Mes: mayo 2015 (Página 1 de 2)

No bajo la ley, bajo la gracia

NO BAJO LA LEY, PERO BAJO LA GRACIA

bajo la graciaUno de los argumentos preferidos por los dominicales es el decir, no estamos bajo la ley, si no, bajo la gracia. Para poder responder a este argumento, efectivamente, debemos reconocer que esa es una verdad bíblica: “Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.” Romanos 6:14

Este texto nos indica claramente que estar bajo la gracia significa haber sido librado del pecado (Romanos 6:16) Esto representa un problema para la argumentación de ellos. En su afán de despreciar la ley, dan a entender que Cristo la clavó  en la cruz y que ahora somos libres de hacer lo que queramos.

Veamos lo que enseña Pablo al respecto:

La FE NO invalida la ley: Romanos 3:31 ¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley.

La LEY NO justifica: Romanos 3:28 Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.

La ley sirve para mostrar el pecado: Romanos 3:20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. Ver I Juan 3:4

Pero si no hay ley, tampoco hay pecado: Romanos 4:15 Pues la ley produce ira; pero donde no hay ley, tampoco hay transgresión.

El no estar bajo la ley, no nos excluye de obedecer Romanos 6:15  ¿Qué, pues? ¿Pecaremos, porque no estamos bajo la ley, sino bajo la gracia? En ninguna manera.

Hemos sido librados del pecado (no solo de la paga del pecado) Romanos 6:18 y libertados del pecado, vinisteis a ser siervos de la justicia.

Hemos muerto al pecado: Romanos 6:1-2 ¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?

Libertados del pecado, debemos procurar la santidad: Romanos 6:22  Mas ahora que habéis sido libertados del pecado y hechos siervos de Dios, tenéis por vuestro fruto la santificación, y como fin, la vida eterna.

Obedecer la ley entera: Santiago 2:10-12 Porque cualquiera que guardare toda la ley, pero ofendiere en un punto, se hace culpable de todos. Porque el que dijo: No cometerás adulterio, también ha dicho: No matarás.Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la ley.  Así hablad, y así haced, como los que habéis de ser juzgados por la ley de la libertad.

Motivos para separarse de una iglesia

(Isa.52:11-12)

1- ¿Qué diferencia hay entre división y separación en muchas citas de los Testimonios?

Mayormente la sierva del Señor usa la palabra división para referirse a los desacuerdos que existen entre los hermanos de una misma iglesia, una misma organización; y separación para referirse a la salida de un grupo de esa iglesia o de esa organización. Y muchas veces la división es seguida por una separación.

Ejemplos:

“Durante algún tiempo, los descendientes de Noé continuaron habitando en las montañas donde el arca se había detenido.  A medida que se multiplicaron, la apostasía no tardó en causar división entre ellos.  Los que deseaban olvidar a su Creador y desechar las restricciones de su ley, tenían por constante molestia las enseñanzas y el ejemplo de sus piadosos compañeros; y después de un tiempo decidieron separarse de los que adoraban a Dios.  Para lograr su fin, emigraron a la llanura de Sinar, que estaba a orillas del río Eufrates.” P.P., 111-112.

“Los que predicaron el primer mensaje no tenían ni el propósito ni el deseo de causar división en las iglesias o de formar organizaciones separadas.” H.R., 383.

2- ¿Qué dice la Biblia concerniente a la división y la separación?

a) La Biblia condena la división entre los creyentes: 1:10.

b) Pero invita a los creyentes a separarse de los mundanos y de las iglesias caídas: 6:17;

 Apo.18:4.

“Como en días de Noé y Lot, es necesario separarse decididamente del pecado y de los pecadores. P.P., 163.

Nota: La iglesia ASD se formó por la separación de los fieles de las iglesias protestantes.

“Muchos de los que profesan esperar la pronta venida de Cristo se están conformando con este mundo y buscan más fervorosamente los aplausos en derredor suyo que la aprobación de Dios.  Son fríos y formalistas, como las iglesias nominales de las cuales se separaron hace poco.  Las palabras dirigidas a la iglesia de Laodicea describen perfectamente su condición actual.” P.E., 107.

3- ¿Sobre qué base existirá unidad o no en el pueblo de Dios?

1Tim.3:15; Amós 3:3.

“Cristo demanda unidad. Pero no nos demanda que nos unamos en prácticas erróneas. El Dios del cielo traza un nítido contraste entre las puras, elevadoras y ennoblecedoras verdades y las falsas doctrinas que descarrían. Da al pecado y a la impenitencia el nombre adecuado. No recubre el error con una capa de argamasa deleznable. Insto a nuestros hermanos a que se unifiquen en una base verdadera y bíblica.1 M.S., 206.

“Dios pide a sus seguidores que se unan en los puros principios del Evangelio que están claramente revelados en la Palabra de Dios.” O.E., 406.

“Dios despertará a su hijos, si fracasan los otros medios, surgirán herejías entre ellos, que los zarandearán y separarán el tamo del trigo.” O.E., 313.

4- ¿Por cuáles motivos entonces uno puede separarse de su organización religiosa?

a) Si la iglesia abandona la fe o la doctrina antigua dada una vez para siempre: 11:3; Jud.1:3.

“Desde el comienzo de la guerra ha habido una división entre el pueblo adventista. Durante la existencia de la guerra la mayoría quería que las enseñanzas fundamentales fueran puestas a un lado, aún por fuerza, si fuera necesario. Los demás pidieron que les permitiesen la santificación del sábado aún en ese tiempo de estrés. La facción opositora resultó en la exclusión, de la organización, los defensores de los principios originales de su fe.” Koelniche Zeitung, 21 de septiembre de 1915.

b) Si la iglesia rechaza la luz enviada por Dios:1:11-12.

 “Así como la luz y la vida de los hombres fue rechazada por las autoridades eclesiásticas en los días de Cristo, ha sido rechazada en toda generación sucesiva. Vez tras vez, se ha repetido la historia del retiro de Cristo de Judea. Cuando los reformadores predicaban la palabra de Dios, no pensaban separarse de la iglesia establecida; pero los dirigentes religiosos no quisieron tolerar la luz, y los que la llevaban se vieron obligados a buscar otra clase, que anhelaba conocer la verdad. En nuestros días, pocos de los que profesan seguir a los reformadores están movidos por su espíritu. Pocos escuchan la voz de Dios y están listos para aceptar la verdad en cualquier forma que se les presente.” D.T.G., 199.

c) Si le impide a uno bajo amenaza recibir estudios de otras congregaciones y presentar la verdad estudiada: 7:13; 9:22; 12:42-43.

“Cuando los ministros y los directores de aquéllas [iglesias] se declararon contra la doctrina del advenimiento y quisieron sofocar el nuevo movimiento, no sólo se opusieron a ella desde el púlpito, sino que además negaron a sus miembros el derecho de asistir a predicaciones sobre ella y hasta de hablar de sus esperanzas en las reuniones de edificación mutua en la iglesia. Así se vieron reducidos los creyentes a una situación crítica que les causaba perplejidad. Querían a sus iglesias y les repugnaba separarse de ellas; pero al ver que se anulaba el testimonio de la Palabra de Dios, y que se les negaba el derecho que tenían para investigar las profecías, sintieron que la lealtad hacia Dios les impedía someterse. No podían considerar como constituyendo la iglesia de Cristo a los que trataban de rechazar el testimonio de la Palabra de Dios, “columna y apoyo de la verdad.” De ahí que se sintiesen justificados para separarse de la que hasta entonces fuera su comunión religiosa. En el verano de 1844 cerca de cincuenta mil personas se separaron de las iglesias.” C.S., 425-426.

d) Para poder obedecer la verdad y proclamarla cuando la iglesia la rechaza:

“Tras largo y tenaz conflicto, los pocos que permanecían fieles resolvieron romper toda unión con la iglesia apóstata si ésta rehusaba aún desechar la falsedad y la idolatría. Y es que vieron que dicho rompimiento era de todo punto necesario si querían obedecer la Palabra de Dios. No se atrevían a tolerar errores fatales para sus propias almas y dar así un ejemplo que ponía en peligro la fe de sus hijos y la de los hijos de sus hijos. Para asegurar la paz y la unidad estaban dispuestos a cualquier concesión que no contrariase su fidelidad a Dios, pero les parecía que sacrificar un principio por amor a la paz era pagar un precio demasiado alto. Si no se podía asegurar la unidad sin comprometer la verdad y la justicia, más valía que siguiesen las diferencias y aun la guerra.” C.S., 49.

“Con frecuencia, los que siguen los pasos de los reformadores están obligados a apartarse de las iglesias que aman, para proclamar la clara enseñanza de la palabra de Dios. Y muchas veces, los que buscan la luz se ven obligados por la misma enseñanza a abandonar la iglesia de sus padres para poder obedecer.” D.T.G., 199. 

e) Si la iglesia procura la muerte del mensajero divino:

El Sanedrín había rechazado el mensaje de Cristo y procuraba su muerte; por tanto, Jesús se apartó de Jerusalén, de los sacerdotes, del templo, de los dirigentes religiosos, de la gente que había sido instruida en la ley, y se dirigió a otra clase para proclamar su mensaje, y congregar a aquellos que debían anunciar el Evangelio a todas las naciones.” D.T.G., 198.

f) Si la iglesia se somete o se compromete ilícitamente al gobierno o a las iglesias caídas:

“Entre los que resistieron las intrusiones del poder papal, los valdenses fueron los que más sobresalieron. En el mismo país en donde el papado asentara sus reales fue donde encontraron mayor oposición su falsedad y corrupción. Las iglesias del Piamonte mantuvieron su independencia por algunos siglos, pero al fin llegó el tiempo en que Roma insistió en que se sometieran. Tras larga serie de luchas inútiles, los jefes de estas iglesias reconocieron aunque de mala gana la supremacía de aquel poder al que todo el mundo parecía rendir homenaje. Hubo sin embargo algunos que rehusaron sujetarse a la autoridad de papas o prelados. Determinaron mantenerse leales a Dios y conservar la pureza y sencillez de su fe. Se efectuó una separación. Los que permanecieron firmes en la antigua fe se retiraron; algunos, abandonando sus tierras de los Alpes, alzaron el pendón de la verdad en países extraños; otros se refugiaron en los valles solitarios y en los baluartes peñascosos de las montañas, y allí conservaron su libertad para adorar a Dios.” C.S., 69.

5- ¿Debe uno separarse de una vez de su iglesia por la apostasía o los pecados que hay en ella? ¿Cuál es su primer deber?

Isa.52:12; Mat.18:15-17; Ose.4:17-18.

Nota: Cuando una iglesia local está en apostasía los miembros fieles deben primero dar los pasos siguientes:

a) Presentar el caso al comité de la iglesia o en una asamblea de iglesia para que se corija lo defectuoso y se exhorte o se tome una decisión contra los culpables de la apostasía reinante. Si se haga eso, los fieles pueden seguir en unidad con la iglesia local; pues no está tolerando al pecado y a los pecadores. Pero, si se tolera el pacado y los pecadores, deben dar otro(s) paso(s)

  1. Presentar el caso a la instancia superior: la Asociación. Si los dirigentes de la Asociación no toman las medidas necesarias, deben presentar el caso a la Unión y de la Unión a la Conferencia General en caso de ninguna medida de la Unión.
  2. Si aún la Conferencia General no quiere reconocer el pecado y la apostasía, ni quiere tomar ninguna medida disciplinaria, entonces lo mejor que hay que hacer es separarse de esa organización religiosa; porque es una tolerancia o aprobación oficial al pecado y a la apostasía.

Tras largo y tenaz conflicto, los pocos que permanecían fieles resolvieron romper toda unión con la iglesia apóstata si ésta rehusaba aún desechar la falsedad y la idolatría. Y es que vieron que dicho rompimiento era de todo punto necesario si querían obedecer la Palabra de Dios. No se atrevían a tolerar errores fatales para sus propias almas y dar así un ejemplo que ponía en peligro la fe de sus hijos y la de los hijos de sus hijos.” C.S., 49.

6- ¿Por qué uno tiene que separarse de las iglesias apóstatas y caídas?

  1. Para no participar de sus pecados: 18:4; Pro.22:24-25; Isa.52:11; 1Cor.15:33; 2Cor.6:17 (Apo.14:4).

No debemos confederarnos con los mundanos, no sea que lleguemos a imbuirnos de su espíritu, y, que nuestro discernimiento espiritual se vuelva confuso y veamos a aquellos que tienen la verdad y llevan el mensaje del Señor desde el punto de vista de las iglesias cristianas nominales.” E.Ú.D., 86.

“Los hombres y mujeres vacilantes son los mejores aliados de Satanás. Son hipócritas, no importa cuán favorable sea la opinión que tengan de sí mismos. Todos los que son leales a Dios y a la verdad deben mantenerse firmemente de parte de lo correcto porque es correcto. Juntarse con los que no son consagrados, y aún ser leales a la verdad, es sencillamente imposible. No podemos unirnos con los que se complacen a sí mismos, que se ocupan de planes mundanales, sin perder nuestra relación con el Consejero celestial. Podemos recuperarnos de la trampa del enemigo, pero quedamos lastimados y heridos, y se ha empequeñecido nuestra vida espiritual.” 5 C.B. [Elena G.W.], 1062.

“Se os exhorta a que no toquéis lo inmundo, pues al vosotros tocarlo quedaréis inmundos. Es imposible que os unáis con los que son corruptos, y que permanezcáis puros. “¿Qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial?” Dios y Cristo y la hueste celestial quieren que el hombre sepa que si se une con lo corrupto, se volverá corrupto. Se han preparado muchos medios para que podamos elevarnos de las bajezas terrenales, y para que nuestro amor esté firmemente en Dios y en las cosas celestiales.” 6 C.B. [Elena G.W.], 1102.

  1. Para no participar de su castigo: 18:4; Gén.19:15; Núm.16:22,26; Jos.22:20; Jer.6:1-2.

“Vi que Dios tiene hijos sinceros entre los adventistas nominales y las iglesias caídas, y antes que sean derramadas las plagas, los ministros y la gente serán invitados a salir de esas iglesias y recibirán gustosamente la verdad.  Satanás lo sabe; y antes que se dé el fuerte pregón del tercer ángel, despierta excitación en aquellas organizaciones religiosas, a fin de que los que rechazaron la verdad piensen que Dios los acompaña.  Satanás espera engañar a los sinceros e inducirlos a creer que Dios sigue obrando en favor de las iglesias.  Pero la luz resplandecerá, y todos los que tengan corazón sincero dejarán a las iglesias caídas, y se decidirán por el residuo.” P.E., 261.

7- A pesar de que uno sale físicamente de la organización apóstata, ¿quién, a la vista de Dios, ha abandonado la fe?

“Los romanistas se han empeñado en acusar a los protestantes de herejía y de haberse separado caprichosamente de la verdadera iglesia. Pero estos cargos recaen más bien sobre ellos mismos. Ellos son los que arriaron la bandera de Cristo y se apartaron de “la fe que ha sido una vez dada a los santos.” (S. Judas 3.)” C.S., 55.

“Algunos se han apartado del mensaje de la justicia de Cristo para criticar a las personas… El triple mensaje angélico no será comprendido, la luz que quiere iluminar la tierra con su gloria será tildada de luz falsa por aquellos que se niegan a andar en su hermosura que va en aumento. La obra que podía haber sido hecha, será dejada sin hacer por los que rechazan la verdad, a causa de su incredulidad. Buscamos a vosotros los que lucháis contra la luz de la verdad y estáis fuera del camino del pueblo de Dios.” R.H., 27 de May. de 1890.

8– ¿Cómo muchas veces es la iglesia infiel que excluye a los miembros fieles?

En los días de Cristo: 16:1-3.

Se había declarado que cualquiera que reconociese a Jesús como el Cristo, fuese echado “de la sinagoga”; es decir, excluido de la sinagoga por treinta días. Durante ese tiempo ningún hijo sería circuncidado o ningún muerto sería lamentado en el hogar ofensor. La sentencia era considerada como una gran calamidad; y si no mediaba arrepentimiento, era seguida por una pena mucho mayor.” D.T.G., 438.

En el movimiento de Guillermo Miller:

“Se encendió la ira de las iglesias, que estaban resueltas a no recibir la evidencia y a no permitir el testimonio en sus congregaciones a fin de que los demás no pudieran oírlo.  Quienes no se avinieron a privar a los demás de la luz que Dios les había dado fueron expulsados de las iglesias; pero Jesús estaba con ellos y se regocijaban a la luz de su faz.  Estaban dispuestos a recibir el mensaje del segundo ángel.” P.E., 237.

En el movimiento adventista del 7° día:

“En el comienzo de la guerra habían algunos miembros, como también hay en otros lugares, que no querían tomar parte en el servicio de la guerra, ya sea por falta de espíritu de unión o por fanatismo. Empezaron a esparcir sus ideas en la congregación por palabras y por escrito, buscando a convencer a otros que hagan lo mismo. Ellos fueron exhortados por la iglesia, pero por causa de su actitud obstinada tuvieron que ser excluídos porque se constituyeron una amenaza para la paz interna y externa.” Stutgarter Neues Tageblatt, 26 de septiembre de 1918.

9- ¿Le resulta fácil a uno separarse de su iglesia querida?

a) Moisés el día de su muerte:

“La prueba más severa consistió en separarse del pueblo que estaba bajo su cuidado y al cual amaba, el pueblo con el cual había identificado todo su interés durante tanto tiempo.” P.P., 504.

b) Lutero de la iglesia católica romana:

“No fue sino después de haber sostenido una terrible lucha en su propio corazón, cuando se decidió finalmente Lutero a separarse de la iglesia.  En aquella época de su vida, escribió lo siguiente:  “Cada día comprendo mejor lo difícil que es para uno desprenderse de los escrúpulos que le fueron imbuídos en la niñez. ¡Oh! ¡cuánto no me ha costado, a pesar de que me sostiene la Santa Escritura, convencerme de que es mi obligación encararme yo solo con el papa y presentarlo como el Anticristo! ¡Cuántas no han sido las tribulaciones de mi corazón! ¡Cuántas veces no me he hecho a mí mismo con amargura la misma pregunta que he oído frecuentemente de labios de los papistas! ‘¿Tú solo eres sabio? ¿Todos los demás están errados? ¿Qué sucederá si al fin de todo eres tú el que estás en error y envuelves en el engaño a tantas almas que serán condenadas por toda la eternidad?’ Así luché yo contra mí mismo y contra Satanás, hasta que Cristo, por su Palabra infalible, fortaleció mi corazón contra estas dudas.” -Martyn, págs. 372, 373.” C.S., 153.

c) Los adventistas de las iglesias protestantes:

“Por algún tiempo muchas iglesias aceptaron su obra [de Miller], pero cuando rechazaron la verdad del advenimiento intentaron eliminar toda disensión al respecto. Los que habían abrazado la doctrina fueron puestos de esa manera en una situación de gran prueba y perplejidad.  Amaban sus iglesias y no querían separarse de ellas; pero cuando se los ridiculizó y se los oprimió, y se les negó el privilegio de hablar de su esperanza, o de asistir a las reuniones donde se predicaba acerca de la venida del Señor, muchos finalmente se levantaron y se liberaron del yugo que se les había impuesto.” H.R., 383-384.

d) Los reformadores de la iglesia adventista:

“Cuando fuimos excluidos de la Iglesia Adventista en Rumanía, ignorábamos que hermanos fieles en otros países europeos habían pasado por experiencias similares. Tan pronto como recibimos información acerca de los hermanos de la Reforma en Alemania, les escribimos. Como resultado de contactos recíprocos entre los reformistas de diversos países, se hicieron arreglos para celebrar una reunión en Suiza a fines del 1919… Durante esa reunión… no se discutió el asunto de la organización, porque los hermanos de la reforma abrigaban la esperanza de una reconciliación con la Iglesia Adventista. No estábamos interesados en absoluto en una separación, sino en la unidad, y esperábamos que nuestros hermanos adventistas abrirían la puerta para una discusión oficial con algunos de los representantes de la Conferencia General.”

 10- ¿Cuándo uno puede o no debe asociarse con los miembros de las iglesias caídas?

1Cor.5:9-11.

 “Los que siguen a Cristo deben separarse de los pecadores y buscar su compañía tan sólo cuando haya oportunidad de beneficiarlos.  No podemos ser demasiado firmes en la decisión de evitar la compañía de aquellos cuya influencia tiende a alejarnos de Dios.  Mientras oramos: “No nos dejes caer en tentación,” debemos evitar la tentación en todo lo posible.” P.P., 490.

“Los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas tienen cada uno un poco de la verdad, pero Dios dio todas estas verdades a sus hijos que están recibiendo preparación para el día de Dios.  También les ha dado verdades que ninguno de aquellos grupos conoce, ni quiere comprender.  Las cosas que están selladas para ellos, el Señor las abrió ante aquellos que quieran ver y estén dispuestos a comprender.  Si Dios tiene alguna nueva luz que comunicar, permitirá que sus escogidos y amados la comprendan, sin necesidad de que su mente sea iluminada oyendo a aquellos que están en tinieblas y error.

“Me fueron mostrados aquellos que creen poseer el último mensaje de misericordia y la necesidad que tienen de estar separados de los que están bebiendo diariamente nuevos errores. Vi que ni los jóvenes  ni los ancianos debían asistir a sus reuniones; porque es malo alentarlos así mientras enseñan el error que es veneno mortal para el alma, y mientras presentan como doctrinas los mandamientos de los hombres.  La influencia de tales reuniones no es buena.  Si Dios nos ha librado de tales tinieblas y error, debemos destacarnos firmemente en la libertad con que nos emancipó y regocijarnos en la verdad.  Dios siente desagrado hacia nosotros cuando vamos a escuchar el error, sin estar obligados a ir; porque a menos que nos mande a aquellas reuniones donde se inculca el error a la gente por el poder de la voluntad, no nos guardará.  Los ángeles dejan de ejercer su cuidado vigilante sobre nosotros; y quedamos expuestos a los golpes del enemigo, para ser entenebrecidos y debilitados por él y por el poder de sus malos ángeles, y la luz que nos rodea se contamina con las tinieblas.” P.E.,124-125.

 11- ¿Ha presentado la sierva del Señor la posibilidad de una separación en la iglesia ASD?

“Recibí confirmación acerca de todo lo que había declarado en Minneápolis, en cuanto a que debe realizarse una reforma en las iglesias. Deben producirse reformas, porque ha habido debilidad y ceguera espirituales en el pueblo que fue bendecido con gran luz y preciosas oportunidades y privilegios. Como reformadores, habían salido de las iglesias denominacionales, pero ahora juegan un papel semejante al que habían desempeñado las iglesias. Esperábamos que no habría necesidad de otra salida [separación].”  Eventos Finales, 49 (1889).

 “A medida que  nos apremien las pruebas, se efectuará en nuestras filas una obra de separación y también de unión.  Algunos que en la actualidad están dispuestos a tomar armas de guerra, en tiempos de verdadero peligro pondrán de manifiesto que no han edificado sobre un fundamento sólido: Cederán a la tentación. Los que han tenido gran luz y disfrutado de inestimables privilegios pero no los han perfeccionado, se apartarán de nosotros justificándose con diversos pretextos. Al no haber recibido el amor de la verdad, aceptarán los errores del enemigo. Prestarán atención a espíritus seductores y doctrinas de demonios y se apartarán de la fe.” Maranata, 200.

“Es una solemne declaración la que hago a la iglesia, de que ni uno de cada veinte de aquellos cuyos nombres están registrados en los libros de la iglesia se halla preparado para terminar su historia terrenal, y que estaría tan ciertamente sin Dios y sin esperanza en el mundo como el pecador común.  Profesan servir a Dios, pero están sirviendo fervientemente a Mammón.  Esta obra que se hace a medias es una negación constante de Cristo, más bien que una confesión de Jesús.  Muchos han traído a la iglesia su propio espíritu insubordinado, carente de refinamiento.  Su gusto espiritual está pervertido por sus propias corrupciones inmorales y degradantes, y simbolizan al mundo en espíritu, en corazón y en propósito, confirmándose a sí mismos en prácticas lujuriosas, completamente llenos de engaño en su profesa vida cristiana. ¡Viven como pecadores, y pretenden ser cristianos!  Los que pretenden ser cristianos y confesar a Cristo deben salir de entre ellos, y no tocar cosa inmunda, y separarse.” S.C., 52-53.

La organización de la Iglesia

Jesús comenzó el primer paso para la organización de la Iglesia Lucas 6:12-13

“Estaba por darse el primer paso en la organización de la iglesia, que después de la partida de Cristo había de ser su representante en la tierra. No tenía ningún santuario costoso a su disposición, pero el Salvador condujo a sus discípulos al lugar de retraimiento que él amaba, y en la mente de ellos los sagrados incidentes de aquel día quedaron para siempre vinculados con la belleza de la montaña, del valle y del mar. Jesús había llamado a sus discípulos para enviarlos como testigos suyos, para que declararan al mundo lo que habían visto y oído de él. Su cargo era el más importante al cual hubiesen sido llamados alguna vez los seres humanos, y únicamente el de Cristo lo superaba. Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación del mundo. Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas se destacan como representantes de Israel, así los doce apóstoles habían de destacarse como representantes de la iglesia evangélica.  DTG Pág. 258

“Al ordenar a los doce, se dio el primer paso en la organización de la Iglesia que después de la partida de Cristo habría de continuar su obra en la tierra.  Respecto a esta ordenación, el relato dice: “Y subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él.  Y estableció doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar.”  . . .

Con alegría y regocijo, Dios y los ángeles contemplaron esa escena.  El Padre sabía que la luz del cielo habría de irradiar de estos hombres; que las palabras habladas por ellos como testigos de su Hijo repercutirían de generación en generación hasta el fin del tiempo.

Los discípulos estaban por salir, como testigos de Cristo, para declarar al mundo lo que habían visto y oído de él.  Su cargo era el más importante al cual los seres humanos habían sido llamados alguna vez, siendo superado únicamente por el amor de Cristo mismo.  Habían de ser colaboradores con Dios para la salvación de los hombres.  Como en el Antiguo Testamento los doce patriarcas eran los representantes de Israel, así los doce apóstoles son los representantes de la iglesia evangélica.: HA Pág. 16

“La iglesia de Dios es el palacio de la vida santa, lleno de variados dones, y dotado de Espíritu Santo.  Los miembros han de hallar su felicidad en la felicidad de aquellos a quienes ayudan y benefician.  Es maravillosa la obra que el Señor determina que sea realizada por su iglesia, a fin de que su nombre sea glorificado. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 11.)

“Nuestra obra se halla claramente establecida en la Palabra de Dios.  El cristiano debe unirse con el cristiano, la iglesia con la iglesia, el instrumento humano debe cooperar con el divino, y todo instrumento ha de subordinarse al Espíritu Santo, y todo debe combinarse para dar al mundo las buenas nuevas de la gracia de Dios. (General Conference Bulletin, 28 de febrero de 1893, pág. 421.)

“Nuestras iglesias han de cooperar en la obra de cultivo espiritual, con la esperanza de ir cosechando a lo largo del tiempo. . . . El suelo es rebelde, pero la dura tierra ha de ser roturada, y la semilla de justicia sembrada.  No os detengáis, amados maestros que trabajáis en favor de Dios, como si dudarais de si debéis continuar una labor que crecerá a medida que se realice. (Testimonies, tomo 6, pág. 420.)

“La iglesia es el medio señalado por Dios para la salvación de los hombres. Fue organizada para servir, y su misión, es la de anunciar el Evangelio al mundo.  Desde el principio fue el plan de Dios que su iglesia reflejase al mundo su plenitud y suficiencia.  Los miembros de la iglesia, los que han sido llamados de las tinieblas a su luz admirable, han de revelar su gloria. (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 9.)

“Que ninguna iglesia piense que es demasiado pequeña para ejercer una influencia y efectuar servicio en la gran obra que ha de hacerse en este tiempo. Id a trabajar, hermanos.  No son solamente los grandes congresos, asambleas y concilios los que contarán con el favor especial de Dios; el esfuerzo más humilde de amor abnegado será coronado con su bendición, y recibirá su gran recompensa.  Haced lo que podáis, y Dios aumentará vuestra capacidad. (Review and Herald, 13 de marzo de 1888.) SC pag. 21, 22

**La obra de Dios en todos los tiempos tiende a tener la misma obra paralela.

“LA OBRA de Dios en la tierra presenta, siglo tras siglo, sorprendente analogía en cada gran movimiento reformatorio o religioso. Los principios que rigen el trato de Dios con los hombres son siempre los mismos. Los movimientos importantes de hogaño concuerdan con los de antaño, y la experiencia de la iglesia en tiempos que fueron encierra lecciones de gran valor para los nuestros.” GC 391

Un modelo de organización eclesiástica

“La organización de la iglesia de Jerusalén debía servir de modelo para la de las iglesias que se establecieran en muchos otros puntos donde los mensajeros de la verdad trabajasen para ganar conversos al Evangelio. . .  Más adelante en la historia de la iglesia primitiva, una vez constituidos en iglesias muchos grupos de creyentes en diversas partes del mundo, se perfeccionó aún más la organización a fin de mantener el orden y la acción concertada.  Se exhortaba a cada uno de los miembros a que desempeñase bien su cometido, empleando útilmente los talentos que se le hubiesen confiado.” (Los Hechos de los Apóstoles, pág. 75.)

¿Porque fue Cristo forzado a Organizar su Iglesia?

La única condición bajo la cual es posible la libertad del hombre, es que éste llegue a ser uno con Cristo. “La verdad os libertará;” y Cristo es la verdad. El pecado puede triunfar solamente debilitando la mente y destruyendo la libertad del alma. La sujeción a Dios significa la rehabilitación de uno mismo, de la verdadera gloria y dignidad del hombre. La ley divina, a la cual somos inducidos a sujetarnos, es “la ley de libertad.” Santiago 2:12

Los fariseos se habían declarado a sí mismos hijos de Abrahán. Jesús les dijo que solamente haciendo las obras de Abrahán podían justificar esta pretensión. Los verdaderos hijos de Abrahán vivirían como él una vida de obediencia a Dios. No procurarían matar a Aquel que hablaba la verdad que le había sido dada por Dios. Al conspirar contra Cristo, los rabinos no estaban haciendo las obras de Abrahán. La simple descendencia de Abrahán no tenía ningún valor. Sin una relación espiritual con él, la cual se hubiera manifestado poseyendo el mismo espíritu y haciendo las mismas obras, ellos no eran sus hijos.

Este principio se aplica con igual propiedad a una cuestión que ha agitado por mucho tiempo al mundo cristiano: la cuestión de la sucesión apostólica. La descendencia de Abrahán no se probaba por el nombre y el linaje, sino por la semejanza del carácter. La sucesión apostólica tampoco descansa en la transmisión de la autoridad eclesiástica, sino en la relación espiritual. Una vida movida por el espíritu de los apóstoles, el creer y enseñar las verdades que ellos enseñaron: ésta es la verdadera evidencia de la sucesión apostólica. Es lo que constituye a los hombres sucesores de los primeros maestros del Evangelio. DTG 433

Grupos Independientes

De los que “fueron dejados al lado del camino” por el zarandeo, algunos forman grupos independientes, como ya vimos. También estos se vuelven misioneros celosos, buscando introducirse en las casas para “evangelizar” a su antiguos hermanos. Mas ¿qué verdad pueden traer? Solo pueden traer mensajes inspiradas por el príncipe de las tinieblas. También estos buscan en primer lugar hacer víctimas entre las almas débiles.

En los días de los apóstoles la lucha era intensa. A cada paso la iglesia tenía que afrontar elementos apostatados que procuraban encubiertamente introducir herejías. En la asamblea que hubo en Jerusalén a fin de decidir la cuestión de la circuncisión, se decidió que los gentiles que aceptasen el evangelio, no necesitaban ser circuncidados.

“No todos, sin embargo, estaban satisfechos con la decisión; había un bando de hermanos ambiciosos y confiados en sí mismos que estaban en desacuerdo con ella. Estos hombres estaban decididos a ocuparse en la obra bajo su propia responsabilidad. Se tomaban la libertad de murmurar y hallar faltas, de proponer nuevos planes y tratar de derribar la obra de los hombres a quienes Dios había escogido para que enseñaran el mensaje evangélico. Desde el principio la iglesia ha tenido que afrontar tales obstáculos, y tendrá que hacerlo hasta el fin del siglo”. HA 160.

 Ese grupo independiente dio mucho trabajo a la iglesia apostólica. Fue justamente contra esos apostatados que Pablo, Pedro, y Juan, mucho advirtieron a las iglesias. Ver Hechos 20:29-31; Romanos 16:17, 18; Gálatas1:6, 7; Colosenses 2:8, 18; 2 Timoteo 3:19; Tito 3:10; 2 Pedro 2:1; 2 Juan 1:8, 9.

Muchas almas vacilaban en la fe. No sabían si la verdad estaba con la iglesia apostólica o con ese grupo independiente. La iglesia judaica sacaba partido de esa situación. Los judíos decían hipócritamente: “¡Ved la confusión! La secta de los nazarenos se dividió. Se combaten unos a otros, se están dilacerando. En breve desaparecerán”. Muchas almas fueron de esta manera confundidas y se volvieron al mundo. Esto cuando la iglesia estaba en sus mejores condiciones espirituales, pues gozaba de la plenitud del Espíritu Santo. Este fue un expediente que Dios usó para purificar la iglesia. Bajo aquellas circunstancias, todos tuvieron la oportunidad de revelar el carácter, los fieles permanecieron más firmes, los que no eran bien convertidos se volvieron al mundo, al judaísmo, o se unieron al grupo de los apostatados. Los reformadores del siglo XVI también tuvieron grandes luchas con grupos y elementos apostatados y con la consecuente propaganda de la iglesia católica. Leer CS 448, 449.

También fue grande la lucha de los adventistas del séptimo día al inicio de la proclamación del tercer mensaje. El pueblo del advenimiento que había predicado el primero y segundo mensajes angélicos, se dividió en varios partidos después del segundo chasco. Sobre esto escribió la hermana White:

“Los diferentes grupos de quienes profesan ser creyentes adventistas tienen cada uno un poco de la verdad, pero Dios dio todas estas verdades a sus hijos que están recibiendo preparación para el día de Dios.  También les ha dado verdades que ninguno de aquellos grupos conoce, ni quiere comprender”. PE 124.

Esas condiciones eran una prueba para muchas almas. Un gran número buscaba la verdad aquí y allá, y no sabían donde podrían encontrarla. No obstante, los que sinceramente deseaban conocerla, costase lo que costase, pudieron identificar a la verdadera iglesia.

Comenzando a multiplicarse los adventistas y extendiéndose su obra, no tardaron en aparecer fracciones, grupos disidentes en diversas partes, que con el tiempo también desaparecieron. Fueron vistas — leemos en un escrito adventista — “todas aquellas fracciones”, una tras otra, caer por tierra, hasta que virtualmente desaparecieron, y los que con ellas simpatizaban quedaron en la confusión”. (Estudios sobre el Espíritu de Profecía, Estudio No. 10, página 7).

La hermana White habló de esos grupos:

“Hay pequeñas compañías que continuamente surgen creyendo que Dios está solamente con los poquitos, los muy esparcidos, y su influencia es de derrumbar aquello que los siervos de Dios erigieron”. 1T 247.

Alrededor del año 1902 se verificó una crisis en la iglesia adventista por causa de a apostasía del dirigente de la obra médico-misionera, Dr. John Harvey Kellogg. Hubo proceso judicial en torne del sanatorio de Battle Creek. “En los diarios de varias ciudades — escribió la profetisa — han aparecido artículos en los cuales se da a entender que hay una lucha entre el Dr. Kellogg y la Sra. Elena G. de White en cuanto a cuál de ellos dirigirá al pueblo adventista del séptimo día”. III-JT 240. En esa ocasión la iglesia perdió varios millares de almas influenciadas por Kellogg. Efectivamente, las estadísticas publicadas por la iglesia adventista informan una disminución de 78.188 a 73.522 en el número de sus miembros, de 1901 a 1902. Leer “Estudios sobre el Espíritu de Profecía” por Arturo L. White, III-JT240-242.

Los hechos históricos se repiten. En nuestros días también vemos grupos disidentes formados por los “descuidados e indiferentes que no se unieron” con los fieles y fueron lanzados fuera por el proceso del zarandeo.

La Iglesia divida

“Usted toma pasajes de los Testimonios que hablan de la terminación del tiempo de gracia, del zarandeo entre el pueblo de Dios, y usted habla del surgimiento de entre este pueblo de un pueblo más puro y más santo que se levantará.  Todo esto agrada al enemigo… Si muchos aceptaran las opiniones que usted presenta y hablaran y procedieran conforme a ellas, veríamos la más grande conmoción fanática que jamás se haya visto entre los adventistas del séptimo día.  Esto es lo que desea Satanás.”-1MS 210-211 (1890).

“El Señor no le ha dado un mensaje para que diga que los adventistas del séptimo día son Babilonia, y para que inste al pueblo de Dios a salir de ella.  Todas las razones que usted sea capaz de presentar no pueden pesar en mi ánimo con relación a esto, porque el Señor me ha dado una información definida que se opone a tal mensaje…

Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto, ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.”-2MS 72, 78 (1893). 53

“Os digo, hermanos míos, el Señor tiene un cuerpo organizado por medio del cual él trabaja… Cuando alguien se está apartando del cuerpo organizado del pueblo que guarda los mandamientos de Dios, cuando comienza a pesar la iglesia en sus balanzas humanas y a pronunciar juicios contra ella, podéis saber que Dios no lo está dirigiendo.  Está en el camino equivocado.”-3MS 17, 19 (1893).

“Pero Sion dijo: Me dejó Jehová, y el Señor se olvidó de mí. ¿Se olvidará la mujer de lo que dio a luz, para dejar de compadecerse del hijo de su vientre?  Aunque olvide ella, yo nunca me olvidaré de ti.  (Isa. 49: 14, 15).

Satanás llevará a cabo sus milagros para engañar y establecerá su poder, por encima de todo lo demás.  Puede parecer que la iglesia está por caer, pero no caerá.  Ella permanece en pie, mientras los pecadores que hay en Sion  son tamizados, mientras la paja es separada del trigo precioso.  Es una prueba terrible, y sin embargo tiene que ocurrir. Nadie fuera de los que han estado venciendo mediante la sangre del Cordero y de la Palabra de su testimonio serán contados con los leales y los fieles, con los que no tienen mancha ni arruga de pecado, con los que no tienen engaño en sus bocas. . . Los miembros del pueblo remanente que purifican sus almas mediante la obediencia a la verdad, se fortalecen en el proceso probatorio y manifiestan la belleza de la santidad en medio de la apostasía circundante. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes.  No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa.  Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Me siento animada y gozosa al comprender que el Dios de Israel todavía está guiando a su pueblo y que permanecerá a su lado incluso hasta el fin. Ahora no podemos alejamos del fundamento que Dios ha colocado.  No podemos entrar en ninguna nueva organización, porque esto significaría apostatar de la verdad. La iglesia, que está por entrar en su más severo conflicto, será el objeto más querido para Dios en la tierra. . . Satanás arrojará todo vituperio posible sobre los escogidos, a quienes no puede engañar y alucinar con sus invenciones y falsedades satánicas.  Pero exaltado “por Príncipe y Salvador, para dar a Israel arrepentimiento y perdón de pecados”, Cristo, nuestro representante y nuestra cabeza, ¿cerrará su corazón, o retirará su mano, o dejará de cumplir su promesa?  No; nunca, nunca. Maranatha Pág. 202

La iglesia no ha de ser dispersada

“Nuevamente digo: El Señor no ha hablado mediante ningún mensajero que llame Babilonia a la iglesia que guarda los mandamientos de Dios. Es verdad que hay cizaña junto con el trigo, pero Cristo dijo que enviaría a sus ángeles a reunir primero la cizaña en atados para quemarla, y a poner el trigo en el granero. Sé que el Señor ama a su iglesia, la cual no ha de ser desorganizada ni dispersada en átomos independientes No existe la menor lógica en esto ni hay la más mínima evidencia de que ocurrirá tal cosa. Quienes obedezcan este mensaje falso y procuren influir en otros para que también lo acepten, serán engañados y preparados para recibir engaños mayores, y los frutos de sus esfuerzos se reducirán a la nada. Algunos miembros de la iglesia tienen orgullo, suficiencia propia e incredulidad arraigada, y manifiestan resistencia a abandonar sus ideas, aunque se amontonen las evidencias que indican que el mensaje a la iglesia de Laodicea se aplica a ellos. Pero eso no eliminará a la iglesia. Dejad que la cizaña y el trigo crezcan juntos hasta la cosecha, cuando los ángeles llevarán a cabo la obra de separación. MS T2 Pag.

“EL ORDEN EVANGÉLICO

El Señor ha mostrado que el orden evangélico ha sido temido y descuidado en demasía.*  Debe rehuirse el formalismo; pero al hacerlo, no se debe descuidar el orden.  Hay orden en el cielo.  Había orden en la iglesia cuando Cristo estaba en la tierra, y después de su partida el orden fue estrictamente observado entre sus apóstoles.  Y ahora en estos postreros días, mientras Dios está llevando a sus hijos a la unidad de la fe, hay más necesidad real de orden que nunca antes; porque, a medida que Dios une a sus hijos, Satanás y sus malos ángeles están muy atareados para evitar esta unidad y para destruirla.  A esto se debe que se envíen apresuradamente al campo hombres que carecen de sabiduría y juicio, que tal vez no rigen bien su propia casa, y no ejercen orden ni gobierno sobre los pocos de quienes Dios los ha encargado en su hogar; y sin embargo se creen capaces de encargarse de la grey.  Hacen muchas decisiones equivocadas, y los que no conocen nuestra fe juzgan a todos los mensajeros asemejándolos con esos hombres que se enviaron a sí mismos.  De esta manera la causa de Dios sufre oprobio, y la verdad es rehuida por muchos incrédulos que, de no ver tales circunstancias, manifestarían sinceridad y deseo de averiguar ¿Son así las cosas?

Hombres cuya vida no es santa y que no están preparados para enseñar la verdad presente entran en el campo sin ser reconocidos por la iglesia o por los hermanos en general, y como, resultado hay confusión y desunión.  Algunos tienen una teoría de la verdad, y pueden presentar los argumentos 98 que la favorecen, pero carecen de espiritualidad, de juicio y de experiencia; fracasan en muchas cosas que debieran comprender antes de poder enseñar la verdad.  Otros no dominan los argumentos, pero debido a que unos pocos hermanos los oyen orar bien y dar una exhortación conmovedora de vez en cuando, se los insta a que entren en el campo, a fin de dedicarse a una obra para la cual Dios no los ha preparado y para la cual no tienen suficiente experiencia ni juicio. Manifiestan orgullo espiritual, o se ensalzan y actúan bajo el engañoso pensamiento de que son obreros.  No se conocen a sí mismos.  Carecen de juicio sano y paciente raciocinio, hablan con jactancia de sí mismos, y aseveran muchas cosas que no pueden probar por la Palabra.  Dios sabe esto; y por lo tanto no llama a los tales a trabajar en estos tiempos peligrosos, y los hermanos deben tener cuidado, no sea que impulsen a entrar en el campo a quienes no fueron llamados por él.

Aquellos hombres a quienes Dios no llamó son generalmente los que manifiestan mayor confianza de que han sido llamados y que sus labores son muy importantes.  Entran en el campo y no ejercen generalmente una buena influencia.  Sin embargo, en algunos lugares tienen cierta medida de éxito, y esto los induce a ellos y a otros a pensar que han sido llamados seguramente por Dios.  El hecho de que tengan cierto éxito ni es una evidencia positiva de que hayan sido llamados por Dios; pues los ángeles de Dios están ahora influyendo en los corazones de sus hijos sinceros para iluminar su entendimiento en cuanto a la verdad presente, a fin de que la acepten y la vivan.  Y aun cuando hombres que se enviaron a si mismos se coloquen donde Dios no los puso y profesen ser maestros, y haya almas que acepten la verdad al oirlos hablar de ella, esto no es evidencia de que fueron llamados por Dios.  Las almas que reciben la verdad por su intermedio serán luego sometidas a pruebas y servidumbre, porque descubrirán más tarde que estos hombres no andan conforme al consejo de Dios.  Aun cuando hombres perversos hablen de la verdad, puede ser que algunos no la reciban; pero esto no aumenta el favor de Dios hacia aquellos que hablaron.  Los hombres que son impíos siguen siendo impíos, y su castigo será según el engaño que practicaron para con los amados de Dios, y según la confusión que introdujeron en la iglesia; sus pecados no permanecerán cubiertos, sino que serán expuestos en el día de la ira de Dios. Estos mensajeros enviados por sí mismos son una maldición para la causa.  Algunas almas sinceras cifran su confianza en ellos, pensando que actúan de acuerdo con el consejo de Dios y que están en unión con la iglesia; y más tarde les permiten administrar los ritos, y, al serles demostrado claramente que deben hacer sus primeras obras, se dejan bautizar por ellos.  Pero cuando llega la luz, como ha de llegar seguramente, y comprenden que estos hombres no son lo que ellos creían que eran, a saber, mensajeros llamados y escogidos por Dios, quedan sumidas en pruebas y dudas en cuanto a la verdad que recibieron, y sienten que deben aprenderlo todo de nuevo.  Las acosa la perplejidad y el enemigo las perturba acerca de toda su experiencia.  Se preguntan si Dios las condujo o no, y no están satisfechas hasta que se las vuelva a bautizar y comiencen de nuevo.  Para el ánimo de los mensajeros de Dios es más agobiador que entrar en campos nuevos el ir a lugares, donde los que estuvieron antes ejercieron mala influencia.  Los siervos de Dios tienen que actuar con sencillez y franqueza, y no encubrir el mal proceder; porque están entre los vivos y los muertos, y tendrán que dar cuenta de su fidelidad, de su misión y de la influencia que ejercen sobre la grey de la cual el Señor los hizo sobreveedores.” PE pag 97-99

“A medida que nuestros miembros fueron aumentando, resulto evidente que sin alguna forma de organización habría gran confusión y la obra no se realizaría con éxito. Para proporcionar sostén al ministerio, para dirigir la obra en nuevos territorios, para proteger tanto las iglesias como a los ministros de los miembros indignos, para custodiar las propiedades de la iglesia, para la publicación de la verdad por medio de la prensa, y para muchos otros objetos, la organización era indispensable”, TM22.

“La palabra de Dios no da licencia a ningún hombre para oponer su juicio al de la Iglesia”.JT 1,391.

“Dios ha concedido a su Iglesia el mas alto poder debajo del cielo. Es la voz de Dios en su pueblo unido como iglesia lo que ha de ser respetado”. JT 1, 397.

“Muchos tienen la idea de que solo son responsables ante Cristo por su luz y experiencia, independientemente de sus seguidores reconocidos en el mundo”. JT 1, 397.

Podemos entender con mucha claridad y sin hacer mayor esfuerzo mental, que la pluma inspirada esta hablando justamente en contra de estas manifestaciones de independencia que algunos tratan de sobrepujar con el único propósito de socavar la autoridad que Cristo concedió a su iglesia, y propiciar el caos y la desorganización. Otros quizás no perciban lo nefasto de esta actitud, quizás no se den cuenta a quien le están haciendo el juego, y solo por un sentimiento de solidaridad o por falta de conocimiento o por falta de experiencia, pero el destino final de todas estas almas que se revelan a la suprema voluntad del Señor será el mismo si es que se mantienen firmes hasta el final del lado de la desorganización, el irrespeto y el cinismo.

“Ella es el cuerpo organizado de Cristo en la tierra y es necesario respetar sus ordenanzas”. Joyas 1:397

“Si no hubiera disciplina ni gobierno de la iglesia, esta se reduciría a fragmentos. No podría mantenerse unida como cuerpo”. Joyas 1:391.

“La iglesia es la depositaria de las riquezas de la gracia de Cristo y por ella se manifestara finalmente la revelación final y completa del amor de Dios al mundo”.  Joyas 2:356.

“Que nadie albergue el pensamiento que podemos prescindir de la organización”. TM:24.

“La Iglesia es la propiedad de Dios, y Dios la recuerda constantemente mientras ella esta en el mundo, sujeta a las tentaciones del mundo”. TM:15.

“La Iglesia al ser dotada de la Justicia de Cristo, se convierte en el repositorio del Señor, en el cual la riqueza de su misericordia, su amor, su gracia, ha de aparecer en su plena y final manifestación. . . El don de su Espíritu Santo rico, complete y abundante, ha ser para su iglesia como un muro de fuego que la circunde, contra el cual no prevalezcan las potencias del infierno” TM:14,15.

El plan del Redentor es trabajar mediante su iglesia. Los dirigentes de ésta, junto con la congregación, tienen poder para tomar medidas disciplinarias en el nombre de Cristo cuando eso llegue a ser necesario, y una acción tal, cuando se han seguido los procedimientos debidos, es ratificada en el cielo (ver com. Mat. 16: 19; cf. Mat. 18: 1520; Juan 20: 23; 1JT 391).

Debe notarse que Pablo no asumió el papel de un dictador. Les dijo cuál era su opinión, y los instruyó para que se reunieran con el propósito de decidir ese problema particular. No se hubiera atrevido a administrar disciplina sin que la iglesia estuviera de acuerdo. Este episodio demuestra que ningún ministro puede pretender que tiene autoridad para decidir la naturaleza de una medida disciplinaria y para ejecutaría sin consultar con la iglesia. Dios mismo respeta la autoridad que ha delegado en su iglesia, y obra mediante el agente que él mismo ha establecido para conducir su obra en la tierra. Una ilustración de este plan se ve en el caso de la conversión de Pablo. Dios dirigió a uno de los hermanos del grupo de creyentes de Damasco para que visitara al humillado fariseo y le transmitiera sus instrucciones (ver Hech. 9: 10-18; 1JT 393-395). CBA Vol. 6 Cáp. 5 (Comentario sobre epístola de Pablo a los corintios)  

En el Movimiento de Re forma.

“Cuanto se regocijaría Satanás si pudiese obtener éxito en sus esfuerzos de penetrar entre este pueblo, y desorganizar la obra en un tiempo en que es esencial la organización cabal, y en que este será el mayor poder para preservamos de los levantamientos espurios. y para refutar las pretensiones que no estén sostenidas por la Palabra de Dios! Queremos sujetar las riendas de una manera pareja, para que no se destruya el sistema de organización y orden que ha sido levantado mediante labor prudente y cuidadosa. No se debe dejar libertad a los elementos desordenados que desean regir la obra en este tiempo.” OE 503.

“Algunos han emitido la idea de que a medida que nos acerquemos al fin del tiempo cada hijo de Dios obrara independientemente de cualquier organización religiosa. Pero el Señor me ha indicado que en esta obra no hay tal independencia individual. Las estrellas del cielo están todas bajo ley, influyendo cada una en la otra para hacer la voluntad de Dios, rindiendo su común obediencia a la ley que rige su acción. Y a fin de que la obra del Señor progrese de una manera saludable y sólida, su pueblo debe unirse.” OE 503.

“Dios esta conduciendo a un pueblo para que se coloque en perfecta unidad sobre la plataforma de la verdad eterna. Cristo se dio a si mismo al mundo para que pudiese”limpiar para si un pueblo propio, celoso de buenas obras. (Tito 2: 14.)

Este proceso de refinamiento esta destinado a purificar a la iglesia de toda injusticia y del espíritu de discordia y contención, para que sus miembros edifiquen en vez de derribar y concentren sus energías en la gran obra que esta delante de ellos. Dios quiere que sus hijos lleguen todos a la unidad de la fe. La oración de Cristo, precisamente antes de su crucifixión, pedía que sus discípulos fuesen uno, como el era uno con el Padre, para que el mundo creyese que el Padre le había enviado. Esta, la mas conmovedora y admirable oración, llega a través de los siglos hasta nuestros días, porque sus palabras son: “Mas no ruego solamente por estos, sino también por los que han de creer en mi por la palabra de ellos.” (Juan 17:20.)JT 1, 446.

Finalmente podemos decir que el movimiento Reformista fue organizado como Conferencia General entre el 14-20 de Julio de 1925 en Gotha, Alemania.

“En visiones de la noche paso delante de mi un gran movimiento de reforma en el seno del pueblo de Dios.” Ministerio de Bondad 110.

Estructura organizativa del Movimiento de Reforma

Los cuatro niveles.

“Además escoge tu de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.” Exo. 18:21.

“El aspecto de las ruedas y su obra era semejante al color del crisolito. Y las cuatro tenían una misma semejanza; su apariencia y su obra era como rueda en medio de rueda”.   Ezq. 10:16.

“Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Jehová, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos.” Ezq. 10:19.

“Estudien los obreros de Dios el capitulo sexto de Isaías, y el primero y segundo capitulo de Ezequiel. La rueda dentro de otra rueda, la semejanza de criaturas vivientes relacionadas con ellas, todo le parecía al profeta intrincado e inexplicable. Pero la mano de la sabiduría infinita se ve entre las ruedas, y el orden perfecto es el resultado de su obra. Cada rueda trabaja en perfecta armonía con cada una de las demás.” TM 215-216.

“Cada miembro de la iglesia tiene voz para elegir los dirigentes de ella. (Los delegados de) La(s) iglesia(s) elige(n) a los dirigentes de las asociaciones locales. Los delegados elegidos por las asociaciones locales eligen los de las uniones; y los delegados elegidos por las uniones eligen a los dirigentes de la Asociación General. Con este arreglo, toda asociación, institución, iglesia e individuo, sea directamente o por medio de sus representantes, tiene voz en la elección de los hombres que llevan las responsabilidades principales de la Asociación General.” JT 3, Pág.241.

¿A qué hora inicia y termina el sábado?

relojLa costumbre de comenzar un nuevo día a la  medianoche es una práctica humana arbitraria. Dios, quien es el Creador de los cuerpos celestes y quien los puso en movimiento para marcar el paso del tiempo (Génesis 1:14), cuenta los días de una manera diferente: de tarde a tarde.

Esto se ve en el relato de la creación. Después que Dios hubo separado el día de la noche, leemos estas palabras: “Y fue la tarde y la mañana un día” (Génesis 1:5). “La tarde” se menciona primero, seguida por “la mañana”. Dios describe de una manera similar los demás días de la creación (vv. 8, 13, 19, 23, 31).

En la Biblia, la tarde comienza a la puesta del sol (Josué 8:29; 2 Crónicas 18:34; Nehemías 13:19; Marcos 1:32) y en ese momento comienza un nuevo día. Hablando de las fiestas ceremoniales, Dios estableció que debían celebrarse “de tarde a tarde” (Levítico 23:32). Esta fue la forma usual de calcular el principio y el final de los días (Éxodo 12:18).

En el Nuevo Testamento, los días eran calculados de la misma manera. En Marcos 1:32 leemos que en cuanto se puso el sol al terminar el sábado, las multitudes traían a los enfermos para que Jesús los sanara. En otra ocasión, José de Arimatea envolvió el cuerpo de Jesús y lo puso en el sepulcro cuando “estaba para comenzar el sábado” (Lucas 23:50-54). Su propósito era terminar antes de que cayera la noche, para no trabajar en el día de fiesta que estaba por comenzar. La Nueva Reina-Valera nos dice que José hizo esto “cerca del atardecer” (Mateo 27:57) o “al atardecer” (Marcos 15:42).

Dios, el Creador del sábado, es quien determina cuándo comienza y cuándo termina; según la Biblia, se guarda “de tarde a tarde”. El sábado de Dios comienza el viernes a la puesta del sol y termina 24 horas más tarde, a la puesta del sol.

¿Qué es el arrepentimiento?

arrepentimiento¿Qué es lo que a los ojos de Dios demuestra que nuestro arrepentimiento es genuino?

“Y [Juan el Bautista] decía a las multitudes que salían para ser bautizadas por él: ¡Oh generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento . . . todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego” (Lucas 3:7-9).

“Sino que anuncié primeramente a los que están en Damasco, y Jerusalén, y por toda la tierra de Judea, y a los gentiles, que se arrepintiesen y se convirtiesen a Dios, haciendo obras dignas de arrepentimiento” (Hechos 26:20).

El arrepentimiento genuino produce un cambio en nuestra forma de vida, aun la forma en que pensamos. Aquellos que dicen que se arrepienten, pero no producen “frutos dignos de arrepentimiento” (Mateo 3:8), se engañan a sí mismos. “Profesan conocer a Dios, pero con los hechos lo niegan . . .” (Tito 1:16). “Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace” (Santiago 1:23-25).

¿Cuál es la actitud de una persona que se ha arrepentido verdaderamente?

“Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador” (Lucas 18:13).

“De oídas te había oído; mas ahora mis ojos te ven. Por tanto me aborrezco, y me arrepiento en polvo y ceniza” (Job 42:5-6).

El verdadero arrepentimiento es algo más que sólo reconocer que hemos estado errados. Aun el deseode obrar mal debe volverse algo repugnante para nosotros. Dios quiere que aborrezcamos el mal (Proverbios 8:13), especialmente el mal que hemos llegado a reconocer en nosotros.

Debemos desear con todas las fuerzas que Dios cambie nuestros corazones. Al igual que el antiguo rey David, debemos pedirle a Dios que cree en nosotros un corazón limpio y un espíritu recto (Salmos 51:10). Debemos vernos como pecadores y sentir genuino remordimiento. Debemos reconocer que nuestros pecados se originan en los pensamientos, con frecuencia motivados por orgullo y egoísmo, ira y celos, o lujuria y codicia, es decir, por nuestra naturaleza humana.

¿Confirmó Jesús que el pecado comienza en el corazón?

“Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre” (Marcos 7:21-23).

Algunas de estas características propias de la naturaleza humana pueden resaltar más que otras. Sin embargo, si le pedimos a Dios sinceramente que abra nuestros ojos para vernos como somos, podremos reconocer en nosotros muchas actitudes y comportamientos que las Escrituras definen como pecaminosos. Luego, debemos ir a Dios en oración, pidiéndole el poder que necesitamos para volvernos de esos caminos y reemplazarlos con su naturaleza y su carácter tal como están definidos en las Sagradas Escrituras.

¿Incluye el arrepentimiento un cambio en nuestra actitud hacia los pecados que otros cometen en contra nuestra?

“Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas” (Marcos 11:25-26).

“Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale” (Lucas 17:3-4).

Debido a que las leyes de Dios están basadas en amarlo a él y amar a los demás como nos amamos a nosotros mismos (Marcos 12:30-31), el perdonar a otros es una parte importante de nuestro arrepentimiento. Jesús enseñó: “Amad a vuestros enemigos, haced bien a los que os aborrecen; bendecid a los que os maldicen, y orad por los que os calumnian” (Lucas 6:27-28).

La importancia del arrepentimiento

Ya hemos aprendido que el arrepentimiento consiste en volvernos del pecado y rendir nuestras vidas a Dios. El arrepentimiento comienza con el llamado de Dios, cuando nos abre la mente para que podamos entender correctamente las Sagradas Escrituras. Luego debemos pedirle su ayuda y comenzar a estudiarlas para darnos cuenta de qué es lo que necesitamos cambiar. Hacemos esto al comparar nuestras creencias, conducta, tradiciones y pensamientos con la Santa Biblia. La palabra de Dios es el único parámetro confiable por el que podemos medir nuestras actitudes y comportamiento.

Es necesario que nos examinemos a nosotros mismos para que nuestro arrepentimiento sea genuino, y eso puede tomar bastante tiempo, especialmente si no estamos familiarizados con las Escrituras. Veamos lo que la Biblia dice acerca del verdadero arrepentimiento y su importancia en nuestra relación con Dios.

¿Enfatizó Jesús la importancia del arrepentimiento?

“No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento” (Lucas 5:32).

“Después que Juan fue encarcelado, Jesús vino a Galilea predicando el evangelio del reino de Dios, diciendo: El tiempo se ha cumplido, y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos, y creed en el evangelio” (Marcos 1:14-15; comparar con Mateo 4:17).

Jesús enseñó que lo más importante para nosotros debe ser entrar en el Reino de Dios (Mateo 6:33). Desde el principio de su ministerio hizo énfasis en que el arrepentimiento es indispensable para alcanzar esta meta.

¿Predicaron el arrepentimiento los antiguos profetas de Dios?

“Y envió Jehová a vosotros todos sus siervos los profetas, enviándoles desde temprano y sin cesar; pero no oísteis, ni inclinasteis vuestro oído para escuchar cuando decían: Volveos ahora de vuestro mal camino y de la maldad de vuestras obras . . .”(Jeremías 25:4-5).

¿Debe seguirse predicando este mismo mensaje al mundo entero?

“Y les dijo . . . era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos . . . Así está escrito, y así fue necesario que el Cristo padeciese, y resucitase de los muertos al tercer día; y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados en todas las naciones, comenzando desde Jerusalén” (Lucas 24:44-47).

Las Escrituras muestran que desde el principio Dios ha enviado a sus siervos con el mismo mensaje: “Convertíos, y apartaos de todas vuestras transgresiones, y no os será la iniquidad causa de ruina. Echad de vosotros todas vuestras transgresiones con que habéis pecado, y haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo” (Ezequiel 18:30-31).

¿Debemos arrepentirnos todos?

“Os digo: No; antes si no os arrepentís, todos pereceréis . . .”(Lucas 13:3; comparar con Hechos 17:30 y 2 Pedro 3:9).

¡La vida eterna en el Reino de Dios sólo está disponible para aquellos que se arrepientan de sus pecados! No hay excepciones, porque “todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23).

¿Cuál es nuestra condición espiritual natural?

Qué hay dentro de nosotros que nos lleva a pecar?

condicion“Porque el ocuparse de la carne es muerte . . . Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Romanos 8:6-8; comparar con Tito 1:15; Isaías 55:7-8).

Como seres humanos, preferimos hacer las cosas a nuestra manera. A consecuencia de ello, fácilmente podemos adquirir, ya sea conscientemente o no, un resentimiento hacia la autoridad de Dios sobre nosotros (Colosenses 1:21). Esto es especialmente cierto cuando sus instrucciones nos prohíben hacer lo que queremos.

Es fácil, generalmente sin darnos cuenta, convertir estos resentimientos —nuestra hostilidad subyacente hacia lo que podemos percibir como una injerencia desconsiderada de Dios en nuestros asuntos— en una resistencia activa contra sus mandamientos. Simplemente comenzamos a hacer caso omiso de algunas de sus leyes o a reinterpretarlas de tal forma que se ajusten a nuestra propia perspectiva. Así es cómo funciona nuestra naturaleza pecaminosa,más comúnmente llamadanaturaleza humana. Estas actitudes erróneas comienzan en nuestra mente.

Generalmente nuestras actitudes de resentimiento o desobediencia pasan inadvertidas para nosotros hasta el punto en que nos engañamos diciéndonos que no existen. Jeremías comentó: “Nada hay tan engañoso y perverso como elcorazón humano. ¿Quién es capaz de comprenderlo?” (Jeremías 17:9, Versión Popular). Fácilmente nos engañamos y creemos que no estamos haciendo nada malo. Esto es lo que las Escrituras nos dicen: “Cada hombre tiene ante sí un amplio y agradable camino que parece bueno, pero que termina en muerte” (Proverbios 14:12, La Biblia al Día). Nos cegamos ante la gravedad de nuestros propios pecados.

Cada uno de nosotros tiene que enfrentarse con el problema de una mente pecaminosa y engañosa. No hay excepciones. La resistencia a las instrucciones de Dios comienza en nuestros pensamientos y actitudes. Todos hemos pecado. Todos somos culpables.

¿Reconoció Pablo su naturaleza pecaminosa?

“Porque sabemos que la ley es espiritual; mas yo soy carnal, vendido al pecado. Porque lo que hago, no lo entiendo; pues no hago lo que quiero, sino lo que aborrezco, eso hago. Y si lo que no quiero, esto hago, apruebo que la ley es buena. De manera que ya no soy yo quien hace aquello, sino el pecado que mora en mí” (Romanos 7:14-17).

Pablo entendía muy bien su naturaleza humana y lo engañosa que podía ser. Siendo judío, desde niño se le había enseñado a hacer lo que era correcto. Era consecuente con la educación que había recibido. Sin embargo, cuando Jesucristo le abrió el entendimiento para que se viera a sí mismo como era en realidad, reconoció que estaba engañado con respecto a su propia justicia. Podía ver que había pecado en muchas formas, tanto en acción como en actitud.

Así que concluyó: “Y yo sé que en mí, esto es, en mi carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí, pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí. Así que, queriendo yo hacer el bien, hallo esta ley: que el mal está en mí” (vv. 18-21).

Pablo no se había propuesto pecar deliberadamente. Sin embargo, podía mirar hacia atrás en su vida y reconocer que muchas cosas que había hecho eran de verdad pecaminosas, aunque en aquel tiempo no había entendido que eran erróneas y contrarias a la voluntad de Dios. Al describir su ceguera ante sus propias acciones pecaminosas y su debilidad para resistir al pecado, también estaba describiendo a cada uno de nosotros.

¿Debemos reconocer nuestros pecados y afrontarlos?

“Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros. Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad. Si decimos que no hemos pecado, le hacemos a él mentiroso, y su palabra no está en nosotros” (1 Juan 1:8-10; comparar con Santiago 1:13-15).

Una de nuestras grandes dificultades es reconocer que nuestras actitudes y acciones con frecuencia no son correctas a los ojos de Dios. Podemos convencernos que nuestros propios caminos son buenos y justos. Pero para convertirnos verdaderamente —volvernos a Dios con todo el corazón— debemos examinar cuidadosa y concienzudamente nuestros verdaderos motivos. Debemos reconocer que todos somos susceptibles a deseos que encuentran cabida en nuestro pensamiento y nos incitan al pecado.

Jesús explicó que lo que es más importante para nosotros es lo que suele determinar nuestras acciones. Para dar un ejemplo habló acerca de la codicia: “Ningún siervo puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas. Y oían también todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de él. Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación” (Lucas 16:13-15).

Lo que más apreciamos determina la forma en que nos comportamos. Cuando nuestro juicio está errado tratamos de justificar nuestra perspectiva y comportamiento, engañándonos a nosotros mismos (Santiago 1:22-24).

¿Cuál es una forma común de autoengaño?

“Respondiendo él, les dijo: Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, como está escrito: Este pueblo de labios me honra, mas su corazón está lejos de mí. Pues en vano me honran, enseñando como doctrinas mandamientos de hombres. Porque dejando el mandamiento de Dios, os aferráis a la tradición de los hombres . . . Bien invalidáis el mandamiento de Dios para guardar vuestra tradición” (Marcos 7:6-9; comparar con Colosenses 2:8).

Las tradiciones que no están sólidamente afirmadas en los principios y las leyes de Dios, con frecuencia nos dan excusas para pecar. Ya que parece que todos los demás las practican, tendemos a preguntarnos: ¿Cómo pueden ellos estar equivocados?

Pero en muchas ocasiones sí están equivocados. Jesús mostró que las tradiciones religiosas más populares, que bien pueden tener apariencia justa, pueden realmente disimular el pecado. “Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente. Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte, ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición” (Mateo 15:4-6).

Una de las razones por las cuales murió Jesucristo por nosotros fue para pagar la pena que merecíamos por seguir tradiciones contrarias a las Escrituras. El apóstol Pedro lo confirma: “Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; sabiendo que fuisteis rescatados devuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación” (1 Pedro 1:17-19). Es importante que examinemos las tradiciones que seguimos para que estemos seguros de que no están en conflicto con la palabra de Dios.

¿Creen en la trinidad?

Sobre el asunto de la Deidad, la Iglesia de los Reformadores ASD tiene una posición claramente definida en la Biblia y en los Testimonios. Creemos que la concepción de la trinidad católica y del protestantismo apóstata es un adefesio teológico; sin embargo, igualmente, creemos que la posición de algunos ministerios adventistas independientes antitrinitarios es igualmente dañina y peligrosa.

La Mensajera del Señor nos señala:

“He sido instruida para que diga: No hay que confiar en las opiniones de los que buscan ideas científicas avanzadas. Se han hecho exposiciones como la siguiente: “El Padre es como la luz invisible; el Hijo es como la luz encarnada; y el Espíritu es como la luz derramada”. “El Padre es como el rocío, vapor invisible; el Hijo es como el rocío reunido en bellísimas gotas; el Espíritu es como el rocío derramado en el asiento de la vida”. Otra exposición es ésta: “El Padre es como el vapor invisible; el Hijo es como la nube plomiza; el Espíritu es la lluvia que cae y obra con poder refrescante”. Todas estas representaciones espiritistas no son absolutamente nada. Son imperfectas y falsas. Debilitan y disminuyen la Majestad que no puede compararse a ninguna cosa de origen terrenal. Dios no puede compararse con las cosas que sus manos han creado. Estas no son más que cosas terrenales, que sufren bajo la maldición de Dios a causa de los pecados del hombre. El Padre no puede describirse mediante las cosas de la tierra. El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda plenitud de la Divinidad manifestada… El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad, poniendo de manifiesto el poder de la gracia divina a todos los que reciben a Cristo y creen en él como un Salvador personal. Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes—el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo—son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo.—Special Testimonies, Serie B, 7:62, 63 (1905).” El evangelismo, págs. 445-446

De esta cita podemos sacar varios conceptos importantes:

  • Las explicaciones trinitarias de la cristiandad apóstata y del adventismo nominal, son opiniones humanas, un intento “científico” de describir a Dios, pero resultan en nada.
  • Las explicaciones trinitarias son imperfectas y falsas, debilitan y disminuyen la Majestad que no puede compararse a ninguna cosa de origen terrenal.
  •  “El Padre es toda la plenitud de la Divinidad corporalmente, y es invisible para los ojos mortales. El Hijo es toda plenitud de la Divinidad manifestada… El Consolador que Cristo prometió enviar después de ascender al cielo, es el Espíritu en toda la plenitud de la Divinidad.” Por lo tanto, las enseñanzas del adventismo antitrinitario, también son erradas y peligrosas al quitarle la divinidad a uno o más de los integrantes de la Deidad.
  • “Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes—el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo” Nótese que se describe a la Deidad como: tres personas, un trío, tres grandes poderes En ningún lado, se dice que los tres sean uno solo. Tres personas son tres personas, un trío son tres, tres grandes poderes son tres grandes poderes.

I-      ASPECTOS GENERALES SOBRE LA DEIDAD

 UN DIOS

 ¿Cuántos dioses hay?

1Tim.2:5; 1Cor.8:4­6 (cf. Efe.4:6; Isa.43:10­11; 44:6,8).

 Pero, ¿cómo se sabe que en la Deidad hay más que un ser divino?

Gén.1:26­27; 3:22; 11:5­9.

Nota: La palabra “Dios” es traducida del hebreo “Elohim”.  Esta palabra da lugar a la pluralidad, como también la palabra en inglés “team” (equipo).  Esto demuestra que Dios es más que un solo ser.

“Hay tres personas vivientes en el trío celestial; en el nombre de estos tres grandes poderes el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo son bautizados los que reciben a Cristo mediante la fe, y esos poderes colaborarán con los súbditos obedientes del cielo en sus esfuerzos por vivir la nueva vida en Cristo”­Ev., pág. 446.

 Entonces, ¿en qué sentido la Biblia dice que Jehová Dios es Uno?

Deu.6:4; Jn.10:30; 1Jn.5:7 (Cf.Gál.3:20; Mar.12:29,32) Comparar con Gén.2:24; 11:6; Jn.17:11,20­23 (Cf.Gál.3:28).

La palabra “uno” del texto de Deu.6:4 es traducida del hebreo “ekjad”, la cual indica “unidad”. No se refiere a un solo individuo. Este es usado cuando más de una persona o cosa están unidas. “Ekjad” es diferente de la palabra hebrea “yachid” que se refiere a una sola cosa o persona.

“Cristo, el Verbo, el Unigénito de Dios, era uno solo con el Padre eterno, uno solo en naturaleza, en carácter y en propósitos; era el único ser que podía penetrar en todos los designios y fines de Dios.”Patriarcas y Profetas, pág. 12.

“La personalidad del Padre y del Hijo, como también la unidad que existe entre ambos, aparecen en el capítulo décimo séptimo de Juan en la oración de Cristo por sus discípulos: ‘Mas no ruego solamente por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos.  Para que todos sean una cosa; como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean en nosotros una cosa: para que el mundo crea que tú me enviaste.’(Vers. 20, 21.) La unidad que existe entre Cristo y sus discípulos no destruye la personalidad de uno ni de otros.  Son uno en propósito, en espíritu, en carácter, pero no en persona.  Así es como Dios y Cristo son uno.Ministerio de Curación, pág. 329.

 LA MENCIÓN DE LAS TRES PERSONAS DE LA DEIDAD

 ¿Cómo la Biblia demuestra que las tres personas de la Deidad participaron de la creación de los cielos y de la tierra?

  • El Padre: Apo.4:10­11.
  • El Hijo: Jn.1:1­3,10; Col.1:15­17.
  • El Espíritu Santo: Gén.1:1­2; Job 26:13; 33:4.

“El soberano del universo no estaba solo en su obra benéfica.  Tuvo un compañero, un colaborador que podía apreciar sus designios, y que podía compartir su regocijo al brindar felicidad a los seres creados.  ‘En el principio era el Verbo, y el Verbo era con Dios, y el Verbo era Dios.  Este era en el principio con Dios.’ (Juan 1: 1, 2.)”­ Patriarcas y Profetas, págs. 11­12.

“Cuando Dios dijo a su Hijo: ‘Hagamos al hombre a nuestra imagen,’ Satanás sintió celos de Jesús.  Deseó que se le consultase acerca de la formación del hombre, y porque esto no se hizo, se llenó de envidia, celos y odio.  Deseó recibir los más altos honores después de Dios, en el cielo.”­ Primeros Escritos, pág.145.

 ¿Cómo se menciona a los tres dignatarios divinos en la obra de redención?

“Las Escrituras indican con claridad la relación entre Dios y Cristo, y manifiestan con no menos claridad la personalidad y la individualidad de cada uno de ellos.”­ M.C., pág. 329.

a)      Cuando Jesús iba a ser enviado: Isa.48:16­17; Heb.10:5­7.

“La Divinidad se conmovió de piedad por la humanidad, y el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dieron a sí mismos a la obra de formar un plan de redención.  Con el fin de llevar a cabo plenamente ese plan, se decidió que Cristo, el Hijo unigénito de Dios, se entregara a sí mismo como ofrenda por el pecado.”­  Consejos Sobre la Salud, pág. 219.

b)     En el bautismo de Jesús y de nosotros: Mat.3:16­17; 28:19.

“Los ángeles de Dios acudieron al lugar de su bautismo, el Espíritu Santo descendió en forma de paloma y reposó sobre él, y mientras la gente permanecía presa de gran asombro, con los ojos fijos en él, se oyó la voz del Padre, procedente del cielo, que decía: ‘Tú eres mi Hijo amado, en ti me complazco’.”­ Historia de la Redención, pág. 201.

“En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo el hombre es sepultado con Cristo en el bautismo y se levanta del agua para vivir una nueva vida de lealtad a Dios. Los tres grandes poderes del cielo son testigos del acto, invisibles pero presentes.”- Comentario Bíblico ASD [Comentarios de Elena G. de White], tomo 6, pág. 1074.

“El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, poderes infinitos y omnisapientes, reciben a los que entran verdaderamente en una relación de pacto con Dios.  Están presentes en cada bautismo.”­ Comentario Bíblico ASD [Comentarios de Elena G. de White], tomo 6, pág. 1075.

c)      En la promesa de enviar al Consolador: Jn.14:26; 15:26; Gál.4:6.

“El Espíritu Santo es el representante de Cristo, pero despojado de la personalidad humana e independiente de ella.  Estorbado por la humanidad, Cristo no podía estar en todo lugar personalmente.  Por lo tanto, convenía a sus discípulos que fuese al Padre y enviase el Espíritu como su sucesor en la tierra.”­ Deseado de Todas las Gentes, págs. 622-­623.

d)     Para acercarse al Padre: Efe.2:13,18.

Podemos llegar hasta Dios por medio de los méritos de Cristo, y Dios nos invita a que le llevemos nuestras pruebas y tentaciones, pues él las comprende todas. El no quiere que digamos nuestras aflicciones a oídos humanos. Mediante la sangre de Cristo podemos llegar al trono de la gracia para el oportuno socorro. Podemos acercarnos con seguridad, diciendo: ‘Soy acepto en el Amado’. ‘Porque por medio de él los unos y los otros tenemos entrada por un mismo Espíritu al Padre. . . En quien tenemos seguridad y acceso con confianza por medio de la fe en él’.”­ Comentario Bíblico ASD [Comentarios de Elena G. de White], tomo VI, pág. 1116.

e)      En la oración: Jn.14:13­14; Rom.8:26­27.

“Presentad, pues, vuestra petición ante el Padre en el nombre de Jesús.  Dios honrará tal nombre.”­P.V.G.M., págs. 113­114.

“Mis hermanos y hermanas, orad por el Espíritu Santo.  Dios respalda toda promesa que ha hecho…”­Joyas, tomo III, pág. 213.

“Cristo, nuestro Mediador, y el Espíritu Santo, constantemente están intercediendo en favor del hombre; pero el Espíritu no ruega por nosotros como lo hace Cristo, quien presenta su sangre derramada desde la fundación del mundo; el Espíritu actúa sobre nuestros corazones extrayendo oraciones y arrepentimiento, alabanza y agradecimiento.  La gratitud que fluye de nuestros labios es el resultado de que el Espíritu hace resonar las cuerdas del alma con santos recuerdos que despiertan la música del corazón.”­ Comentario Bíblico ASD [Comentarios de Elena G. de White], tomo VI, pág. 1077.

Debemos pues orar al Padre, en el nombre de Jesús, y por medio del Espíritu Santo.

 LOS ATRIBUTOS DE LA DEIDAD

1­ Atributos Naturales

  • Eterno : Gén.21:33; Deu.33:27; Jer.10:10.
  • Inmortal : 1Tim.1:17; 6:15­16.
  • Invisible : Col.1:15; Heb.11:27.
  • Inmutable : Mal.3:6; Sant.1:17; Núm.23:19.
  • Inescrutable : Rom.11:33; Isa.40:28; Job 11:7­9.
  • Incomparable : Isa.40:18; 46:9.
  • Infinito : 1Rey.8:27; Isa.44:6; 48:12.
  • Omnipotente ( Todopoderoso) : Gén.17:1; 28:3; Exo.6:3.
  • Omnipresente : Sal.139:7­12; Pro.15:3.
  • Omnisciente : Sal.139:1­6; 1Jn.3:20.
  • Presciencia : Isa.46:9­10; 48:3,5.

 2­ Atributos Espirituales

  • Santo : Lev.11:44; 19:2.
  •  Justo : Sal.119:137.
  • Misericordioso : Sal.103:17; Lam.3:22­23.
  • Verdad : Jer.10:10; Deu.32:4; Isa.65:16.
  • Amor : 1Jn.4:7­8,16.
  • Fiel : Deu.7:9; 1Cor.10:13.
  • Benigno : Sal.145:9; Rom.2:4.
  • Imparcial : Deu.10:17; Hech.10:34­35.
  • Paciente : Exo.34:6­7; 1Ped.3:9.

¿Un número simbólico o literal?

literalosimbolicoVersículo de memoria

“Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel” Apocalipsis 7:4.

Un Número Bien Definido

1. ¿Qué importante hecho oyó y vio Juan en visión? Apocalipsis 7:4; 14:1. 

“Juan vio un Cordero sobre el monte de Sión, y con Él 144.000 que tenían el nombre de su Padre escrito en sus frentes” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 988).

“Y ese residuo no sólo es perdonado y aceptado, sino honrado. Una ‘mitra limpia’ es puesta sobre su cabeza. Han de ser reyes y sacerdotes para Dios. Mientras Satanás estaba insistiendo en sus acusaciones y tratando de destruir esta hueste, los ángeles santos, invisibles, iban de un lado a otro poniendo sobre ellos el sello del Dios viviente. Ellos han de estar sobre el monte de Sión con el Cordero, teniendo el nombre del Padre escrito en sus frentes” (Hijos e Hijas de Dios, pág. 371).

2. ¿Qué declaración en las Escrituras nos ayuda a entender que los 144.000 son un número literal? ¿Qué declaran los escritos inspirados en cuanto a los 144.000? Apocalipsis 14:3.

“En el mar de vidrio, los 144.000 formaban un cuadrado perfecto” (Primeros Escritos, pág. 16).

“Con el Cordero en el monte de Sión, ‘teniendo las arpas de Dios,’ están en pie los ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los hombres; se oye una voz, como el estruendo de muchas aguas y como el estruendo de un gran trueno, ‘una voz de tañedores de arpas que tañían con sus arpas.’ Cantan ‘un cántico nuevo’ delante del trono, un cántico que nadie podía aprender sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil. Es el cántico de Moisés y del Cordero, un canto de liberación. Ninguno sino los ciento cuarenta y cuatro mil pueden aprender aquel cántico, pues es el cántico de su experiencia -una experiencia que ninguna otra compañía ha conocido jamás” (El Conflicto de los Siglos, pág. 707).

Otra Evidencia Inspirada

3. ¿Qué labor de Jesús concluirá cuando se complete el número de los 144.000? Apocalipsis 22:11. 

“Vi ángeles que iban y venían de uno a otro lado del cielo. Un ángel con tintero de escribano en la cintura regresó de la tierra y comunicó a Jesús que había cumplido su encargo, quedando sellados y numerados los santos. Vi entonces que Jesús, quien había estado oficiando ante el arca de los Diez Mandamientos, dejó caer el incensario, y alzando las manos exclamó en alta voz: ‘Consumado es’…

“En aquel terrible momento, después de cesar la mediación de Jesús, a los santos les toca vivir sin intercesor en presencia del Dios santo” (Primeros Escritos, págs. 279, 280).

“Cada caso ha sido fallado para vida o para muerte. Cristo ha hecho propiciación por su pueblo y borrado sus pecados. El número de sus súbditos está completo” (El Conflicto de los Siglos, pág. 671).

4. Si únicamente 144.000 personas son selladas bajo el tercer mensaje angélico, ¿no es un número muy limitado? ¿Qué declaran los Testimonios al respecto? Mateo 24:37; 1 Pedro 3:20. 

“El pueblo de Dios, simbolizado por una mujer pura y sus hijos, fueron presentados como una ínfima minoría. En los últimos días sólo existirá un remanente. De los que lo forman Juan habla como de aquellos que ‘guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo’” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 983).

“Todo el cielo se había unido a Jesús al oír las terribles palabras: ‘Hecho está. Con­sumado es.’ El plan de salvación estaba cumplido, pero pocos habían querido aceptarlo. Y al callar la dulce voz de la misericordia, el miedo y el horror invadieron a los malvados. Con terrible claridad oyeron estas palabras: ‘¡Demasiado tarde! ¡Demasiado tarde!’” (Primeros Escritos, pág. 281).

Esfuérzate por Entrar

5. ¿Por qué muchos observadores del sábado que conocieron el triple mensaje angélico no reciben el sello de Dios? Efesios 2:5, 8; Romanos 3:24; Apocalipsis 3:15, 16.

“La gran masa de llamados cristianos sufrirán un amargo desengaño en el día de Dios. No tienen sobre sus frentes el sello del Dios viviente. Tibios e irresolutos, deshonran a Dios mucho más que los incrédulos declarados. Van a tientas en las tinieblas, cuando podrían estar caminando en la luz meridiana de la Palabra bajo la conducción de Aquel que nunca yerra” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 981).

“O juntamos por Cristo, o dispersamos contra Él. Somos cristianos decididos y de todo corazón, o no lo somos en absoluto. Dice Cristo: ‘¡Ojalá fueses frío, o caliente! Mas porque eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca’” (Testimonios Selectos, tomo 3, pág. 21).

6. ¿Cuál sería nuestra actitud si estuviéramos numerados con los 144.000? Lucas 13:24; Mateo 11:12; Salmo 119:58; Jeremías 29:13.

“‘El reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan’. Esa violencia implica todo el corazón. Ser indeciso es ser inestable. Se requieren resolución, abnegación y esfuerzo consagrado para efectuar la obra de preparación. Pueden unirse la comprensión y la conciencia; pero fracasaremos si la voluntad no se pone en acción. Cada facultad y cada sentimiento deben emplearse. El ardor y la oración ferviente deben ocupar el lugar del descuido y de la indiferencia. Tan sólo mediante fervientes y determinados esfuerzos y fe en los méritos de Cristo podemos vencer y ganar el reino del cielo. Nuestro tiempo para trabajar es corto. Pronto Cristo vendrá por segunda vez” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 1, pág. 1110).

Privilegios
7. ¿Cuán profundamente serán probados y purificados los 144.000? ¿Qué privilegios serán suyos en la nueva Jerusalén? Malaquías 3:1, 2; Apocalipsis 7:15. 

“Los que vivan en la tierra cuando cese la intercesión de Cristo en el santuario celestial deberán estar en pie en la presencia del Dios santo sin mediador. Sus vestiduras deberán estar sin mácula; sus caracteres, purificados de todo pecado por la sangre de la aspersión. Por la gracia de Dios y sus propios y diligentes esfuerzos deberán ser vencedores en la lucha con el mal. Mientras se prosigue el juicio investigador en el cielo, mientras que los pecados de los creyentes arrepentidos son quitados del santuario, debe llevarse a cabo una obra especial de purificación, de liberación del pecado, entre el pueblo de Dios en la tierra” (El Conflicto de los Siglos, pág. 478).

8. ¿Qué preparación es necesaria para poder estar en el Monte de Sión con el Cordero y entonar el nuevo himno? Apocalipsis 14:3-5.

“Aquellos a quienes el Cordero guiará a las fuentes de aguas vivas y de cuyos ojos borre toda lágrima, serán los que ahora reciban el conocimiento y la comprensión que se revelan en la Biblia, la Palabra de Dios… No debemos imitar a ningún ser humano. No hay ningún ser humano suficientemente sabio para ser nuestro modelo. Debemos contemplar al Hombre Cristo Jesús, que es completo en la perfección de justicia y santidad. Él es el Autor y Consumador de nuestra fe. Es el Hombre modelo. Su vida es la medida de la vida que debemos alcanzar. Su carácter es nuestro modelo, por lo tanto, despejemos nuestra mente de perplejidades y de las dificultades de esta vida y fijémosla en Él, para que con­templándolo podamos ser cambiados a su semejanza. Podemos contemplar a Cristo con un buen propósito. Podemos estar seguros mirándolo porque es omnisapiente. Al contem­plarlo y al pensar en Él, Él se formará en nuestro interior, la esperanza de gloria.

“Esforcémonos con todo el poder que Dios nos ha dado para estar entre los ciento cuarenta y cuatro mil” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 981).

Repaso y Meditación

  • ¿Qué evidencia inspirada revela que los 144,000 son un número literal?
  • ¿Qué sucederá cuando se complete el número de aquellos que están sellados?
  • ¿Cuál será la actitud de aquellos que reciben el sello celestial?

La resurrección especial

resurrecciónVersículo de memoria

“…Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen” Apocalipsis 14:13.

La Resurrección Especial

1. ¿Qué resurrección menciona Daniel? Daniel 12:1, 2.

“Los sepulcros se abren y ‘muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.’ (Daniel 12: 2.) Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel, salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su ley” (El Conflicto de los Siglos, pág. 694).

2. ¿Cuándo resucitarán los que atravesaron a Jesús? Apocalipsis 1:7. ¿Cuándo resucitarán el resto de los impíos? Apocalipsis 20:7, 13, 14.

“‘Los que le traspasaron’ (Apocalipsis 1: 7), los que se mofaron y se rieron de la agonía de Cristo y los enemigos más acérrimos de su verdad y de su pueblo, son resucita­dos para mirarle en su gloria y para ver el honor con que serán recompensados los fieles y obedientes” (El Conflicto de los Siglos, pág. 694).

“Cristo volverá en su gloria, en la gloria de su Padre y en la gloria de los santos ángeles. Miríadas y miríadas, y miles de miles de ángeles, hermosos y triunfantes hijos de Dios que poseen una belleza y gloria superiores a todo lo que conocemos, le escoltarán en su regreso. Entonces se sentará sobre el trono de su gloria y delante de Él se congregarán todas las naciones. Entonces todo ojo le verá y también los que le traspasaron” (El Deseado de Todas las Gentes, págs. 688, 689).

“Al fin de los mil años vendrá la segunda resurrección. Entonces los impíos serán resucitados, y comparecerán ante Dios para la ejecución del ‘juicio decretado.’ Así el escri­tor del Apocalipsis, después de haber descrito la resurrección de los justos, dice: ‘Los otros muertos no tornaron a vivir hasta que sean cumplidos mil años.’ (Apocalipsis 20: 5.)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 719).

 

Los que Mueren en el Señor de Aquí en Adelante

3. Considerando el hecho que la obra del sellamiento del tercer ángel ya se ha iniciado, ¿hay personas que mueren después de haber recibido el sello del Dios vivo? Apocalipsis 14:13.

“Viven en nuestra tierra quienes han pasado de los noventa años de edad. En su debi­lidad se ve el resultado natural de la vejez; pero creen en Dios, y Dios los ama. El sello de Dios está sobre ellos, y estarán en el número de quienes ha dicho el Señor: ‘Bienaventu­rados… los muertos que mueren en el Señor’” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 992).

“Me resulta difícil saber qué decirle. Quedé abrumada con la noticia de la muerte de su esposa. Me resultaba difícil creerlo… El sábado pasado por la noche, Dios me dio una visión que ahora se la transmito. . . . Vi que ella estaba sellada, que se levantaría y se pondría en pie sobre la tierra, y estaría con los ciento cuarenta y cuatro mil” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 301).

4. ¿Cómo sabemos que aquellos que resucitan en la resurrección especial no sólo están con los 144,000 pero también están incluidos con ellos? Apocalip­sis 7:4.

Consideremos dos referencias:

El número de los sellados es 144.000; y en la carta citada de 1850 refiriéndose a la her­mana Hastings se declara que “estaba sellada,” así pues tiene que ser una de los 144.000–una de las que “se levantarán a la voz de Dios” (Mensajes Selectos, tomo 2, pág. 263) en la resurrección especial, pues la primera resurrección tendrá lugar a la voz de Cristo. (Veáse Juan 5:25; El Conflicto de los Siglos, pág. 644).

En 1899, había personas de más de 90 años, y se testificó “el sello de Dios está sobre ellos” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 982). Ya que sólo los 144.000 tienen el sello del Dios vivo, deben ser parte de ellos.

Privilegio de Aquellos que Duermen

5. ¿Cuál es el tiempo “de aquí en adelante,” y cuáles son las bendiciones pro­metidas a aquellos que mueren durante ese tiempo? Apocalipsis 14:13.

“Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen” (Apoc. 14: 13). Maravillosas son estas palabras y especialmente cuando se las considera a la luz del marco en que están colocadas, al final de la profecía concerniente al triple mensaje que ha de resonar en preparación para el fin del mundo y la segunda venida de Cristo” (Notas Biográficas de Elena G. de White, pág. 522).

“Las evidencias son claras y conclusivas acerca de los 144,000 como aquellos que son reunidos de la última generación antes de la venida de Cristo; que han sido llamados por el tercer mensaje angélico; pues aún aquellos que pertenecen a éstos que murieron en el mensaje son bendecidos, siendo añadidos al número por resurrección antes de la aparición de Cristo; y que todos al fin son coronados con el privilegio peculiar de componer el gabinete del Rey de reyes y Señor de señores y seguir al Cordero a donde Él va (Apocalipsis 14:4), felices en su constante presencia y sostenidos por su gracia imperecedera. (Apocalipsis 7:15,17)” (Urías Smith, A Study of the 144.000, pág. 8).

6. ¿Cuándo ocurrirá la resurrección especial? ¿Qué acontecimientos le seguirán? Apocalipsis 16:17; Daniel 12:1, 2.

a) Resurrección Especial

“Nubes negras y pesadas se levantan y chocan unas con otras. En medio de los cielos conmovidos hay un claro de gloria indescriptible, de donde baja la voz de Dios semejante al ruido de muchas aguas, diciendo: ‘Hecho es.’ (Apocalipsis 16: 17.)…

“Los sepulcros se abren y ‘muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua.’ (Daniel 12: 2.) Todos los que murieron en la fe del mensaje del tercer ángel, salen glorificados de la tumba, para oír el pacto de paz que Dios hace con los que guardaron su ley” (El Conflicto de los Siglos, pág. 694).

b) Aparición de las dos tablas de la ley de Dios

“Entonces aparece en el cielo una mano que sostiene dos tablas de piedra puestas una sobre otra…

“Reconocen demasiado tarde que el día de reposo del cuarto mandamiento es el sello del Dios vivo” (El Conflicto de los Siglos, págs. 696, 698).

c) Anuncio del día y hora de la venida de Jesús

“Desde el cielo se oye la voz de Dios que proclama el día y la hora de la venida de Jesús…” (El Conflicto de los Siglos, pág. 698).

d) Venida de Jesús

“Entre las oscilaciones de la tierra, las llamaradas de los relámpagos y el fragor de los truenos, el Hijo de Dios llama a la vida a los santos dormidos…” (El Conflicto de los Siglos, pág. 698).

 

7. ¿Qué esperanza tenía la hermana Elena G. de White desde que durmió en Jesús? Apocalipsis 14:13. 

“En estos últimos días, se ha dado luz abundante a nuestro pueblo. Ya sea que mi vida sea preservada o no, mis escritos hablarán constantemente, y su obra irá adelante mientras dure el tiempo. Mis escritos son guardados en los archivos en la oficina y aunque yo no viviera, esas palabras que me han sido dadas por el Señor todavía tendrán vida y hablarán a la gente. Pero mi vigor todavía está preservado, y espero continuar para hacer mucha obra útil. Quizá viva hasta la venida del Señor, pero si no fuera así, confío en que se diga de mí: ‘Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen’ (Apoc. 14: 13). …” (Mensajes Selectos, tomo 1, págs. 63, 64).

“Supliqué a mi ángel acompañante que me dejara permanecer allí. No podía sufrir el pensamiento de volver a este tenebroso mundo. El ángel me dijo entonces: ‘Debes volver, y si eres fiel, tendrás, con los 144.000, el privilegio de visitar todos los mundos y ver la obra de las manos de Dios’” (Primeros Escritos, págs. 39, 40).

Repaso y Meditación

  • ¿Si la obra del sellamiento se inició con el tercer mensaje angélico, en qué grupo estarán incluidos aquellos que murieron creyendo en el día santo del Señor?
  • ¿Se cancela el sello del Dios vivo por la muerte?
  • ¿Quién resucitará de los muertos en la resurrección especial?
  • Se encuentran a disposición para estudio dos panfletos: Urías Smith, Un Estudio de los 144.000, publicado en 1897, y Preguntas sobre el Mensaje del Sellamiento, John N. Loughborough, publicado en 1916.

La gran multitud y los 144000

144000Versículo de memoria

“Entonces uno de los ancianos habló, diciéndome: Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido? Yo le dije: Señor, tú lo sabes. Y él me dijo: Estos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero” Apocalipsis 7:13, 14.

Dos Grupos de Redimidos

1. Después de escuchar el número 144.000 como aquellos que reciben el sello del Dios vivo, ¿qué grupo vio Juan en visión vestido con ropas blancas? Apocalipsis 7:1-4, 9. 

 

2. Después que Juan vio la gran multitud con ropas blancas, ¿qué pegunta le dirigió uno de los ancianos? Apocalipsis 7:13.

“Una vez terminado el sellamiento, Juan contempla una incontable multitud que, arrobada, adora a Dios ante su trono. Esta vasta muchedumbre está constituida indudable­mente por los salvados de toda nación, tribu y lengua que han sido resucitados al venir Cristo por segunda vez, lo cual demuestra que el sellamiento es la última obra realizada en favor del pueblo de Dios antes de la traslación…

“Las preguntas dirigidas por uno de los ancianos a Juan: ‘Estos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son, y de dónde han venido?’ consideradas en relación con la respuesta de Juan: ‘Señor, tú lo sabes,’ implican que Juan no lo sabía, y parecerían ilógi­cas si se refiriesen a toda la gran multitud que tenía delante de sí” (Urías Smith, Daniel y Apocalipsis, tomo 2, pág. 122).

La Experiencia de los 144.000

3. ¿A través de qué experiencia pasará el grupo con ropas blancas de Apocalipsis 7:13? Compárese con la experiencia de los 144.000. Apocalipsis 7:14-16.

“Delante del trono, sobre el mar de cristal, -ese mar de vidrio que parece revuelto con fuego por lo mucho que resplandece con la gloria de Dios- hállase reunida la compañía de los que salieron victoriosos ‘de la bestia, y de su imagen, y de su señal, y del número de su nombre.’ Con el Cordero en el monte de Sión, ‘teniendo las arpas de Dios,’ están en pie los ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los hombres… ‘Estos son los que han venido de grande tribulación;’ han pasado por el tiempo de angustia cual nunca ha sido desde que ha habido nación; han sentido la angustia del tiempo de la aflicción de Jacob; han estado sin intercesor durante el derramamiento final de los juicios de Dios. Pero han sido librados, pues ‘han lavado sus ropas, y las han blanqueado en la sangre del Cordero.’ ‘En sus bocas no ha sido hallado engaño; están sin mácula’ delante de Dios.

“‘Por esto están delante del trono de Dios, y le sirven día y noche en su templo; y el que está sentado sobre el trono tenderá su pabellón sobre ellos.’ (Apocalipsis 7: 14, 15.) Han visto la tierra asolada con hambre y pestilencia, al sol que tenía el poder de quemar a los hombres con un intenso calor, y ellos mismos han soportado padecimientos, hambre y sed. Pero ‘no tendrán más hambre, ni sed, y el sol no caerá sobre ellos, ni otro ningún calor. Porque el Cordero que está en medio del trono los pastoreará, y los guiará a fuentes vivas de aguas: y Dios limpiará toda lágrima de los ojos de ellos.’ (Apocalipsis 7: 14-17.)” (El Conflicto de los Siglos, pág. 707).

Características de los dos grupos

4. ¿De dónde y de qué periodo de tiempo procede la gran multitud? Apocalipsis 7:9.

“Mirando a través de los siglos, al tiempo de esta restauración de Israel en la tierra hecha nueva, el vidente de Patmos testificó:

“‘Miré, y he aquí una gran compañía, la cual ninguno podía contar, de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas, que estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas, y palmas en sus manos; y clamaban en alta voz, diciendo: Sal­vación a nuestro Dios que está sentado sobre el trono, y al Cordero’” (Profetas y Reyes, pág. 532).

5. Describe las diferencias en las características entre la gran multitud y los 144.000. Apocalipsis 7:4-9.

Los 144.000

La Gran Multitud

Origen

De las doce tribus de Israel, indicando a todos los que fielmente siguen el triple mensaje angélico. De cada nación, tribu, lengua y pueblo; son los redimidos desde el principio a través de los siglos.
Tiempo El tiempo del sellamiento de los 144.000 comenzó en 1844, cuando se inició la obra del sellamiento. El tiempo se extiende desde el principio a través de los siglos, hasta el tiempo del fin.
Sello Los 144.000 reciben el don del Espíritu Santo y tienen el sello del Dios vivo. Los redimidos tienen el sello del Espíritu Santo.
“Los que quieran tener el sello de Dios en sus frentes deben guardar el día de reposo del cuarto mandamiento. Esto es lo que los distingue de los desleales, que han aceptado una institución humana en lugar del verdadero día de reposo. La observancia del día de reposo de Dios es la marca de distinción entre aquel que sirve a Dios y el que no le sirve” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 981). “Y más allá está la ‘grande muchedumbre, que nadie podía contar, de entre todas las naciones, y las tribus, y los pueblos, y las lenguas… de pie ante el trono y delante del Cordero, revestidos de ropas blancas, y teniendo palmas en sus manos.’ (Apocalipsis 7: 9, V.M.) Su lucha terminó; ganaron la victoria” (El Conflicto de los Siglos, pág. 723).

“Por un sermón en el día de Pentecostés se convirtieron más que los que se habían convertido durante todos los años de ministerio de Cristo. De esta prodigiosa manera obrará Dios cuando los hombres se entreguen al dominio del Espíritu” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 6, pág. 1055).

El Israel Espiritual

6. ¿Quiénes son el pueblo de Israel espiritual de hoy? ¿Envío el apóstol San­tiago su epístola a las doce tribus literales de Israel o a la iglesia de Dios? Santiago 1:1.

“Lo que Dios quiso hacer en favor del mundo por Israel, la nación escogida, lo realizará finalmente mediante su iglesia que está en la tierra hoy…

“… pues el mensaje de Dios por medio de su profeta a aquellos que se entregasen a Él y observasen su ley era que se contarían desde entonces entre los israelitas espirituales, o sea su iglesia en la tierra” (Profetas y Reyes, págs. 526, 276).

“Las diez tribus del reino del norte habían sido llevadas cautivas por los asirios en el año 722 a. C. (2 Rey. 17:6, 23), y sólo unos pocos de sus descendientes regresaron a Palestina (cf. com. Esd. 6:17; 8:35). Sin embargo, hay algunas indicaciones de que en los días del Nuevo Testamento aún eran reconocidas por lo menos algunas de esas tribus. Por ejemplo, Ana era de la tribu de Aser (Luc. 2:36; ver com. Hech. 26:7). Pero Santiago podría haber usado la frase ‘doce tribus’ para referirse en forma general y colectiva a los judíos, sin tener en cuenta su procedencia tribal” (Comentario Bíblico Adventista, tomo 7, pág. 519).

7. Resuma la personalidad de los doce hijos (tribus) de Jacob, y compare con las características del Israel moderno. Génesis 49:1-27.

“‘Juntaos y oíd, hijos de Jacob; y escuchad a vuestro padre Israel.’ ‘Y os declararé lo que os ha de acontecer en los postreros días’. A menudo había pensado ansiosamente en el futuro de sus hijos, y había tratado de concebir un cuadro de la historia de las dife­rentes tribus. Ahora, mientras sus hijos esperaban su última bendición, el Espíritu de la inspiración se posó sobre él; y se presentó ante él en profética visión el futuro de sus descendientes…

“Durante los años en que José había estado separado de sus hermanos, estos hijos de Jacob habían cambiado de carácter. Habían sido envidiosos, turbulentos, engañosos, crueles y vengativos; pero ahora, al ser probados por la adversidad, se mostraron desinte­resados, fieles el uno al otro, consagrados a su padre y sujetos a su autoridad, aunque ya tenían bastante edad” (Patriarcas y Profetas, págs. 238, 239, 227).

Repaso y Meditación

§  ¿Cómo podemos explicar que la Gran Multitud y los 144,000 no son el mismo grupo?

§  ¿Se compone la Gran Multitud de sólo un pueblo o nación?

§  ¿Cuál es la relación de los 144,000 con el mensaje del tercer ángel?

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