Por: Jair Ochoa

En la antigüedad éste se le dio a Melquisedec para su uso y sostén de su ministerio para Dios.

“De los primeros tiempos el Señor exigió el diezmo como cosa suya; y este requerimiento fue reconocido y cumplido.  Abrahamdiezmo pagó diezmos a Melquisedec, sumo sacerdote del Altísimo.” – Patriarcas y Profetas, pág. 564.

En el tiempo del antiguo Israel, “El diezmo debía consagrarse exclusivamente al uso de los levitas…” (Patriarcas y Profetas, pág. 565), quienes eran los sacerdotes o ministros de Dios. Ellos lo usaron para su sostén y también para su ministerio en la obra de Dios.

En el tiempo de los apóstoles, Pablo declaró cómo debía usarse el diezmo de Dios:

“Contra los que me acusan, esta es mi defensa… ¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas?  ¿Quién planta viña y no come de su fruto?  ¿O quién apacienta el rebaño, y no toma de la leche del rebaño?  ¿Digo yo esto sólo como hombre?  ¿No dice esto también la ley?. . . Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?. . . ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?. . . Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.” – 1 Corintios 9:3, 7-8, 11, 13, 14.

“A este plan para el sostén del ministerio se refirió Pablo cuando dijo: “Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que  vivan del evangelio.”  Y más tarde, al escribir a Timoteo, el apóstol dijo: “Digno es el obrero de su salario” (1 Tim. 5:18).” – Hechos de los Apóstoles, pág. 277.

¿Cómo debería usarse el diezmo de Dios en la actualidad?

 “El diezmo es puesto aparte para un uso especial…Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están dando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” – Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2,1 de dic. de 1896; (El Ministerio de la Bondad, pág. 291).

 “Los ministros de Dios son sus pastores, designados por El para que alimenten a su rebaño.  El diezmo es su provisión para su mantenimiento, y El ha designado que éste se mantenga sagrado para este propósito.” – Pamphlets, vol. 1, pág. 40.

 “Pero se comete un grave error cuando el diezmo se aparta del objetivo para el que ha sido destinado: el sostén de los ministros.” – Testimonies, vol. 9, pág. 248; (Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 107).

 ¿Deberían ser los ministros del evangelio los únicos en ser sostenidos por el diezmo, o existen otras áreas que Dios ha especificado para las que podría usarse su reserva sagrada?

MINISTROS MÉDICOS MISIONEROS

 “Un ministro del Evangelio tendrá dos veces más éxito en su obra si sabe cómo tratar las enfermedades.  Se me ha dado luz continuamente en aumento sobre este  asunto.  Algunos que no ven la ventaja de educar a la juventud para ser médicos tanto de mente como del cuerpo, dicen que el diezmo no debe usarse para sostener a los médicos misioneros que consagran su tiempo para tratar los enfermos.  En respuesta a declaraciones como éstas, se me ha instruido para que diga que la mente no debe volverse tan estrecha que no pueda ver la verdad de la situación. El ministro del Evangelio que sea al mismo tiempo un misionero médico, y que pueda curar los males físicos, será un obrero tanto más eficiente que el que no lo pueda hacer.  Su obra como ministro del evangelio es mucho más completa…

 “Las puertas que se han cerrado a quien meramente predica el evangelio, se abrirán al médico misionero inteligente.  Dios alcanza los corazones a través del alivio del sufrimiento físico…

 “Nada abrirá las puertas a la verdad como la obra evangelística médico misionera.  Esto hallará acceso a los corazones y las mentes, y será un medio para que muchos se conviertan a la verdad…Al evangelista que esté preparado para atender a un cuerpo enfermo le es dada la más grande oportunidad de ministrar al alma enferma de pecado…

“Dios obra hoy para alcanzar los corazones de la misma manera que obró cuando Cristo estuvo en esta tierra.  Si leemos la palabra de Dios, encontramos que Cristo  incorporó la obra médico misionera en su ministerio. ¿No podemos entender la comisión que él dio a sus discípulos y a nosotros?” – Manuscrito 58, 7 de julio de 1901; (Manuscript Release (MR) #1116, págs. 1-3, citado parcialmente en El Evangelismo, pág. 378).

MINISTROS COMO MAESTROS ESCOLARES

“El mejor talento ministerial debe traerse a (nuestras) escuelas, y el salario de estos maestros debe pagarse del diezmo.” – Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898; (MR, vol. 1, pág. 189).

“Debe designarse a los predicadores más talentosos para que enseñen la Biblia en nuestras escuelas.  Los elegidos para este trabajo tienen que ser estudiantes cabales de la Biblia, que posean una profunda experiencia cristiana, y su salario debe pagarse del diezmo.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, pág. 415.

“Ha sido dada clara luz en cuanto a que aquellos que ministran en nuestras escuelas enseñando la palabra de Dios, explicando las Escrituras, educando a los alumnos en las cosas de Dios, deben ser sostenidos con el diezmo.  Hace mucho que fue dada instrucción, y recientemente ha sido repetida vez tras vez.” – Joyas de los Testimonios, tomo 2, págs. 473,474.

MINISTROS COMO MISIONEROS

“Me fue dada instrucción de que hay una retención del diezmo, que debería traerse fielmente a la tesorería del Señor para el sostenimiento de los ministros y de los misioneros, que están abriendo las Escrituras ante la gente y trabajando de casa en casa.” – Testimonies, vol. 9, pág. 52.

ESPOSAS DE MINISTROS Y OTRAS MUJERES QUE MINISTRAN

“El ministro recibe paga por su trabajo, y así debe ser.  Y si el Señor da a la esposa, así como al esposo la carga de trabajar, y ella dedica su tiempo y fuerza a visitar las familias y abrirles las Escrituras, aunque las manos de la ordenación no le hayan sido impuestas, ella está haciendo una obra que pertenece al ministerio… El método de pagar a los obreros varones, y de no pagar a sus esposas, no es un plan conforme al mandato del Señor. La injusticia se hace así.  Se comete un error.  El Señor no favorece este plan.” – Manuscrito 43a, 22 de marzo de 1898 (MR #267, págs. 1-2); parcialmente en Obreros Evangélicos, págs. 467,468, y en El Evangelismo, p. 359.

“Hay esposas de ministros…que han sido obreras consagradas, serias y de todo corazón, que han dado lecturas de la Biblia y orado con las familias, que han ayudado junto a sus esfuerzos personales con el mismo éxito que sus esposos.  Estas mujeres dan todo su tiempo, y se ha dicho que no reciben nada por sus labores debido a que sus esposos reciben sus salarios.  Les digo a ellas que continúen hacia adelante y que todas esas decisiones se invertirán.  La Palabra dice: ‘El obrero es digno de su salario.’  Cuando se toma cualquier decisión como ésta, yo quiero protestar en el nombre del Señor.  Yo sentiría que es mi deber crear un fondo con el dinero de mi diezmo para pagar a estas mujeres que están realizando el mismo trabajo esencial que hacen los ministros, y reservaré este diezmo para la obra en la misma línea que la de los ministros, para la búsqueda de almas…Todas estas cosas deben ajustarse y ponerse en orden, y hacerse justicia para todos.” – Carta 137, 21 de abril de 1898 (Spalding-Magan (SpM) Collection, pág. 117).

“Algunos se han sentido disgustados porque el hermano y la hermana  ___ han estado cobrando sueldos de la conferencia.  Pero esto está en armonía con la instrucción que se me ha dado a menudo, que las mujeres que trabajan con sus esposos en obra del evangelio deben recibir el pago por sus servicios.” – Carta 48, 1 de feb. de 1907 (MR, vol. 1, pág. 263).

“Se necesitan tanto a las mujeres como a los hombres en la obra que debe hacerse.  Estas mujeres que se entregan a sí mismas al servicio del Señor, que trabajan en la obra de casa en casa para la salvación de los demás, que les impone una carga igual o mayor que estar delante de una congregación, deben recibir el pago por su labor. Si un hombre es digno de su salario, también lo es una mujer

“El diezmo debe ir para los que trabajan en la palabra y doctrina, sean éstos hombres o mujeres.” – Manuscrito 149, 24 de oct. de 1899 (MR, vol. 1, pág. 263; también citado parcialmente en El Evangelismo, p. 359).

SI ES NECESARIO, A LAS VIUDAS DE LOS MINISTROS

“Nunca deben olvidarse las viudas de estos ministros, aunque de ser necesario debe pagárseles del diezmo.” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 3).

LAS INSTITUCIONES DE DIOS:

(IGLESIAS, ESCUELAS, CASAS PUBLICADORAS, MISIONES)

Las instituciones que son instrumentos de Dios para llevar a cabo su obra en la tierra deben ser sostenidas.  Deben erigirse iglesias, establecerse escuelas y  proporcionarse a las casas editoras las cosas necesarias para hacer una gran obra en la publicación de la verdad que ha de ser proclamada a todas partes del mundo.  Estas instituciones son ordenadas por Dios y deben ser sostenidas por los diezmos y ofrendas generosas.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 544.

 “En algunas de las conferencias más grandes el diezmo puede ser más que suficiente para sostener a los obreros que están ahora en el campo.  Pero esto no sanciona su uso para cualquier otro propósito…Hay misiones que deben sostenerse en los campos donde no hay ninguna iglesia y ni diezmo, y también donde hay nuevos creyentes y el diezmo está limitado.  Si ustedes poseen los recursos que no necesitan luego de ajustar cuentas con sus ministros de una manera liberal, envíen el dinero del Señor a estos lugares desprovistos.  Se ha dado luz especial sobre este asunto.” – Manuscrito 139, 21 de oct. de 1898 (MR, vol. 1, págs. 183-84).

“Permítase que el dinero del Señor sea donado para sostener a los ministros en los países extranjeros, donde están trabajando para levantar el estandarte en los nuevos campos.  Éste es el dinero de Dios, y él ha destinado que se usará para el sosteniendo del ministerio, a fin de educar a las personas a que se preparen para encontrarse con su Dios…

“Si ustedes poseen mucho más de los recursos que necesitan para ajustar [con] sus ministros en una manera cristiana liberal y justa, hay otros lugares donde pueden ayudar, donde hay sólo unas pocas personas pobres, y el diezmo está limitado. Envíenles el dinero del Señor.  Se me he mostrado repetidamente que esta es la manera de obrar.” – Carta 81, 27 de mayo de 1897 (MR. vol. 1, pág. 190).

Como hemos podido ver claramente, el diezmo sagrado de Dios debe usarse principalmente para el sostenimiento de sus ministros, sean hombres o mujeres. Debido a que sólo los ministros del evangelio en sus varias líneas de labor (médico misioneros, maestros escolares, y etc.), y también las instituciones de Dios (casas publicadoras, escuelas y misiones) – o en otras palabras, aquellas agencias que están activas llevando las preciosas verdades presentes de Dios a otros – son los únicos que deberían sostenerse con el sagrado diezmo de Dios, entonces se hace fácil discernir todas las otras áreas que no deben sostenerse con el diezmo de Dios.

¿DEBEN PAGARSE LAS IGLESIAS O LAS CASAS DE REUNIÓN, Y SUS NECESIDADES CON EL DIEZMO?

“Me han llegado cartas…preguntándome  acerca de la disposición del diezmo.

 Los escritores supusieron que estaban autorizados para usar el dinero del diezmo para pagar los gastos de la iglesia, ya que estos gastos eran bastante altos.  De acuerdo a lo que se me ha mostrado, el diezmo no debe retirarse de la tesorería…los medios de la tesorería que son para el sostenimiento de los ministros en los diferentes campos no deben usarse para cualquier otro propósito….

“El ministro que trabaja debe ser sostenido.  Pero a pesar de esto, aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos – para satisfacer las necesidades de las casas de reunión…Dios no ha sido glorificado con este tipo de trabajo.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (Special Testimonies (ST), Series A #10, págs. 16, 18-19).

“Hay casos excepcionales donde la pobreza es tan extrema que para poder asegurar el lugar más humilde de culto, podría ser necesario apropiarse de los diezmos.  Pero este lugar no es Battle Creek u Oakland.  Que todos aquellos que se congregan para rendir culto a Dios consideren la abnegación y desprendimiento de Jesucristo.  Que aquellos hermanos que profesan ser hijos de Dios estudien cómo pueden negarse a sí mismos, cómo pueden apartarse de algunos de sus ídolos, y economizar cuidadosamente en cada línea.” – Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).

¿DEBEN PAGARSE LOS GASTOS DE LA IGLESIA CON EL DIEZMO?

“Debe suplirse los recursos necesarios a quienes están a cargo de los edificios de nuestra iglesia, para que mantengan estos edificios en buen estado.  Pero este dinero no debe provenir del diezmo…

“Su pueblo en este tiempo debe recordar que la casa de culto es la propiedad del Señor, y que debe cuidarse escrupulosamente.  Pero los fondos para esta labor no deben provenir del diezmo.” – Manuscrito 82, 1904 (parcialmente citado en Testimonies,  vol. 9, pág. 248).

“Que no se les permita a quienes se han confiado responsabilidades a que tengan acceso a la tesorería que Dios ha designado para sostener a los ministros en el campo, para que sustraigan y suplan los gastos que incurrieron para mantener el orden y la comodidad en la casa de Dios.  Se han tomado miles y miles de dólares de los diezmos, y se han usado para estos propósitos.  No es así como debiera ser…En cada lugar donde hay una iglesia debería instituirse un fondo separado en el que cada miembro de iglesia pueda contribuir según sus capacidades, con el propósito de pagar los gastos.” – Manuscrito 24, 15 de marzo de 1897 (MR, vol. 1, pág. 191).

“Se me mostró que es un error emplear el diezmo para satisfacer los gastos ocasionales de la iglesia.  En esto ha habido un alejamiento de los métodos correctos…Pero estáis robando a Dios cada vez que ponéis vuestras manos en la tesorería y extraéis fondos para satisfacer los gastos corrientes de la iglesia.” – Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, pág. 108 (agosto de 1896).

¿ES NECESARIO PAGAR LAS COMODIDADES DE LA IGLESIA  CON EL DIEZMO?

“Aquellos que han usado el dinero del diezmo para suplir las necesidades comunes de la casa de Dios, han tomado el dinero que debería usarse para sostener a los ministros que hacen su obra de preparar el camino para la segunda aparición de Cristo.  Así tan ciertamente como usted hace esta obra, hace un mal uso de los recursos que Dios le ha dicho que retenga en su tesorería, para que ésta pueda estar llena y ser usada en su servicio.  Esta obra es algo de lo que todos los que han tomado parte deben avergonzarse.  Ellos han usado su influencia para retirar de la tesorería de Dios un fondo que está consagrado para un propósito sagrado.  La bendición del Señor será retirada de aquellos que hacen esto.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 21).

“ …es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que debiéramos…(para usar el diezmo) en los asuntos temporales, como proveer las comodidades de la iglesia que son necesarias, se metan las manos en la porción consagrada del Señor que sólo debe usarse para sostener a los ministros…” – Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR, #1045, pág. 2).

¿DEBERÍA SOSTENRSE CON EL DIEZMO A LOS MINISTROS INFIELES (O POR ESTE MOTIVO, A LAS  IGLESIAS)?

“Pesan terribles ayees sobre los que predican la verdad, pero no son santificados por ella, y también sobre aquellos que consienten en recibir y sostener a los no santificados para que ministren en palabra y doctrina.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 90.

“Sería un mala política sostener con la tesorería de Dios a aquellos que realmente estropean y dañan su obra, y quienes están constantemente bajando la norma de cristiandad.”  – Testimonies, vol. 3, pág. 553.

A medida que la verdad vaya progresando, pesarán sobre los hombres las exigencias de Dios respecto a dar de lo que les ha confiado con este mismo fin.” – Joyas de los Testimonios, tomo 1, pág. 549.

¿PUEDE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE SON DESCUIDADOS CON LA REFORMA PRO  SALUD?

“…Ningún hombre debe ser consagrado como maestro del pueblo mientras su propia enseñanza o ejemplo contradiga el testimonio que Dios ha dado a sus siervos para que presenten con respecto al régimen, porque esto traerá confusión.  Su falta de consideración por la reforma pro salud los descalifica para presentarse como  mensajeros de Señor.” – Testimonies, vol. 6, pág. 378; Consejos Sobre el Régimen Alimenticio, pág. 545; (vea también Testimonies, vol. 9, págs. 159-60).

¿DEBERÍA SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE PREDICAN SOLAMENTE?

“…Hay peligro de que algunos, de experiencia limitada, sean echados a perder por la adulación y por el imprudente aliento a esperar pleno sostén, independiente de todo serio esfuerzo de su parte.  Los medios dedicados a la extensión de la obra de Dios no deberían ser consumidos por hombres que desean predicar solamente para recibir sostén, y satisfacerse así la egoísta ambición de una vida fácil.” – Obreros Evangélicos, pág. 250.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS OBREROS A TIEMPO PARCIAL?

“Hay obreros cabales en la causa de Dios que tienen una experiencia en la obra, y que consagran su tiempo y sus fuerzas al servicio de Dios.  Éstos deben sostenerse liberalmente.  Pero aquellos que están empezando a visitar ocasionalmente las iglesias – sobre todo aquellos que no tienen ninguna familia para proveerles y los que tienen una competencia entre ellos – no deben cobrar de la tesorería del Señor.” – Testimonies, vol. 2, 649.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A AQUELLOS QUE ESTÁN ENVUELTOS EN LA POLÍTICA?

“Los que enseñan en la iglesia o en la escuela y se distinguen por su celo en la política, deben ser destituidos sin demora de su trabajo y responsabilidades; porque el Señor no cooperará con ellos.  No debe emplearse el diezmo para pagar a nadie  para perorar sobre cuestiones políticas.  Cada maestro, predicador o dirigente de nuestras líneas que se sienta con un deseo de ventilar sus opiniones sobre cuestiones políticas, debe ser convertido por una creencia en la verdad, o renunciar a su trabajo. Deberá ejercer una influencia como colaborador de Dios para ganar almas para Cristo, o se le quitarán las credenciales…” – Fundamentals of Christian Education, pág. 477 (16 de junio de 1899); Obreros Evangélicos, p. 408.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO A LOS SOLICITADORES Y A LOS COLPORTORES?

“Otros razonan que los solicitadores y los colportores deben ser sostenidos por el diezmo.  Pero se comete un gran error…” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2, vea también Testimonies, vol. 9, págs. 248-49).

¿DEBEN CONSTRUIRSE EDIFICIOS INNECESARIOS CON EL DIEZMO?

“En el pasado uno grupo de hombres había tratado de mantener en sus propias manos el control de todos los medios que venían de las iglesias, y habían usado estos recursos de la manera más desproporcionada, erigiendo edificios grandes y costosos donde eran innecesarios e impropios, dejando lugares necesitados sin ayuda o estímulo.  Habían tomado sobre sí mismos la gran responsabilidad de retrasar el trabajo donde la obra debía haber estado avanzada…en algunos lugares se ha invertido hasta cinco veces la cantidad del dinero necesario en los edificios.  La misma cantidad de dinero usado para establecer plantas en lugares donde la verdad nunca se ha introducido habría traído muchas almas al conocimiento salvador de Cristo.” – Carta 60, 28 de junio de 1901 (SpM Collection, págs. 174-75).

“América, y especialmente Battle Creek (cuarteles generales de la CG), donde ha brillado la mayor luz sobre la gente, se está convirtiendo en el sitio de mayor peligro y oscuridad…La imaginación de las mentes humanas se despertarán intensamente para que el dinero sea absorbido en edificios para la conveniencia, o para gastarlo innecesariamente a través de alguna excusa o invento de Satanás, para que haya menos dinero para sostener a los obreros en el campo, y menos dinero para la apertura de nuevos campos.  El dinero se destinará imprudentemente para hacer cosas que son obras muy buenas, pero al hacerlas la obra mayor y más esencial se vuelve estrecha, y no pueden emprenderse del todo muchas cosas para levantar el estandarte de la verdad en nuevos campos con la dignidad apropiada que debe caracterizar la proclamación de advertencia para darse a nuestro mundo.  Si en el gran corazón de la obra los latidos del pulso son violentos y erráticos, el peligro de la vida espiritual afectan al cuerpo entero.” – Carta 23c, 20 de julio de 1894.

¿PUEDE COMPRARSE CON EL DIEZMO INVERSIONES EN BIENES RAÍCES, ACCIONES, BONOS,  INTERESES Y OTROS ESQUEMAS DE ESPECULACIÓN?

“Muchos de nuestros hermanos en _____ han sido absorbidos por los negocios, comprando y vendiendo bienes raíces, e invirtiendo y vendiendo intereses en minas. Esto había sido una trampa para la iglesia, tanto para laicos como ministros, y estuvo consumiendo de sus corazones el interés y el amor por la verdad.  La especulación arrastró a un gran número de nuestros hermanos mientras duró la emoción y se convirtió en un asunto común.  Las prácticas y costumbres de los mundanos, la ambición febril, la emoción, absorción e interés en la especulación se mezclaron y se confundieron con la obra sagrada del ministro.  Hombres que llevan las credenciales de la conferencia estuvieron comprometidos en tales empresas.  Dios no podrá bendecir ninguna de tales ambiciones mundanas…

“Se están dejando llevar a sí mismos por la corriente que está arrastrando al hombre hacia abajo, y cuando Satanás ve que sus planes marchan tan bien, inventa esquema tras esquema para que el dinero del Señor pueda desviarse por los canales donde la causa de Dios no reciba nada de éste.  Satanás dice al especulador que si se compromete en este esquema de tierras, él puede lograr los medios para ayudar en la causa de Dios, y presenta ilusiones que fascinan los sentidos; de esta manera, miles de dólares se quedan fuera de la causa de Dios

“Aquellos que se comprometen en la especulación no pueden guardar los mandamientos de Dios en sinceridad y en verdad.” – Manuscrito 2, 7 de sept.  1888 (1888 Materials, págs. 50-51, 60-62).

¿DEBEN PAGARSE LAS DEUDAS PERSONALES CON EL DIEZMO?

“…se me hizo esta pregunta: “Hna. White, ¿cree usted que mi padre debería pagar el diezmo?  Ha tenido grandes pérdidas recientemente, y dice que tan pronto como cancele su deuda, pagará el diezmo”.  Le pregunté: “¿Cómo considera Ud. las obligaciones hacia Dios, quien nos da la vida y la respiración, y todas las bendiciones de que disfrutamos?  ¿Le parece usted que nuestra deuda con Dios debe aumentar continuamente?  ¿Quitará usted a Dios la parte que él nunca nos ha dado para que la empleemos con otro propósito que no sea la promoción de su obra, para sostener a sus siervos en el ministerio?  Para responder a su pregunta, el profeta Malaquías dice: ‘¿Robará el hombre a Dios?…y dijisteis: ¿En qué hemos robado?’ – como si voluntariamente se quisiera entender mal este tema.  Pero a continuación se da la respuesta: ‘En vuestros diezmos y ofrendas.  Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado’.  Después de esta declaración, ¿me atrevería a decirle: Ud. no necesita pagar el diezmo mientras esté endeudado?  ¿Debería decirle que debe pagar todo lo que debe a cualquier persona, aunque robe a Dios para hacerlo?”

“Si todos aceptaran lo que dice la Escritura, y abrieran sus corazones para comprender la palabra de Dios, no dirían: “no puedo comprender el asunto del diezmo.  No puedo entender que en mis circunstancias tenga que pagar el diezmo”. “¿Robará el hombre a Dios?”.  El resultado de hacerlo ha sido claramente expresado, y yo no arriesgaría las consecuencias.  Todos los que decidan obedecer a Dios de todo corazón; los que no se apoderen de los fondos reservados de Dios – su propio dinero – para pagar sus deudas; los que devuelvan al Señor la parte que él reclama como suya, recibirán la bendición de Dios que se promete a los que le obedecen.” – Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, págs. 97-98 (Ago, 1896).

“El hombre que ha sido desafortunado y se encuentra endeudado, no debe tomar la porción del Señor para cancelar sus deudas con sus compañeros. Debe considerar que en estas transacciones está siendo probado, y que al reservar la porción del Señor para su propio uso le está robando al Dador.” Testimonies, vol. 6, pág. 391.

“No debe emplearse en caso de emergencia…” – Testimonies, vol. 9, pág. 247; Consejos Sobre Mayordomía Cristiana, p. 106.

¿DEBEN PAGARSE LAS MATRÍCULAS ESCOLARES Y LAS AYUDAS ESTUDIANTILES CON EL DIEZMO?

“Uno razona que el diezmo puede aplicarse a fines escolares…Pero se comete un gran error…” – Manuscrito 82, 1904 (MR #451, pág. 2); Obreros Evangélicos, p. 238.

“El Señor considera el diezmo como de su propiedad para ser usado para cierto propósito, y es un asunto fácil, en lugar de practicar la abnegación que  debiéramos, (usar el diezmo) para ayudar educar a los estudiantes…éste debe usarse solamente para sostener a los ministros

“Cuando encontráis a un joven o una señorita prometedores, adelantadle o prestadle la suma necesaria con el entendimiento de que es un préstamo y no un regalo.  Es mejor que sea así.  Entonces cuando éste sea devuelto, puede usarse para educar a otros. Pero ese dinero no debe tomarse del diezmo sino de un fondo separado establecido con ese propósito…

“Ahora con respecto a educar a los estudiantes en nuestras escuelas.  Es una buena idea, y tendrá que hacerse; pero Dios prohíbe que en lugar de practicar la abnegación y el desprendimiento (de) nuestro ego individual, para hacer esta obra tengamos que substraer de la porción del Señor que está reservada especialmente para sostener a los ministros que trabajan activamente en el campo, y…para (mantener) trabajando los que ya han sido ordenados para la obra.” – Carta 40, 16 de marzo de 1897 (MR #1045, págs. 2-3); parcialmente en Mensajes Selectos, tomo 2, p. 239.

¿DEBE SOSTENERSE CON EL DIEZMO LA BENEFICENCIA DIGNA DE MÉRITO?

“…aquellos que están laborando en esta obra ven que no hay dinero en la tesorería para pagar a los ministros.  Ellos están retirando el diezmo para cubrir otros gastos, – para… alguna caridad.  Dios no ha sido glorificado con este tipo de obra.  Tenemos que levantar nuestra voz contra este tipo de administración.” – Manuscrito 17, 14 de marzo de 1897 (ST, Series A #10, pág. 19).

¿DEBE CUIDARSE A LOS DÉBILES Y ENVEJECIDOS CON EL DIEZMO?

“Que cada iglesia sienta su responsabilidad de tener un interés especial por los débiles y ancianos.  Puede haber uno o dos en la iglesia que estén al cuidado de ellos.  El diezmo no debe destinarse para esta obra.  La palabra de Dios ha especificado cómo debe usarse el diezmo.” – Manuscrito 43, 2 de ago. de 1900 (MR #177, pág. 1).

¿DEBE SOSTENERSE A LOS POBRES CON EL DIEZMO?

“Hermanos, no dejen la carga de los pobres sobre la gente e instituciones en Battle Creek, sino que vengan noblemente a trabajar y hacer su deber.  Niéguese a sí mismo algunas cosas de sus casas o sus vestidos, y ponga en algún lugar seguro una suma para los pobres necesitados.  No permita que sus diezmos y ofrendas de agradecimiento a Dios sean disminuidos, sino que aumenten.” – Testimonies, vol. 4, pág. 511.

“El diezmo es puesto aparte para un uso especial.  No debe ser considerado como un fondo de pobres.  Debe ser especialmente consagrado para el sostenimiento de aquellos que están llevando el mensaje de Dios al mundo, y no debe ser distraído de ese propósito.” – Review and Herald, vol. 3, pág. 418, col. 2, 1 de dic. de 1896 (El Ministerio de la Bondad, p. 291).

¿DEBE SOSTENERSE A LOS HUÉRFANOS Y A LAS VIUDAS (QUE NO ERAN ESPOSAS DE MINISTROS)  CON EL DIEZMO?

“Las viudas y los huérfanos habían de ser sostenidos por contribuciones de la iglesia.  Sus necesidades no habían de ser aliviadas por la iglesia, sino mediante donaciones especiales.  El diezmo había de ser consagrado al Señor y siempre debía ser usado para el sostén del ministerio.” – Carta 9, 24 de enero de 1899 (MR, vol. 1, pág. 192); El Ministerio de la Bondad, p. 289.

Como hemos podido ver claramente, cualquier uso del diezmo para otra cosa diferente de lo que Dios claramente ha especificado que debe usarse (principalmente para el sostén de sus ministros y de su ministerio), es un robo a Dios y un impedimento para que el evangelio prosiga hacia adelante más plenamente.