De Dios y del cielo. Apoc. 20:9 – Gen. 19:24
– Entonces es el mismo fuego. Fue una señal de lo que va a pasar a los impíos (Cf. 2Ped.2:6; Jud.7).

El lago de fuego y azufre
La Biblia identifica claramente al lago de fuego y azufre como la muerte segunda. (20:14-15; 21:8)

La segunda venida de Cristo

Creemos que la segunda venida de Jesucristo será visible y audible para todos los seres humanos. Apocalipsis 1:7; Mateo 24:30; Marcos 13:26, 27; Hechos 1:9-11; 1 Tesalonicenses 4:16, 17.

Los hijos de Dios de todos los tiempos han esperado con ansia este glorioso acontecimiento. Enoc “el séptimo desde Adán” predicó ya sobre este evento; Abrahán “esperaba una ciudad, de la cual Dios era el arquitecto y creador”; los profetas la profetizaron, y Jesús dio la seguridad inamovible de su segunda venida para buscar para sí a su esposa, la iglesia. Mateo 5:8; Judas 14, 15; Hebreos 11:8-10; Juan 14:1-3.

Los que hayan esperado la segunda venida de Jesús, exclamarán llenos de alegría ante su aparición: “… He aquí éste es nuestro Dios, le hemos esperado, y nos salvará; éste es Jehová a quien hemos esperado, nos gozaremos y nos alegraremos en su salvación” (Isaías 25:9).

La segunda venida de Jesucristo forma el punto culminante del plan de salvación. Los creyentes vivos y resucitados serán arrebatados para recibir al Señor Jesús en las nubes y estar siempre con Él. Las señales de los tiempos que Jesús mencionó en Mateo 24, Lucas 21 y Marcos 13, nos muestran que el regreso de Cristo está muy cerca. 2 Pedro 3:9-12; 1 Tesalonicenses 5:2-7; 2 Timoteo 3:1-5; Apocalipsis 19:7, 8. El día y la hora de su venida están encubiertos para nosotros (Mateo 24:36), por lo tanto debemos estar siempre preparados. Mateo 24:42-44.

La recreación y las diversiones

Creemos en el mandato del Señor: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad.” Filipenses 4:8

Conforme a los Testimonios, somos contrarios al uso de la televisión, la asistencia al cine, al teatro (lo mismo aplica las películas por internet u otros medios) la idolatría y participación en el deporte de competición, el juego de cartas, el billar, la lectura de libros que no edifiquen y el baile son pecaminosos y motivos de disciplina.

“Entre los más peligrosos lugares de placer se cuenta el teatro. En vez de ser una escuela de moralidad y virtud, como se pretende a menudo, es el semillero de la inmoralidad. Estas diversiones fortalecen y confirman los hábitos viciosos y las propensiones pecaminosas. Los cantos viles, los ademanes, las expresiones y actitudes lascivas depravan la imaginación y degradan la moral. Todo joven que asista habitualmente a estos espectáculos, se corromperá en sus principios. No hay en nuestra tierra influencia más poderosa para envenenar la imaginación, destruir las impresiones religiosas, y embotar el gusto por los placeres tranquilos y las sobrias realidades de la vida, que las diversiones teatrales. El amor por estas escenas aumenta con cada asistencia, como el deseo de bebidas embriagantes se fortalece con su consumo. La única conducta segura consiste en huir del teatro, del circo y otros lugares dudosos de diversión.” Hogar Cristiano, pág. 469

“El hecho de que, en su alegría reverente, David bailó delante de Dios ha sido citado por los amantes de los placeres mundanos para justificar los bailes modernos; pero este argumento no tiene fundamento. En nuestros días, el baile va asociado con insensateces y festines de medianoche. La salud y la moral se sacrifican en aras del placer. Los que frecuentan los salones de bailes no hacen de Dios el objeto de su contemplación y reverencia.” Hogar Cristiano, pág. 470

“La tendencia de la mayor parte de los deportes atléticos es causa de preocupación para los que se interesan por el bienestar de la juventud. Los maestros se sienten turbados al considerar la influencia que tienen estos deportes, tanto sobre el progreso del estudiante en la escuela, como sobre su éxito en la vida ulterior. Los juegos que ocupan una parte tan grande de su tiempo, apartan su mente del estudio. No contribuyen a preparar a la juventud para la obra práctica y seria de la vida. Su influencia no tiende hacia el refinamiento, la generosidad, o la verdadera virilidad.

“Algunas de las diversiones más populares, como el fútbol y el boxeo, se han transformado en escuelas de brutalidad. Desarrollan las mismas características que desarrollaban los juegos de la antigua Roma. El amor al dominio, al orgullo de la fuerza bruta, la temeraria indiferencia hacia la vida, ejercen sobre los jóvenes un poder desmoralizador que espanta.

“Otros juegos atléticos, aunque no son tan brutales, son apenas menos objetables, a causa del exceso al cual son llevados. Estimulan el amor al placer y a la excitación, fomentando la antipatía hacia el trabajo útil, la tendencia a esquivar las responsabilidades y deberes prácticos. Tienden a destruir el gusto por las serias realidades de la vida y sus gozos tranquilos. Así se abre la puerta a la disipación y a la ilegalidad, con sus terribles resultados.” Hogar Cristiano, pág. 454-455

En cuanto a la música, creemos que la misma debe ser santa y debe ser de tal naturaleza, que no estimule la carne, si no, que al contrario, nos una con la iglesia del cielo en alabanza al Señor.

“La música, cuando no se abusa de ella, es una gran bendición; pero cuando se la emplea equivocadamente se convierte en una terrible maldición.”—Testimonios para la Iglesia, tomo 1, pág. 436

“El Señor me ha mostrado que volverían a ocurrir [cosas extrañas que habían sucedido en Indiana] justamente antes de la terminación del tiempo de gracia. Se manifestarán toda clase de cosas extrañas. Habrá vocerío acompañado de tambores, música y danza. El juicio de los seres racionales quedará confundido de tal manera, que no podrán confiar en él para realizar decisiones correctas. Y a esto consideran como la actuación del Espíritu Santo. El Espíritu Santo nunca se manifiesta en esa forma.” —Mensajes Selectos tomo2, pág. 41

Las celebraciones paganas

Creemos que la severa advertencia que Dios hizo a Israel cuando conquistó las naciones paganas de la tierra prometida: “Guárdate que no tropieces yendo en pos de ellas, después que sean destruidas delante de ti; no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: De la manera que servían aquellas naciones a sus dioses, yo también les serviré. No harás así al Eterno tu Dios; porque toda cosa abominable que el Eterno aborrece, hicieron ellos a sus dioses” (Deuteronomio 12.30-31). Se aplican a nosotros también.

Por lo tanto, nos abstenemos de celebrar, fiestas de origen pagano o nacionalista, tales como: la navidad, año nuevo, semana santa, día de la madre, día de padre, día de los enamorados, el día de la independencia, o cualquier fiesta patria. Tampoco cantamos los himnos nacionales ni saludamos la bandera, porque reconocemos que somos peregrinos y extranjeros sobre esta tierra y que nuestra ciudadanía está en el cielo. (Deuteronomio 14:2; Filipenses 3:20; 1 Pedro 2:10-11; Colosenses 1:12-14)

“Se dice que el 25 de diciembre es el día en que nació Jesucristo, y la observancia de ese día se ha hecho costumbre popular. Sin embargo, no hay seguridad de que estemos guardando el día preciso en que nació nuestro Salvador. La historia no nos da pruebas ciertas de ello. La Biblia no señala la fecha exacta. Si el Señor hubiese considerado tal conocimiento como esencial para nuestra salvación, habría hablado de ello por sus profetas y apóstoles, a fin de dejarnos enterados de todo el asunto. Por lo tanto, el silencio de las Escrituras al respecto nos parece evidencia de que nos fue ocultado con el más sabio de los propósitos.” El Hogar cristiano, pág. 434

No usamos árboles de navidad, portales, ni adornos alusivos a ninguna de esas fechas.

La iglesia y la disciplina

Creemos que la Iglesia del Señor debe mantenerse pura. Algunas razones para aplicar la disciplina a miembros indignos son:
– El Señor mismo disciplina sus hijos (Hebreos 12:6) y ha dado autoridad a la iglesia para hacerlo (1 Corintios 5:12-13; 2 Corintios 2:6)
63
– El carácter santo de Dios (1 Pedro 1:16; Hebreos. 12:11) requiere sacar la levadura de sus filas (1 Corintios 5:6-8)
– Es un mandamiento de la Escritura (1 Corintios 4:6) El no hacerlo es desobediencia (1 Corintios 5:1-13; Mateo 18:17-18; Tito 3:10; 2 Tesalonicenses 3:6-15; 1 Timoteo 5:20; Gálatas 6:1).
– El testimonio de la iglesia en el mundo (1 Pedro 4:13-19) si la iglesia vive como el mundo pierde su credibilidad y autenticidad (1 Pedro 2:11-18; 3:8-16; 4:1-4).

El Propósito de la Disciplina Eclesiástica
– Restaurar, sanar, y edificar creyentes pecadores (Mateo 18:15; 2 Tesalonicenses 3:14-15; Hebreos 12:10-13; Gálatas 6:1-2; Santiago 5:20).
– Producir una fe saludable, una sana doctrina (Tito 1:13; 1 Timoteo 1:19-20).
– Ganar un alma para Cristo (2 Timoteo 2:24-26).
– Silenciar los falsos profetas y su influencia en la iglesia (Tito 1:10-11).
– Proteger la iglesia de las destructivas consecuencias que ocurren cuando se fracasa en llevar a cabo la disciplina eclesiástica.

Una iglesia que falla en ejercer la disciplina sufre perdidas en cuatro áreas:
a. Perdida de Pureza (1 Corintios 5:6-7)
b. Perdida de Poder (Josué 7)
c. Perdida de Progreso (Apocalipsis 2:5 y 3:16)
d. Perdida de Propósito (1 Pedro 1:14-16; 2:9-15).

Prestamos atención seriamente a las siguientes citas:
“A la iglesia ha sido conferido el poder de actuar en lugar de Cristo. Es instrumento de Dios para la conservación del orden y la disciplina entre su pueblo. En ella ha delegado el Señor el poder para arreglar todas las cuestiones relativas a su prosperidad, pureza y orden. A ella le incumbe la responsabilidad de excluir de su comunión a los que no son dignos de ella, a los que por su conducta anticristiana deshonrarían la verdad. Cuanto haga la iglesia que esté de acuerdo con las indicaciones dadas en la Palabra de Dios será ratificado en el cielo.” Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 203.

“El pecado y los pecadores que hay en la iglesia deben ser eliminados prestamente, a fin de que no contaminen a otros. La verdad y la pureza requieren que hagamos una obra más cabal para limpiar de Acanes el campamento. No toleren el pecado en un hermano los que tienen cargos de responsabilidad. Muéstrenle que debe dejar sus pecados o ser separado de la iglesia.” Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 38

“Limpiad el campo de esta corrupción moral, si ella aqueja a los hombres más encumbrados en las más altas posiciones. Dios no jugará con ellos. La fornicación está en nuestras filas. Lo sé, porque me fue mostrado que está fortaleciendo y extendiendo su contaminación. Hay mucho que jamás sabremos; pero aquello que es revelado hace a la iglesia responsable y culpable a menos que se muestre esfuerzo determinado para erradicar el mal. Limpiad el campamento, porque hay algo maldito en él.” Testimonios para los ministros, págs. 427-428 (435 ed. 1961).

“El verdadero pueblo de Dios, que toma a pecho el espíritu de la obra del Señor y la salvación de las almas, verá siempre al pecado en su verdadero carácter pecaminoso. Estará siempre de parte de los que denuncian claramente los pecados que tan fácilmente asedian a los hijos de Dios. Especialmente en la obra final que se hace en favor de la iglesia, en el tiempo del sellamiento de los ciento cuarenta y cuatro mil que han de subsistir sin defecto delante del trono de Dios, sentirán muy profundamente los yerros de los que profesan ser hijos de Dios. Esto lo expone con mucho vigor la ilustración que presenta el profeta acerca de la última obra, bajo la figura de los hombres que tenían sendas armas destructoras en las manos. Entre ellos había uno vestido de lino que tenía a su lado un tintero. “Y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella”. Ezequiel 9:4.

“¿Quiénes siguen el consejo de Dios en este tiempo? ¿Son los que excusan virtualmente los yerros de entre el profeso pueblo de Dios, y quienes murmuran en su corazón, si no abiertamente, contra los que quisieran reprender el pecado? ¿Son aquellos que se les oponen y simpatizan con los que contemporizan con el mal? No, en verdad. A menos que se arrepientan, y dejen la obra satánica de oprimir a los que tienen la preocupación de la obra, y de dar la mano a los pecadores de Sion, nunca recibirán el sello de la aprobación de Dios. Caerán en la destrucción general de los impíos, representada por la obra de los hombres que llevaban armas.” Testimonios para la Iglesia, tomo 3, página 295

Dios nos toma como responsables cuando no reprendemos el pecado. (Números 16:22; Josué 7:11; 22:20.)

“La instrucción de Cristo en cuanto al trato con los que yerran repite en forma más específica la enseñanza dada a Israel por Moisés: “No aborrecerás a tu hermano en tu corazón: ingenuamente reprenderás a tu prójimo, y no consentirás sobre él pecado.” Es decir, que si uno descuida el deber que Cristo ordenó en cuanto a restaurar a quienes están en error y pecado, se hace partícipe del pecado. Somos tan responsables de los males que podríamos haber detenido como si los hubiésemos cometido nosotros mismos.” DESEADO DE TODAS LAS GENTES, PÁG. 409:1.

“Si los que ocupan puestos de responsabilidad pasan por alto los pecados del pueblo, su desagrado pesará sobre ellos, y el pueblo de Dios será tenido en conjunto por responsable de esos pecados. En su trato con su pueblo en lo pasado, el Señor reveló la necesidad de purificar la iglesia del mal. Un pecador puede difundir tinieblas que privarán de la luz de Dios a toda la congregación.” Joyas de los Testimonios, tomo 1 334:2.

La forma de aplicarla
– Debe ser ejercida por aquellos que son espirituales, quienes caminan verdaderamente por el el Espíritu Santo y quienes crecen en el Señor (Gálatas 6:1) – estos son por lo general los líderes de la iglesia, aunque debe consultarse con la iglesia.
– Debe ser hecha con humildad, gentileza y paciencia, considerándonos a nosotros mismos (Gálatas 6:1-2; 2 Timoteo 2:24-25).
– Debe ser hecha sin acepción de personas, sin parcialidad (1 Timoteo 5:21).
– Aquellos que andan desordenadamente deben ser amonestados, advertidos y ganados en amor. (1 Tesalonicenses 5:14-15; 1 Timoteo 5:1-2; Efesios 4:15; 2 Timoteo 4:2). Esta amonestación no está limitada a los líderes de la iglesia.

Cualquier miembro puede hacerlo siempre y cuando sus intenciones sean motivadas y controladas por el Espíritu Santo (ver 1 Tesalonicenses 5:14 – Gálatas 6:1).

– Si no hay arrepentimiento y obediencia, el pecador creyente debe ser reprendió en público y los miembros del cuerpo deben apartarse de ellos y no mantener relaciones con ellos. La separación social tal como será prescrita en la siguiente sección tiene dos propósitos principales:
a. Indicar al ofensor que su acción ha deshonrado al Señor y ha causado rotura en la armonía del cuerpo. La meta es siempre la restauración y la persona debe ser contada como un hermano (2 Tesalonicenses 3:14-15)
b. Para crear respeto en el resto del rebaño como advertencia contra el pecado (1 Timoteo 5:20)

– Si no hay respuesta en arrepentimiento y obediencia, la iglesia debe aplicar el procedimiento de ex comunicación como se dirige en Mateo 18:17.
a. Ejemplos de la disciplina eclesiástica se hallan descritos en la Biblia. Los Corintios debían “reunirse” para tomar acción contra el hermano ofensor. (1 Corintios 5:4-5; Romanos 16:17; 2 Tesalonicenses 3:6-15; Filipenses 3:17-19).
b. Esto era, como Pablo indica “castigo por la mayoría” (2 Corintios 2:6) Como medida protectora, también vemos el caso de la iglesia de Roma y en Tesalónica donde se debía tomar acción con respecto a la conducta divisora y desobediente de no pocos (2 Tesalonicenses 3:6-15; Romanos 16:17).

Finalmente, la disciplina en el nombre del Señor siempre incluye la disponibilidad para perdonar. La mayoría quienes disciplinan deben también estar dispuestos a perdonar, confortar, y reafirmar su amor a la persona que ha pecado (2 Corintios 2:6-8)

Debe seguirse el procedimiento del folleto: Disciplina y exclusión en la iglesia del Señor, preparado por nuestro ministerio.

El ecumenismo, los sindicatos y las sociedades secretas

Creemos que somos un pueblo santo, separa do del mundo (Deuteronomio 7:6-9; 1 Pedro 2:9) por lo tanto, no nos podemos unir en yugo desigual con personas que no creen igual que nosotros. 2 Corintios 6:14-18, ni tampoco se les puede llamar hermanos. (Mateo 12:50)

“La orden del Señor, “no os unáis en yugo desigual con los incrédulos” (2 Corintios 6:14), no se refiere solamente al matrimonio de los cristianos con los irreligiosos, sino a cualquier clase de asociación en la que las partes están en íntima vinculación, y que requiera armonía de espíritu y acción. El Señor dio directivas especiales a los israelitas para que se mantuvieran separados de los idólatras. No debían casarse con las mujeres de éstos ni darles las suyas en matrimonio, ni formar ninguna clase de asociación con ellos: “Guárdate de hacer alianza con los moradores de la tierra donde has de entrar, para que no sean tropezadero en medio de ti. Derribaréis sus altares, y quebraréis sus estatuas, y cortaréis sus imágenes de Asera. Porque no te has de inclinar a ningún otro Dios, pues Jehová, cuyo nombre es Celoso, Dios celoso es”. Éxodo 34:12-14.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 139

Creemos que de ninguna manera podemos pertenecer a sociedades secretas, clubes o sindicatos, si queremos ser obedientes al Señor.

“Hay quienes preguntan si es propio que los cristianos pertenezcan a la francmasonería y a otras sociedades secretas. Que los tales consideren los pasajes que acabamos de citar. Si somos cristianos, debemos serlo en todo, y debemos considerar y obedecer el consejo dado para hacer de nosotros cristianos de acuerdo con las normas de la Palabra de Dios.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 140

“Los impíos están siendo atados en manojos, atados en consorcios comerciales, en sindicatos o uniones, en confederaciones. No tengamos nada que ver con esas organizaciones. Dios es nuestro Soberano, nuestro Gobernante, y nos llama a que salgamos del mundo y estemos separados. “Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor. Y no toquéis lo inmundo”. 2 Corintios 6:17. Si rehusamos hacer esto, si continuamos vinculándonos con el mundo y si consideramos cada asunto desde el punto de vista del mundo, llegaremos a ser como el mundo. Cuando los procedimientos del mundo y las ideas del mundo rigen nuestras transacciones, no podemos estar en la elevada y santa plataforma de la verdad eterna.—Comentario Bíblico Adventista 4:1164 (1903). (Comentario de Elena G. de White)

Tampoco, podemos asistir a reuniones de otros grupos religiosos, donde se enseña el error.

“Dios siente desagrado hacia nosotros cuando vamos a escuchar el error, sin estar obligados a ir; porque a menos que nos mande a aquellas reuniones donde se inculca el error a la gente por el poder de la voluntad, no nos guardará. Los ángeles dejan de ejercer su cuidado vigilante sobre nosotros; y quedamos expuestos a los golpes del enemigo, para ser entenebrecidos y debilitados por él y por el poder de sus malos ángeles, y la luz que nos rodea se contamina con las tinieblas.” Primeros Escritos, págs. 124-125

El sellamiento de los 144000

Creemos que la Biblia describe dos clases de redimidos, es decir, la gran multitud que comienza con Adán y llega hasta el fin del fuerte pregón y un grupo de 144.000 literal en número desde 1844 hasta el fin de la gracia. Esta es una verdad de suma importancia para las almas.

“El Señor me ha mostrado que preciosas almas están hambrientas, y muriendo por falta de la presente verdad del sellamiento, el alimento a su tiempo, y que los veloces mensajeros deben ir rápido por sus caminos, y alimentar el rebaño con la verdad presente. Yo escuché un ángel decir, ‘rápido veloces mensajeros, rápido veloces mensajeros; porque el caso de toda alma pronto será decidido, sea para vida, o para muerte’ ”. The Present Truth, Vol. 1, Nº 4.

La obra del sellamiento de los 144.000 comenzó con el anuncio del tercer mensaje angélico en 1844. Los sellados prueban su fidelidad por su obediencia a los Diez Mandamientos. Se distinguen por la observancia del sábado, el cual constituye el sello de Dios. Creemos que el sellamiento durará hasta la conclusión del tiempo de gracia y el Israel espiritual será reunido de todos los pueblos, tribus y lenguas. Apocalipsis 7:2-8; 14:1-5.

“Vi una compañía pequeña que viajaba por una senda angosta. Todos parecían estar firmemente unidos, vinculados por la verdad, en agrupaciones o compañías. Dijo el ángel: ‘El tercer ángel está atándolos o sellándolos en gavillas para el granero celestial’ ”. Primeros Escritos, págs. 88-89.

Es nuestro privilegio, ser parte de los 144000 si queremos ser salvos.

“Esforcémonos con todo el poder que Dios nos ha dado para hallarnos entre los ciento cuarenta y cuatro mil. Únicamente los que reciban el sello de Dios vivo obtendrán el salvoconducto para entrar por las puertas de la Santa Ciudad”. Maranatha el Seños Viene, pág. 239.

El sello de Dios es una señal de la redención. Todos aquellos que eligen a Jesucristo como su Salvador y se someten a su dirección experimentarán un cambio en su carácter. Recibirán su justicia y bajo la influencia del
Espíritu Santo serán cada vez más semejantes a Cristo y llevarán los frutos de la obediencia. Uno de los frutos es la observancia del santo sábado, el cual es denominado sello o señal de vinculación entre Dios y los creyentes. Ezequiel 20:12, 20.

“Tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado en la frente (no se trata de un sello o marca visible, sino de una afirmación intelectual y espiritual en la verdad, de la cual será imposible desviarlos), tan pronto como el pueblo de Dios sea sellado y preparado para el zarandeo, éste se producirá”. Maranatha el Seños Viene, pág. 198

Los sellados que han muerto serán resucitados mediante una resurrección especial poco antes del regreso de Cristo, y se unirán con los sellados vivos. Juntos oirán la voz de Dios proclamar el pacto de paz con su pueblo.
Como “primicias” de la redención atestiguarán la segunda venida de Cristo y verán resucitar la gran multitud junto con quienes ascenderán para ser recibidos por Cristo. Daniel 12:1, 2; Apocalipsis 1:7.

“La señal o sello de Dios se revela en la observancia del séptimo día, monumento recordativo de la creación por el Señor. … La marca de la bestia es lo opuesto a esto: la observancia del primer día de la semana. … De los diez mandamientos, sólo el cuarto contiene el sello del gran Legislador, Creador del cielo y de la tierra.” –Joyas de los Testimonios, tomo 3, págs. 232, 17.

Creemos que únicamente los vencedores, recibirán el sello.

“Ninguno de nosotros recibirá jamás el sello de Dios mientras nuestros caracteres tengan una mancha. Nos toca a nosotros remediar los defectos de nuestro carácter, limpiar el templo del alma de toda contaminación”. Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 69.

“El sello de Dios no será nunca puesto en la frente de un hombre o una mujer que sean impuros. Nunca será puesto sobre la frente de seres humanos ambiciosos y amadores del mundo. Nunca será puesto sobre la frente de hombres y mujeres de corazón falso o engañoso”. Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 71.

“La clase que no siente pesar por su propia decadencia espiritual ni llora por los pecados ajenos quedarán sin el sello de Dios”. Testimonios para la iglesia, tomo 5, pág. 211

La oración

Creemos como consecuencia del pecado, nuestra comunicación con Dios se ve interrumpida. (Isaías 59:2) Pero que por medio de Jesucristo, tenemos acceso al Padre por la oración. (Hebreos 4:16, 1 Juan 5:14)

“Orar es el acto de abrir nuestro corazón a Dios como a un amigo. No es que se necesite esto para que Dios sepa lo que somos, sino a fin de capacitarnos para recibirlo. La oración no baja a Dios hasta nosotros, antes bien nos eleva a él.” La oración, pág. 6

Para que la oración sea aceptada por Dios, necesitamos: a. Pedir con fe Santiago 1:6 b. Todas las oraciones deben dirigirse al Padre (Mateo 6:9) c. Debemos pedir en el Nombre de Jesús (Juan 14:13) d. No necesitamos hacer vanas repeticiones (Mateo 6:7) e. Debemos pedir que se haga Su Voluntad. (Mateo 6:10) f. Debemos estar dispuestos a obedecer sus mandamientos (Proverbios 28:9 )

Debemos orar en todo tiempo, de manera especial en la mañana y en la tarde (1 Tesalonicenses 5:16-18; Salmos 5:3; Mateo 26:41)

“El Señor nos da el privilegio de buscarlo en forma individual en oración ferviente, o de descargar el alma ante él, sin ocultar nada a Aquel que nos ha invitado: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar”. ¡Oh, cuán agradecidos debemos sentirnos de que Jesús esté dispuesto a llevar todas nuestras dolencias, y lo puede hacer, fortaleciéndonos y sanando todas nuestras enfermedades si ha de ser para nuestro bien y para su gloria!” El Ministerio Médico, pág. 20.

Creemos que la posición más adecuada para orar es de rodillas, ya que así lo señalan la Biblia y los Testimonios. Sal. 95: 6.

“He recibido cartas en las que se me preguntaba acerca de la actitud que debía adoptar una persona que ofrecía una oración al Soberano del universo. ¿De dónde han sacado nuestros hermanos la idea de que deben permanecer de pie mientras oran a Dios? A uno que se había educado por cinco años en Battle Creek se le pidió que guiara en oración antes de que la Hna. White hablara al pueblo. Pero al verlo permanecer de pie cuando sus labios estaban por abrirse para orar a Dios, experimenté la viva necesidad de reprocharlo directamente. Lo llamé por su nombre y le dije: “Arrodíllese”. Esta es siempre la posición correcta.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 359.

Ejemplos bíblicos
a) Salomón: 2Crón.6:13.
b) Esdras: Esd.9:5, 6.
c) Daniel: Dan.6:10.
d) Jesús: Luc.22:40-42.
e) Esteban: Hech.7:59, 60.
f) Pedro: Hech.9: 40.
g) Pablo: Hech.20:36-37; 21:5; Efe.3:14.

“Tanto en el culto público como en el privado, nos incumbe inclinarnos de rodillas delante de Dios cuando le dirigimos nuestras peticiones. Jesús, nuestro ejemplo, “puesto de rodillas, oró.” (Luc.22:41.) Acerca de sus discípulos quedó registrado que también “Pedro puesto de rodillas, oró.” (Hech.9:40.) Pablo declaró: “Doblo mis rodillas al Padre de nuestro Señor Jesucristo.” (Efe.3:14.) Cuando Esdras confesó delante de Dios los pecados de Israel, se arrodilló. (Esd.9:5.) Daniel “hincábase de rodillas tres veces al día, y oraba, y confesaba delante de su Dios.” (Dan.6:10.)” Profetas y Reyes, págs. 33-34.

Reconocemos que en nuestras labores diarias y en todo momento, podemos aprovechar para hablar con el Señor, y en esos casos, por cuestiones prácticas, no siempre es necesario estar de rodillas.

“Tenéis que ser hombres y mujeres de oración. Vuestras peticiones no deben ser lánguidas, ocasionales, ni caprichosas, sino ardientes, perseverantes y constantes. No siempre es necesario arrodillarse para orar. Cultivad la costumbre de conversar con el Salvador cuando estéis solos, cuando andéis o estéis ocupados en vuestro trabajo cotidiano. Elévese el corazón de continuo en silenciosa petición de ayuda, de luz, de fuerza, de conocimiento. Sea cada respiración una oración.” Ministerio de Curación, pág. 408.

La reforma en el vestido

Creemos que Dios desea nuestra santificación completa, interna y externa. (1 Tesalonicenses 5:23)

Como parte de ese proceso de santidad, el asunto de la vestimenta cristiana, es un tema de tal importancia, que Dios ha dado instrucciones definidas sobre lo que debe o no debe vestir su pueblo. Al antiguo Israel, se le pidió cargar un listón azul en su vestimenta, para distinguirlos de los paganos. (Núm.15:37-40.)

“Los hijos de Israel, después que fueron sacados de Egipto, recibieron la orden de colocar una sencilla cinta azul en el borde de sus vestiduras, para distinguirlos de las naciones circundantes y para dar a entender que eran el pueblo peculiar de Dios.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 538.
55

Lo mismo sucedió con los miembros del sacerdocio Aarónico

“Fueron muy específicas las instrucciones dadas acerca de las vestiduras de Aarón, porque eran simbólicas. Así la indumentaria de los que siguen a Cristo, debe ser simbólica. En todas las cosas, hemos de ser representantes de él.” Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 393-394.

Hoy día, de igual manera, Dios ha dado la reforma en el vestido, para conservar nuestra salud y mantenernos como un pueblo distinto, una nación santa.

“La reforma en la manera de vestir se introdujo entre nosotros con el fin de proteger al pueblo de Dios de la influencia corruptora del mundo, como también para promover la salud física y moral. No tenía el propósito de ser un yugo esclavizador sino una bendición, ni de aumentar el trabajo sino de disminuirlo, tampoco de añadir al costo de la vestimenta sino de ahorrar en el gasto. Distinguiría del mundo al pueblo de Dios y así serviría como barrera contra sus modas y locuras.” Consejos sobre la Salud, págs. 600-601.

“En la actualidad no se requiere que el pueblo de Dios coloque un distintivo especial sobre sus vestiduras. Pero en el Nuevo Testamento con frecuencia se nos señala el Israel de la antigüedad como ejemplo. Si Dios dio instrucciones tan definidas a su pueblo de la antigüedad concernientes a su manera de vestir, ¿no tomará en cuenta el vestido de su pueblo en esta época? ¿No debería distinguirse del mundo por su manera de vestir? ¿No debería el pueblo de Dios, que es su especial tesoro, procurar glorificar a Dios aun en su vestimenta? ¿Y no deberían sus hijos ser ejemplos en lo que concierne a su manera de vestir, y con su estilo sencillo reprochar el orgullo, la vanidad y la extravagancia de los profesos cristianos que son mundanos y amantes del placer? Dios requiere esto de su pueblo. El orgullo es censurado en su Palabra.” Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 538-539

Por lo tanto, nos abstenemos del uso de: joyas (incluido el anillo de matrimonio), maquillajes, tintes de cabello, sacada de cejas, zapatos de tacón, ropa ajustada o transparente. Las hermanas no usarán pantalones ni los hermanos ropa de mujer. (1 Timoteo 2:9, 10; 1 Pedro 3:3-5; Isaías 3:16-24; Deuteronomio 22:5)

La Biblia nos enseña que mujeres de poca reputación, son las que usaban esas cosas. (2 Reyes 9:30; Jeremías 2:33; 4:30; Apocalipsis 17:4.) Y tenemos ejemplos, del cambio de vestimenta, de aquellos que quisieron hacer la voluntad de Dios. (Gén.35:1-4; Exo.33:1-6.)

Es un privilegio para las hermanas dejar crecer el cabello, por el contrario, para los hombres es una vergüenza. En los servicios religiosos (cultos, estudios bíblicos o donde se ore y enseñe temas espirituales), las hermanas deben usar un velo. (1 Corintios 11:1-16)

El largo de las faldas de las hermanas debe ser a unos cinco centímetros del piso, más o menos a la altura del tobillo.

“Si las mujeres usan vestidos cuyo extremo quede de tres a cinco centímetros del suelo, para no tocar la suciedad, estos serán modestos y podrán mantenerse limpios con más facilidad que si fueran excesivamente largos. Esa clase de vestidos estarían de acuerdo con nuestra fe.” 1 Test., 424 (1864).

Estamos totalmente en contra del uso de trajes de baño, camisetas sin mangas o la exhibición pública sin camisa. Los hermanos, no usarán pantalonetas cortas.

Quienes no vivan conforme a estos principios, no pueden ser miembros de nuestra iglesia.

“Nuestra única seguridad es mantenernos como un pueblo peculiar de Dios. No debemos ceder una pulgada a las costumbres y usos de esta era degenerada, sino mantenernos en independencia moral, sin comprometernos con sus prácticas corruptas e idólatras.” Testimonios para la iglesia, tomo 5, pág. 708.

“No juguéis más, hermanas mías, con vuestras propias almas y con Dios. Se me ha mostrado que la causa principal de vuestra apostasía es vuestro amor por el vestido. Os induce a descuidar graves responsabilidades, y tenéis apenas una chispa del amor de Dios en vuestro corazón. Sin demora, renunciad a la causa de vuestra apostasía, porque es un pecado contra vuestra propia alma y contra Dios.” 1 J.T., 600.